Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Renacida, recuperé todo mi pertenecido

Renacida, recuperé todo mi pertenecido

Tras sufrir la traición de su padre y su familia política, perdiendo su fortuna, su hija y su propia vida, Shakira despierta en el pasado. Con el recuerdo de la tragedia tras la muerte de su madre, decide cambiar el rumbo de su historia al unirse en matrimonio con el misterioso Wyatt, el antiguo esposo de su rival. Con el apoyo de este poderoso aliado, ella emprende una fría venganza para recuperar el honor y el patrimonio que le fueron robados.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La ventanilla del auto, finalmente, se rompió.

Shakira tomó del asiento su manta de cachemira, envolvió sus manos con ella y cuidadosamente, limpió todas las astillas de cristal para salir del auto sin cortarse los dedos.

Ya era medianoche y seguía lloviendo, por lo que no se veían transeúntes en el camino.

De vez en cuando pasaba algún auto a toda velocidad, pero ninguno se detuvo para ayudarla. Incluso, uno de ellos la salpicó de barro por todo el cuerpo.

No había radares ni cámaras de vigilancia por ningún lado, así que nadie se sintió en el deber de detenerse para echar una mano.

No era de extrañar si no se paraban, no importaba, pero quizá pasara alguien de buen corazón que la ayudaría, aunque fuera indirectamente, llamando a la policía una vez más.

Shakira giraba la cabeza de vez en cuando para echarle un ojo a su auto. Estaba preocupada y muy nerviosa pensando que podía explotar. "¡Por favor, no explotes!"

En ese momento, otro auto se acercaba, entonces Shakira se armó de valor y corrió, directamente, a la mitad del camino.

'Dado que Dios me permitió renacer, no me dejará morir tan fácilmente', pensó.

El ruido áspero y rechinante que se produjo mientras el auto frenaba bruscamente, casi había desgarrado los tímpanos de Shakira.

"Se. señor Ward.", tartamudeó el chofer, quien parecía a punto de llorar.

'Pequeño imbécil, si quieres morir, hazlo solo, no hagas que la gente muera contigo', se desahogó mentalmente el conductor

Miles también se había asustado, y seguía estándolo cuando, repentinamente, una figura se acercó corriendo a golpear con salvajismo la ventana del auto.

Como le pareció que no le harían caso, se dirigió al parabrisas para dar palmadas en el vidrio.

Miles miró a la persona que estaba sentada en el asiento trasero, abrió la puerta y salió del auto con un paraguas.

Al rato volvió y le comunicó al señor Hernández que los involucrados en el accidente eran miembros de la familia Allen.

Pasó mucho tiempo antes de que el hombre del asiento trasero abriera los ojos, y Miles dejó caer, involuntariamente, su cuerpo al suelo.

......

El vidrio de la ventanilla trasera bajaba lentamente, lo que sorprendió a Miles. Shakira se precipitó a suplicar: "Por favor, ayúdeme."

Wyatt. Wyatt, ¡Era Wyatt Hernández! ¡¿Cómo podría ser Wyatt Hernández?!

Ese nombre, después de una larga historia de vivencias, seguía siendo un dolor agudo en su corazón.

Shakira odiaba hasta los huesos a Lucía García y a sus hijas, pero no se atrevía a desagradar a Wyatt Hernández. ¡Lo único que quería era mantenerse bien lejos de él!

Sus ojos penetrantes seguían siendo inclementes, lo que le confería su habitual mirada gélida. Cuando Shakira los vio, su corazón se desbocó.

¡No, no lo volveré a hacer!

Temblando, Shakira alejó sus dedos de la ventanilla y, cautelosamente, dio un paso atrás.

Miles la retornó al momento presente al preguntarle, en voz baja: "Señorita Reed, ¿necesita ayuda?"

Era cierto que casi todas las chicas que veían al señor Hernández tendían a sentir reducido a cero su coeficiente intelectual. Pero ahora Miles Ward, con su carácter bondadoso y gentil, tuvo que recordarle a Shakira que ese momento no era el apropiado para quedarse atónitos.

Si el señor Hernández no hubiera bajado él mismo la ventanilla, ni siquiera Miles, quien había crecido con él, se hubiera atrevido a hacerlo.

En verdad, a Shakira lo que le provocaba decir era: "No, no necesito ayuda", pero tuvo que decir que sí, porque de esa ayuda dependían las vidas de Wendy y Luke, que eran más importantes que cualquier otra cosa.

Cuando Miles estaba a punto de decirle al conductor que bajara del auto y lo ayudara a rescatar a las víctimas, oyó a Wyatt decir: "Tú me odias".

Miles se sorprendió y giró rápidamente su cabeza sólo para descubrir que Wyatt estaba mirando a Shakira.

"No. No, no lo hago", replicó Shakira inconscientemente.

¿Odiaba ella a Wyatt Hernández? No. ¡Ella lo que quería era vivir unos años más para acabar con Lucía y los suyos!

Wyatt abandonó su mirada opresiva y agitó su mano desdeñosamente.

Miles miró a Shakira con pesar, pero no dudó en subir al auto.

