Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Remitente exterior: eres la elegida

Remitente exterior: eres la elegida

La supervivencia de la Tierra pende de un hilo por un conflicto bélico en Andrómeda que acecha a nuestra galaxia. En medio del caos, la última oportunidad de los humanos reside en un astuto científico de tez rojiza. Alisa y Vilkank se embarcan en una odisea desesperada donde el deber y un romance magnético se entrelazan. Para evitar el colapso, deberán cumplir una exigencia extrema que transformará para siempre el futuro de la civilización entera.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

VILKANK

Todo se estaba saliendo de control. No sabía cómo las cosas habían llegado a ese punto, pero el estado de emergencia era permanente en todos los planetas poblados cercanos, dentro de la galaxia Andrómeda. Vilkank era un simple científico, uno que se había dedicado a un trabajo que le encantaba y que por alguna razón el Consejo Universal de Planetas Unidos había decidido financiar a pesar de la delicada situación política de aquella galaxia y que ahora explotaba, literalmente, en el rostro de todos los implicados. No por nada, desde hace ciclos, dos de las especies más nombradas e influyentes en el universo estaban en pico de guerra.

Fue por esa razón que cuando la galaxia Andrómeda estuvo en todas las lecturas científicas cincuenta ciclos atrás, resultó ser un gran anuncio para quienes estudiaban nuevas estrellas y planetas con especies inteligentes, como él. Era conocido que el Consejo, mejor llamado CUPU, derrochaba muchos de sus recursos buscando nuevos seres, planetas que estuvieran listos para el primer contacto con el exterior y aunque su mensaje promovía la adaptación o bienvenida de estas nuevas especies, todo aquel con un poco de pensamiento crítico lograba descifrar rápidamente que no se trataba tanto de lo que se podía aprender, como de lo que se podía obtener en recursos naturales valiosos de un nuevo planeta disponible para la explotación.

Y en Andrómeda este procedimiento fue la regla hasta que veinte ciclos universales atrás las especies originales comenzaron a quejarse. En ese momento todos los parámetros legales cambiaron y fue que, aprovechando los vacíos del espacio inexplorado, los ánimos de guerra prohibidos en las galaxias centrales, los Bilgans y Lumerious decidieron trasladar sus naves militares proclamando sus intenciones. Era aquel conflicto lo que ahora devastaba una galaxia entera, nadie creyó que las amenazas de ambas especies se harían realidad y ahora que lo hacían, destruían la vida de millones de seres.

El CUPU tuvo que actuar bajo la presión de billones de ojos observadores. Las misiones de rescates eran el principal movimiento, algo que desagradaba a las especies conservadoras porque la devastación era incalculable, planetas enteros perdidos por una guerra que no parecía terminar nunca. Las dos especies implicadas estaban recibiendo millones de sanciones del Consejo, pero no parecía importarles demasiado. En los momentos de desesperación tuvo que detener sus investigaciones, sobre todo porque todos los seres de su especie: los Prometius, debían regresar a su planeta hogar por órdenes de su gobierno de origen.

Su hermano Velkank, dueño de una nave carguera y encargado del sistema de viajes intergalácticos para su especie, estaba desbordado de trabajo. Sin embargo, él estaba decidido a permanecer todo lo que pudiera en aquel lugar. Debido a la guerra y explosiones constantes de estrellas, las comunicaciones se vieron severamente afectadas, su gran anuncio nunca había salido a la luz. Él, Vilkank Prometius Portrats III, había descubierto un nuevo planeta lleno de recursos naturales y seres inteligentes. Aquel conocimiento podría volverlo el hombre más rico de toda su especie, claro que si nadie se enteraba, jamás llegaría tan lejos.

A pesar de toda la situación había estudiado aquel planeta con detenimiento, había obtenido toda la información potencial y disponible, se había acercado lo mejor posible hasta que pudo hacer la conexión con sus comunicaciones. La especie había resultado ser más rudimentaria de lo que había imaginado, pero no había duda de su inteligencia, luego había comenzado a entender que los desastres en Andrómeda estaban llegando hasta ellos, acabando con su pacífica forma de vida. Eso lo había devastado a un nivel más personal del que podía comprender.

Las noticias oscuras habían llegado más tarde. Los desechos de planetas, estrellas y energía que golpeaban Andrómeda acabando con la vida, también lo harían con la galaxia de este nuevo planeta. Un anillo de desechos había volado, compactándose y uniéndose hasta volverse un peligro gracias a la velocidad a la que iba. Si sus cálculos resultaban ser ciertos, aquellos desechos llegarían hasta la galaxia, golpearían varios planetas inmensos y acabarían con todo, ninguna vida se salvaría de aquello.

-Vilkank, vine a buscarte y no me iré sin ti- se escuchó la voz de su hermano entrando en su oficina.

