Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela TELEQUINESIS

TELEQUINESIS

Con solo cinco años, Annie posee una telequinesis prodigiosa que le permite controlar mentes y generar escudos de energía. Aunque su don se conoce desde hace tiempo, la CIA ha decidido capturarla ahora, utilizando tecnología de vanguardia para desentrañar y copiar su inmenso poder. ¿Podrá la agencia cumplir sus siniestros objetivos? El misterio tras el origen de Annie y las ambiciones gubernamentales chocan en este intenso relato de ciencia ficción.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Centro Comercial de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos:

15 de abril de 1996

11:04 a.m.

~Ciara~

Mi nombre es Ciara West tengo 19 años y manejo una vida normal o eso creo. Mi Cabello es entre Rubio y Castaño y mis ojos son de color morados lo se eso es extraño. La razón de ellos: Pues en verdad no tengo idea, nadie más en mi familia los tiene así, pero me da igual.

Hace como 5 meses que termine de estudiar y ahora mismo estoy buscando un trabajo temporal en el centro comercial de la ciudad, aunque por ahora nadie está buscando empleados nuevos.

Voy caminando distraída ya que estaba ordenando mis papeles en la carpeta cuando siento que algo más bien alguien se impacta conmigo haciéndome caer y mis papeles cayeron por todos lados.

- ¿Estas bien? - Dijo el tipo ayudándome a levantarme.

-Sí...si estoy bien. - Dije agachándome para recoger todos mis papeles y para mi suerte me faltaban 2 documentos.

-Toma olvidaste estos 2 papeles. -Dijo sonriendo, para ser sincera su sonrisa no está mal.

-Gracias. - Tomé los papeles nerviosa y los acomodé en su lugar.

-Soy Kevin. -Dijo de nuevo sonriendo.

-Ciara. -Dije sonriendo.

-Qué lindo nombre. -Eso hizo que me pusiera roja como un tomate y el sólo se río. - Bueno Ciara que te parece sí vamos a tomar un café para recompensarte por lo de la caída y que casi pierdes tus papeles. ¿Qué dices? Yo invitó.

-Me parece bien.

Ambos caminamos hasta la cafetería más cercana.

- ¿Bien que es lo que van a pedir? - Dijo la chica que estaba detrás de la caja.

-Yo quiero un café descafeinado y tú Ciara ¿qué es lo que quieres? - Preguntó Kevin.

-Un café normal. - ¿Que? No me iba aprovechar de él, los precios están muy altos.

- ¿Estas segura?

-Sí.

-Entonces me da un café normal y uno descafeinado. - Después de pedir nuestras órdenes, nos dieron los cafés y nos sentamos en una de las mesas que están afuera del local.

- ¿Y bien Ciara que edad tienes? -Preguntó Kevin para romper el hielo.

-19 y tú?

-21. -Dijo viendo mis ojos extrañado. - Ciara ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro. - Genial odio las preguntas.

- ¿Tus ojos siempre han sido así? Me refiero al color es que sólo se ve ese color en personas como decirlo...anormales.

-Creo que siempre han sido así. - Dije sería. - ¿A qué te refieres con personas anormales? - Dije extrañada y Kevin tardó en contestar mi pregunta, de hecho, no logró contestarla ya que alguien nos interrumpió.

- ¿K que estás haciendo? No es momento de coquetear. -Dijo regañando a Kevin y luego volteó a verme. - Es... es una...? -No termino de hablar y Kevin asintió con la cabeza. ¿De qué rayos están hablando?

-Ciara sé que está no es una pregunta normal, pero ¿De casualidad tú puedes mover cosas? Tú sabes a que me refiero. -Dijo K o Kevin o quién sea.

-Supongo que por eso chocaste conmigo no para una simple tontería. - Dije enojada siempre me hacen bromas así y a veces quisiera desquitarme. - Sabes que mejor me voy para que sigan con sus bromas. - Me levanto y recojo mis cosas, pero alguien me detiene Kevin.

-Te juro que no es una broma, sólo queremos comprobar una cosa. - Dijo intentando tomar mi muñeca, pero no lo logró.

-No lo lograras así que deja de intentarlo. - Dije caminando hacia la salida del centro comercial.

Camino lo más rápido que puedo hasta que por fin logré salir del centro. Sigo caminando hacia dirección a mi casa hasta que un presentimiento invade mi mente. Volteó hacia atrás y veo que el amigo de Kevin se dirige hacia mi corriendo.

Sigo caminando hasta que siento que el tipo está a mi lado.

-Necesito que vengas con nosotros.

- ¿Porque debería de hacerlo? -Pregunte sería, enseguida siento que estoy contra la pared.

-Mira niña yo no estoy para juegos, o vienes con nosotros por las buenas o por las malas. - Dijo enojado. - Elige. - Intentó zafarme de su agarré, pero es más fuerte que yo y sólo me queda una cosa por hacer: Jugar con su mente. Cosa que es fácil en él, hago que me suelte y se aleje de mí.

-NO JUEGES CON MI MENTE! -Me grito.

-Para empezar, no soy una niña y segundo yo no iré con extraños ni por las buenas ni por las malas.

- ¿Y sí te decimos que no somos extraños? - Se escucho la voz de Kevin a mis espaldas.

