Portada de la novela Quedate Conmigo (Crepusculo Fic)

Quedate Conmigo (Crepusculo Fic)

9.5 / 10.0
En Quedate Conmigo (Crepusculo Fic), el protagonista observa a su antiguo vínculo perderse en una espiral de excesos. Su misión es rescatarla de la superficialidad en esta romance novel. Una historia de fantasy que sobresale entre los vampire romance books y las romance stories actuales.
Resumen de Quedate Conmigo (Crepusculo Fic)
Sigo sus pasos mediante la prensa y las pantallas, reviviendo el lazo que nos unió. Ella fue la única que logró conocerme profundamente, pero hoy se encuentra atrapada en un torbellino de vicios y superficialidad. Mantengo la fe en que elija dejar atrás esa vida vacía para volver a mi lado. Anhelo rescatar nuestro vínculo y consolidar, al fin, el romance que dejamos pendiente. Un relato de pasión y redención inspirado en el universo de Stephenie Meyer.
Leer más

Quedate Conmigo (Crepusculo Fic) Capítulo 1

Forks, 1969

Las zapatillas rojas y desgastadas tenían hoyos en la suela, por lo que el agua entraba en cada pisada que daba. Intentaba evitar los charcos, pero la preocupación constante no le permitía concentrarse. Chocó contra la parada del autobús y murmuró unas palabrotas.

-Bella, no puedes irte -insistió él, apoyándose en el tronco más cercano.

La lluvia los tenía a ambos empapados, pero no les importó, el agua que caía del cielo era lo menos importante en ese momento. Bella solo atinó a dejar la deplorable maleta en el suelo y cruzarse de brazos, levantando la barbilla para darle el discurso que había estado preparando con tanta antelación.

-¡Bella! Respóndeme -le suplicó Edward-. Dime qué sucedió, por qué te vas, quién te hizo daño…

-¡Ya para Edward! -le gritó Bella con la temperatura interna subiendo de a poco. Se sentía desesperada, no quería hacerle daño-. Me voy de este maldito pueblo, no quiero que me busques, solo que me olvides, nada más. ¿Cómo es que no logras entenderlo

El rostro de Edward se crispó, lo que a Bella le provocó una larga punzada en el corazón. Inspiró aire, llevando la tranquilidad necesaria a sus pulmones. No podía flaquear ahora, no ahora que no era bienvenida ni en su propia casa.

-No logro entenderlo, porque no has sido capaz de decirme qué es lo que sucede contigo. -Ésta vez Edward utilizó un tono de voz bastante más duro.

Bella evitó mirarlo, le cohibía.

-¿Qué quieres que te diga? -inquirió.

-¿Por qué te vas? -preguntó rápidamente.

Isabella tragó y se obligó a mirarlo, pues ésta sería la última vez. Intentaba ser fuerte, pero era un esfuerzo agotador.

-Mírate -escupió-, eres solo un pintor, ¿crees que llegarás lejos? Lo dudo mucho. Yo soy una artista, no puedo quedarme en este pueblo, no a tu lado. ¡Necesito crecer! Nací para ser actriz, para ser reconocida en este maldito mundo de mierda. Nací para que me veneren, no para ayudarte a limpiar la habitación cada vez que chorrea el tarro de pintura.

Cada palabra salía con tanta veracidad, que hasta a ella le costó perdonárselo. No había querido decirlo en realidad, pero debía, era la única forma.

Edward sintió el odio hacia sí mismo por ser un bueno para nada, un chico incapaz de hacer feliz a una mujer tan delicada y completa como lo era ella. Pero no lograba entenderlo, hace solo unos días habían hecho el amor por primera vez en su vida, creía… creía que por alguna razón ese sería el camino correcto para ser al fin lo que tanto había deseado.

-¿Por qué ahora? Cuando fuimos a…

-Lo que sucedió camino al lago no fue nada -susurró ella, apretando su vestido con los puños cerrados.

Nada… Esa palabra se quedó estancada en el cálido cerebro de Edward.

Asintió con las lágrimas atascadas en su garganta de su bolsillo sacó un pequeño regalo. Un regalo de despedida para la mujer que amaba desde que era un niño.

-Supongo que tenía que dártelo en algún momento -le dijo él.

Bella suplicó que sus lágrimas no cayeran delante del cobrizo, pues su espectáculo se iría a los mil demonios.

-Gracias.

Lo guardó en la bolsa con cuidado para que no fuese a arrugarse. Por alguna extraña razón, sabía que ese sería su único lazo con Edward. No volvería a verlo, de eso estaba completamente segura.

Él se dio media vuelta para irse y recuperar el orgullo que tanto habían pisoteado, pero se dio la vuelta para decirle un par de cosas antes.

-Lamento no haber podido cumplir tus necesidades. Pudimos ser grandes amigos.

-Fuimos amigos, Edward.

