Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Tiempo De Perdonar

Tiempo De Perdonar

La fotógrafa Aida Delmon ve cómo sus dieciocho años de casada se esfuman cuando su marido, el empresario Horacio Kent, le es infiel con Leila, su mejor amiga. Este golpe destroza a la familia y desencadena un divorcio inevitable. Mientras Horacio busca desesperadamente recuperar el amor de su exesposa, Albert, un vecino, comienza a mostrar un interés genuino en ella. Aida se debate entre sanar las heridas del pasado o elegir un camino nuevo lejos de la traición.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

El auto de Horacio llegaba a casa, solo la pequeña luz del jardín iluminaba, generalmente cenaban fuera de casa por lo que asumió que estarían alistándose, o mejor aún, recién llegando de la peluquería, el auto de Aida se encontraba estacionado, pero el de sus hijos, no, ni ningún otro coche, no pensó en nada fuera de lugar. Avanzaba por el corredor, luces apagadas, eso significaría que tendría que esperarles para ver qué lugar sería el elegido para la cena, mientras subiría a su habitación, se cambiaría pronto dando tiempo a que llegaran todos.

Estaba a punto de subir por las escaleras, cuando las luces se encendieron quedando sorprendido.

- ¡Sorpresa! -. Todos al tiempo estallaron en aplausos y silbatos, Horacio no daba crédito a cada detalle, la casa había sido totalmente decorada, la amplia mesa con galletas, budines, chocolates, y el pastel, realmente hermoso, le habían hecho su cara con una gran gorra de su equipo preferido.

-Cariño…espero que cumplas muchos más- Aida, sonreía feliz.

- Hijo te amamos, esperamos que sean muchos años en unión de tu hermosa familia-. Horacio miró el paquete que su madre le entregaba, sus hijos vinieron corriendo de prisa – Eres el mejor papá del mundo, y por eso te amamos-.

-Gracias por todo el cariño, la verdad no lo esperaba, sí que fue una gran sorpresa, artífice de todo, mi querida y amada esposa-.

-Soy tu artífice predilecta-. Aida guiñaba sus ojos.

-Por cierto, cariño estás hermosa esta noche, tu cabello luce maravilloso-.

Mark entró en la charla –Gracias, es una obra de arte capilar-.

-Sin duda alguna, Mark; querido amigo que felicidad verte, vaya, que grande esta tu hija, es hermosa como tu esposa-.

-Gracias Horacio-. En ese momento la música ambientaba el lugar, les encantaba el pagode, la música y lirica brasileña, habían estado en Rio De Janeiro tan solo unos meses atrás, se habían tornado adictos a varios ritmos. En ese instante colocaron la canción de Raza Negra, la melodía inundó todo el salón, algunos bailaban abrazados É Tarde Demais.

-Bien, aquí tengo este regalo para el agasajado-.

-Oh, que sorpresa, me intriga-. Horacio tomaba de manos de Leila el estuche azul con pintas doradas, quitando el papel, sacaba del estuche, un hermoso reloj deportivo.

-Pero que hermosura-. Exclamaban todos.

-Es con mucho cariño, la verdad que me siento feliz y afortunada de que ustedes me traten como de la familia, son mi familia-.

-Sabes que te queremos Tía Leila, eres la favorita-.

-Uy, chicos que lindos, me van a hacer llorar-. Leila soplaba con fuerza para no dejar correr las lágrimas.

-Ahora tomaremos algunas fotografías-. La cámara era magia en las manos de Aida. En ese momento Horacio fue rodeado de todos, ella lanzaba varios flashes, captando los momentos de cada uno, sus fotografías podían decirse que eran cuadros vivos.

Todos avanzaron para la foto con el pastel, y algunas fotos más, luego las bebidas llegaron, vino, cocteles, algunos tragos para los ejecutivos de la compañía, todos hablaban y reían con verdadero desparpajo.

Llegó el momento de cantar el cumpleaños feliz, al finalizar las velas fueron todas apagadas, ahora el cuchillo hacia los honores en cortar la primera tajada para Horacio, pronto se dio aviso pasar al gran jardín interior, allí servirían la cena, una delicia el banquete que se había organizado.

Los padres de Horacio degustaban la ensalada de pollo y curry, el chef se había lucido sin duda alguna.

- ¿Aida, quien es el chef?

-Es Oscar, nuestro vecino, tiene un restaurant, ha estado en varios concursos, la verdad que es todo un maestro de la cocina-.

