Portada de la novela Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan

Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan

8.8 / 10.0
Tras el rechazo de su alfa, Jasmine enfrenta un desafío que la une a un poderoso Lycan en esta historia de romance y fantasía. Al aceptar un trato que cambiará su destino, ella descubre un nuevo camino en esta web novel llena de werewolf romance novels y giros inesperados.
Resumen de Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan
Jasmine se enfrenta a la humillación pública tras ser despreciada por el alfa que amaba. Durante una fiesta, un desafío la obliga a elegir entre rogarle perdón a su antiguo amor o besar a un desconocido. Al optar por lo segundo, se encuentra con un misterioso hombre de aura imponente y posesiva. Este extraño resulta ser un poderoso Lycan, quien le ofrece un pacto inesperado que promete cambiar el rumbo de su vida y su destino para siempre.
Leer más

Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan Capítulo 1

"Sí, justo ahí. ¡Más fuerte!".

Sentí cómo se me tensaba la mandíbula al escuchar los sonidos apagados de sexo que provenían de la puerta cerrada de Jason. Luna Anna me había pedido específicamente que lo llamara a cenar, pero ahí estaba él, encerrado en su habitación, gimiendo y jadeando con una pareja sin rostro.

Los sonidos de su pasión despertaron algo dentro de mí, que hervía justo bajo la superficie de mi piel. No sabía si eran los celos, la ira, o mi propio enamoramiento secreto por Jason lo que hacía que el asunto fuera tan insoportable. Sin importar la razón, no podía irme de allí.

"¡Dios! Eso fue tan sexy", comentó una voz femenina, sacándome de mis pensamientos y haciéndome tragar con dificultad.

En un momento estaba cerca de la puerta y al momento siguiente, esta se abrió, revelando a Jason únicamente cubierto por unos pantalones, con sus abdominales a la vista. Y, por supuesto, su acompañante no era otra que la perra Stephanie, a quien detestaba. Al verla en bikini, me quedó claro que era una descarada.

"Miren a quién tenemos aquí, nada menos que la inútil de Jasmine, que no tiene un lobo", se burló de mí, encendido mi rabia. Eso era típico de ella: no perdía la oportunidad de recordarme que yo no tenía un lobo.

"¿Qué haces aquí?", me preguntó la única persona que me importaba en ese momento, Jason.

"Yo... yo... vine a llamarte para cenar...", tartamudeé, pues mi maldita voz me traicionó en un momento como ese.

Él no dijo una palabra; solo asintió con la cabeza como si estuviera cansado de verme. Yo sabía que me odiaba. Quizás era porque me gané el cariño de sus padres, o tal vez porque era una vergüenza por no tener un lobo. A pesar de que no podía precisar con exactitud el motivo, sabía que no soportaba verme más de unos segundos.

Asentí con la cabeza, mientras un dolor terrible se extendía por mi pecho. Mi agonía era causada por el hecho de que él no sentía lo mismo que yo. Mientras lo miraba con toda la ternura, él lo hacía con odio, dureza y una actitud de indiferencia. Eso era típico de Jason.

"¡Espera! Gente como tú no debería ni siquiera mirar un rostro como el suyo, mucho menos tocar su puerta. La próxima vez que te pidan que lo hagas, rechaza la oferta", intervino Stephanie, con su actitud mandona.

Como respuesta, puse los ojos en blanco y me dispuse a alejarme, pero esa perra salió de la recámara y me agarró del pelo.

"¡Stephanie, déjala en paz!", ordenó Jason con firmeza.

Ella me soltó en el acto el pelo, como si estuviera siendo controlada por él. Yo la fulminé con la mirada antes de irme.

Esa era mi vida: yo era una adolescente sin lobo que había sido adoptada por la familia Thane y, quizás, una vergüenza para Jason. Este prefería decirle al mundo que era adoptada, antes que reconocerme en público como su hermana. De hecho, no fallaba en referirse a mí como "adoptada". Sabía que era una estupidez de mi parte estar enamorada de alguien como él.

La manada me respetaba porque la familia real me había adoptado. Por eso, nadie se atrevía a recordarme lo inútil que era por no tener lobo, pues temían que Luna Anna les cortara la lengua.

La cena con los Thane transcurrió con tranquilidad, como siempre. Papá se sentó frente a mamá, y a mí me dejaron sentarme frente a Jason.

La cena siempre era rápida, pero por alguna razón que no podía precisar, ese día la sentí extremadamente larga. Quizás era porque miraba a mi amado con frecuencia, o porque no había probado ni un bocado de mi plato.

"¿Por qué no me pones de una vez en tu plato?", gruñó él, con los ojos fijos en su comida.

Parpadeé rápidamente y desvié mi mirada de vuelta a mi plato.

"Jasmine, hoy hay luna llena. Estoy ansiosa por saber con quién serás emparejada", dijo Luna Anna, mi madre, con una sonrisa radiante en el rostro.

Yo sonreí. Ese era el día que había estado esperando: tal vez conseguiría a mi loba y también a mi pareja.

Solo era cuestión de horas para que mi largo sueño se hiciera realidad.

"¡Oh! Dejen a nuestra pequeña Jasmine fuera de esto. Es tan joven, que todavía no puedo creer que finalmente va a ser emparejada. Quiero decir, ayer era tan chiquita", intervino mi papá, con la voz cargada de emoción.

A sus ojos, yo seguía siendo la bebecita que habían adoptado, pero ya era una adolescente. Tenía dieciocho años y, en unas horas, terminaría emparejada con alguien.

"Y lo mismo va para ti, Jason. Ya es hora de que bajes de tu pedestal y encuentres una compañera. Tu padre tenía dos años menos que tú cuando se casó conmigo", se dirigió mamá a mi hermano.

