Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Perversa obsesión

Perversa obsesión

Buscando consuelo tras romper con su pareja, Kendra Erazo asiste a una exclusiva fiesta de los hermanos Diener en la universidad de Yesca. Su noche termina en pesadilla al despertar sin memoria entre cadáveres. Ahora, un acosador que conoce su pasado la extorsiona, forzándola a elegir entre la sumisión o la búsqueda de respuestas. Kendra deberá infiltrarse en el oscuro círculo de los Diener para hallar al asesino y salvarse de sus propios secretos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Siempre he pensado que la vida trata de hacer lo que mejor sabes hacer, estando lo mejor posible con la persona que mejor es para ti. Como mi novio quien es lo que siempre soñé. 

Aunque, siendo sincera, nunca me había puesto a pensar en lo que buscaba en un hombre, pero estoy tan a gusto con él que mis expectativas son él. Y está bien porque Juan Pablo es el tipo de chico que estarías feliz de presentar a tu familia; cálido, formal, caballeroso, con metas bien dispuestas en su vida y con un futuro profesional decente, siempre encaja a la perfección en cualquier situación.

Sabe adaptarse y sabe cómo hacer que uno pudiera adaptarse más fácilmente.

Y para mí nuestra relación iba bien, pensaba que éramos esa pareja estable entre el montón de relaciones tóxicas o que iban en picada o que ya eran historia. Sin embargo, el hecho de que llevara tres días sin responder mis mensajes y uno ignorando mis llamadas me decía todo lo contrario.

Al principio atribuí su distancia a los preparativos que hacíamos para la universidad, pues después de mucho papeleo, trámites y nervios, lo aceptaron en la Universidad de Yesca, una universidad privada cuyo renombre era tal, que ni siquiera la llegué a considerar como opción alguna vez. La colegiatura era fuerte, sí, cuando me metí a investigar solo por curiosidad tuve que cerrar la computadora portátil y fingir que no había visto nada.

Pero la mejor parte de todo es que el fue transferido por un semestre, así que le respetarán la cifra de la colegiatura que paga en la humilde Universidad de Sores, la del pueblo en donde vivimos. Su sueño se hizo realidad: Estudiar Arquitectura en la mejor universidad del país, sobre todo en ese ámbito.

Y la cereza del pastel es que yo también quedé. Me considero buena novia, leal, cariñosa y comprensiva; sinceramente y mi mejor amiga me llama ingenua, me veo casada con Juan Pablo, tendremos un perro, tal vez un loro y mientras él diseñaría plazas comerciales, viviendas o parques, yo atendería pacientes en el hospital del pueblo. Un arquitecto y una doctora, desde mi punto de vista todo es rosa.

Así que cuando me insistió para aplicar también en la universidad para ver si podíamos irnos juntos, no tuve que pensar mucho para aceptarlo. Casi al día siguiente dije que sí. Una parte de mí (la más grande) creyó que no sería aceptada, la otra parte tenía la ilusión porque entonces seríamos una hermosa pareja. Me imaginaba a nuestros nuevos amigos celosos de nuestro amor, tal vez algunos deseando tener algo con el otro, pero nosotros demasiado enamorados para ver a alguien más.

Me convencí de que, al regresar, nuestro amor sería más fuerte y entonces sería el momento idóneo para realmente empezar a planear un futuro a largo plazo juntos.

Pero antes del futuro a largo plazo va el futuro mediato y este no se ve muy prometedor. Ya no le adjudicó su distancia a los preparativos, mi instinto ahora dice que todo va mal y aunque las señales son muy obvias, no lo quiero creer.

Recibo un mensaje de texto en el que informa que debe hablar conmigo y pasará en diez minutos a mi casa.

Son los diez minutos más largos de mi vida.

Cuando llega, no puedo evitar sonreír, es casi un reflejo: Lo veo y automáticamente sonrío. Pero esta vez él no me devuelve la sonrisa. La punzada en mi interior amenaza con hacerme llorar. Su rechazo fue palpable, su mirada entre confusa, derrotada y enojada. Todo él es un muro de hielo que me pega tan fuerte, que ni siquiera puedo pensar bien.

—¿Pasa algo? —atino a decir una vez que el silencio se vuelve insoportable—. Me da gusto verte.

—Debemos romper —dice con voz firme—. La universidad será un ambiente nuevo, habrá cambios y también conoceremos a más personas. No es buena idea ir atados a algo... O alguien. 

Oí a la perfección cada una de sus palabras, sin embargo, lo que escuché fue: "Ahora que se me abrió el mundo quiero follar con alguien diferente". Hijo de perra.

—¿Es broma?

―No, Kendra ―si pudiera aventarle algo, lo haría, pero solo hay un cojín y eso no le hará ni cosquillas―. Mira, habrá experiencias nuevas, debemos estar abiertos a todo.

Río nerviosamente, esto es una pesadilla. Metí mis papeles, recibí y envié mil correos, me imaginé un semestre divertido juntos. Creí en sus palabras de amor y caí en sus mentiras como una tonta.

Fui una estúpida al basar mi futuro en un hombre.

