Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Toca mi cuerpo

Toca mi cuerpo

Después de escapar de una relación abusiva, Lia intenta rehacer su vida enfocándose en su trabajo y en un inesperado legado familiar. Su proceso de sanación se ve desafiado ante la llegada de un hombre enigmático que despierta en ella una atracción profunda y desconocida. Sin embargo, Lia debe lidiar con una barrera psicológica devastadora: el pánico absoluto al contacto físico, una secuela que le impide dejarse tocar por alguien más.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

—Había una chica que estaba con su mamá en el living comedor de un hotel, escucharon gritos de auxilio de su papá. Seguido con golpes, ambas quedaron en shock.

"La chica decide no abrir la puerta, la.perilla.comienza a moverse sin control alguno. Ambas miraron aterradas, pero su madre estaba tan perdida en ese momento que quería que las asesinaran junto a su esposo. Quería abrir aquella puerta, dónde estaba aquel asesino.

"Su hija se puso delante de la puerta, empujando a su mamá quien quería terminar su vida junto con su esposo. Le gritó que no lo hiciera, pero fue en vano su madre quería abrir la puerta.

"Su hija, tomo las maletas aún armadas de si madre y de ella, tomo la cartera y se fie corriendo a toda velocidad, lejos de ahí. En el momento justo que escucha los gritos desesperados de su madre, ya se había alejado corriendo por los estrechos pasillos del hotel.

"Suspiró, pudo sentir que era perseguida. En ese momento aparece un chico, con el que había entablado una especie de amistad..ella le cuenta gritando y corriendo todo y el decide acompañarla en su huida.

"Ambos huyen de El misterioso asesino que resulta ser:

El mismo chico"

—¿Por qué no escribes un libro?

—Pues... me gustaría la verdad.

Tres días después, tenía que ir a la biblioteca. Debía pedir un libro urgente, no ví la hora, ni ví nada.

—Nat..—Emiliano, me freno y me habló.

—Hola.

Dije cortante y me aparte de su lado, lo empuje con sutileza.

—Nat...¿por qué no te has aparecido?

—Estuve ocupada —evadí su pregunta.

—Lia —exclamó,.me sostuvo entre sus brazos.

Empecé a hiperventilar, ante su contacto enojado. Recordé todas aquellas veces que Javier, me tomaba de los brazos y me empujaba.

Mis ojos se llenaron de lágrimas, comencé a llorar.

—Nat... lo lamento.

El me llevo a la mesa donde siempre estábamos, no vi si alguien nos había visto, no ví nada..solo me ví envuelta en sus brazos cálidos.

Me aferre a él, con mucha fuerza.

—No eres el, no eres el, no eres el...

—Te quiero Nat, nunca te lastimaria.

Entonces hice lo menos pensado, tomé su rostro y lo besé con fuerza. El no era quién me había maltratado: por tantos años. Emiliano, era la persona a quien amaba.

Me perdí en su cálido aliento, en sus tibios y carnosos labios. Saboreo el sabor de su boca, mi lengua bailaba con la suya: en un juego que ninguno quería perder.

Sentí sus manos en mi cintura, empecé a temblar pero no quise que parara.

—Emiliano... si me alejé es porque, te Vi.

—¿Me viste, en dónde? —quiso saber confundido.

—Cuando...—tartamudie, queria concentrarme: pero sus labios estaban en mi visión—. Me hiciste el masaje y te marchaste —murmure, tome un respiro y continúe hablando : —, te seguí y estabas con aquella chica.

—No huí de tu lado, me alejé porque me estaba...

—Esta todo bien, talvez te de pena yo. Y..

—Estaba excitado Nat, por eso me fui —mencionó y me quedé de.piedra.

No sabía bien que contestarle.

—Yo... —susurré apenas audible, no sabía que decirle. Pero sus palabras prendieron un fuego en mí.

Mis mejillas se tornaron rojas.

—No quería asustarte,.lamento...

Pero lo besé, con fuerza. Me aferre a su lado.

—Queria besarte, siempre sueño que lo hago.

Cuando se hizo de noche, aún recordaba aquel beso. Cerré los ojos recordando: cuando me besó y se fue a cursar y yo me fui a hacer lo mismo aunque con una sonrisa de oreja a oreja.

Cerré los ojos y los recuerdos regresaron :

"Mientras caminábamos directo a casa, el me iba acompañando. Pude ver a Javier, con la chica bonita del curso menor. Aunque no estaban solos, estaban algunos compañeros de ellas y míos.

Algunos chicos saludaron a Emiliano, suspiré, era obvio que debíamos ir a saludar. Nos estábamos acercando, bufando no tenía muchos ánimos de verlo con ella.

—Hola muchachos, ¿qué hacen? —se saludaron y yo me quedé ahí parada sin saber bien que hacer.

—Ven—Al parecer Emiliano, notó mi incomodidad porque me tomó de la mano y me hizo sentar a su lado.

—Hola...—murmuré.

—¿Cómo estás?—quiso saber una chica que iba a mi salón

—Bien, ¿ustedes fueron al paseo de comidas? —quise saber.

—Si, compramos unos panchos y después vinimos aquí —estaban tres chicas a mi lado, al menos eran simpáticas.

—Nosotros comimos papas, estaba bastante llena de casa, iba a explotar —bromeo.

—Yo igual, mi mamá me obligó a comer —dijo divertida Sami.

—Perdon la indirecta pero...¿tu y Emiliano tienen algo? —quiso saber Mer.

—¿Qué?,no—afirmé.