-Sabes que no lo haré- negó él por millonésima vez.

-No entiendo tu fascinación por todo esto- se quejó su hermano con frustración -puedes hacer el mismo trabajo en la seguridad de nuestro planeta. Sabes que el Consejo aceptaría, eres un científico brillante.

-En nuestro planeta es imposible tener la misma cercanía que tengo aquí- explicó él -las estrellas allá fueron exploradas hace mucho, aquí hay tantas cosas nuevas que nunca podrán ser vistas de nuevo.

-¡Y es por eso que quiero sacarte de aquí!- Casi gritó Velkank -tienes que irte antes de que a quien no pueda volver a ver seas tú, ¿sabes lo que me haría nuestra madre?

-Nuestra madre no te haría nada, eres su hijo tanto como yo lo soy- replicó él volviendo a los documentos en su pantalla holográfica.

-Tú eres el hijo exitoso, su brillante científico- afirmó su hermano -yo soy solo el trabajador, no nos compares. Si me voy de este agujero negro sin ti, será mi fin.

Un silencio tenso los atrapó antes de que un suspiro de desesperación saliera de sus pulmones.

-¿Si te digo mis razones me conseguirás más tiempo?- Pidió él con emoción y nerviosismo.

Nunca le había dicho a nadie sus descubrimientos por miedo a que le robaran la información clasificada, pero su hermano jamás sería capaz de una cosa parecida, podía confiar en él.

-Tiene que ser algo realmente grande para que tengas este nivel de misterio conmigo- comentó su hermano -solo dímelo, sabes que nunca diría nada.

Él se levantó entonces y cerró la puerta, activó las alarmas de insonorización para la habitación antes de regresar a su silla. Velkank lo veía como si se hubiera vuelto un poco loco.

-Descubrí un nuevo planeta- soltó él por fin -un planeta con recursos valiosos y una especie inteligente.

Su hermano abrió los ojos al mismo tiempo que su boca, la sorpresa era casi la misma que había experimentado él en su momento. Sonrió, esperando a que Velkank procesara la información.

-¿Estás seguro de que nadie más lo conoce?- Intentó su hermano a media voz viendo al escritorio.

-No hay un solo registro disponible- afirmó él -es la galaxia hermana a Andrómeda y nunca ha habido contacto. No hay exploraciones de estrellas, planetas o asteroides. Nadie, nunca, ha intentado ir a este lugar y es por eso que nadie lo conoce.

-¿Cómo lo hiciste tú?- Insistió Velkank observándolo con atención.

-Me plantee explorar estrellas cercanas, de las que se pudiera obtener energía- explicó él con detenimiento -pasó bastante tiempo hasta que pude encontrar un pequeño planeta detrás de un gigante gaseoso que parecía protegerlo de desechos espaciales. Examiné su estrella central, que es apenas un joven en crecimiento, es un sistema solar bastante pequeño, pero dio las probabilidades para la vida.

-Como muchos otros- Siguió su hermano -pero no en todos puedes encontrar vida inteligente.

-Y es por eso que este planeta es tan importante- admitió él -es una nueva especie para aprender junto a un planeta lleno de vida y recursos.

-¿Por qué no dijiste nada?

Su hermano parecía que saltaría de la silla en cualquier momento.

-Por la guerra- comentó él -justo cuando comenzaba las primeras investigaciones la guerra inició y ahora puede que este planeta y esta especie deje de existir sin que lleguemos a conocerla.

-¿Qué?- Inquirió su hermano -¿a qué te refieres?

-Los desechos de Andrómeda, producto de la guerra, podrían destruir la galaxia completa- fueron las palabras que salieron de sus labios y transmitían toda la tristeza que sentía.

-¡Maldita guerra, solo destruye vidas inocentes!- Masculló su hermano con odio.

-No hay nada que podamos hacer- negó Vilkank -se supone que el Consejo debe encargarse de eso, aunque es obvio que no lo está haciendo.

-Deberías dar las noticias de todas formas- lo instó su hermano -tal vez haya algo que pueda hacerse por esta especie y su valioso planeta, por supuesto. Serás famoso y rico, Vilkank.

-No puedo dar noticias si no se ha comprobado la veracidad de mi información- comentó él -y eso solo puede hacerse con exploración directa. Tengo que ir hasta allí y sabemos que eso sería imposible con esta situación, estaría rompiendo una orden directa de nuestro gobierno original. Solo me esperaría la cárcel.

-Eso es solo si resulta que no tienes razón- argumentó su hermano -pero ambos sabemos que no te has equivocado desde que éramos niños, por mucho que me moleste admitirlo. Esto es grande, no puedes dejarlo pasar.

Su hermano se quedó en silencio lo que pareció una eternidad luego de aquel discurso.

