Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela PRINCESA DEL ORIENTE

PRINCESA DEL ORIENTE

La cuarta parte de la saga regresa a Norusakistan con una trama de pasión y desafíos reales. Isabdiella, la princesa local, se ve envuelta en un dilema sentimental tras la llegada de Drew, un empresario inglés decidido a conquistarla. Para lograrlo, el extranjero deberá enfrentar la desconfianza de la corona y la rivalidad de Hassan, un respetado médico. Entre la arena del desierto y las leyes del jeque, Drew arriesgará todo por el amor de la joven.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

La vida estaba resultando sumamente dura en aquel momento, para todos, pero en especial para Vanessa y Nael, quienes se habían visto arrastrados por el capricho de la francesa, arrojándolos a la miseria emocional. Se sentía terriblemente mal, ver a Nael con tanta tristeza en los ojos, ver a Vanessa sumida en aquel estado de dolor, que aunque intentara disimular, resultaba muy obvio para todos los que la conocían, que estaba pasando uno de los peores momentos de su vida.

Si tan solo pudiese hacer algo más para ayudarla, si tan solo pudiese hacer algo por Jamal, gustosa se sacrificaría por la felicidad de su amiga y su hermano, ¿por qué sencillamente no nació hombre?, aquello le hubiese dado derecho al trono, y a Jamal, la oportunidad de ser feliz junto a la mujer que amaba.

Que injusto resultaban algunas cosas en su país, pero lo mas injusto de todo, era que el amor de dos jovenes que se amaban tan ardientemente se viera sacrificado por el beneficio de una nacin.

Suspiró con dolor.

Isabdiella, estaba en la habitación que había sido asignada como suya, en la casa de sus tío, estaba preocupada por todo lo que estaba sucediendo entre Nael y Vanessa, era una situación muy difícil, y realmente odiaba que Haleine se hubiese salido con la suya— suspiró— haber acorralado a Nael hasta dejarlo sin opciones más que acceder a su capricho, le resultaba algo tan vil y despreciable, no habría felicidad para ninguno, y la vida de Haleine en Palacio, sería lo más difícil que llegaría a experimentar, estaba segura de ello. Un llamado a su puerta la sacó de sus pensamientos.

—Adelante— dijo sentándose en la cama, se sorprendió cuando Drew apareció, entró y cerró la puerta tras él.

—Hola, Ella— la saludó amablemente.

—Hola, Drew— respondió con su corazón acelerado al verlo sentarse en la cama junto a ella— ¿Qué ocurre?

—Estoy algo triste y preocupado, me duele ver así a mi hermana, te juro que quiero viajar y acabar con Nael.

—Entiendo cómo te sientes— ella lo miró con comprensión— no es una situación difícil, y quién está siendo afectada es tu hermano, pero te puedo asegurar que Nael no lo ha hecho por placer, yo misma me encargaria de arrancarle los ojos si lastimara con premeditación a Vanessa— se acomodó junto a él— él está sufriendo tanto o peor que ella, porque sabe que es el responsable de la separación. Aquí la responsable de todo es esa bruja francesa, su capricho está acabando con la felicidad de dos seres que se aman, es despreciable.

—Una egoísta, malcriada y para colmo de males con mucha influencia.

—Así es— ambos se quedaron en silencio mirándose por algunos minutos, Drew cómo hipnotizado se acercó un poco a ella, con la mirada fija en su boca— Drew. . .ya te he ordenado no volver a. . . besarme.

—Sólo está vez, princesa— susurró junto a su boca, antes de comenzar a besarla. Su beso fue una lenta exploración, tocando con sus labios, la tomó de la parte trasera de la cabeza, lo que le permitió profundizar el beso y deslizar la lengua dentro de su boca, Isabdiella gimió al sentir esa sensual danza, Drew la hizo inclinarse, arrastrándola con su cuerpo a la cama, hasta colocarse sobre ella.

Ardor.

Calor.

