Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela PRINCIPE O DEMONIO

PRINCIPE O DEMONIO

Amalia intenta desesperadamente mantener la compostura mientras comparte la mesa con un joven cuya presencia la domina. Él destaca por su madurez y un intelecto evidente, envuelto en una belleza letal de cabello negro y ojos oscuros que desatan una inquietante fascinación. Aunque su magnetismo resulta abrumador, ella lucha por recobrar la serenidad. Esta es la crónica de Amalia y el impacto de este chico perfecto en su destino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

—¡Amalia! Hija, nos están esperando—. Grita del primer piso, mi mamá.

—¡Ya bajo mamá! Sabes que odio usar tacones—. La verdad no me gustan las fiestas, prefiero quedarme en casa viendo una película romántica o comedia. Comer unas deliciosas palomitas dulces, con maní salado y unos doritos picantes.

—¡¡Cariño!!— Me vuelve a llamar mi mamá impaciente desde las escaleras— Es un evento muy importante, tu padre será premiado por su magnífico trabajo como director del hospital, no por nada es el mejor cardiólogo del país. Además, no olvides que, gracias a la fama de tu padre, recaudamos fondos para apoyar a la gente de bajos recursos.

—Lo sé mami, ¡papá es lo máximo! Es mi héroe —. Grito desde mi habitación. Mientras los oigo entablar una conversación con mi hermano. ¡Siii..., amigos tengo un hermano, un cuatacho como decimos aquí!

Mi querido hermanito mayor se llama Mateo y de por sí me vuelve loca, pero vamos ¿quién no ha tenido percances con algún hermano? Pero claro Mateo se lleva el trofeo de hermano sabandija como le digo yo, ¡Ahhh…! Me olvidaba venimos de una familia de médicos, pero Mateo decidió ser arquitecto, o sea como les explico, a este chico le aterran las agujas y no hablemos de la sangre, como olvidar cuando éramos niños y Rosmari cayó del árbol, se abrió la ceja izquierda la mensa, mientras que yo la levantaba del suelo para llevarla a casa, mi hermano caía como un saco de papa Ja, ja, ja, como olvidarlo. Así que mientras termino de vestirme oigo la conversación a lo lejos.

Magda mi mamá, hablaba con Emiliano su amado esposo, que ya saben es mi papi, mi churro, mi rey. Estaban en la sala mientras me esperaban. Ellos no sabían la suerte que tenían, de tener dos hijos formidables. Ya les comenté que mi padre es un cardiólogo famoso. Pues bien, mi mamá no se quedó atrás. ¡Es una excelente, traumatóloga!

—¡Mateo! Muchacho, ¿cómo va la universidad?

—Bien papá, un año más y me gradúo con honores, en la carrera que tanto me gusta, arquitectura.

—Lo sé hijo, desde pequeño te gustaba dibujar casas, parques. Esa era tu afición, tu pasión.

—Mateo, sabes que mamá te ama demasiado, y aunque no estuve de acuerdo porque me hubiera gustado que seas médico como nosotros. Pues ahora estoy feliz hijo, porque serás un arquitecto famoso, espero que aceptes esa propuesta para tus prácticas de la constructora de tu padrino.

Mientras que ellos conversaban entusiasmados, una hermosa joven bajaba delicadamente por las escaleras

— ¿Cómo me veo?—. Pregunta la joven algo tímida. Ja, ja, ja, o sea yo.

— Hermosa— dice mi padre— tendré que cargar mi revolver para espantar a los jovenzuelos—. Todos empiezan a reír.

—¡Papá no exageres! Estoy cerca de los dieciocho, además en algunos meses iré a la universidad estoy entusiasmada, quien sabe tal vez conozca a mi chico soñado.

— Lo sabemos Amalia— habla mi mamá—desde pequeña soñabas con este momento, pues en algunos meses se hará realidad, estamos orgullosos de ti, nuestra futura médico neuróloga.

Mientras mamá menciona el tema de la universidad doy saltitos de alegría, papá sonríe y me abraza otorgándome un beso en mi mejilla.

— Bueno, familia Begoña vamos por ese premio, no hagamos esperar a los altos ejecutivos y colegas—. Termina la conversación mi papá, dándonos un abrazo grupal.

Al llegar al lugar todos los ojos de los hombres se fijaron en mí. Es que no les he contado cómo soy físicamente. Soy una joven de cabello largo de color castaño. Mi piel es morena, mis ojos de color caramelo siempre felices y risueños y para completar mi cuerpo compite con el de las sirenas, ya saben senos tamaño normal, no son limones, ni melones, son unas hermosas manzanas ja ja ja, cintura pequeña, lindas caderas y un buen trasero que gracias a los ejercicios lo presumo. Vaya que, sin pecar de orgullosa, no era necesario ser hombre para admirar mi belleza, tampoco soy miss mundo, pero estoy muy buena.

Mientras camino del brazo de mi hermano, las jovencitas no quitaban la vista sobre él, este presumido caminaba con garbo y una sonrisa matadora. En verdad digamos que mi hermano es un retrato de mi padre, mientras que Amalia, o sea yo, soy el vivo retrato de mi madre.

Las horas pasaban y mis padres conversaban amenamente con sus colegas sobre la nueva técnica de mi padre en la sala de operaciones, yo no aguantaba mis pies y que les puedo decir, no podía negarme a bailar con cada joven que se acercaba a mí, porque la mirada asesina de mamá me perseguía y como no olvidar las mil veces que mamá me repetía antes de salir de casa.

—Amalia quiero que te diviertas eres joven—. Sonríe mi madre.

—Si lo haré, disfrutaré de cocteles sin alcohol y me sentaré en una esquina mirando como Mateo esta de casanova—. Respondo sin una pisca de alegría.

