Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Te Derrotaré Ladrona

Te Derrotaré Ladrona

Sofía contempla con dolor cómo Isabella Vargas, su propia prima, alcanza el éxito televisivo tras usurpar su receta secreta. Abandonada por su familia y hundida en la miseria tras la muerte de su padre, Sofía se rinde ante el destino. No obstante, la vida le otorga un giro inesperado al despertar un año atrás, previo al gran engaño. Con la ventaja de conocer el futuro, iniciará una lucha decidida para resguardar su herencia y reclamar su lugar.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

El shock me paralizó por unos segundos. Toqué las sábanas ásperas, el póster de un viejo grupo de rock en la pared, el despertador digital que marcaba las 7:00 a.m. Todo era real. Mi corazón latía con una fuerza increíble, un tambor de guerra en mi pecho. No era un sueño. Había vuelto.

Me levanté de la cama, mis piernas temblaban un poco. Caminé hacia el espejo del armario. Ahí estaba yo, un año más joven. Las ojeras de la desesperación no estaban, la tristeza profunda en mi mirada había desaparecido. Era yo, la Sofía que todavía tenía esperanza, la que todavía creía en la bondad de su familia.

"¡Sofía, el desayuno!", gritó mi mamá desde la cocina.

Su voz. Escuchar su voz, no llena de acusaciones y dolor, sino de una normalidad cotidiana, casi me hace llorar. Bajé las escaleras lentamente, asimilando cada detalle. El olor de la casa, el cuadro chueco en el pasillo, el sonido de las noticias en la radio de la cocina.

Mi padre estaba sentado a la mesa, leyendo el periódico y sorbiendo su café. Me miró por encima de las gafas.

"Buenos días, m'ija. ¿Dormiste bien?"

No pude hablar. Solo asentí, con un nudo en la garganta. Me senté y mi madre me sirvió un plato de chilaquiles rojos, mis favoritos. Comí en silencio, el sabor familiar era un ancla a esta nueva realidad. Estaban vivos. Estábamos juntos. Y yo tenía la oportunidad de evitar la catástrofe.

Después del desayuno, subí a mi cuarto y encendí mi vieja laptop. En mi vida pasada, en esta época, había comenzado a hacer pequeñas transmisiones en vivo. Cocinaba recetas sencillas y charlaba con la gente. Era mi pequeño escape, mi forma de compartir mi pasión. Decidí que debía seguir haciéndolo, pero con más cuidado.

Configuré la cámara y comencé la transmisión. Al principio, solo había un par de espectadores. Preparé una salsa macha, explicando el proceso con la voz un poco temblorosa.

De repente, un comentario apareció en el chat. Un usuario llamado "CorazónRoto88".

"Hola, Sofía. Sé que esto no tiene mucho que ver, pero te sigo desde hace tiempo y pareces una persona sabia. Mi negocio está fracasando, mi esposa me dejó... Siento que todo se desmorona. Cualquier platillo que intento hacer me sabe a cenizas".

Su mensaje era tan crudo, tan lleno de dolor. Sentí una punzada de empatía. Sabía exactamente cómo se sentía.

Inmediatamente, otros comentarios aparecieron, burlándose.

"Jaja, ¿le pides consejos a ella? Si apenas tiene 10 viewers".

"Amigo, busca un psicólogo, no una cocinera de internet".

"Seguro te va a decir que le eches más sal a la vida, jajaja".

La crueldad de los extraños no me afectó. Ignoré las burlas y me concentré en el mensaje de "CorazónRoto88". Cerré los ojos por un momento y me enfoqué, no solo en sus palabras, sino en la emoción detrás de ellas. En mi vida pasada, había aprendido que la comida y las emociones están conectadas de una forma casi mágica. El "sabor a cenizas" no era una exageración. Era un síntoma.

"CorazónRoto88", dije a la cámara, mi voz ahora firme. "El sabor a cenizas no está en tu comida, está en tu espíritu. Lo que cocinas no sabe a nada porque has perdido la alegría. No es un problema de ingredientes, es un problema del corazón. Estás de luto por la vida que creías tener".

Hubo un silencio en el chat.

"Prepara un caldo de pollo", continué. "Pero no uno cualquiera. Usa pollo de verdad, no cubos de concentrado. Añade hierbabuena fresca, mucho cilantro y un chorrito de jugo de limón al final. Y mientras lo haces, no pienses en tus problemas. Piensa en tu recuerdo más feliz, el más simple. Un día de sol en el parque, una risa con un amigo. Deja que ese sentimiento se cocine junto con el caldo. La comida no puede resolver tus problemas, pero puede recordarte que todavía eres capaz de sentir algo bueno, aunque sea por un momento".