-No. No lo fuimos. Nunca fuimos nada, solo… dos jóvenes que se acostaron a las afueras de la laguna.

Salió corriendo bajo la lluvia tosca, suplicando que ella se encontrase bien cuando llegase a destino. Llegó a casa en unos minutos y no tardó en derrumbarse contra la alfombra. Ella se había ido, le había dejado sin una gota de vacilación, le había dejado por ser un bueno para nada…

Bella recargó la cabeza en el letrero de la parada y comenzó a llorar. Le amaba con fervor, con tanta intensidad como nunca podría amar a alguien, pero lo sucedido hace unas horas no podía tolerarlo, ya no más. Edward jamás podría entenderlo, ni siquiera podía entenderla a ella. La única manera era irse de ahí y comenzar una nueva vida como tanto lo había soñado. Tenía que ser la mejor actriz de todas, sea como sea.

Se limpió las lágrimas y a lo lejos pudo ver el autobús acercándose lentamente. Le hizo la señal para que parara y se subió con la ayuda de un auxiliar. Cuando pagó el ticket hacia Nueva York, se sentó en el último asiento del lado izquierdo, mirando hacia la ventana mojada y empañada, diciéndole un último adiós a Forks, un último adiós a su madre y un último adiós a Edward.

Continuar leyendo

Tabla de contenidos de Quedate Conmigo (Crepusculo Fic)

Ch. 1 Ch. 2 Ch. 3
Ch. 4
Ch. 5
Ch. 6
Ch. 7
Ch. 8
Ch. 9
Ch. 10
Ch. 11
all

También te puede gustar

Novelas de Nuevo Lanzamiento

Portada de la novela Contrato En Casamiento
8.9
Un empresario conocido por su personalidad gélida y prepotente termina entrelazando su vida con una mujer de gran corazón y nobleza. Aunque son polos opuestos, las circunstancias los obligan a formalizar un matrimonio por contrato. En medio de esta unión pactada y rodeados de tensiones, deberán descubrir si sus marcadas diferencias los separarán para siempre o si, por el contrario, el amor logrará florecer en este entorno tan frío y artificial.
Portada de la novela Entre Odio y Amor
9.4
Víctor Corte Real decide huir de su finca tras pactar con una amiga, buscando evadir las presiones del legado familiar. Sin embargo, desconoce que Clarice actúa motivada por un sombrío deseo de venganza contra quien deshonró a su linaje en el pasado. Entre secretos y tensiones, ambos enfrentan un dilema emocional profundo: ¿podrá el afecto vencer al rencor? En este escenario, la frontera entre el amor y el odio es tan débil que todo puede cambiar.
Portada de la novela Lección del deseo - La prueba del amor
9.4
La vida de Robson, un profesor de fisioterapia volcado en su familia, cambia drásticamente al conocer a Paula. Aunque su alumna lo desprecia inicialmente para centrar su interés en otro docente, el rechazo despierta en él un deseo salvaje y desconocido. La tensión acumulada estalla durante un viaje académico, donde ambos se sumergen en una pasión carnal incontrolable. Este peligroso juego de seducción amenaza con destruir su realidad al regresar a casa.
Portada de la novela Luz Y Oscuridad
8.6
Ambientada en 1996, Bella enfrenta una existencia fragmentada por una amnesia absoluta. Sin recuerdos de su pasado, solo reconoce a las dos personas que ahora dependen de ella. Sin embargo, su mayor tormento son sus sueños: visiones tan intensas que amenazan su cordura. Cada noche, una voz masculina se desvanece al despertar, sumiéndola en una soledad asfixiante. Mientras teme que sus pesadillas cobren vida, lucha por descubrir qué le falta para sobrevivir.
Portada de la novela Mi odioso duque omega
8.1
Lyonhart y Ashary forjaron su enemistad compitiendo por ser el alfa más fuerte del reino. Al volver de la guerra, Lyonhart descubre que su eterno rival es ahora un influyente duque omega con un compromiso pactado. Sin embargo, un rapto y un celo imprevisto derivan en una marca permanente que une sus destinos. Para eludir el deshonor ante la corona, ambos deben trabajar juntos mientras su mutuo desprecio muta en un deseo intenso, tan irresistible como arriesgado.
Portada de la novela Renací Por Amor, Morí Por Odio
9.5
Sofía creció bajo la sombra de Elena, su hermana, y el rechazo constante de su madre. Tras fallecer por una traición familiar y ser culpada de errores ajenos, regresa misteriosamente al pasado. Despierta justo el día en que Elena conoce al magnate Luis Carlos, dos años antes de su muerte. Con el dolor de la decepción aún latente, Sofía decide abandonar su papel de víctima. Esta vez, empleará su segunda vida para transformar su destino y cobrarse cada agravio.
Capítulos
Leer ahora
Compartir