Era como si el mismísimo desierto Norusakistan se hubiese desatado en su interior, amenazando con consumirla desde adentro, el peso de Drew sobre ella no era incómodo, sino que hacía encender más su piel, gimió cuando él elevó su camisa y acarició su desnudo abdomen, una sensación de electricidad recorrió su cuerpo. No, aquello no era Norusakistan, ni siquiera en el propio desierto podría haber sentido éste calor. Cuando una de las manos ascendió y llegó hasta tocar su seno izquierdo, Isabdiella abrió los ojos enormes.

¡Drew la estaba tocando, la estaba tocando!

Hizo acopio de su fuerza y cortó el beso, separando su boca de la de él, y luego lo empujó para que bajara de sobre ella.

—Isa, yo. . .

—Apártate, Drew— le dijo con voz temblorosa— ¡Apártate, ahora mismo! — Drew se asustó por el tono de ella, se apartó, entonces Isabdiella salto de la cama poniéndose en pie— ¡No te acerques a mi!— le dijo antes de salir corriendo de la habitación, totalmente espantada.

—¡Isabdiella, Isabdiella, por favor espera!— dijo saltando de la cama y llegando a la puerta, la golpeó con fuerza, sintiendo frustración. ¡Lo había arruinado! no quería asustarla y había terminado espantándola.

¡Maldición!

***************

Vanessa, estaba acostada sobre su cómoda cama, abrazada a una almohada mientras su mente estaba a millones de kilómetros de aquella habitación. Su padre y su hermano, se habían tomado muy mal la decisión de Nael.

Drew, amenazo con viajar a Norusakistan a romperle la cara. Matt, aseguro que iría a hacerle pagar cada una de las lagrimas que su hija había derramado. Fue un arduo trabajo convencerlos para que desistieran de sus ideas. Nada lograrían con golpearlo, y eso solo la haría sentir peor. Así que logró arrancarle a ambos la promesa de que no se involucrarían. Se sobresaltó cuando la puerta se abrió violentamente, dando paso a una sonrojada Isabdiella, con cabello despeinado, mejillas sonrojadas y labios hinchados.

—Isa, ¿Que diab...?

—Vanessa— dijo casi sin respiración— Drew. . . él. . . me beso y. . .yo sentí que. . . luego el. . . me asusté y. . .

—Un momento, un momento— la interrumpió — debes calmarte porque no te entiendo nada, Isa. — ella caminó hasta la cama, pasándose unas temblorosas manos por su despeinado cabello. —¿Qué te hizo mi hermano?— se sentó en la cama. Isabdiella, la imitó y la miró con ojos nerviosos.

—Drew. . . él se metió a mi habitación.

—¡Desgraciado, voy a matarlo!— dijo Vanessa enojada— Es un descarado.

—No. . .si. . . digo, No.— estaba muy nerviosa— ha vuelto a besarme, aún cuando le ordené no hacerlo.

—¿Le ordenaste? —preguntó burlonamente.

—¡Por supuesto, soy una Princesa!

—Aquí solo eres una chica más, bueno, no tanto como una chica más, pero, no estás en tus tierras de gobierno, Isa— dijo con una sonrisa.

—A donde vaya, sigo siendo una Princesa— elevó su rostro, expresando claramente su orgullo Norusakistan— El caso es que me ha besado y yo. . . he sentido mucho calor Vane, calor como si estuviese en Norusakistan. Y entonces los besos. . . fueron mas. . . profundos— estaba aturdida intentando explicar la situación mientras hacia gestos desesperados con ambas manos. Vanessa no pudo contener la sonrisa — entonces él. . .¡Me ha acariciado un seno!, ¡Es un descarado!— tenía el rostro tan rojo como la grana— me asuste y salí. . . salí corriendo.

—¿Qué es lo que te ha asustado?— preguntó sonriendo— ¿Qué Drew te haya hecho sentir todo eso o, que no lo sientas con el doctor?— Isabdiella moriría de vergüenza. Su rostro estaba muy rojo— es normal sentirse atraído por chicos. Según pude ver, le interesas mucho al doctor.

— Yo. . .yo. . .La puerta volvió a abrirse dándole paso a un turbado Drew.—Debí suponer que estabas aquí— pasó una nerviosa mano por su cabello, mientras miraba fijamente a Isabdiella.

—No quiero hablar contigo— le respondió ella.

