Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Regresar Al 1995

Regresar Al 1995

Traicionada por su pareja y su mejor amiga el día de su boda, Celia sufre un trágico accidente que parece el final de su vida. Sin embargo, despierta misteriosamente en 1995 habitando un cuerpo desconocido de gran belleza. Atrapada en una estancia sombría, debe asimilar su nueva realidad mientras se prepara para un destino incierto. Esta inesperada oportunidad de comenzar de cero la sumergirá en retos desconocidos y conflictos que pondrán a prueba su voluntad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

"Tío Andy, ¿a dónde vas?", preguntó Celia, mientras disminuía el paso.

"Escuché que tú y tu madre se habían mudado. Al enterarme, lo primero que pensé es que no tendrían comida, así que traje algo. Por cierto, ¿estás bien?", habló el hombre, mientras en sus labios se dibujaba una sonrisa halagadora.

"Sí, estoy bien. Todo está bien conmigo".

"Ya está oscureciendo. ¿A dónde vas con esa oz?", preguntó él, con curiosidad al ver a la chica sujetando el objeto.

"Voy a la colina para cortar dos bambúes. Tío Andy, hay algo que me gustaría hablar contigo, pero no estoy segura si está bien que lo diga", Celia dudaba al ver los ojos del otro.

"Oye, ¿desde cuándo eres tan educada? Simplemente, dime qué es lo que te molesta", dijo Andy, limpiando el sudor que corría por su frente.

"Está bien, pero no quiero que me malinterpretes. Es solo que hay algunas personas inmundas cuestionando el honor de mi madre. Y han estado dudando de ella con...".

A la chica se le dificultaba terminar la oración, no obstante, al darle una mirada Andy, sabía que él la había entendido. Y, por supuesto, ella sabía que no había nada entre él y su madre. Pero había personas a quienes les gustaba deshonrar a los demás. Como hija, a ella no le gustaba cuando alguien cuestionaba a su madre y, por tal razón, esperaba que Andy se mantuviera alejado.

Pero, al mismo tiempo, Celia sabía que él se preocupaba sinceramente por ellas, por lo que no quería que pensara que lo estaba acusando de algo.

Después de todo, la verdad es que, ¡era un buen hombre!

Al comprender las palabras de la chica, Andy se sorprendió y, con una sonrisa amarga, dijo: "Lamento que tu madre haya tenido que escuchar ese tipo de cosas por mi culpa. Me iré después de entregarles la comida".

Al terminar sus palabras, se dirigió directamente a la cabaña.

Celia, al ver a Andy retirarse, sacudió su cabeza. Un montón de sentimientos encontrados le recorrieron el cuerpo, pero se obligó a concentrarse en lo que debía hacer.

Entonces, logró llegar al bosque de bambúes, cortó dos y los arrastró con ella. En ese momento, estaba tan cansada que comenzó a sudar sin parar y, al regresar a la cabaña, se sentó jadeando en el piso.

"¿Para qué trajiste estos dos bambúes? Pareces cansada, ¿te encuentras bien?", indagó Wendy, ofreciéndole, de manera delicada, una taza de agua caliente.

Celia le dio una mirada a su madre, la cual parecía totalmente confundida. Y luego de beber un poco de agua, dijo sonriendo: "Estos bambúes serán las herramientas que nos ayudarán a cambiar nuestras vidas".

"¿Bambúes? ¿Qué estás pensando?", preguntó la mujer, confundida, al ver a su inteligente hija.

Era cierto que podrían convertirlo en tamices y recogedores para poder ganar dinero. Pero, en D Village, había bastantes trabajadores y la mayoría podían hacer ese tipo de productos, por ello, el mercado se estaba quedando sin espacio. Así que, no era muy realista pensar que se podría ganar dinero con eso, no obstante, Wendy no sabía que era lo que planeaba la chica.

"Mamá, ¿no puedes hacer una gran variedad de cosas con esto? Tú podrías hacerlos y yo los vendería. Te prometo que podemos ganar dinero rápido", dijo Celia, con optimismo.

"Deja de ser tan insensata, sabes que hay una cantidad enorme de artesanos en nuestra aldea. No tendríamos posibilidad", expresó Wendy, con una sonrisa amarga en sus labios. Ella no creía que fuera lo correcto soñar con eso.

