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Portada de la novela The Power of Inocence

The Power of Inocence

El mundo de Miriam se derrumba cuando descubre la infidelidad de su prometido con su hermana durante su fiesta de compromiso. Destrozada, huye a un hotel donde vive un encuentro fortuito con un desconocido que lo cambia todo. Aunque ella se marcha sin dejar pistas tras esa noche, él queda cautivado y comienza una búsqueda global desesperada. Su objetivo es localizar a la mujer que no puede olvidar para proponerle que sea su compañera de vida.
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Capítulo 2

El despertar de Edward fue de absoluta confusión, esperaba encontrar un cuerpo cuando despertara pero el lugar dónde tenía que ver una mujer había un lugar vacío, rugió furioso como se atrevía a irse sin su consentimiento era inaceptable para él ser abandonado de esa manera los roles se habían invertido y no estaba contento con eso.

Se vistió rápido miró si estaban todas sus pertenencias por que si lo había robado no había lugar en el mundo dónde pudiera esconderse Edward la buscaría hasta por debajo de las piedras, todo estaba en su lugar miro la cama y había una mancha roja en las sabanas se irrito mucho más al saber que su mujer había escapado, cuando le encontrara oh miles de escenas salvajes pasaron por su cabeza.

El llego a la recepción del hotel quería saber quien era la mujer que estuvo anoche entregaron todo lo que tenían después de todo era un rico magnate. Pidió a sus sirvientes que se encargaran de buscar a la mujer el se iba a casa.

Su casa estaba rodeada ser sirvientes, su madre y extrañamente su prometida ese titulo quedo desecho el día que la vio engañándolo desde ese momento se volvió una extraña para el pero ella no quiso entender y estaba persuadiendo a su madre para que la ayudara.

Se acerco a su madre la saludo como siempre Edward, amaba a su madre más que a nada en el mundo por eso vivía con ella, era su mayor tesoro en el mundo entero. Con dos besos en cada una de sus mejilla y a la ex prometida solo la miro con desagrado.

_ ¿Qué haces en mi casa? _ pregunto furioso

_ Solo vine a visitar a la tía_ eso lo enfureció mucho como se atrevía a llamarla de esa forma

_ Sal no eres más bienvenida en mi casa_ ordeno a Sara Coronel

_ Por favor Edward las cosas no son como imaginas_ las lágrimas se acumulaban en sus mejillas

En otro momento el se hubiera conmovido por eso y lo dejaría pasar pero entendía que solo era una falsa después de todo escucho como hablaba de él a su espalda diciendo que solo estaba por su dinero.

_ No lo volveré a repetir no vuelvas a perturbar a mi madre lo que sea que hayamos tenido se acabo, sales por las buena o te saco con los guardias.

_ Sara ve a casa es lo mejor_ hablo la madre de Edward de manera sensata con resignación

Sin más que decir Sara salió de la casa pero era como si hubiera salido de la vida de los Mu, por completo con las lágrimas llenas de impotencia y resentimiento por su propia estupidez como se había dejado atrapar con su amante, lo había tenido hace tanto tiempo pero ahora todo sus años de sacrificio eran desperdiciado por su codicia.

En su interior se prometía que recuperaría el amor de Edward a como diera lugar y volvería a ser su chica consentida como lo fue en algún momento su familia necesitaba el poder de Edward pero sobre todo su dinero.

En la mansión Mu , Edward se sentaba con su madre a almorzar eran los momentos que pasaba con ella antes de ir a la empresa a trabajar y hacerse mucho más adinerado.

_ No existe ninguna posibilidad para que vuelvas con Sara Edward_ hablo la señora Mu con su hijo de manera casual

_ No. Ella no merece tu preocupación mamá ella esta fuera de nuestra familia_ el hablo a través del dolor la había amado pero esos sentimientos cambiaron de un odio absoluto a esa mujer

_ Está bien, ella me gustaba pero respeto tu decisión_ lo reconforto ella siempre apoyaría a su único hijo, incluso si no le gustara sus decisiones.

