Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Seduciendo al magnate

Seduciendo al magnate

Camila intenta dejar atrás un pasado sombrío, pero su vida da un giro cuando conoce a Alan, un influyente empresario que solo vive para el triunfo. Ella se esfuerza por ocultar su sufrimiento tras una actitud distante, despertando una atracción profunda en el magnate. Acostumbrado a la superficialidad, Alan queda fascinado por el misterio de Camila. Entre sombras del ayer y un deseo incontenible, deberán elegir entre la cautela o un amor capaz de transformarlos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Observé mis manos, por más que las limpio aún estaban llenas de sangre. Miré para atrás insistentemente, rogando que nadie pudiera encontrarme, mis pasos son algo torpes, lo único que le pido a mis piernas en estos momentos es que puedan continuar hasta escapar de este lugar. 

Cuando nos mudamos a esta ciudad, pensé que era un nuevo inicio, que equivocada estaba. Ahora no solo estoy sola, sino que también estoy perdida y desesperada. No puedo ir a la policía, mucho menos tomar un autobús e ir hasta donde mi familia. ¿Cómo explicaría lo que acaba de suceder?

Cuando veo como los carros se me acercan, simplemente me agacho, no quiero ser descubierta. En realidad, temo volver a escuchar su nombre, su voz o verlo, eso incluso sería lo peor que me pudiera pasar. Definitivamente tuve que hacer algo malo en la vida para estar viviendo todo esto, fue inevitable pensar una y otra vez.  

El frío comienza a golpear mi  cuerpo, mis labios tiemblan mientras que mis manos intentan de una manera tan absurda darle calor a mi cuerpo. No tengo rumbo, no se a donde ir. No obstante, siento que estoy mejor aquí. 

Me siento en el suelo, no tengo claro cuanto he caminado, mis pies me duelen, solo veo casas y unos cuantos árboles. Mi cuerpo tiembla como gelatina, quisiera dormir, quizá no despertar, tal vez esa era la única manera de haber escapado del infierno. 

Me pongo de pie cuando escucho algunas motos por el camino, veo de reojo como algunos son policías. No puedo ir a la cárcel, eso sería incluso peor, porque sé que mi vida estaría en el limbo, él me lo advirtió muchas veces. 

Comienzo a correr, mi pecho sube y baja de manera desesperada, ya no pienso con claridad solo quiero correr y mirar a donde el destino me lleva. 

Giré mi cuerpo lo suficiente cuando sentí como el metal de un carro golpea mi cuerpo haciéndome caer al suelo...

No reconozco en donde estoy, abro mis ojos lentamente intentando reconocer el lugar, rogando al cielo que no sea el mismo al que yo llamaba ilusamente "hogar"

¿Qué es peor que despertar en un lugar desconocido? porque la mayoría de personas creen que eso es malo, que es lo peor. Por mi parte, lo peor es soñar, imaginar que estás viviendo lo mismo una y otra vez. 

Me siento cuando alguien carraspea con su garganta, intento mirar hacia la puerta, una persona está allí, no se ve muy clara, paso saliva, el miedo se hace de nuevo presente en mí. 

-¿Quién es usted? -mi voz sale en un hilo, casi rota, casi destruida por completo. 

-Eso debería preguntar yo. -La voz de ese hombre hace erizar mi cuerpo, gruesa, varonil e inquietante, un hombre alto, serio y lo suficientemente atractivo que puede descrestar a cualquiera-. No es normal que a estás horas de la noche una mujer esté corriendo sin sentido, llena de sangre y con su ropa rota. 

-No tengo porque responder, le agradezco que me haya traído aquí, pero no me apetece estar en este lugar. 

-¿Se da cuenta de la hora? demasiado tarde, ¿no cree que es peligroso estar a esta hora en la calle o acaso la peligrosa es usted? 

Me levanto de inmediato, mi cuerpo tambalea por la falta de comida, sin embargo, le exijo a mi cuerpo que aguante un poco más. 

-¿Usted quién se cree que es? -dije, estando a la defensiva. 

Él se acerca y mi cuerpo se paraliza, es un hombre alto, con una barba bien cuidada y unos ojos color caramelo. Su mirada es inquietante, lo suficiente como para ponerme nerviosa. Él no se ve malo ¿o sí? 

-¿Por qué me trajo aquí? ¿Qué es lo que quiere de mí? 

-Chocó con mi carro, solo la recogí. -Él sube sus hombros-. La verdad no tengo tiempo para esto, posiblemente hubiera podido llevarla a un hospital, pero no quiero ser envuelto en un escándalo sin sentido. 

-Le agradezco, pero ya me voy. 

-¿Está segura? usted se ve... demasiado mal. Mire si quiere puede quedarse esta noche aquí, por si la llegué a lastimar con el carro. Mañana temprano se puede ir, la compensaré con algo de ropa y dinero ¿qué le parece? -arrugo mi entrecejo, eso no es normal. 

-¿Qué le hace pensar que aceptaré? 