"¡No!", gritó Shakira, agarrando la ventana y corriendo hacia adelante con el auto. Mientras más rápido rodaba el coche, más rápido corría ella.

"¡Suelta el auto!", gritó Miles, ansiosamente.

Shakira sabía que esta era su última oportunidad de salvar a Wendy y Luke, y no podía dejarla pasar, aunque esa oportunidad llevara escrito el nombre de Wyatt Hernández.

Antes de que el auto arrastrara a Shakira, se detuvo repentinamente.

Por efecto de la inercia, Shakira siguió su movimiento hacia adelante, lo que hizo que sus labios rozaran, accidentalmente, el rostro de Wyatt. La fría sensación que le causó aquel roce aumentó su flujo sanguíneo.

"Lo siento mucho". En ese momento, Shakira recordó que Wyatt sufría de miedo intenso a las bacterias y los gérmenes, por lo que ella le limpió la cara con la mano lo más rápido que pudo.

"¡¿Qué demonios estás haciendo?!", rugió Wyatt, lo que dejó estupefacta a Shakira, quien también recordó que detestaba que lo tocaran.

Al mirar su mano, Shakira sintió frustración, así que se sentó en el suelo y rompió a llorar.

Era la primera vez que Miles veía a una chica llorar así, con tanta tristeza e impotencia. En ese momento, se dio cuenta de que el manto de lluvia que caía sobre su cuerpo de Shakira se había vuelto más ligero.

Sin embargo, Wyatt se mostraba indiferente, por lo que Miles, simplemente, giró su cabeza.

"Por favor, haré todo lo que quieras", le dijo Shakira desde el suelo, mirando a Wyatt a través de la cortina de lluvia.

Miles no pudo evitar lanzar un suspiro. Estaba distraído, pensando en el momento en que el señor Hernández hablaría acerca de las condiciones, cuando oyó la voz de su jefe.

"¡Trato hecho!"

¿Qué?

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Bebé secreto del ALFA
8.6
Lauren ocultó su identidad como Omega bajo el rol de una Beta ejemplar hasta que su verdadera naturaleza surgió. Tras una noche de pasión prohibida con su jefe, el Alfa Ezra Vance, queda embarazada de un hombre que aborrece a los suyos. Decidida a proteger a su futuro hijo del desprecio de la poderosa familia Vance, ella escapa para empezar de cero. No obstante, Ezra iniciará una búsqueda incansable para reclamar lo que considera suyo.
Portada de la novela Casada con un monstruo: Mi grito silencioso
9.5
La chef Hanna descubre que su matrimonio secreto de ocho años con el magnate Jaime Salazar es una cruel farsa. Mientras él encubre a Karen, una sádica que torturó a su hermano Kael, Hanna es coaccionada a firmar un pacto para salvarlo. Sin embargo, la frialdad de Jaime desencadena una tragedia irreversible: el suicidio de Kael y la pérdida del bebé de Hanna. Traicionada y rota, ella es abandonada por el hombre que amaba, convertido ahora en un monstruo sin piedad.
Portada de la novela COMPRADA POR EL MAFIOSO: VOLUME II
9.3
Han pasado seis años desde que Ellis Barker escapó de Vittorio Amorielle, dejando atrás una vida de sombras. Refugiada en Seattle, ha custodiado celosamente los secretos que el poderoso Don tanto anhelaba. ¿Qué la obligó a huir en aquel momento y por qué eligió el silencio? Su repentino retorno a Nueva York marcará el inicio de un tenso reencuentro, donde las verdaderas razones de su partida y los misterios ocultos finalmente saldrán a la luz.
Portada de la novela El despertar de la bella durmiente
8.2
Daria Lewis cumplía veintidós años con un futuro brillante en sus prácticas, pero un encuentro fatídico con el hombre incorrecto truncó sus sueños. Tras un lustro desaparecida, su vida da un giro cuando es salvada por su ángel de la guarda, vinculándose así a la poderosa familia O'Connor. En esta secuela de Una terapia para el Ceo, el misterio y la acción se entrelazan con deseos prohibidos y humor negro, revelando una trama cargada de intensas intrigas.
Portada de la novela La Omega Rechazada Resulta Ser La Princesa Licántropa
9.4
La hija del Rey Licántropo ha ocultado su linaje y poder por tres años, fingiendo ser una omega. Sin embargo, su mundo colapsa cuando su prometido, el Alfa Ricardo, la traiciona cruelmente. Mientras ella sufre un ataque con plata, él la humilla frente a su amante usando su voz de mando. Harta del desprecio, la joven decide revelar su verdadera identidad. Al activar el Código Negro, desata la furia de la corona para destruir a quien osó pisotear su dignidad.
Portada de la novela La Pena Merecida Tardía Pero Llega
8.5
Al despertar en un hospital, Sofía recupera las memorias de una vida anterior marcada por la traición de Ricardo y Camila. Un accidente le permite eludir el compromiso que causó su ruina. Decidida a salvaguardar su legado y talento, abandona a su manipulador novio y acude a Mateo, su fiel amigo. Con el fin de protegerse de la codicia ajena, ella le propone una boda inesperada, iniciando una lucha implacable por recuperar el destino que le fue arrebatado.