—Menos mal, a mí me gusta.

Cuando dijo aquello, algo en mí: se lastimó. Por alguna razón, me sentía un poco mal al saber eso. Aunque no entendía bien el motivo, apreté el puño y sonreí incómoda.

—Tranquila, es todo tuyo.

Miré de reojo, como Emiliano hablaba con sus compañeros de escuela. Mer, se acercó a él.

Suspiré y decidí concentrarme en Javier, quien se había alejado de aquella chica y entonces me acerque.

Era mi oportunidad.

—Hola,¿cómo estás?—puse mi mejor sonrisa, pareció que a él no le agradó porque hizo una mueca.

—Bien.

—¿Qué comiste en el paseo? —quise saber.

—¿Cómo sabes que fui?—me pregunta.

—Le pregunté a las chicas, pero por un tema de conversación.

—Pues.. pancho y una bebida.

—¡Tu bebida favorita es el Daykiri!,¿verdad?—dije con entusiasmo.

—Si...—me miro confundido y añadió:—¿cómo sabes?

—Pues.. se varias cosas de ti..

—¿Cómo que cosas? —interrogó.

—No te gusta mucho lo dulce, prefieres lo salado. Además te gusta tomar mucha agua, nunca compras gaseosa y hacer ejercicio a diario.

—¿Eres una especie de pequeña investigadora?, y pequeña digo por tu altura —dijo divertido.

—Tengo una buena altura, además si saliéramos me puedo poner tacones y quedar más bajita que tú —expliqué.

—En eso tienes razón, pero, ¿por qué querría salir contigo?

—Tengo mis ventajas —contesté orgullosa.

—¿Cuáles?—preguntó dudoso.

—Soy buena escuchando, y tengo paciencia, además no soy celosa para nada —garanticé.

—Hola de nuevo —la chica bonita apareció y lo saludó con entusiasmo, el perdió toda la atención en mí y se enfocó en ella.

Bufé, pero tenía dignidad.

O bueno algo me quedaba de ella.

Volví dónde estaba sentada, Matías enseguida me vió y se acercó a mi.

—¿Pasó algo?

—No...¿Qué pasó con Mer?

—Nada—se encogió de hombros.

—¿Te parece... linda?—pregunté algo nerviosa.

—Es linda,¿por?

—Por nada —hice un puchero triste, sin saber bien porque."

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Peligroso: Prisionera Del CEO Mafioso
8.1
Tatianna, tras sufrir la traición de su jefe y amante, decide buscar refugio en su mayor rival para sobrevivir. Impulsada por la sed de venganza, pacta con Vladimir Korovin, un implacable CEO vinculado a la mafia con quien tuvo un pasado difícil. Juntos pretenden aniquilar a un enemigo mutuo, pero una atracción imprevista complica su alianza. En un entorno de engaños, ambos deberán elegir si sus sentimientos arruinarán sus oscuros planes de revancha.
Portada de la novela Colores Violetas
9.5
La infancia de Alma fue una pesadilla de sombras y violencia bajo la sombra del alcoholismo paterno. Tras un trágico accidente, buscó refugio en los brazos de un supuesto protector, sin saber que este hombre repetiría los abusos de su pasado. Ahora, atrapada en un entorno hostil junto a su hija, su única salida parece imposible hasta que surge un aliado inesperado. Este guía se convertirá en la clave fundamental para romper sus cadenas y alcanzar la libertad.
Portada de la novela El precio de tu olvido
8.5
Julián dejó los hábitos tras una apasionada noche con Elena, pero ella desapareció sin dejar rastro. Seis años después, convertido en un frío magnate, la encuentra cuando ella solicita empleo como su secretaria. El reencuentro es desconcertante: Elena padece amnesia y no lo reconoce. Además, la acompañan dos gemelos de cinco años cuyos rasgos físicos revelan un vínculo innegable con el pasado que Julián tanto intentó recuperar.
Portada de la novela El Secreto del Vino de Oro
9.2
Tras un lustro de esfuerzo, Mateo gana el prestigioso Vino de Oro, pero la alta sociedad española lo rechaza por su origen y su enlace con Sofía Mendoza. El conflicto estalla cuando Sofía, encinta de su exnovio Álvaro, lo humilla y despide, forzándolo a un divorcio sin activos. Pese a la traición masiva de su entorno, Mateo acepta su caída con una serenidad inquietante. No es una derrota, sino el inicio de una audaz estrategia que incluye al patriarca familiar.
Portada de la novela Lo Siento Hijo Mío
8.6
Con las cenizas de su hijo Leo en las manos, un padre destrozado descubre una verdad aterradora. Sofía, su mujer, no siente pena; junto a Ricardo, revela que el viaje de salud fue un engaño para aplicar una eutanasia forzada al pequeño. Al oír que lo consideraban un estorbo para su libertad, el dolor del protagonista se transforma en una sed de justicia letal. Ahora, iniciará una cacería implacable para vengar la vida de su campeón ante tal traición.
Portada de la novela Los últimos habitantes de la Tierra
8.2
Año 2159. La humanidad huye de un mundo devastado en arcas espaciales, pero el azar deja atrás a dos desconocidos. Megan, una mujer apasionada por la lectura, despierta en la soledad absoluta de una Tierra vacía. Por otro lado, el joven Ducan pierde su oportunidad de escape tras una apuesta imprudente. Solos y sin esperanza, ambos deberán sobrevivir en un planeta moribundo hasta que el destino los une. ¿Son realmente los últimos de su especie?