No deberíamos acceder a los caprichos de la pareja. Valemos más que eso.

―Me transferí por ti ―digo con lágrimas en los ojos―. Y me estás dejando

―hago todo lo posible por conservar la calma―. Ahora que no puedo cancelar, no puedo decir que no y quedarme aquí ¡Me metí allá por ti!

No digo más, él no dice más, nos quedamos en silencio mientras me siento en un sillón y me cruzo de brazos. Maldita sea, mi mundo acaba de irse a la mierda, pues Yesca es totalmente el tipo de universidad que no me favorece: Grande, con miles de alumnos, todos ellos desconocidos. Ese no es mi ambiente. Estaré lejos de mi hogar, de mi madre, de mi tía. Por dios, lejos de Dana, mi mejor amiga.

―Espero que tengas éxito y te vaya bien.

Juan Pablo sale por la puerta de entrada y no se detiene a mirarme. Hijo de puta, no, esto no puede quedar así. Me apuro a seguirlo, pero cuando llego al patio, veo su automóvil alejarse por la calle. Suelto un grito de furia, azoto la puerta, golpeo un cojín y lloro. Por más llamadas que le hago, me batea.

Me metí en una situación de mierda y ahora debo vivir con las consecuencias. Tendré que ir a la Universidad de Yesca. Un semestre, solo es un maldito semestre, podré aguantar... Debo aguantar. Y si voy a ir de todas formas, tengo que disfrutarlo; algo bueno debe de salir de ello, estoy segura.

Más tarde y con más optimismo, me preparo. Es una nueva etapa, interesante tal vez, lo peor que puede pasar es que sea una rechazada a la que todos ignoran y al final me voy y nadie notará mi ausencia. Puedo vivir con ello.

Intentaré pasarla bien, no dejaré que Juan Pablo me lo arruine.

También te puede gustar

Portada de la novela Del Omega Rechazado al Lobo Blanco Supremo
8.4
Elena agoniza por veneno mientras Caleb, su pareja y Alfa, la ignora para festejar a su hermanastra Lidia. Tras ser desterrada y romper su lazo, Elena muere, dejando a un Caleb arrepentido al descubrir la traición de Lidia. Sin embargo, la Diosa Luna interviene y revela la verdadera identidad de Elena como la legendaria Loba Blanca. Ahora, resucitada y dotada de un poder inmenso, ella no busca el perdón, sino ejecutar una gélida venganza contra quienes la destruyeron.
Portada de la novela El Corazón De La Sanadora Luna
8.2
Tras el rechazo de su manada y el desprecio de Alaric Griff, Seara Louisette escapa al bosque, donde despierta su poder como la última Sanadora Antigua. Allí conoce a Austin Hunter Wolfe, el temido Alfa de Lycanisius. A pesar del odio por tragedias familiares y antiguas rivalidades, ambos forjan una alianza contra una conspiración letal. Juntos deben combatir fuerzas oscuras y decidir si sanar sus heridas o dejar que el mundo lycan caiga en el caos.
Portada de la novela El corazón que le robaron
8.8
Sofía vivió un infierno de tres años encerrada mientras Camila usurpaba su vida. La traición alcanza su punto más cruel cuando Ricardo, su esposo, intenta quitarle el corazón para salvar a su amante, habiendo manipulado incluso a su hijo Pedrito para que la odie. Tras sobrevivir milagrosamente a este horror, Sofía renace con una fuerza imparable. Ahora, decidida a recuperar su destino, regresa para exigir el divorcio y enfrentar la obsesión de quien quiso destruirla.
Portada de la novela El Corazón Traicionado Regresa
8.4
Al cumplir veinticinco años, recibo de Elena y Ricardo una cámara azul pastel. En mi pasado, este objeto maldito drenó la salud y riqueza de mis padres para beneficiar a mis traidores, llevándome a una muerte trágica y miserable. Sin embargo, he renacido en aquel momento exacto con mi memoria intacta. Conozco el perverso secreto del regalo y no habrá perdón. Aprovecharé esta segunda vida para ejecutar mi venganza y alterar el destino.
Portada de la novela El despertar de la bella durmiente
8.2
Daria Lewis cumplía veintidós años con un futuro brillante en sus prácticas, pero un encuentro fatídico con el hombre incorrecto truncó sus sueños. Tras un lustro desaparecida, su vida da un giro cuando es salvada por su ángel de la guarda, vinculándose así a la poderosa familia O'Connor. En esta secuela de Una terapia para el Ceo, el misterio y la acción se entrelazan con deseos prohibidos y humor negro, revelando una trama cargada de intensas intrigas.
Portada de la novela Eres tú
9.4
Ángeles no acepta el perdón; para ella, la redención solo llega mediante el castigo. Tras la violenta muerte de su hermano, su existencia se transforma en una implacable cacería contra los culpables. Decidida a aplicar su propia ley, emprende un camino oscuro lleno de peligros mortales. Mientras avanza en esta misión de represalia, desafíos inesperados amenazan con detenerla. ¿Logrará culminar su venganza personal o sucumbirá ante los riesgos de su travesía?