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Portada de la novela Seduciendo a mi ginecólogo

Seduciendo a mi ginecólogo

Gisel vive fascinada por un cliente misterioso cuyo aura la tiene cautivada. El destino le revela una sorpresa inesperada: el hombre es enigmáticamente su nuevo ginecólogo. Durante la cita, su agitación y escalofríos confunden al médico, quien sospecha de una enfermedad real en lugar de notar su atracción. En el entorno clínico de las consultas, surge un vínculo prohibido. Gisel deberá ocultar su pasión mientras la tensión crece en cada examen.
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Capítulo 2

Capitulo 2

A la mañana siguiente, ella estaba muy nerviosa. Había revuelto , el placard de par en par. Sin saber muy bien, que ponerse. No sabías y ponerse un vestido, o algo más casual.

—¡Es qué nose que ponerme, Ana!

—Pues, ponte un pantalon que te marque bien el trasero, además lleva ropa interior sexy. Lo anterior que te mencioné es lo más importante.

—¡No tengo ropa interior, sexy!

—Cierto, que te gusta la ropa interior de abuela.

—¡Oye! son cómodas.

—Bueno, ponte lo mas nuevo que tengas.

—¿Y de ropa?

—Es invierno "mana" ponte algo que no diga que estás desesperada —comentó.

Puso los ojos en blanco.

—¡No estoy desesperada!

—Lo que digas, ponte un jeans con un suéter lindo y ya.

—Esta bien, nos vemos mas tarde.

Al momento de llegar, a,dé mi pantalón de Jeans tiro alto.

Le había echo caso a Ana, sus palabras habían resonado una y otra vez en su cabeza.

Esperó con impaciencia en una silla bastante cómoda.

"Quiero una silla , esas en mi casa."

—¿Señorita Domínguez? El señor Alba, la esta esperando, pase.

Asintió, hacia la secretaria que tenía ropa puesta, en impecable estado.

"Creo que su blusa, valía mas que el sueldo de dos vidas."

Suspiró, no se había dado cuenta, qué habia contenido la respiración por tanto tiempo.

Ella, había estado siempre con los mismos pensamientos, hacia la misma persona. Nunca en su vida , había pensado tanto en alguien , lo había hecho con aquel misterioso chico.por alguna razón , esperaba con impaciencia, cada vez que él se aparecía.

Una parte de ella, había querido repetir el instante ,n el que él sea parecía , una y otra vez en su mente. Nunca se había animado, acercarse ni una sola vez en su presencia por esa mesa, jamás la había atendido, después de meses de que aquel muchacho sea pareciera una y otra vez y sentada en el mismo sitio.

Sus amigas , no explicaban el motivo, por el cual él siempre se dirige al mismo sitio, en las mismas horas.

En el momento, de ingresar los colores blancos y grises la invadieron. Sabia que ese ambiente, la relajaba.

Siempre procuraba, tener el minimo de cosas.

Amaba el minimalismo.

Y ese espacio, le daba calma.

Todo en ese hombre al parecer era perfecto.

—Por aquí señorita Domínguez ¿Cómo se encuentra?

Tembló completamente ante su voz grave. No pudo evitar sentirse, cohibida ante aquel hombre tan atractivo y a la vez varonil.

Sintio que el sitio de pronto se volvió pequeño...

—Estoy bien, gracias.

Pero de pronto escuchó la voz de su amiga: "dile que te duele mucho".

—Quiero decir bien ahora, en realidad estoy bastante adolorida.

—Tranquila, la analizaré. Por favor recuestese en la camilla.

Gisel, de pronto se recostó, pudo sentir el Mudillo lugar en el cual estaba apoyada. Acarició con sutileza, los bordes de la suave colchoneta. Cerro los ojos, procurando intentar alejar todos aquellos pensamientos impropios hacia su ginecólogo.

Suspiro, en cuanto el hombre, empezó a tocar el área abdominal. Los vellos de sus brazos, se erizaron visiblemente. Los pudo contemplar, por el rabillo del ojo, Ya que los había abierto con curiosidad.

No pude evitar, quedarse contemplando a aquel hombre misterioso. Tenia un mechón sutilmente por delante de su rostro. Tenía tantas ganas de quitarlo, sus pestañas largas, luchaban contra que el cabello molesto.

No puedo evitar suspirar, cuando él hizo un poco de fuerza en su abdomen.