Sin embargo, Celia no pensaba igual que su madre, por ello, continúo: "La mayoría de la gente hace cestas, ataúdes, recogedores, y cosas así. Todos son artículos muy comunes. Y, después de todo, el mercado es bastante grande. Tenemos que encontrar nuestro nuevo camino". Tras esas palabras, la chica se mantuvo en silencio, perdida en sus pensamientos. Luego, ella volvió a decir: "Estoy tratando de pensar fuera de lo común. Hmmm... Creo que nadie ha pensado en hacer platos para frutas, macetas, o algo parecido, con bambúes. Podríamos intentarlo". Pero al darse cuenta que su madre aun no parecía convenida, agregó: "Y, por supuesto, no iremos a la aldea para venderlos. ¡Si vendemos estas cosas en el condado, podríamos ganar mucho!".

Al escucharla, la mujer le dio una mirada sorprendida a su hija, pues, nunca había pensado en hacer algo como eso con el bambú.

Aun así, seguía insegura, entonces, preguntó: "¿Crees que algo así realmente podría funcionar? ¿Las personas del condado comprarán esas cosas?".

"Actualmente, las personas están más preocupadas por el medio ambiente, y los productos hechos de bambú están libres de contaminación, así que a la gente le va a encantar. Desde ahora debes poner todo tu esfuerzo en hacer lindas canastas de vegetales y platos para frutas. Y luego de tres días iremos al condado e intentaremos vender todo lo que hicimos. De cualquier manera, si no funciona, podemos buscar otra opción", luego de su discurso, la chica respiró profundamente y miró a su madre. Ella ya estaba decidida a intentarlo.

En cambio, Wendy estaba en un dilema, mientras miraba a Celia. Más temprano, ella había pensado en sembrar hierbas para poder ganar dinero. Pero si era sincera, ambas opciones parecían poco funcionales. Ninguna de esas opciones les proporcionaría 500 dólares en menos de un mes.

Por eso, dudó cuando su hija le propuso hacer canastas y platos, ya que no podían perder tiempo.

"¡Mamá, debes confiar en mí! ¡Vale la pena que lo intentemos!". Ella sabía que sus palabras no habían convencido a su madre y, lentamente tomó las manos de la mayor.

Wendy no tenía más remedio que intentarlo, simplemente no podía resistirse a la súplica de su hija. Y, con un suspiro de rendición, dijo: "Bueno, si nada se vende, deberás ayudarme a sembrar las hierbas. No ganaríamos mucho, pero algunas personas las comprarían".

"¡Bueno! ¡Si mi plan falla, te ayudaré con el tuyo!", afirmó la chica.

Una vez que el asunto estuvo resuelto, comieron un poco de avena para seguir trabajando. La menor estuvo a cargo del diseño, mientras que la mayor se encargó de darle forma.

El proceso fue lento y complicado, debido a que tuvieron que hacer cosas como cortar, aserrar, tirar y tejer. Aunque nada de eso fue complicado para Wendy. Y, mientras conversaban entre ellas, se olvidaron un poco de sus problemas.

"Mamá, ¿el tío Andy trajo esa bolsa de arroz?", preguntó la chica, con cautela, dándole una mirada al objeto nombrado.

"Bueno, insistí en que se lo llevara pero no me hizo caso...", respondió la otra mujer, bajando la cabeza, dado a que se sentía extremadamente incómoda hablando de él. E inevitablemente la forma en la que su suegra la había humillado volvió a su mente. Ella no quería ser catalogada como una deshonra.

"Bueno, de todas maneras, lo que más nos hace falta es comida, y ya que él trajo eso, podemos aceptarlo y luego se lo devolvemos. Por cierto, ¿qué opinas del tío Andy?", inquirió Celia, dándole un sorbo a su vaso de agua.

"¿Qué quieres decir? Tu abuela no me cree, ¿tú tampoco lo haces? No pasó nada entre él y yo", replicó la mujer, ansiosa. Ella quería decirle a su hija que era inocente, pero las palabras simplemente no salían de sus labios.