-Oscar en sus inicios trabajó con grandes chefs de renombre, pero abrió su cadena de restaurantes, son cálidos, acogedores, y su cocina es exquisita- Horacio concluyo mientras llevaba un bocado a su boca.

-Tendremos que aprovechar nuestro tiempo para visitarlos-.

-Madre mañana podemos ir a cenar, tengo libre-.

-Hija, no te preocupes, puede ser otro día, total nos quedaremos una semana más de lo previsto, no en vano hicimos varios kilómetros-.

-En ese caso, se quedarán en casa-. Argumentaba Keila.

-Oh, no cariño, tu padre reservó en el Palace-.

- ¿Mamá, es en serio, que disparates son esos? Aquí hay dos recamaras de huéspedes con todo-. Horacio se quedó mirándolos, todos en la mesa se quedaron por unos segundos en silencio.

-Es nuestra aventura hijo, quisimos alojarnos en el Palace, tenemos una cortesía de Garrett, nos obsequiaron por cinco noches, dos adicionales, será revitalizador, sauna, sala de ejercicios, salón de baile, piscina, masajes, dos restaurantes, en fin, nos conquistaron con todo lo que nos ofrecieron-. George admitió que habían ahorrado para regalarse ellos también una luna de miel.

-Que admirable llegar a los años de casados que ustedes llevan- Leila admitió que era algo muy hermoso.

-Sí, es cuestión de que todos los días te empeñes en ser feliz-.

- ¿Y cuando vienen los malos tiempos qué? -. Keila les miraba

-Cariño, tomarás su mano y los enfrentarás, porque siempre te empeñaras en ser feliz-. George abrazaba a su querida esposa Kat, como le decía por cariño.

-Estamos muy románticos esta noche-. Aida se colocaba en pie, y dio unos toques en la copa de cristal muy suaves, todos quedaron en silencio.

-Gracias a todos por estar aquí celebrando el cumpleaños de Horacio, cariño eres el mejor hombre del mundo, los años a tu lado han sido maravillosos, espero que lleguemos al final juntos de la mano, para alcanzar sueños, anhelos y ver el futuro maravilloso de nuestros hijos-.

-Horacio, feliz cumpleaños, quiero que disfrutes de todo lo maravilloso, me alegra tener un hermano como tú-. La voz de Keila se entrecortaba.

-Vamos Keila, la idea es no llorar, puedes humedecer el pastel y se ve exquisito-.

Todos soltaron una sonora risa, la emotividad inundaba a Katia.

-Hijo, estoy feliz porque tenemos el placer de compartir contigo, así que, en este día, queremos decirte feliz cumpleaños-. Horacio abrazó a su madre, quien le entregaba una caja de color verde, allí estaba su regalo, un hermoso suéter hecho por ella.

-Madre es hermoso, ya tengo la colección completa, el sexto con este, me encanta-

Aplaudieron al unísono, en ese momento Leila iba a colocar unas velas en el pastel, Horacio le detuvo.

-No soy de soplar velitas, no serán necesarias-.

-Horacio, pero es parte del festejo-.

-Querida jamás le ha gustado colocar velas en su pastel-. Todos se acercaban para cantar, ¡Apaguen la luz! -.

-Bien esa canción me encanta-. Leila guardaba la caja de velas, en otra oportunidad adornarían otro hermoso pastel.

Todos cantaron y luego estallaron los aplausos, Horacio tomando el cuchillo que le daba Aida partía el primer trozo de pastel, todos fueron ocupando su lugar en la gran mesa, los platos y bebidas llegaron, algunos bocados, rollos de jamón, una ensalada fría, pollo en pequeños trozos con salsa, salchichas con queso fundido, ensalada de frutas, y por supuesto filetes de carne en salsa de vino rojo.

Los músicos estaban listos para tocar algunos temas solicitados por Aida, eran unos portugueses que tenían un buen repertorio, entre ellas algunos temas de la banda brasileña Raza Negra.

Las horas pasaron mientras todos disfrutaban de la velada, la música, la cena, la charla que acompañada de unos vinos se extendía, poco a poco se fueron despidiendo hasta quedar solo la familia. Leila se despedía, aunque no madrugaría, tenía un almuerzo y por la tarde unas compras para la oficina. Sería un fin de semana único, iría a acampar con un amigo y su familia, Keila también se despedía pues su Michael estaba allí, se tomaron muy románticos de la mano para avanzar hacia el auto, le abrió la puerta del coche y agitando su mano les dijo adiós.

Kat y George se tomaron unas fotos más.