_Te traeré una mejor madre ella será fantástica_ aseguró a su madre de una manera traviesa

Una llamada telefónica termino con esa reunió pero no importaba tanto porque ya estaban prácticamente terminado de almorzar. Salió de su casa rumbo a la empresa su asistente lo había llamado, para entregar información o eso esperaba Edward quería encontrar a esa mujer para enseñar una lección de porque no lo podía dejar abandonado como un scort en la habitación.

_ ¿Tienes la información que te encomendé? _ preguntó Edward a penas abrió la puerta

_ Si pero hay un problema_ respondió su asistente bastante atemorizado

_ Hable_ prácticamente rugió Edward

_ Ella se llama Miriam Lastarria pero se fue del país hace unas horas atrás

El ambiente en la habitación era como si hubiera bajado varios grados por lo terrorífico y frio que se volvió al ver el rostro de Edward, su asistente.

_ ¿ A dónde se fue esa mujer?_ volvió a preguntar pero esta vez fue de manera indiferente

_ Nuestra información dice que se fue a Francia a estudiar, ella es la heredera las empresas Lastarria y se esta preparando para asumir el control como presidente en un futuro

Esto hizo que Edward levantara la vista a su asistente y lo mirara de manera curiosa no podía creerlo las empresas Lastarria estaban por todo el mundo, eran muy conocida junto con los Mu eran una de las mejores empresas.

_ Bien manda a un grupo para que la vigilen quiero una información contante de cada uno de sus movimientos.

El la esperaría tenía bastante tiempo para organizar su boda, los estudios de ella por la información de su asistente sería por seis meses tendría todo listo para su regreso a él.

En la casa Lastarria se celebraba el matrimonio de Arturo y Rose, no fue aprobado por ningún miembro de la familia de Arturo pero no había más remedio después de todo había ofendido a la familia Lastarria si querían conservar su posición no podían hacer mas que agachar la cabeza y aceptar a esta nueva hija.

Ambas familia estaban completas excepto por una hija amada que no se presento a la boda de su hermana. Rose estaba feliz su sueño se estaba cumpliendo se estaba casando con Arturo nunca pensó ella que podía ser posible.

Después de haber acabo con Rose en la noche de bodas, ella termino prácticamente desmayada, Arturo salió al balcón de la habitación del hotel miraba el cielo estaba nublado pensaba como había terminado de esa manera, con una mujer que no amaba que solo su cuerpo llamaba su atención, se metió la mano al bolsillo, saco una cajetilla de cigarro, saco uno y lo encendió. fumo una calada profunda al cigarro, contrajo el aire lo mantuvo unos segundo y exhalo botando una gran cantidad de humo. Su semblante era sombrío la extrañaba tanto su sonrisa ella tenía que haber si su esposa, se maldecía por caer en la tentación por no se lo suficiente bueno para ella.

Miro el cuerpo desnudo que tenía en la cama, estaba toda marcada como castigo por dejarse atrapar por su hermana. Ahora era su esposa como quería Arturo tirarla de la cama y que durmiera como los perros. Pero se contuvo el también era responsable de eso.

Cubrió el cuerpo de la mujer dormida y salió del cuarto no quería estar en ese mismo lugar que ella, era su marido pero nadie lo obligaría a dormir con ella.

Entró a la otra habitación que había reservado para él. Se lanzo a la cama, se quedó completamente dormido.

En la ciudad de París el sol estaba arriba con unas nubes grises Miriam se levantaba, tomaba su desayuno para empezar su primer día en la universidad, anoche se había dormido bastante tarde mirando los por menores del matrimonio de su hermana. Su fracaso en que había fallado con Rose.

Pero esos pensamientos cambiaron cuando miro el reloj y ya era demasiado tarde tenía que salir corriendo si quería llegar a tiempo. Eligio su auto deportivo rojo y salió furiosamente con rumbo a la universidad.

Edward Mu recibió los reportes, de lo pasos de su prometida aunque ella no tenía idea de que estaba comprometida pero para un hombre loco como Edward eso era irrelevante.

_ Pronto volverás a mi pajarita rebelde. _anunció al aire.

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