- ¿Como piensas comprobar eso? Ahora mismo estoy dudando de tú nombre. - Dije y ambos empezaron a buscar en sus bolsillos y sacaron una placa de la CIA.

-Somos los agentes K y J de la CIA. - Dijo Kevin. - Ahora necesitamos que vayas con nosotros.

- ¿Qué es lo que piensan hacer conmigo?

-Te prometo que nada malo. - Dijo Kevin serio. - Es una promesa, sí te sucede algo la CIA te regresara a casa y no te buscaran.

-Entonces ¿sí vendrás con nosotros? - Preguntó J.

-Supongo que tengo que hacerlo. - Ambos asintieron con la cabeza y comenzaron a caminar hacia donde creo que está su auto.

Pero el problema es que cada uno de ellos traía su auto y no en verdad no quisiera tener que irme con J o como se llame.

-Ni loco iré con ella, ¿qué tal si controla mi mente? - Dijo J mientras yo solo lo veía con los brazos cruzados.

-Para que meterme en tu mente? No quiero saber que hay dentro de ella. - Dije fríamente.

-Wow pues creo que así me siento más tranquilo. - Dijo J sarcásticamente.

- ¿Podrían dejar de pelear ustedes dos? - Dijo Kevin digo K o sea quien sea. - Yo llevare a Ciara al cuartel tú encárgate de que nadie nos siga.

-Como digas. -Dijo J subiendo a su auto.

Kevin se acerca a su auto y abre la puerta del copiloto.

- ¿Ahora eres caballeroso? - Pregunte algo confundida ya que hace un instante Kevin sonaba un poco molesto y ahora es caballeroso, no cabe duda de que es un Bipolar.

- ¿Qué tiene de malo? - Dijo extrañado.

-No tienes que ser caballeroso conmigo. - Dije subiendo al auto.

- ¿Y qué pasaría sí quiero serlo? - Dijo subiendo al auto rápidamente con una sonrisa.

-No te gustará lo que pasará después y te aburrirás. - Dicho esto el silencio nos invadió y Kevin comenzó a conducir.

También te puede gustar

Portada de la novela 24/7 Libro 2
9.8
Una antigua teniente marcada por la soledad y un criminal de grandes ambiciones se encuentran en un entorno violento. Natalia, atormentada por la culpa tras la muerte de Nick, busca recuperar sus restos y ejecutar su venganza. Sin embargo, surge un hombre que parece ser su propio espejo, desafiando su odio. Ante traiciones y misterios, ella enfrentará un dilema: rescatar a William o dejar que perezca para honrar el pacto que selló con el capitán Rogde.
Portada de la novela Ascenso a la corona: la esposa traicionada, la reina coronada
8.2
Elara Vance sufrió el desprecio del Alfa Damian Blackwood mientras una maldición de sangre la debilitaba. Tras ser obligada a romper su vínculo y sobrevivir a un atentado de su prima Selena, Elara fingió su muerte para proteger a sus hijos. Cinco años después, regresa poderosa y cambiada. Damian descubre que solo ella puede activar su linaje y suplica perdón, pero la mujer que humilló ha desaparecido. Su arrepentimiento llega tarde ante la nueva reina.
Portada de la novela Chocolate enredado hasta el anillo
9.5
Victoria es una joven ordinaria con una habilidad innata para meterse en líos, pero su vida da un giro radical tras rescatar a Raffil Leopardo. Conocido como el Infierno, este despiadado líder mafioso es temido a nivel global. Al salvarlo, ella termina en la mira de peligrosos rivales. Raffil le ofrece protección mediante el matrimonio, aunque este pacto la convierte en el objetivo principal del crimen organizado. ¿Podrá Victoria resistir en este entorno letal?
Portada de la novela El Autor de La Muerte De Mi Hijo
8.8
Mientras el pequeño Juanito se debate entre la vida y la muerte en cirugía, su padre enfrenta una pesadilla inesperada. Sofía, su propia esposa, lanza una denuncia falsa en su contra para encubrir su romance con Ricardo. En su afán de lucro, la mujer ignora el sufrimiento de su hijo, viéndolo solo como un estorbo. No obstante, una cámara oculta capta la verdad tras la conspiración, revelando una traición despiadada motivada por la codicia y el engaño.
Portada de la novela LA ESPOSA EQUIVOCADA DEL ITALIANO
9.6
Mientras vacaciona en Italia, Ámbar Reed es arrestada por un crimen que no cometió, debido a su asombroso parecido con una asesina. Vinicio Rossellini, consumido por la sed de venganza tras el asesinato de su hermano, la obliga a casarse con él creyendo que ella es la culpable. Entre peligrosos secretos de la mafia y traiciones familiares, surge una chispa inesperada. Ambos deberán descubrir la verdad antes de que la oscuridad del destino los consuma.
Portada de la novela La esposa rechazada es multimillonaria
8.4
Después de siete años de total sumisión y de ocultar que es enfermera, una mujer decide terminar su matrimonio. Al ser herida físicamente y ver a su millonario esposo proteger a otra, su amor se torna en desprecio. Obligada a esconder a su hija por las constantes amenazas de él, ella espera a que el contrato nupcial expire. Pronto, recuperará su inmensa fortuna y su verdadera identidad para destruir al hombre que tanto la humilló y traicionó.