Mientras decía esto, un recuerdo helado me atravesó. Recordé a "CorazónRoto88" de mi vida pasada. Unas semanas después de ese comentario, leí una noticia local sobre un hombre que se había quitado la vida en su pequeño restaurante en bancarrota. Su nombre coincidía. En mi vida anterior, yo estaba tan abrumada por mis propios problemas que nunca le respondí. Mi silencio fue una pequeña pieza en su tragedia.

La culpa y la determinación se mezclaron dentro de mí. "No esta vez", me susurré. "Esta vez será diferente".

El usuario "CorazónRoto88" escribió: "Gracias. Lo intentaré".

Sentí una pequeña chispa de esperanza. Quizás podía usar este don, esta segunda oportunidad, para algo más que solo salvarme a mí misma.

Y entonces, un nuevo usuario se unió al chat. Mi sangre se heló al leer el nombre.

"BellaCuisine".

El nombre de usuario de Isabella.

El chat se llenó de repente con sus seguidores.

"¡Bella, qué haces aquí!"

"¡Vinimos a ver a la verdadera reina de la cocina!"

Y luego, un mensaje de ella, tan inocente y tan venenoso.

"Primita, ¡qué lindo que juegues a la cocinera! Te veo. Con mucho cariño".

La pesadilla estaba a punto de comenzar de nuevo.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Alpha
8.0
Benjamin Black lidera la manada de Montana con rigor, pero el rapto de su pareja desata la furia de Onix, su lobo. Bajo una fachada de unidad, Benja oculta que él y su bestia son seres distintos conviviendo en un solo envase físico. Mientras el lado animal toma el mando para ejecutar su venganza, Claire debe adaptarse a una realidad peligrosa, marcada por el mando implacable y el temperamento salvaje del hombre que está destinado a protegerla.
Portada de la novela Corazones del Olimpo: Hija de Cupido
7.8
Axelia, heredera de Eros y Psique nacida en el seno de Afrodita, es una deidad de la atracción con dones excepcionales. Dotada con la sabiduría de Atenea y una belleza sin igual, la joven diosa debe abandonar el Olimpo para cumplir una tarea vital en el reino de los hombres. Al asumir el rol de su padre como nuevo Cupido, su objetivo es eliminar el egoísmo de la humanidad y forjar vínculos auténticos que logren superar cualquier interés personal.
Portada de la novela Culpable, su majestad
9.3
La caída de la realeza comenzó con una traición devastadora. Mientras la princesa suplicaba piedad, el príncipe se hundía en el engaño. Freya, obligada a robar en las calles para no morir, halló un nuevo propósito tras sufrir una condena injusta. Aquella mañana de tortura y falsas acusaciones cambió su rumbo: tras ser declarada culpable, juró dedicar cada segundo de su vida a desmantelar la corona y obtener su anhelada venganza contra el reino.
Portada de la novela El heredero del Dios de la medicina
9.5
William, humillado por ser el esposo inútil de la hermosa Felicity, cambia su destino tras el divorcio. El fallecimiento de su abuelo desvela una herencia oculta: un tratado de medicina y combate que causó la muerte del anciano. Decidido a vengarse, William deberá acumular una riqueza colosal mientras sobrevive a letales asesinos. En esta odisea de acción, buscará recuperar el corazón de Felicity y forjar un imperio legendario como el nuevo Dios de la medicina.
Portada de la novela Herederos
9.2
Emma y Deavid son obligados a casarse por imposición de sus progenitores, iniciando una relación marcada por el desprecio mutuo. No obstante, él desarrolla pronto una obsesión posesiva y un control asfixiante sobre ella. En medio de las intrigas palaciegas, ambos comprenden que el reinado es una condena devastadora. Este romance oscuro revela cómo la ambición y el poder real consumen a quienes portan la corona, exigiendo sacrificios que amenazan con destruirlos.
Portada de la novela La Misión Imposible
8.8
Diego ha muerto ocho veces bajo la crueldad de Isabella y Alejandro. En su novena vida, un sistema lo obliga a seducir a su tía para sobrevivir, pero él rechaza el mandato. Tras sufrir torturas, encuentra en Sofía, una artista víctima de los mismos verdugos, la fuerza para rebelarse. En lugar de cumplir la misión, Diego desata una venganza letal contra sus opresores. Al eliminarlos, destruye el sistema y alcanza la paz que tanto anhelaba.