Al escuchar su nombre, él se levantó de inmediato y se fue. Esto era típico de Jason. ¿Era guapo? Sí. ¿Un mujeriego? También. ¿Un imbécil? Probablemente. ¿Y un arrogante? Sin duda alguna. Pero aun así, mi corazón lo escogió a él por encima de todos.

Terminé de cenar y rápidamente fui a prepararme para el gran día.

Instantes después, estaba en el club, escaneando el lugar con la mirada para encontrar a una persona. Sonreí cuando la vi: Ruby Slade, mi única amiga cercana, estaba saludándome.

"Hola, J", dijo mientras se acercaba a donde yo estaba. La recorrí de arriba abajo. No estaba mal vestida, ni yo tampoco. Al menos mis padres me habían dejado escoger mi ropa para una ocasión tan importante.

"¡Miren nada más quién se vistió tan sexy!", comentó Ruby, quien podía ser una perra a veces, en un tono tan alto que todas las miradas se posaron en mí. Y todo gracias a que tenía a una amiga tan descarada como ella.

Instantes después, escuché una risa familiar detrás de mí, así que me giré.

"Es una lástima que no tengas un compañero porque no tienes lobo", susurró Stephanie prácticamente en mi oído.

Tragué saliva y apreté los puños, conteniendo el impulso de estrellárselos en la cara, pues no podía arruinar ese día, especialmente no por una malnacida como ella.

"¡Ya salió la luna llena!", gritó alguien, sacándome de mi enfrentamiento con Stephanie.

"¿Por qué no te quedas a mirar, pinche perra?", le dije a mi rival, dedicándole una sonrisa cargada de suficiencia, antes de alejarme.

Podía sentir la conexión, el vínculo que me atraía hacia alguien familiar, que estaba sentado cerca. No tenía dudas de que él sentía lo mismo, ya que se giró y clavó su mirada en mí.

"¡Compañero!", susurré, aún procesando que mi sueño se había hecho realidad.

Jason, el chico del que llevaba toda la vida enamorada, me miraba profundamente a los ojos. Pero el momento solo duró un instante, ya que él se echó a reír y exclamó: "¿Compañero? ¡Es una tontería que me emparejen con alguien que no tiene lobo, como tú! ¡Yo, el Alfa Jason, te rechazo como mi pareja destinada!".

Esas palabras me destrozaron el corazón y lo último que supe fue que el mundo daba vueltas a mi alrededor, antes de desmayarme.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Rechazada por un Alfa, Mimada por un Lycan

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Adiós, Amor Falso: Bienvenida al Imperio Vargas
8.5
Isabela dedicó ocho años a Javier, esperando una boda que terminó en una cruel traición pública con otra mujer. Tras ver su dignidad pisoteada y la reliquia de su abuela destruida, la bailaora decide no hundirse. Buscando justicia, contacta al poderoso Mateo Vargas, heredero de un imperio, para aceptar su propuesta de matrimonio. Ahora, respaldada por la influencia de los Vargas, Isabela renace dispuesta a que Javier pague por todo su desprecio.
Portada de la novela Desperté siendo la esposa de mi archienemigo
9.0
Selena Grant, la poderosa heredera del imperio Seaview, despierta en una realidad incomprensible tras perder tres años de memoria. Ahora está casada con su mayor enemigo, un hombre que la desprecia y la acusa de manipularlo con falsos intentos de suicidio. Al hallar evidencias de su propia y antigua obsesión amorosa hacia él, Selena se siente devastada. No obstante, su orgullo se impone: no tolerará más humillaciones y exigirá respeto ante este oscuro engaño.
Portada de la novela Donde duermen las mariposas
9.2
Tras la muerte de sus padres, Adele es acogida por su padrino Francis. Aunque crece junto a los hijos de este, la armonía familiar se desvanece cuando Lucas, el primogénito, desarrolla una peligrosa obsesión sentimental por ella. En su intento por huir de este asedio, Adele encuentra a Gregory, un abogado de éxito conectado con su pasado. Entre ambos surge una atracción profunda: ella busca seguridad y él anhela llenar su vacío emocional con la valentía de la joven.
Portada de la novela El Amor Incondicional Del CEO
7.9
Tras sus vacaciones, Cindy descubre que su hogar es un montón de escombros por un error de su amiga. La crisis empeora cuando se entera de que su hermano vendió el terreno a Carl, un influyente CEO, sin consultarle. Aunque el empresario inicialmente planeaba divertirse a costa de la desesperación de la joven, el rencor se disipa rápidamente. Lo que empezó como una disputa por traiciones familiares termina con Carl cautivado por su supuesta enemiga.
Portada de la novela El padre Cowboy de mi amigo.
9.6
Érica dos Santos busca un respiro de la ciudad durante sus vacaciones escolares en la finca del padre de su amiga. En este paraje de Minas Gerais, conoce al vaquero Cássio Durant, un hombre divorciado que evita compromisos serios. Pese a la intensa química entre ambos, Cássio lucha contra su pasión por lealtad a su hijo, quien también está enamorado de la joven. ¿Logrará este hombre resistirse a lo que siente o cederá ante el deseo por Érica?
Portada de la novela El prisionero del cielo
8.8
Carlos Marín vive bajo cautiverio, consumido por la obsesión de recuperar a su antigua pareja a través de cartas que nunca obtienen respuesta. Ante la promesa de libertad, el director de la cárcel le ofrece redactar un libro, sin saber que el trato esconde secretos turbios. Martín, su confidente, es el único que sospecha de la manipulación que busca incriminar a la joven. Atrapado en una red de engaños, su duelo se torna en una peligrosa trampa mortal.
Capítulos
Leer ahora
Compartir