Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Sometida por placer

Sometida por placer

Tras la pérdida de su familia por la saña de sus rivales, Emily Reyes resurge con un firme propósito de venganza. Decidida a romper las cadenas del pasado, asume su verdadera identidad para recuperar su libertad. En este camino, buscará una nueva oportunidad amorosa junto al señor Cavill. Ahora, sin temores ni ataduras, Emily toma las riendas de su destino con la intención de desestabilizar a sus enemigos, impulsada solo por su voluntad y placer.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Prefacio

Como la primera vez

Yo suspiraba mientras esperaba que las horas de aquel reloj avanzaran. No había podido llegar a tiempo, por lo que estaba en una situación verdaderamente complicada. Ahora solo podía esperar y confiar en que la suerte estuviese de mi lado, de lo contrario la situación bien que se podía complicar para mí.

Estaba de pie con aquella falda que hacía lucir mi cuerpo esbelto. Mi cabello iba recogido en esa cola de caballo que tanto me gustaba y llevaba unos anteojos que solo servían de protección para mi vista. Nada me hacía sentir que resaltaba en aquel lugar, sin embargo, sus ojos se vinieron sobre mí, apenas me vio en aquel lugar.

A mi lado estaba aquella rubia melindrosa que se había regodeado en sus placeres, sin medir en lo absoluto la soberbia de sus palabras. Ahora estaba sucumbiendo de manera humillante ante la que era una derrota en todo el sentido de la expresión. El sujeto poderoso e imponente caminó hacia donde yo me encontraba y sin mirar nada más, me dirigió la palabra; una sola frase que fue suficiente para que mi mundo quedase rendido a sus pies. Una sola frase fue dicha y, aun así, la rubia no se contuvo a pesar de que todo quedó en claro con aquella petición.

―Sé mía ―me dijo aquel sujeto que me desmoronaba con el simple hecho de existir. Mis seguridades quedaron a su merced cuando sus labios sedosos pronunciaron aquello con un dejo de provocación. En esa simple frase se encerraba un mundo repleto de deseo y pasión, un mundo ante el que resultaba imposible contenerme sin ceder con locura. Yo era una simple chica que no podía hacer nada ante los embates de seducción de un hombre como ese; sin embargo, la rubia aún tenía mucho que decir antes de que mi idilio pudiese ser consumado.

― ¡Cristian, tu esposa soy yo! ―le gritó Rebeca sin medir el tono de su voz. La locura de esa mujer no conocía de límites, ya ante la indiferencia de su marido, ella solo encontró motivos para desbocarse en improperios en mi contra, a pesar de que yo ni siquiera le prestaba un mínimo de atención a sus reproches―… esta infeliz solo es una intrusa… mírame a mí ¡Mírame a mí!

Los gritos de Rebeca hacían que la estancia en aquel lugar resultase insoportable. Yo estuve a punto de darme la vuelta para salir de ahí, pero fue el mismo Cristian quien tomó cartas en el asunto y no permitió que aquello se saliese de control.

Con un movimiento raudo, logró colocar su mano por detrás de mí, afirmándola justo sobre mi espalda baja para así atraerme hacia él. El gesto fue rápido y elocuente, al punto que ni yo ni Rebeca logramos reaccionar de forma alguna. Todo fue silencio en ese instante en el cual el hombre de mis sueños por fin lograba acercarme a su pecho para así posar sus labios sobre los míos.

El beso fue espontáneo y libre. Dos almas que se fundían en ese momento de intensidad inusitada; dos corazones que lograban al fin reaccionar de su tortura para resurgir como el ave fénix que se levanta de sus cenizas.

No había nada en el mundo que estuviese por sobre lo que yo podía sentir en ese momento. No había ningún otro lugar en el que pudiese sentirme más segura que ahí estando en sus brazos.

Sus labios acariciaron a los míos con esa dulzura regia que solo él podía derrochar. Su pericia en cuanto a mis gustos era inaudita, pues se atrevió incluso a morder mi labio inferior, como él sabía bien lo mucho que eso me encantaba. Suspiré un poco al entreabrir la boca para dejar que su lengua continuase en su excursión y así encontrarnos a medio comino en ese intento de consumirnos de pasión y deseo.

Yo sabía que estábamos en un sitio público ante la mirada atónita de todos los presentes, pero El señor Cavill parecía no prestar atención a nada de esto. Para él parecía solo existir lo que estaba ocurriendo entre los dos, como si antes de eso no hubiese existido nada y como si después de eso la incertidumbre del futuro no le atemorizara en demasía. Él solo quería amarme en ese momento y sentir que yo también le amaba. Yo por mi parte ahora no quería limitarme, no quería pensar en nada más, ni siquiera en el pudor ni en el miedo, yo solo quería disfrutar ese momento como si fuese lo único que tenía valor en mi vida, como si no existiese nada más de valor para tener en consideración.

