Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Sofía: El Plan Oculto

Sofía: El Plan Oculto

Ricardo colapsa tras descubrir la infidelidad de Isabella y la farsa sobre la paternidad de Leo. En lugar de apoyarlo, su madre Sofía le exige fingir normalidad para proteger el linaje, protegiendo a los traidores. Tras un fuerte altercado donde él recrimina su frialdad, ella lo reconforta con llanto. Ricardo ignora que la supuesta piedad materna es una fachada; Sofía no lo ha abandonado, sino que despliega una estrategia sombría para cobrarse cada ofensa.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Los días que siguieron a la explosión de la cena fueron una tregua frágil y tensa. La mesa volcada había sido reemplazada, los platos rotos limpiados, pero las grietas en la familia Vargas eran más profundas que nunca. Sofía, con el brazo todavía vendado, se movía por la casa con una determinación silenciosa, tratando de mantener una apariencia de normalidad que no engañaba a nadie.

Continuaba hablando con Isabella, dándole consejos y palabras de aliento.

"Tienes que ser paciente con Ricardo," le decía en la cocina, mientras preparaban el café. "Está muy herido. Dale espacio, pero demuéstrale que estás arrepentida. Con el tiempo, las cosas mejorarán."

Isabella asentía con la cabeza, con su máscara de víctima perfectamente colocada. Pero en su interior, la impaciencia crecía.

Ricardo, por su parte, había levantado un muro de hielo a su alrededor. No le dirigía la palabra a Isabella. Si ella entraba en una habitación, él salía. Compartían una casa, pero vivían en mundos separados. El único vínculo que los unía era el odio silencioso que él sentía y la conveniencia que ella soportaba.

Una mañana, mientras Sofía recogía la ropa sucia para lavar, algo en el bolsillo de una blusa de Isabella llamó su atención. Era un pequeño recibo de una joyería de lujo. La fecha era de hacía solo dos días. Sofía frunció el ceño. Sabía que Isabella no tenía dinero propio, dependía completamente de la asignación que ella misma le daba.

Con una curiosidad repentina, revisó el cesto de la basura del baño de Isabella. Debajo de unos pañuelos de papel, encontró lo que buscaba: la caja de terciopelo vacía que correspondía al recibo. Y pegado en el fondo, un pequeño trozo de papel con una nota escrita a toda prisa: "Para mi reina. Pronto estaremos juntos. M."

M. Marco Antonio.

Sofía sintió una oleada de furia helada. La descarada de Isabella no solo seguía viendo a su amante, sino que además aceptaba sus regalos caros mientras vivía bajo el techo de la familia que había traicionado.

Con un control de sí misma asombroso, Sofía volvió a colocar todo en su sitio. No dijo una palabra. Guardó el recibo en el bolsillo de su delantal y siguió con sus tareas como si nada. Su rostro era una máscara impasible, pero en su mente, las piezas de su plan encajaban con una precisión letal. Solo necesitaba un poco más de tiempo.

Un par de semanas después, Ricardo se acercó a su madre. Se le veía agotado, pero había una chispa de determinación en sus ojos.

"Mamá, necesito hablar contigo," dijo, sentándose a su lado en el sofá. "He estado pensando... necesito hacer algo con mi vida, empezar de nuevo. Hay una oportunidad de negocio, un pequeño local que podría convertir en un taller de carpintería, como siempre quise."

Sofía lo escuchó con atención.

"Pero necesito capital para empezar. Necesito un préstamo. ¿Podrías... podrías ayudarme? Te lo devolveré todo, con intereses."

Sofía sintió un nudo de orgullo y dolor por su hijo. Vio su vulnerabilidad, su desesperado intento por recuperar su dignidad.

"Claro que sí, hijo. Veremos qué..."

No pudo terminar la frase. Isabella, que había estado escuchando desde el pasillo, entró en la sala, con los ojos enrojecidos y el rostro desencajado.

