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Portada de la novela Renacida En Mi Matrimonio Segundo

Renacida En Mi Matrimonio Segundo

Con un embarazo avanzado, la protagonista sufre la indiferencia de Mateo, su prometido torero. Para ocultar su romance con Isabella, él la obliga a asistir a la plaza, donde ella termina dando a luz en condiciones deplorables. Tras despertar, descubre la pérdida de su hijo y la traición de su pareja. Con la ayuda de Carlos y su abuela, decide escapar a la costa para reconstruir su vida, aunque las sombras del pasado amenazan su nueva libertad.
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Capítulo 1

A mis treinta y nueve semanas de embarazo, la ansiedad me ahogaba: Mateo, mi prometido y un torero famoso, no respondía, y la imagen de Isabella, la bailaora de flamenco, me atormentaba.

El teléfono por fin sonó, pero era mi abuela, con su voz teñida de preocupación, y casi al instante, Mateo irrumpió en casa, ignorando mi avanzado estado y obligándome a ir a la Plaza de Toros para "salvar su carrera", porque supuestamente, yo, y no él, había "creado un malentendido".

En medio de una multitud indiferente, y bajo la mirada triunfante de Isabella, sentí un dolor agudo y terrible: el bebé se venía, pero Mateo, con ojos de acero, me obligó a arrodillarme y pedir perdón, justo antes de perder el conocimiento.

Desperté en un hospital, el vientre vacío, mientras las noticias mostraban a Mateo y a Isabella besándose; no solo había perdido a mi hijo, sino que era la villana en su farsa.

Mi abuela me ayudó a escapar de esa pesadilla, y con la ayuda de Carlos, un amigo incondicional, forjé una nueva identidad en un pueblo costero, lista para renacer, pero sabía que mi pasado no me dejaría tan fácilmente.

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