-Solo mirese, seguro no tiene a donde ir... estoy haciendo mi obra caritativa del día. 

-¿Qué le hace pensar que no soy mala? que no soy asesina y estoy escapando por cometer un delito. 

-No se, puedo ver en su mirada que usted no es mala. -Bajo mi rostro, las lágrimas amenazan con salir-. Si desea puede darse una ducha y allí encontrará algo de ropa decente. Lo único que le pido es que esto no llegue a mayores, no me quiero ver involucrado en nada. 

Él da media vuelta, no puedo permitir esto, nada es tan perfecto para ser verdad, eso lo he comprobado en todo este tiempo. 

-¿Por qué hace esto? 

-Mire, no me interesa llevarla a la policía o a un hospital, porque estoy seguro que está es la última vez que voy a verla, adicional soy humano y no era correcto dejarla por allí. -Él me mira y rueda sus ojos-. Mire, no me haga cambiar de opinión. Tengo mucho por hacer.

Él sale de la habitación dejándome sin palabra alguna por decir. Todo se ve realmente elegante, quizás él es un ángel en mi camino.

Luego de darme un baño, me observé en el espejo, las marcas en mi cuerpo siguen intactas, solo espero que las heridas de mi corazón sanen tan pronto como lo harán las de mi cuerpo. 

Salgo de la habitación, aceptar su ofrecimiento no quedaría nada mal. Así puedo tener un poco de fuerza para mi nuevo destino lejos de este lugar. Observo una luz prendida al fondo, camino al lado contrario, doy pasos pequeños y silenciosos. 

Me recuesto sobre una puerta, intentando descifrar cual es el lugar a seguir. Sin embargo, la puerta se abre y caigo a los brazos de aquel hombre. Él me sostiene, mientras que nuestras miradas se conectan.

También te puede gustar

Portada de la novela Casada con el tio del jefe
7.9
Sofía prioriza su carrera hasta que un matrimonio por conveniencia con el misterioso Alberto cambia su destino. La situación se vuelve crítica al descubrir que su marido es el tío de Andrés, su propio jefe. Mientras el acuerdo inicial se transforma en un sentimiento auténtico, ella queda atrapada en una red de traiciones y oscuros secretos familiares. Ahora, Sofía debe proteger su futuro en un entorno hostil donde la lealtad y el amor están en juego.
Portada de la novela Cuando el Amor es Solo un Escalón
8.3
Durante un lustro, trabajé sin descanso para costear los sueños de Mateo, pero en su noche de gloria, la verdad salió a la luz: él era el rico heredero de los Lester. Lejos de agradecerme, me humilló públicamente junto a Sasha y destruyó mi pastelería, mi único sustento. Tras ser tachada de interesada y quedar en la miseria, el dolor ha encendido en mí una voluntad inquebrantable. Mi ruina no es el final, sino el inicio de mi resurgimiento.
Portada de la novela Cuando el Sufrimiento Baila un Tango
9.5
Máximo disfrutaba de mi agonía, tratándome como un objeto de su retorcida obsesión. La verdad salió a la luz al hallarse sus poemas sádicos, pero su crueldad no tuvo límites: me abandonó herida para salvar a Isabella y me forzó a ingerir alérgenos. Tras permitir que me atacaran y robaran, exigió mi sangre para su amante. Accedí a cambio de mi libertad y, tras el divorcio, huí a París. El amor se extinguió; ahora solo busco empezar de nuevo lejos de su sombra.
Portada de la novela Esposa por seis meses
8.5
Ainoa tiene 24 años y huye de una relación tormentosa con Romeo para empezar de cero. Su camino se cruza con Robert Harrison, un magnate de 34 años que debe casarse para heredar la fortuna de su difunto padre y proteger su legado en Italia. Unidos por la conveniencia, ambos aceptan un matrimonio por contrato con una duración de seis meses. En un entorno lleno de secretos y engaños, este pacto forzado transformará sus vidas y desafiará sus sentimientos.
Portada de la novela La Traviesa Chica Renacida En Mi Cama
9.5
Traicionada por su novio y su prima, Joy fallece en la indigencia, pero renace para cambiar su destino. Despierta tras aquella noche fatídica donde, bajo engaños, perdió su inocencia. Con sed de venganza, decide castigar a quienes la hundieron. En su camino surge Ben, el enigmático hombre vinculado a su pasado, quien la retiene con una propuesta inesperada: un pacto matrimonial para asegurar su éxito y obtener la justicia que tanto anhela.
Portada de la novela La Última Gota de su Ego
7.8
Tras una década de sacrificios que arruinaron mi salud, Máximo traicionó mi lealtad. No solo entregué mi legado, el tequila Corazón de Agave, sino que ahora él me reemplaza por Valeria Salazar y celebra su embarazo mientras me culpa de nuestra infertilidad. Tras perder la fortuna de Napa por sus engaños, he decidido dejar de llorar. Recuperaré mi imperio empresarial y haré que mi esposo pague por cada humillación vivida en este amargo matrimonio.