"¡Sofía!" exclamó, con la voz rota por un sollozo. "¡Necesito tu ayuda! ¡Es mi madre, está muy enferma! Los médicos dicen que necesita una operación urgente y no tenemos el dinero. ¡Es mucho más de lo que Ricardo necesita!"

Se arrodilló frente a Sofía, agarrando sus manos.

"Por favor, Sofía. Sé que no tengo derecho a pedirte nada, pero es mi madre. Si no la operan, podría morir. Y si algo así sale en las noticias... la gente hablará. Dirán que la familia Vargas dejó morir a mi madre por falta de dinero. ¡Será un escándalo para todos!"

Ricardo se puso de pie, incrédulo y furioso.

"¿Cómo te atreves? ¡Eres una mentirosa! ¡Seguro que es otra de tus trampas para sacarle dinero a mi madre!"

Isabella lloró con más fuerza. "¡No es mentira, Ricardo! ¡Te lo juro! ¿Cómo puedes ser tan cruel?"

Sofía miró de Ricardo a Isabella. Su rostro era un enigma. Puso una mano sobre el hombro de Isabella, ayudándola a levantarse. Luego, se volvió hacia su hijo.

"Ricardo, tu proyecto puede esperar. La vida de una persona es más importante," dijo con una voz suave pero firme.

Ricardo no podía creer lo que estaba escuchando. El mundo se le vino abajo por segunda vez. La traición de su madre se sentía aún más dolorosa que la de su esposa.

"¿Qué?" susurró, con la voz temblorosa. "¿La eliges a ella? ¿Después de todo lo que ha hecho? ¿Prefieres darle mi dinero, el dinero de mi padre, a la familia de esta... de esta cualquiera?"

"No es el momento de discutir, Ricardo," dijo Sofía, evitando su mirada. "Ahora, lo importante es ayudar a la madre de Isabella."

"¡No! ¡No lo voy a permitir!" gritó Ricardo, con el rostro rojo de ira. "¡Si le das un solo peso, te juro, mamá, que no me volverás a ver en tu vida! ¡Me largo de esta casa y de esta familia para siempre!"

Sofía lo miró con una tristeza infinita. "Hijo, por favor, no digas eso..."

Pero Ricardo ya no escuchaba. Salió de la sala dando un portazo que hizo temblar las paredes.

Isabella, al ver que Ricardo se había ido, se secó las lágrimas falsas y miró a Sofía con una mezcla de triunfo y ansiedad.

"Entonces... ¿el dinero?" preguntó en voz baja.

Sofía no respondió de inmediato. Fue a su escritorio, sacó la chequera y, sin decir una palabra, extendió un cheque por la cantidad exacta que Isabella había pedido. Se lo entregó.

"Gracias, Sofía. Sabía que podía contar contigo," dijo Isabella, con una sonrisa de alivio. "Eres como una verdadera madre para mí."

Tomó el cheque y salió de la habitación, probablemente para llamar a Marco Antonio y celebrar su victoria.

Sofía se quedó sola en la sala. Miró la puerta por la que su hijo se había ido, con una expresión de profundo dolor en el rostro. Pero entonces, lentamente, una sonrisa casi imperceptible, fría y calculadora, se dibujó en sus labios.

El plan estaba en marcha. Y cada movimiento, cada lágrima de su hijo, era un sacrificio necesario en el altar de su venganza.