-Te conseguiré una nave- aseguró Velkank sorprendiéndolo como nunca -será una segura que pueda aguantar el viaje. Podrás ir y confirmar tu información.

-Oficialmente perdiste la cordura- dijo él con firmeza -no hay naves disponibles en este momento, Velkank. Estamos en medio de una guerra, por si no lo sabías. Y de haberla, no hay modo alguno en que yo pueda pilotar una, sabes bien que mis conocimientos científicos se limitan a las estrellas, no sé absolutamente nada sobre navegación. Jamás llegaría.

-Iré contigo, entonces- ofreció su hermano -me aseguraré de llevarnos a salvo y tú bajarás al planeta. Me enviarás notificaciones de tu avance hasta que sea el momento de regresar.

-Eso suena como una hazaña increíble, solo hay un problema- comentó él -¿qué sucederá con tu trabajo de traslado? Eres el responsable de una inmensa labor.

-Le pediré a alguien de confianza que se haga cargo- afirmó su hermano con simpleza -no todos los días puedes estar en la misión de expedición de un nuevo planeta, Vilkank. Esto es lo más emocionante que me ha pasado en mucho tiempo.

-Supongo que nada te hará reconsiderar tu decisión- intentó él con el corazón acelerado de la emoción.

-Sabes que no- soltó su hermano con una sonrisa tan brillante como la suya.

-Entonces creo que está decidido- afirmó Vilkank -¿cuándo nos iremos?

Su hermano se levantó de la silla por fin y se encaminó a la puerta.

-Tienes que darme al menos cinco ciclos solares- pidió Velkank -no será sencillo, pero estoy seguro que de lo lograremos. No te preocupes.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adrián's Awakening: Despierta en el mundo mágico
8.2
Tras perder la batalla contra un cáncer terminal, Adrián Evans fallece a los doce años para despertar en una dimensión mágica de cielos color pastel y gigantes temibles. En este peligroso paraje, el niño une fuerzas con Ally, un impulsivo guerrero que carga con un pasado difícil. Juntos enfrentarán grandes desafíos en un mundo de combates y hechicería, donde Adrián descubrirá que su renacimiento es la clave para reescribir su destino.
Portada de la novela Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu
8.0
Arturo ignoró el secuestro de su novia y ella pereció en una explosión. Ahora, como un alma en pena, está condenada a seguir al hombre que la abandonó. Mientras él desprecia su recuerdo y al hijo que nunca nació, ella observa en silencio su fría indiferencia. Tras un año de tormento invisible, descubre que la actual prometida de Arturo orquestó su muerte. El espíritu de la víctima, atrapado en este mundo, solo descansará cuando logre justicia.
Portada de la novela El camino de la mafia
9.3
Tras la muerte violenta de su padre, Antonella Mancini asume el mando del imperio criminal familiar. Su liderazgo se ve sacudido por el regreso de Marco, un antiguo amor que ahora milita en el clan Fiore, los rivales más despiadados de su sangre. En un entorno de traiciones y conflictos armados, la joven heredera debe elegir entre sus sentimientos por un enemigo o la supervivencia de su legado, mientras estalla una guerra por el control total de la mafia.
Portada de la novela Ella lo construyó, luego lo destruyó.
9.2
Fui el cerebro que llevó a mi esposo a la cima del poder, pero él me pagó con infidelidad y desprecio. Tras descubrir que su ambición provocó la muerte de mi hermano y que ocultaba un fraude masivo, intentó manipularme para proteger su imagen pública. Fingí ceder ante sus súplicas, pero mi verdadera intención es otra. Usaré cada secreto y mi astucia estratégica para desmantelar su carrera y asegurar que su caída sea absoluta y definitiva.
Portada de la novela La diosa de venganza
8.2
La muerte de mi hermano Javier a manos de la élite Montenegro cambió mi vida para siempre. Por un simple percance con un vestido, la cruel Sofía ordenó su ejecución, confiando en que su fortuna la protegería. Sin embargo, mi luto se ha convertido en una fría sed de venganza. Bajo una identidad falsa, me he infiltrado como la asistente de su prometido, Mateo Rivas. Mi objetivo es claro: arrebatarle lo que más ama y destruir su imperio desde adentro.
Portada de la novela La venganza del pintor: Amor redimido
8.7
Alana Myers sufre su tercer fracaso matrimonial cuando Damián Ávila la deja en el altar por Elena. Tras ser raptada y agredida por ambos en un bosque, ella recuerda un año de tormentos donde Damián arruinó su arte para satisfacer a su amante. Decidida a proteger el legado de su familia, Alana sobrevive y busca ayuda internacional desde el hospital. Para escapar del país y comenzar su revancha, accede a pactar un matrimonio por conveniencia.