Portada de la novela Seduciendo a mi enemiga

Seduciendo a mi enemiga

9.4 / 10.0
En Seduciendo a mi enemiga, Victoria Kent asume como CEO, desplazando a Ethan Callaway. Él planea un sabotaje para recuperar su puesto, pero la rivalidad se transforma en deseo. Descubre este apasionante romance novel y lee libros gratis online en esta historia de billionaire romance.
Resumen de Seduciendo a mi enemiga
Victoria Kent, una ejecutiva de éxito, asume la dirección de Sutton International Design, dejando a Ethan Callaway sin el ascenso que tanto deseaba. Herido en su orgullo, el director de marketing inicia un plan de sabotaje para desplazarla y recuperar el poder. Mientras ella busca su apoyo profesional, él despliega una guerra de estrategias implacable. No obstante, la intensa rivalidad entre ambos pronto se transforma en un deseo prohibido que amenaza sus planes.
Leer más

Seduciendo a mi enemiga Capítulo 1

No puedo evitar sentirme nerviosa en este preciso instante. Estoy eufórica. Hoy es el día en el que por fin logro materializar todos los esfuerzos y sacrificios de mi vida profesional. Soy una chica tímida e introvertida, no puedo negarlo, pero es vital no permitirme demostrar debilidades en este medio donde la testosterona ejerce su supremacía.

Me dirijo con pasos firmes y seguros a la oficina de Recursos Humanos para finiquitar todo el papeleo de contratación. Luego debo asistir a la sala de reuniones, lugar en el que se llevará a cabo la presentación oficial ante todos los trabajadores que dependerán de mí, una vez asuma el cargo como directora ejecutiva de Sutton Internacional.

―Buenos días, señorita, soy Victoria Kent, tengo una cita con el señor Evans.

La joven morena sonríe antes de devolverme el saludo.

―Bienvenida, señorita Kent, permítame anunciarla.

Le doy un rápido vistazo a las instalaciones e intento familiarizarme con el área mientras ella se comunica con su jefe.

―El señor Evans la atenderá de inmediato ―indica la chica al levantarse de su silla―, sígame por favor.

Estoy muy nerviosa, pero hago todo lo posible para disimularlo. La chica abre la puerta y me invita a pasar.

―Buenos días, señorita Kent, es un placer recibirla en su primer día de trabajo ―indica el hombre de cabello oscuro y actitud profesional al levantarse de la silla para recibirme. Abotona su chaqueta de diseñador y me tiende la mano para saludarme―. Por favor, tome asiento ―me indica con amabilidad para que ocupe una de las sillas que hay frente a su escritorio―. ¿Desea tomarse un café? ¿Agua?

Trago grueso y le devuelvo el saludo.

―Buenos días, señor Evans ―estrecho su mano y tomo asiento―, gracias por la bienvenida ―sonrío con agrado―, pero tomé suficiente café antes de venir. Un vaso con agua será suficiente.

Ocupa su silla y levanta la bocina de su teléfono para solicitarle a su secretaria que traiga la bebida.

―Bien, ya habíamos iniciado con todo el papeleo de contratación, pero necesito que firme algunos documentos que quedaron pendientes antes de asistir a la reunión con el personal.

Pocos minutos después llega la chica, quien con gentileza coloca el vaso sobre la mesa. Pregunta con amabilidad si deseamos algo más y ante nuestra negativa, se marcha dejándonos con nuestros respectivos asuntos.

El señor Evans tiende sobre el escritorio las carpetas con los documentos que he de firmar. Leo y constato el contenido de cada uno de ellos, luego procedo a firmarlos. Con mucho profesionalismo va señalándome el lugar en el que debo signar cada formulario. Al finalizar, procede a darme todas las instrucciones y a explicarme los aspectos más importantes sobre el cargo para el que fui contratada. Una vez finalizados todos los trámites, nos dirigimos al salón en el que se llevará a cabo el acto de presentación.

―Hoy conocerá a todo el personal que forma parte de la plantilla de empleados de Sutton. Somos una gran familia.

Explica orgulloso mientras nos dirigimos a la sala de conferencias.

―En un inicio haremos una presentación general con los empleados y luego procederé a presentarle a los ejecutivos en una reunión más formal ―escucho con atención todo lo que me va explicando―. Es posible que hoy conozca al jefe del departamento de marketing, es el único jefe que estará presente en esta primera reunión. Es uno de los ejecutivos más importante de nuestra empresa ―sonríe satisfecho―, y el hombre con más poder después del presidente ―aclara orgulloso―. Espero que tanto él como el señor Sutton puedan estar presentes en la reunión, siempre y cuando, sus obligaciones se lo permitan. De igual manera, si alguno de ellos no aparece, nos harán saber cuándo estén disponibles para hacerlo.

Asiento con un movimiento de cabeza. Me siento aturdida con la cantidad de información recibida desde que puse mis pies en este lugar. Llegamos al salón y no puedo evitar ponerme nerviosa. Dos puertas de madera maciza de color caoba, nos separa del bullicio que se escucha al otro lado de la habitación. Me detengo durante algunos segundos para calmarme antes de entrar y encontrarme con todas las personas que esperan conocerme.

―Tómese el tiempo que necesite, señorita Kent.

Asiento en respuesta. Aspiro pequeñas bocanadas de aire para calmarme, al mismo tiempo que paso las manos con suavidad sobre la tela de la falda para eliminar las arrugas que se aprecian a simple vista. Una vez logro mantener mis nervios a raya, le indico con un ligero asentimiento que estoy lista para hacerlo. Abre la puerta y me invita a entrar. Logro controlar la tensión de mi cuerpo y con la mayor seguridad procedo a enfrentar la situación.

