Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Te Tengo Conmigo Cada Amanecer

Te Tengo Conmigo Cada Amanecer

Un juego de seducción inicial devino en un romance predestinado. Mientras él controlaba la ciudad y ocultaba una venganza para protegerla de su oscuridad, ella juró lealtad absoluta. Sin embargo, tras su repentina desaparición, pasaron tres años hasta que el destino volvió a cruzarlos. El reencuentro revela una verdad impactante: el divorcio nunca se concretó. Legalmente, ella sigue atada al hombre que la abandonó, siendo aún su esposa.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

"Wendy, es tu turno. ¿Eres tan valiente como para probar algo emocionante?", le preguntó Jackson Liu y le dio un codazo mientras se sentaba a su lado.

Al escuchar esto, la chica frunció los labios y dijo con su encantadora pero fría voz: "¿Qué quieres decir?".

"Mira la puerta", respondió él señalando la entrada del bar. "Pronto, llegarán los invitados en masa. La regla del juego es que a partir de ahora, cuando entre el primer hombre, debes desabrocharle la camisa. Si logras hacerlo, beberé toda esta botella de licor. Pero si no puedes, ¡serás tú quien la beba!".

"¿Cuántos botones tengo que desabrochar?". Los otros que estaban con ellos estaban tan emocionados que comenzaron a silbar y a gritar.

"¡Al menos tres!".

Intuitivamente, ella estuvo a punto de negarse. Pero como Jackson había esperado esta reacción, antes de que ella pudiera decir algo, agregó: "Wendy, ¿acaso te importa tanto tu prometido que ni siquiera te atreves a jugar?".

¿De verdad le importaba su prometido?

No, ella ni siquiera lo quería, así que, ¿por qué le importaría?

Sin embargo, aunque no se querían, seguían comprometidos.

La atrevida propuesta tenía a la gente con gran expectativa. Por su parte, Wendy no era de las que admitía su derrota fácilmente. De manera que, después de calmar sus nervios, sonrió. "Vale. ¡Mira y aprende!".

En ese momento, todos estaban animados.

Lentamente, la chica se levantó y caminó hacia la puerta.

Ella era una mujer alta y elegante. Era pura, dulce y tenía lo justo de frialdad que la hacía excepcionalmente impresionante.

Cuando entró alguien, la tenue luz parpadeó.

Esa persona tenía una figura fuerte y masculina. Sus sensuales labios estaban fruncidos, tenía un gran cuerpo y un aire de misterio y nobleza en él.

"Señor".

Después de calmarse, ella lo detuvo.

El hombre levantó las cejas y la miró. Sus ojos eran tan profundos como un océano.

"Esos botones de su camisa son particularmente elegantes. ¿Puedo mirarlos más de cerca?". Él llevaba puesto un traje oscuro, hasta su camisa era oscura, y su aura abrumadora llenaba silenciosamente todo el lugar.

Parecía no ser un hombre común y corriente, pero sí peligroso.

Aunque tenía algunas dificultades para responder al principio, al final lo hizo.

Con las cejas todavía alzadas y los labios temblorosos, parecía que esta petición le tomó desprevenido. Sin embargo, despertó su curiosidad, así que se acercó a ella, y con cada paso que daba hacía que el corazón de Wendy latiera más rápido sin ninguna razón aparente. Ella percibió un leve aroma a tabaco que provenía de este, quien se detuvo a un paso de ella.

"¿Cómo quieres verlos?", le preguntó rotundamente.

Inconscientemente, la chica miró su pecho y le dijo: "Desabotónate la camisa".

Los ojos de él se entrecerraron al escucharla y, al momento siguiente, sostuvo a Wendy en sus brazos. El agradable olor a almizcle la impregnó, y su cuerpo tembló de repente, porque él le había puesto su mano en el pecho. Su aliento masculino la envolvió, y todo parecía extraño y peligroso.

"¡Déjame ir!", le dijo ella tratando de apartarlo.

"¿No fuiste tú quien lo pidió?". Su aliento se filtró en su piel, como el viento soplando sobre el agua. Se sentía frío y malicioso, pero de alguna manera elegante. "De manera que, ahora que estás asustada, cambiaste de opinión, ¿eh?".

"Por supuesto que no", negó ella mientras su corazón latía fuertemente. Entonces él tomó su mano y la colocó sobre los botones de su camisa, y por un segundo, sus dedos tocaron su piel, lo que la hizo temblar.

"Parece que no eres tan abierta como aparentas. Aún eres joven e inexperta, niña". Había un toque de burla en su voz, que no era frívola, sino firme, tranquila y profunda.

Envuelta por su calidez, la chica sintió el poderoso latido de su corazón

e inconscientemente se apartó de su cálido aliento y rápidamente desabrochó tres botones de su camisa. "Gracias", le dijo, pero cuando dio un suspiro de alivio y estaba a punto de irse, él la detuvo.

Aturdida, Wendy miró sus profundos y oscuros ojos confundida.

Alex Mu miró fijamente a la mujer que tenía en sus brazos. Una leve fragancia provenía de su cuerpo, y era tan maravillosa que lo excitó profundamente. Entonces se inclinó más cerca de su oído y le susurró: "Ya que te he ayudado, ¿cómo me vas a recompensar?".

"¿Qué?".

"¿No querrás convertirte en mi mujer?".

Los ojos de esta se abrieron de par en par.

En ese momento, estuvo segura de que este hombre era demasiado peligroso.