—¿Te duele? —quiso saber preocupado.

No había podido observar, de un principio aquella muchacha cómo se encontraba bastante temblorosa. Así que suponía que tenía algo tal vez, que la hacía tener es extraño comportamiento. También pudo observar, que ella dudaba, y sus mejillas se tornaban rojizas.

—No... Yo en realidad..

No sabía bien que decir. Porque si le decía, que no tenía ningún malestar , él no le daría de nuevo un turno. Entonces no podría verlo, en cambio si le decía que tenía alguna especie de molestias, seguramente el analizaría unos días más. Así que la mejor idea que tuvo en ese momento, fue decirle lo siguiente:

—Tengo picor, y algo de dolor —dijo con pena.

—No he podido evitar observar, que también tienes una especie de temblores y exceso de sudoración.

Gisel, miró aterrada sus axilas.

"¿Acaso sudé de más?"

—Tranquila.

—Eso, siento...

—Tu salud ginecológica es fundamental

Sea cual sea tu edad, y tanto si has mantenido relaciones sexuales , si no, es importante que si sientes alguna molestia (picor, dolor al orinar, escozor, flujo más abundante,etc.) acudas a tu ginecólogo/a para determinar la causa de estas alteraciones.

Gisel asintió. Aunque estaba muy distraída: en los labios entreabiertos del doctor mientras hablaba.

—Si sientes picor, ardor al orinar, notas escozor o inflamación alrededor de la vagina o tienes dolor cuando mantienes relaciones sexuales, puede deberse a una infección vaginal.

¿Relaciones sexuales?

Si el ginecólogo, supiera que ella era virgen. Entonces tal vez se terminaría todas las sesiones, porque él no tendría ningún motivo para tratar la pensó.

—No te asustes, es algo muy común entre las mujeres y pueden tener un origen muy diverso:

"relaciones sexuales, exceso de humedad en la zona vaginal, el consumo de antibióticos, un uso excesivo de salvaslips, el propio sudor, hongos, infecciones de transmisión sexual, etc."

Ella, tuvo leve temblor, y no por las razones de las cuales pensaba el médico. Sino más bien, porque ella no había tenido ninguna de esas posibilidades. Debido a que ella, era virgen.

—Si sientes molestias y presentas alguno de estos síntomas, no lo dudes y pide hora. Nuestro equipo médico te atenderá para encontrar las causas y recomendarte el tratamiento más adecuado para que dejes de sufrir.

"Cuida de tu salud: ante cualquier anomalía, consulta con un experto. Podemos ayudarte. Cuando se trata de tu salud, consulta con expertos profesionales y asegúrate de recibir la mejor atención. En Dexeus Mujer podemos ayudarte y te damos buenas razones para confiar en nosotros:

"Unidad especializada

Contamos con una unidad especializada que se ocupa de la prevención, diagnóstico y tratamiento de la patología, tanto benigna , maligna, que afecta al cuello de útero, la vagina y la vulva.las.

A pesar de la grandiosa explicación del médico, ella quedó pérdida de nuevo en los ojos azules en el cabello rojizo , el cual se ilumina un poco más con la luz blanquecina del techo.

Se dió cuenta que estaba perdisa, muy perdida en ese hombre misterioso. No pudo evitar suspirar, y pensar un poco mas en el.

—Gracias doctor.

—Descuida, te daré una cita para la semana que viene. Aunque ahora, te enviaré a hacer un examen de sangre.

—¿De sangre? —preguntó aterrada.

El asintio.

En cuanto salió, de la clínica sus esperanzas quedaron en vano.

Unas horas mas tarde...

—, la flor,con tanto amor. Me diste tu, se marchito.

— ¿Estas cantando un tema despechada? — me dijo divertida Ana.

— Si vieras , duele perder tu amor — canté.

—, la flor.

— Con tanto amor, me di diste tu, se marchitó.

— Me marcho hoy, yo se perder.

— Ahí, , me duele — dijimos al unísono divertidas.

— Trabajen — paso Mel, regañándonos por cantar.

—¡Me marcho hoy! — dije riéndome, mientras me alejaba de mi amiga, me encantaba la música de Selena.

En ese día me quedaría doble turno: en primer lugar porque quería cambiar mi precario colchón y en segundo lugar porque tenia que ayudar a Ana.

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