El lugar esta abarrotado. Puedo notar de manera inmediata que los asistentes abandonan sus conversaciones para voltear en dirección hacia nosotros. El señor Evans procede a dar el discurso inicial, supongo que es el procedimiento acostumbrado para estas ocasiones. Al final de sus palabras se desata un coro de aplausos y aclamaciones como muestra de su bienvenida. Todos los empleados se acercan para saludarme y ponerse a disposición… excepto uno de ellos. Observo con atención y con un poco de confusión al hombre que permanece sentado al final de la larga mesa, ajeno y distante a lo que está sucediendo. No puedo evitar mirarlo con fijeza. Su mirada intensa es cautivadora, pero puedo percibir una especie de hostilidad desconocida en ella. Tal vez estoy malinterpretando su actitud.

Una vez concluyen las presentaciones todos vuelven a sus lugares. Ha llegado el momento de retribuir con palabras de agradecimiento todas sus atenciones. Daría cualquier para evadir este momento, porque no hay nada que me inquiete más que los discursos en público.

Con una corta alocución me dirijo a todos para agradecer su efusivo recibimiento. Mi atención se centra una vez más en al hombre que se mantuvo apartado en todo momento. No entiendo por qué razón estuvo tan distante. Decido ignorarlo, sin embargo, me causa cierta suspicacia y mucha curiosidad.

Pocos minutos después el señor Sutton aparece en la reunión. Logro identificarlo porque es un hombre muy importante en el mundo empresarial y financiero. Además, tuve la precaución de averiguar todo sobre él y su empresa, antes de postularme para el cargo que estaban ofertando.

Es un hombre fascinante, atento y educado. Su manera de saludarme me hace sentir avergonzada. No obstante, trato de recibir sus encantadoras palabras de la mejor manera posible. Le agradezco por haberme elegido y por permitirme formar parte de su empresa. No estoy dispuesta a desperdiciar una oportunidad como esta. Daré lo mejor de mí para que estén satisfechos con mi trabajo.

Me sorprendo cuando el desconocido que se mantuvo distante en todo momento durante la reunión, por fin decide acercarse. Sin embargo, pronto me doy cuenta que más que un aliado, este hombre es un fuerte contendor para mis aspiraciones.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Seduciendo a mi enemiga

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Dos Hermanas, Un Alfa
7.9
Para proteger a su hermana Florencia, Aurora confiesa un pecado que no cometió: haberse entregado a Romeo Ferrara, el Alfa de la manada rival. Este sacrificio le arrebata a su prometido, Víctor, quien termina casándose con Florencia. Exiliada con el enemigo, Aurora descubre un deseo irrefrenable por Romeo. Sin embargo, cuando el amor florece entre ellos, Florencia regresa para intentar reclamar al Alfa, desatando una guerra de traiciones y pasiones.
Portada de la novela El Socio de mi padre
8.9
Axel Vega Lazcano comprende que Amaia Domínguez García es un límite que no debería cruzar, pero la atracción física que siente por ella es devastadora. Él acepta el riesgo de este vínculo prohibido, viéndola como una tentación irresistible. Amaia, entregada a una pasión que nunca imaginó, ha encontrado en Axel un fuego transformador. Decidida a ignorar las críticas y los obstáculos, ella protegerá su conexión frente a todo lo que intente separarlos.
Portada de la novela Eres mi pecado
8.4
Olivia lleva una doble vida: de día es una simple repostera, pero de noche lidera un club nocturno ligado al hampa. Su camino se cruza con el de Noah, un magnate seductor cuya impecable imagen pública esconde una realidad sombría y turbia. Entre el lujo desmedido y la peligrosidad de las mafias, ambos se ven envueltos en un juego de astucia. En este entorno hostil, su mayor desafío será resguardar sus secretos mientras el peligro los acecha.
Portada de la novela Esposa Mafiosa, Indigna de un Heredero
7.9
Despreciada por su marido, un influyente subjefe de la mafia, una mujer sufre la humillación de ser reemplazada por no poder darle herederos. Tras ver cómo él mete a una amante en su propia casa y la abandona ante el peligro, ella se niega a ser una víctima pasiva. En un mundo criminal sin escapatoria, decide orquestar su propia desaparición para vengarse. Su objetivo es destruir al hombre que la traicionó, usando su supuesta muerte como arma final.
Portada de la novela La despampanante exesposa
9.5
Caroline lo sacrificó todo por Damian, pero solo obtuvo un divorcio y una traición letal durante su embarazo. Tras escapar de la muerte y desaparecer, regresa cinco años después convertida en una imponente CEO decidida a ajustar cuentas. A medida que sus rivales caen y los secretos se revelan, un Damian arrepentido intenta recuperarla utilizando a su hijo como vínculo. Sin embargo, ella ya no es la misma y no piensa perdonar su pasado tan fácilmente.
Portada de la novela La heredera embarazada del CEO
8.5
Lo que inició como un matrimonio eterno entre Jéssica Alemán y Cristopher Graham se desmorona tras solo un año de unión. La irrupción de una tercera persona destruye su vínculo, culminando en un frío acuerdo de divorcio entregado en su propio aniversario. Decidida a reconstruir su vida lejos de la traición, Jéssica huye, pero un embarazo inesperado cambia sus planes. Ahora, ella debe elegir el destino de su hijo mientras decide si cobrará venganza.
Capítulos
Leer ahora
Compartir