—Ami te quiero ver bailando y conversando con los jóvenes del lugar si te veo sentada ¡te quito tu mesada!—. Bufa mamá algo molesta, vale muy molesta.

—¡Mamá mi mesada no ...! Ok estaré como las Kardashian en las fiestas, seré el punto de atención—. Sonrío y no me queda de otra, nadie se mete con mi mesada.

—Esa es mi chica, viste que fácil es ser obediente—. Mamá sonríe victoriosa.

—Claro mami si me lo pides de esa manera tan linda yo siempre dispuesta a obedecer.

Sí claro con tremenda amenaza me digo para mis adentros volviendo a la realidad, sintiendo un dolor intenso en mis piecitos.

Estoy apoyada en la barra conversando con el barman, le pido una soda y él sonríe al verme beberla apresurada y claro muero de sed.

—Esos chicos no se cansan de bailar o que rayos tomaron ¿algún energizante?—. Me siento cansada, recuesto el brazo en la barra y observo al barman.

—Pues señorita usted es la más linda de la fiesta, parece una ovejita alrededor de tantos lobos—. Sonríe el barman disimuladamente.

Le otorgo una sonrisa angelical, pero en este momento solo pienso en el odioso de mi hermano Mateo, mi cretino preferido.

Les cuento, el malvado de Mateo desapareció con una rubia encantadora y me dejó sola, pero me las pagará, le pedí encarecidamente que no se aparte de mí porque al tenerlo cerca evitaba tremendo espectáculo de baile con tantos jóvenes, como les digo, mi hermano es alto, guapo, fornido y su mirada que otorga es de ¡no te acerques porque corres peligro! ¡Ja! Por eso le rogué que no se apartara de mí, pero el cretino vio a la rubia despampanante y en un dos por tres me abandonó, lo mataré.

Comienzo por retirarme hacia la terraza, porque no quiero bailar más, lo encuentro despejado y doy un respiro de satisfacción. ¡Qué bueno que traje mi celular! ¡Ohhh…! ¡Si!

Mientras chateo con algunas amigas sobre nuestros futuros encuentros en la universidad y consolaba a Rosmari por su “último novio” que le partió el corazón, lo cual no es del todo cierto, ya que ella debió ser la culpable de romperle el corazón al susodicho, hasta sentí pena por él. También le enviaba emojis de muerte a mi hermano, ese cretino. Estaba tan sumergida en mi chat que no me percaté de la presencia varonil, algo tenebrosa y extraña que se acercaba a mí en medio de la oscuridad…

También te puede gustar

Portada de la novela Bajo el hechizo del príncipe
9.5
La estabilidad de Rania, una joven ingeniera, se quiebra cuando su padre la rapta para forzarla a contraer matrimonio. En su huida coincide con Karim Al Thani, un millonario que se opone a las exigencias de su linaje por estar enamorado de otra. Ambos acuerdan una unión estratégica para burlar el yugo familiar, seguros de que no habrá sentimientos. No obstante, entre acechanzas y riesgos, su pacto inicial enfrentará desafíos inesperados.
Portada de la novela Cayendo En El Vórtice Romántico
9.5
Molly lo arriesgó todo por amor, pero solo halló traición, cárcel y un trágico final. Al renacer milagrosamente, se propone forjar su propio camino y sanar las heridas del pasado. No obstante, el azar la arrastra de nuevo hacia un enigmático torbellino de emociones y secretos que pondrán a prueba su determinación. En este laberinto de intrigas y pasión, ella deberá decidir si huye del destino o se arriesga a buscar la redención en un nuevo romance.
Portada de la novela Compañera de Piso es Enemigo
9.5
Mi vida era ideal hasta que Valeria, mi amable compañera de piso, mostró su verdadera naturaleza. Tras ganarse a mis padres, inició un plan para destruir a mi familia y lastimar a mi hermano Javier. Después de ver cómo sus engaños nos arruinaban y me llevaban al suicidio, regreso milagrosamente al pasado, justo dos días antes del desastre. Con esta segunda oportunidad, enfrentaré su malicia para salvar a los míos. El destino ahora depende de mi venganza.
Portada de la novela Contratada para romper un matrimonio
8.3
Por una suma millonaria, una joven acepta la turbia tarea de seducir a un poderoso magnate para disolver su matrimonio. Lo que inicia como una infiltración calculada se transforma en un dilema emocional cuando ella se enamora genuinamente de su objetivo. Entre mentiras y riesgos, la protagonista descubre que la esposa del multimillonario guarda secretos sombríos, un hallazgo inesperado que dará un giro total a su peligrosa y ambiciosa misión inicial.
Portada de la novela Cuando el Amor Se Rompe
9.0
La vida de Sofía se desmorona en un hospital al saber que Mateo, su hijo, ha fallecido. El luto se torna en una pesadilla cuando descubre la crueldad de su esposo, Ricardo, quien celebra la muerte del niño como un beneficio financiero. Rota por la traición, Sofía decide transformar su dolor en una venganza implacable. Con la ayuda de Arturo, emprenderá un divorcio que trasciende lo legal para convertirse en una batalla feroz por la justicia.
Portada de la novela Dos Meses para Amarte
9.3
Con una enfermedad terminal y poco tiempo de vida, descubro que Patrick Castillo, el hombre que siempre amé, regresa para contraer matrimonio con alguien más. En un acto de desesperación, lo obligo mediante un chantaje a permanecer conmigo mis últimos sesenta días. Mientras mi salud se deteriora, enfrento su odio y los ataques de su prometida. Aquel que fue mi amor ahora me desprecia, hasta que mi último aliento coincide con el sonido de su boda.