Al ver el pánico en sus ojos, la mirada de él se oscureció mientras miraba hacia abajo.

Al poco tiempo, alguien se acercó respetuosamente al hombre, y le dijo: "Señor Mu, lo están esperando arriba. ¿Le gustaría ir ahora?".

Después de escuchar esto, el hombre levantó las cejas y la soltó. "¡Nos veremos de nuevo, y no será solo una vez!", le dijo.

Luego se alejó antes de que Wendy tuviera la oportunidad de reaccionar.

¿En serio se volverían a encontrar?

Aquel hombre sonaba tan seguro, y tenía un tono triunfante, que hacía pensar que era tan... ¡misterioso!

Ella lo observó mientras subía las escaleras. Las facciones de su rostro eran bien definidas, sus ojos eran profundos y tenía un aura fuerte que atraía fácilmente la atención de otras personas. Su respingada nariz parecía una obra de arte, y sus finos labios eran hermosos. ¡Parecía tener una especie de poder que nadie se atrevía a profanar!

En la punta de sus dedos, aún podía sentir su calor. Resopló con frialdad y volvió al mostrador del bar, dejando de lado lo que el hombre acababa de afirmar.

El juego de Verdad o Reto continuó. Fue una fiesta muy animada porque se trataba de una reunión entre compañeros de clase antes de seguir sus caminos, por lo que todos bebían alcohol.

Sin embargo, unas cuantas copas de vino fueron suficientes para emborrachar a Wendy, quien tuvo que ir tambaleándose al segundo piso en busca de un baño, puesto que no había uno en el primero. Sus ojos estaban borrosos mientras empujaba la puerta de una sala VIP.

De repente, la gente en la sala la miró, sabiendo que era una 'persona no invitada'. El hombre que estaba en el medio entrecerró los ojos cuando la vio.

Sus fuertes brazos estaban apoyados en el sofá mientras miraba con indiferencia. Su alto cuerpo tenía un aire de nobleza y misterio, y sus ojos, que parecían los de un águila, eran sorprendentes. Repentinamente hizo un gesto con la mano y todos abandonaron el lugar de inmediato.

Cuando Wendy se frotó los ojos y parpadeó varias veces, se dio cuenta de que se había equivocado de lugar.

La voz ronca del hombre llegó entonces a sus oídos, y sonaba especialmente seductora.

"¿Estás aquí por mí?".

También te puede gustar

Portada de la novela El Acosador
8.4
Romance oscuro/advertencia de contenido sensible: abuso sexual y psicológico, tortura, aborto, violencia y sexo explícito. Si eres sensible a los temas, no leas. "Ella entendería de una vez por todas que no podía huir de la mafa. No iba a huir de mí".
Portada de la novela El Amor en Tiempos de Traición
9.8
El poderoso Alejandro Ferrer intenta salvaguardar el patrimonio de su familia frente a la voracidad corporativa. Sin embargo, su control se ve amenazado por Lucía Torres, una infiltrada con la misión de exponer los turbios misterios de su organización. Mientras ella desvela una peligrosa trama de mentiras, se enfrenta a un conflicto interno: traicionar su encargo o sucumbir a la pasión por Alejandro. En un juego de espionaje y riesgo, ambos arriesgarán todo por amor.
Portada de la novela El Peso De La Traición
8.8
La ciudad sucumbe ante el cartel enemigo mientras Ricardo, mi esposo y jefe de policía, me abandona para salvar a su amante. Tras morir por su culpa, regreso al pasado recordando la pérdida de mi hijo y su cruel desprecio. Decidida a no ser la heroína, permito que su familia vea su verdadera cobardía. Pese a mi intento de cambiar el destino, el dolor me consume y vuelvo a perder a mi bebé en medio del caos. ¿Podré escapar de este círculo de traición?
Portada de la novela El Secreto del Subjefe: La Huida de una Novia de la Mafia
8.6
Fui la cura para Damián Ferrer, pero él me traicionó el día de su cumpleaños. Falsamente acusada por Sofía, fui degradada a sirvienta. Tras presenciar cómo Damián torturaba a mi madre, escapé a España con Julián. Aunque el mafioso reapareció rogando clemencia, mi rechazo fue rotundo. Todo culminó en tragedia cuando Sofía intentó matarnos: Damián se interpuso en el atropello, sacrificando su vida por la mía en un acto final de arrepentimiento.
Portada de la novela ¡Eres mía, mi pequeña mate!
9.2
Después de diez años de exilio por orden de su padre, Star Cronin, hija de un alfa, vuelve a su manada ocultando su identidad. Su único deseo es ser aceptada de nuevo, pero la redención exige un sacrificio: casarse con un hombre lobo al que no ama. Ahora, la joven debe elegir entre la lealtad a su familia y los verdaderos deseos de su corazón para recuperar el hogar que perdió. Una apasionante travesía que continúa en su esperada secuela.
Portada de la novela La Segunda Oportunidad de la Mate Rechazada
7.9
Laura construyó un imperio para el Alpha Oliver, pero él la traicionó al nombrar Luna a su amante. Tras ser humillada, ella recupera su fortuna legalmente y escapa embarazada, rompiendo su vínculo con veneno. Oculta bajo la protección del rival de su ex, Laura revela que es la mítica Loba Blanca. Cuando un Oliver arruinado la encuentra y suplica por otra oportunidad, ella lo desprecia ante todos, consolidando su venganza y la destrucción total del hombre que la vendió.