En mi pecho sentía el latido de su pecho y el calor de su alma encendida de pasión, no había forma de contenerme si lo tenía a él a mi lado para enfrentarnos juntos a los que fuese que quisiera hacernos frente y eso me quedó en evidencia a continuación: Rebeca no se contuvo más en su afán por separarnos, por lo que se atrevió a colocarme sus manos encima para halarme con tal fuerzas que ni los poderosos brazos del señor Cavill lograron sostenerme.

Caí con tal fuerzas que el suelo debajo de mí parecía estar hecho de mil brasas que me quemaban con intensidad. En ese instante pude darme cuenta de cuan hermoso e imponente se veía el señor Cavill delante de mí: desde el suelo podía verlo más grande, más altivo e imponente, con ese traje negro y su mirada determinada que hacía relucir el color de cielo de esos ojos de pasión que se encendieron de furia al darse cuenta de lo que acaba de ocurrir. Lo mismo me pasó con Rebeca, ahora que la veía desde esa posición; antes de eso podía verla como una mujer frívola y grosera, pero no me había atrevido a verla como ese ser lleno de maldad que en realidad era. A pesar de haber hecho aquello, en su mirada no se adivinaba ni un mínimo de remordimiento.

Yo quería romper a llorar, pero me sentí animada cuando vi al señor Cavill interponiéndose entre la Rubia y yo, dejando en claro que era a mí a quien él quería.

También te puede gustar

Portada de la novela Él prefirió a su hijo secreto antes que a nuestro cachorro no nacido.
8.4
Tras un lustro casada con el magnate Emilio, Elana halla una verdad devastadora: él tiene un hijo oculto con una influencer. La frialdad de su esposo durante una gala desencadena una tragedia donde ella pierde su embarazo. Tras sufrir un atentado orquestado por la amante de Emilio, Elana sobrevive y finge su fallecimiento. Decidida a resurgir, escapa a Zúrich para forjar una nueva identidad y planear su retorno desde las sombras, lejos de su pasado.
Portada de la novela Demasiado tarde, mi ex heredero mafioso
9.3
Después de siete años comprometida con el sucesor de un clan mafioso, mi vida se desmorona cuando él finge amnesia para engañarme con una influencer. Tras un accidente que me deja herida y en la miseria, él cree que seguiré siendo su marioneta sumisa. No sospecha que mi silencio terminó; le devuelvo su anillo con un mensaje contundente. He decidido desaparecer para siempre, recordándole que yo tampoco he olvidado ninguna de sus crueles traiciones.
Portada de la novela Despertar de un Mal Sueño
9.3
Tras fallecer en la indigencia debido a la traición de Miguel, su hermano adoptivo, Sofía recibe una segunda oportunidad al despertar dos décadas en el pasado. Situada en el inicio de su ruina, decide utilizar sus recuerdos para evitar ser víctima de nuevo. Al confrontar a Miguel ante su familia, finge vulnerabilidad para desenmascarar la ambición de su rival. Sofía emprende una lucha táctica para transformar su futuro y protegerse de la codicia.
Portada de la novela El Hermano del REY
9.5
Thomas creció marcado por el trauma tras ser arrebatado de su cuna. A los 25 años, un violento asalto de la mafia de Florida, motivado por deudas de su familia de sangre, lo cambia todo. Su padre biológico emerge del pasado clamando justicia y revelando una herencia ligada a bandas de motociclistas y un tío que domina el hampa. Ante este oscuro linaje, Thomas deberá decidir si mantiene su vida actual o abraza el peligroso poder del negocio criminal.
Portada de la novela La sombra del imperio
9.1
Margarita Ferrer, poderosa líder de un imperio tecnológico, sostiene un matrimonio gélido con el cirujano Andrés Ortega. Aunque tolera la infidelidad de su esposo con la modelo Clara por puro interés estratégico, un embarazo imprevisto rompe el equilibrio. Decidida a no ser una víctima de la traición, Margarita despliega su astucia e influencia para ejecutar una venganza implacable. En esta red de engaños, buscará recuperar su destino y sanar las heridas que su éxito profesional no ha podido cerrar.
Portada de la novela Mataron a mí compañero,me vengare de todos
9.1
Un heredero al trono laicano, despreciado por su apariencia andrógina, enfrenta la envidia de quienes buscan su caída. Humillado y encerrado en un sótano infecto, soporta la crueldad de captores que desean arrebatarle la vida entre risas maníacas. Sin embargo, su inigualable belleza resplandece incluso en la oscuridad del cautiverio. Impulsado por el resentimiento y el dolor, este joven transformará su sufrimiento en el motor de una implacable venganza.