"No estoy diciendo eso. ¿Por qué sacas esa conclusión? El tío Andy es un hombre amable y honesto. Además, tú has estado sola durante dieciocho años, lo que te está complicando el criarme. Si pudieras encontrar a alguien, ¡eso sería bueno!". Celia solo estaba diciendo todo eso en broma, pero quería que las palabras llegaran a la cabeza de su madre.

"Entonces, ¿de verdad crees que hay algo entre Andy y yo?". Tras escucharla, la chica volteó a ver a su madre.

"Mamá, eso no es lo que intento decir. Tan solo digo que no es fácil ser soltera. Si no te gusta mi idea, entonces, simplemente olvídala. Bien, mientras lo haces, ¡voy a cortar más bambúes!", dijo Celia saliendo del lugar.

Wendy, al ver a su hija alejarse, soltó un suspiro.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amiga Venenoosa Fatal
8.0
Un mensaje de Camila me invita a una cata de vinos, el evento que destruyó mi vida anterior. En aquel entonces, las falsas acusaciones del Señor Morales causaron la quiebra de mi familia y la deshonra de Javier, mi prometido, antes de mi violento asesinato. Tras regresar inexplicablemente al pasado, justo en ese instante crucial, estoy decidida a cambiar el destino. No permitiré que la traición me hunda de nuevo; esta vez, tomaré las riendas para sobrevivir.
Portada de la novela Cambio Esposo, Cambio Destino
7.8
Elvira Montoya aparece exigiendo mi boda con Ricardo, pero su presencia detona recuerdos brutales de mi vida anterior. No he olvidado cómo me traicionó, robándome a mis hijos y mi propia vida. Tras mi renacimiento, el rechazo a su propuesta desata la furia de Ricardo e Isabela, quienes me humillan públicamente. Sin embargo, ya no soy una víctima débil. Decidida a cambiar mi destino, uso mi don para salvar a Javier, un matador herido, y así cobrar mi venganza.
Portada de la novela Del amor viejo, al sendero limpio
8.8
Tras la caída del autobús donde viajaban su suegra y su hijo, la protagonista descubre que su esposo, el rescatista Sergio Mendoza, abandonó su deber por complacer al hijo de su primer amor. En su vida pasada, ella intentó forzar el rescate, lo que desató la furia de Sergio y un trágico final para ella y su amigo Leo. Ahora, habiendo regresado en el tiempo, decide no intervenir. El hijo de la rival obtiene su premio, pero Sergio se queda sin nada, enfrentando la ruina por sus propias decisiones.
Portada de la novela He Reencarnado Y Estoy ¡OP!
8.3
Tras fallecer a los quince años en un absurdo accidente provocado por una distracción con su móvil, la existencia de Edgardo parece haber concluido. Sin embargo, el joven despierta en un reino extraño y lejano, lejos de la realidad que conocía. En este lugar místico se encuentra con una entidad poderosa que desafía la lógica humana. Este inesperado contacto le brindará una nueva oportunidad, alterando sus convicciones y marcando el inicio de un destino épico.
Portada de la novela La doctora de la manada
8.2
Yara Ellis, una futura doctora con un pasado oculto, ha vivido años aislada sanando tanto a personas como a bestias. Su solitaria existencia se transforma drásticamente al salvar a Warren Hill, un imponente Alfa que cayó en una emboscada. Tras ser rescatado, Warren reconoce en ella a su compañera eterna y decide no dejarla ir. Pese al miedo inicial de Yara hacia su poder, descubrirá que este líder es el único capaz de resguardarla de cualquier peligro.
Portada de la novela La segunda vida de la despreciada Donna
9.6
Tras despertar inexplicablemente a sus 28 años, Alessia toma una decisión radical para no repetir su trágico pasado. Aunque es la envidia de Altoria por estar casada con Santino, el temido líder de la mafia de Veridia, ella sabe que su título de Donna es solo una farsa. Sin dudarlo, le entrega el acuerdo de divorcio firmado a Jessy, el amor de la infancia de su esposo, cediéndole sus bienes, a su pareja y a sus gemelos. Dispuesta a dejar atrás Veridia, Alessia busca liberarse de un matrimonio vacío.