—Pero, es necesario— le dijo apenado, tenía la clara necesidad de aclarar lo que estaba sucediendo entre ambos, porque estaba muy convencido que el alterado ante su presencia, no era sólo él, sino que era algo recíproco

.—Lo siento hermanito, pero Isa no tiene deseos de hablar.

—No te metas, Vanessa. Esto es entre ella y yo.

—Si hubieses tenido quietas tus traviesas manos, seguramente ella querría hablar contigo. — Drew, miró a Isabdiella, quien avergonzada bajó la mirada— Isa, no es igual a Cintya, ni a ninguna otra que hayas frecuentado antes. Si deseas hablar con ella deberás tratarla diferente; como se merece y comportarte como un caballero.

Cómo un caballero, ¡y que se supone que era él?, ¿un canalla?, ¿un villano?, ¿un ser despreciable?

¿No se suponía que Vanessa era su hermana?, debería estarlo ayudando, defendiéndolo. . . bien, quizás no defendiéndolo, sabía que se había extralimitado, dejándose llevar por el ardor del momento, pero. . . al menos si debería ayudarlo.

También te puede gustar

Portada de la novela Con la luz de la luna
8.9
Lluvia ha vivido en un escape constante para eludir a un perseguidor sobrenatural. Su huida termina en una aldea forestal donde, por curiosidad, termina prisionera de una manada de hombres lobo. Rexon, un alfa que detesta la fragilidad de los humanos, la intercepta tras descubrirla ocultando un secreto ilegal. Mientras ella teme una ejecución inminente por su origen, el líder se enfrenta a un dilema entre su desprecio y una poderosa atracción magnética.
Portada de la novela Culpable, su majestad
9.3
La caída de la realeza comenzó con una traición devastadora. Mientras la princesa suplicaba piedad, el príncipe se hundía en el engaño. Freya, obligada a robar en las calles para no morir, halló un nuevo propósito tras sufrir una condena injusta. Aquella mañana de tortura y falsas acusaciones cambió su rumbo: tras ser declarada culpable, juró dedicar cada segundo de su vida a desmantelar la corona y obtener su anhelada venganza contra el reino.
Portada de la novela Doomsday: El Toque Perfecto.
8.4
Elijah Orleans es un joven dotado de una mente brillante cuya insaciable curiosidad lo empuja a resolver enigmas que otros ignoran por miedo. Su existencia está ligada a un diario milenario escrito por una mujer cuya identidad es un misterio. Al intentar descifrar el origen y los mensajes ocultos en este antiguo documento, Elijah se sumerge en una búsqueda peligrosa. Lo que comienza como una indagación histórica termina en un hallazgo espeluznante y atroz.
Portada de la novela El regreso de la MATE traicionada
8.0
Traicionada por su esposo y su hermanastra, Katrina es dada por muerta hasta que el alfa Ragnar Shadowfang la rescata. Bajo su amparo, la joven de la manada Alba Noctis se convierte en una letal loba blanca. Decidida a reclamar lo que le pertenece, regresa a su hogar impulsada por Ragnar para enfrentar su pasado. En medio de la lucha por su legado, emergen secretos que la fuerzan a decidir entre ejecutar su venganza o alcanzar una paz duradera.
Portada de la novela En el bosque eterno
9.4
Bajo la sombra de mitos y dioses, una hábil espadachín se interna en el Bosque Eterno, un refugio divino donde espera hallar a su padre. Él fue quien moldeó su destreza en combate y ella está dispuesta a todo por recuperarlo. Durante su peligrosa misión, se ve obligada a caminar junto a un joven de apariencia frágil que, poco a poco, despierta su humanidad oculta. Unidos, enfrentarán grandes riesgos mientras ella descubre el poder de la empatía.
Portada de la novela La Amada Esposa del Emperador
8.1
Isabelle Korest, atormentada por la crueldad de su padre, el temible Duque de Korest, halla un refugio inesperado en Alexander, un príncipe de fama sanguinaria. Bajo su amparo surge una pasión intensa, pero el peligro acecha entre secretos familiares y traiciones. Mientras fuerzas oscuras emergen del pasado, Isabelle enfrenta una encrucijada moral: salvar a su progenitor de la ruina o permitir que la oscuridad lo consuma por sus pecados cometidos.