---

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Contrato con la Mafia
9.0
Alessandra De Santis vive marcada por el odio hacia su propia sangre en la Cosa Nostra. Tras perder a su pareja por culpa de su progenitor, huye con el único deseo de destruir el imperio familiar. En su camino aparece Dereck Collins, un agente encubierto cuya misión es desmantelar las redes sicilianas desde dentro. Unidos por la necesidad, ambos forjan una alianza de alto riesgo. En este tablero de traiciones, su pacto es el único modo de salir con vida.
Portada de la novela DADDY Un amor sin máscara
8.4
Luggina Pierre, una joven heredera universitaria, protege con celo su identidad secreta como la figura central del Imperial Club. Sin embargo, su equilibrio se rompe cuando el implacable magnate Lucciano Lombardi, oculto bajo el alias del profesor Alexander Santini, descifra su misterio. Entre ambos nace una atracción prohibida que ignora las convenciones sociales y la marcada diferencia de edad, desafiando tabúes en busca de una pasión auténtica.
Portada de la novela EMBARAZADA DEL AMIGO DE MI HIJO
9.6
Sabrina fue madre soltera a los quince años y sacrificó todo por Mauricio, su hijo. Ahora que él es un hombre ejemplar, desea que su madre encuentre finalmente la felicidad. No obstante, sus intenciones desencadenan un giro impactante: Sabrina queda embarazada de su mejor amigo. Este suceso imprevisto transformará radicalmente sus vidas, poniendo a prueba los vínculos familiares y desafiando el destino de todos los involucrados en esta historia.
Portada de la novela Entre Fortaleza y Pasión
9.4
Recibí un video pornográfico. "¿Te gusta este?" El hombre que habla en el vídeo es mi marido, Mark, a quien no veo desde hace varios meses. Está desnudo, con la camisa y los pantalones esparcidos por el suelo, empujando con fuerza a una mujer cuyo rostro no puedo ver, sus pechos regordetes y redondos rebotan vigorosamente. Puedo escuchar claramente los sonidos de las bofetadas en el video, mezclados con gemidos y gruñidos lujuriosos. "Sí, sí, fóllame fuerte, cariño", grita extasiada la mujer en respuesta. "¡Niña traviesa!" Mark se levanta y le da la vuelta, dándole una palmada en las nalgas mientras habla. "¡Levanta el culo!" La mujer se ríe, se da vuelta, balancea las nalgas y se arrodilla en la cama. Siento como si alguien me hubiera echado un balde de agua helada en la cabeza. Ya es bastante malo que mi marido esté teniendo una aventura, pero lo peor es que la otra mujer es mi propia hermana, Bella. ************************************************** ************************************************** ********************** "Quiero divorciarme, Mark", me repetí por si no me escuchó la primera vez, aunque sabía que me había escuchado claramente. Me miró fijamente con el ceño fruncido antes de responder fríamente: "¡No depende de ti! Estoy muy ocupado, ¡no pierdas el tiempo con temas tan aburridos ni trates de atraer mi atención!" Lo último que iba a hacer era discutir o discutir con él. "Haré que el abogado le envíe el acuerdo de divorcio", fue todo lo que dije, con la mayor calma que pude. Ni siquiera dijo una palabra más después de eso y simplemente atravesó la puerta frente a la que había estado parado, cerrándola con fuerza detrás de él. Mis ojos se detuvieron un poco distraídamente en el pomo de la puerta antes de quitarme el anillo de bodas de mi dedo y colocarlo sobre la mesa. Agarré mi maleta, en la que ya había empacado mis cosas y salí de la casa.
Portada de la novela Entre Sombras.
9.6
Angélica intenta escapar de su pasado, pero termina sumergida en una peligrosa guerra de mafias. En medio de traiciones y violencia, se une a un hombre misterioso que la obligará a decidir entre sus sentimientos y la supervivencia. Mientras los secretos oscuros emergen para amenazar sus vidas, ella descubrirá que el peligro real no solo reside en las armas, sino en las promesas de amor de quienes se ocultan bajo una fachada de devoción eterna.
Portada de la novela Hasta que la muerte nos separe
8.4
Kimberly, única heredera femenina y protegida del magnate Marcus Bach tras la pérdida de sus padres, es el tesoro de su linaje. Por otro lado, Liam Simons regresa del extranjero para liderar su poderosa familia ante la enfermedad de su padre y el caos de sus hermanos. Un incidente crítico entre el hermano de Liam y Kimberly fuerza un vínculo obligatorio entre ambos. Juntos deberán decidir si su unión será un edén o un tormento eterno hasta el final.