-Perfecto, ya la programé así quedaremos todos-. Aida tomaba su lugar al lado de Horacio, inmediatamente el coro se escuchaba, tres, dos, uno, chin-chin-.

Sería una hermosa foto para el gran álbum que año tras año atesoraba piezas de arte como las llamaba Aida.

-Con esto de los teléfonos móviles, ya no se atesoran, pero sigo conservando la tradición-.

-Me parece bien cariño, hay ciertas tradiciones que son hermosas conservar, y esta es una de ellas-. Kat sonrió acariciando la mejilla de Aida.

George se despedía de sus nietos al tiempo que tomaba los abrigos del perchero, y daban las buenas noches.

-Mañana nos veremos a la hora del almuerzo, en el hotel hay un restaurante magnifico, les encantará-.

-Hubiese preferido que se hospedaran con nosotros

-Estaremos bien, la verdad es que hace mucho tiempo atrás habíamos programado darnos este pequeño regalo -. Kat miró a George.

-La próxima vez nos quedaremos aquí, también es acogedor, cinco estrellas y lo mejor de todo, te sirven desayuno doble-. Horacio abrazó a su padre con cariño, su sentido del humor siempre magnifico.

Encendiendo el auto se marcharon rumbo al hotel, les esperaba una tina con burbujas. Mañana les aguardaría un nuevo día con muchas diversiones.

También te puede gustar

Portada de la novela AMOR FINGIDO
8.3
Danna sobrevive a un divorcio devastador y a un atentado orquestado por su exmarido para evadir una deuda millonaria. En su momento más vulnerable, el gélido magnate Zack Vryzas aparece con una oferta insólita: una unión por interés. Aunque él está comprometido, asegura que solo Danna logra romper su coraza emocional. Entre dudas sobre su sinceridad y el acecho del peligro, ambos se sumergen en un juego donde la pasión y la traición no tienen límites.
Portada de la novela Divorcio denegado: el CEO frío no me deja ir
9.4
El círculo cercano de Rhett espera con impaciencia que el frío empresario ponga fin a su matrimonio con Jillian para volver con su antiguo amor. Sin embargo, un anuncio público transforma la situación radicalmente. Ante la prensa, el CEO presenta a su pequeño hijo y desmiente tajantemente cualquier crisis sentimental. Rhett asegura que su unión es más sólida que nunca, dejando claro que no permitirá que su esposa se marche de su lado.
Portada de la novela El CEO El prometido de mi hermana Un amor de sueños
8.2
Gisele abandona Brasil para cumplir su sueño de conocer Grecia, el hogar de sus antepasados. No obstante, su viaje se convierte en pesadilla cuando su media hermana la traiciona cruelmente. Debido a este engaño, termina bajo el control de Adrian Klosky, su jefe y antiguo piloto de carreras. El magnate, herido por la infidelidad de su prometida, decide usar a la inocente Gisele como pieza clave en su venganza para cobrar una deuda de dolor y desamor.
Portada de la novela El precio de su amante de diecinueve años
9.0
Tras cinco años de matrimonio, creí que Alejandro Garza había cambiado su fama de mujeriego. Sin embargo, mi fe se quebró cuando él priorizó a Isa, su amante de diecinueve años, sobre la vida de mi padre, quien murió esperando un trasplante. Cansada de humillaciones y de ser siempre la segunda opción, firmé el divorcio para desaparecer. Lo irónico es que ahora él me busca desesperado para salvar a un hombre que ya falleció por su propia negligencia.
Portada de la novela El Precio de Tu Engaño
9.3
Sofía entregó su vida a la delincuencia para salvar a Ricardo, su marido supuestamente secuestrado. Mientras ella reunía el rescate, su hijo Pedrito falleció trágicamente por desnutrición. Al acudir al punto de encuentro con el dinero y las cenizas del pequeño, Sofía descubre una traición devastadora: Ricardo nunca corrió peligro. Él vivía rodeado de lujos con su amante, Elena. Tras enfrentar el desprecio de su esposo, ella huye herida por un engaño imperdonable.
Portada de la novela La esposa oculta del CEO
9.7
Bajo un pacto legal de cinco años, Santiago Arriaga, un despiadado CEO, ha mantenido a Camila como su esposa en secreto. Ella es su único refugio ante la ambición, pero la armonía se rompe cuando él planea un compromiso empresarial con otra mujer. Tras esta traición, Camila opta por abandonar su vida oculta y recuperar su libertad. Ahora, Santiago deberá decidir si protege su imperio financiero o lucha por el amor que siempre intentó negar.