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Portada de la novela Pasión y Obsesión

Pasión y Obsesión

Elizabeth logró casarse con Logan Novak por un pacto entre familias, anhelando un amor que nunca llegó. En su lugar, enfrenta el desprecio de un esposo que la humilla con constantes traiciones. Tras años de vacío y sufrimiento, ella decide romper las cadenas de su infeliz matrimonio apoyándose en su mejor amigo, Benjamin Lavigne. Esta nueva cercanía desatará una reacción inesperada en Logan, quien no tolera ver a su mujer en brazos de otro hombre.
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Capítulo 1

*No te dejaré ir, me perteneces*

Elizabeth, arreglo con sutileza su vestido de corte sirena, y miró su rostro con detenimiento en el gran espejo. Suspiró y de sus ojos verdosos brotaron un par de lágrimas.

Estaba feliz, sin duda. Pero, ¿Por qué su corazón se encontraba tan lastimado a pesar de ser el día que tanto había deseado que llegase?. Cualquier mujer, estaría feliz de contraer matrimonio con el hombre de quién está enamorada, pero, ¿Por qué lloraba sin detenerse?

—Vamos, deja de llorar Beth.

La mujer de cabello rubio, resonó sus tacones al caminar hacia ella. Tomó un par de toallas de papel y con cuidado la ayudó a limpiar sus lágrimas.

—Debes dejar de llorar. Lo que importa ahora mismo, es que ahora eres la señora Novak ¿Está bien?

—Madre, ¿Por qué me ha hecho esto?

Su madre se miró en el espejo, y retocó el labial de sus labios rosas.

—Quizás solo fue un accidente. Deberías preguntárselo

—Pero él… No quiso besarme, sin embargo, lo descubrí besando a una mujer. ¿Qué debería hacer madre? Esto me resulta doloroso, siento como si…

—Beth cariño, lo que te importa ahora, es que te has casado con él. Ahora, deja de llorar, retoquemos tu maquillaje y pongámonos en marcha. Estoy segura de que Logan está esperando por ti en el auto.

—No le agrado, madre. —Tragó un fuerte nudo— Logan, él nunca…

—¡Ok, es suficiente! Vámonos.

Elizabeth miró a su madre quien salió de la habitación, moviendo sus caderas con sutileza. Pensó que tal vez, ella estaría a su lado y le apoyaría ante sus sentimientos devastados, sin embargo, parecía que, estaba feliz tan solo con el hecho, de que su única hija llevase ahora el apellido Novak.

Es solo un jodido apellido… ¡Por supuesto! El apellido de la jodida familia más adinerada del país. Claro, sus padres habían planeado todo a la perfección, y finalmente, había contraído matrimonio con el amor de su vida, quien además es todo un patán.

Al bajar por el lujoso salón, en dónde se había realizado la ceremonia, entre las lujosas decoraciones, Elizabeth apreciaba los rostros de las personas, quienes tan pronto la vieron, murmuraron mientras la veían sin disimulo.

Genial, supongo que todos se habían enterado de todo. Ahora quedó como una tonta ante todos—Pensó y miró a su alrededor

—El auto está esperando por ambos. Debemos irnos ahora, quiero que toda esta ridícula celebración se vaya a la mierda.

Aquella gruesa voz hizo que un fuerte frío calara la espinal dorsal de Beth, quien lo miró a sus grisáceos ojos. Aquella dura mirada la observó por un par de segundos

—¿Qué esperas?

—Eh… Sí, vamos…

Beth, se despidió con apuro de todos. Caminó en compañía de Logan hasta adentrarse al auto: la mirada de él, permanecía fija en la ventanilla del auto, parecía que, por ningún motivo, su ceño se relajaría, y vería a Beth con ojos de amor.

—Logan yo… Te he visto a ti cuando…

—Cuando llegues a casa ve a tu habitación.

—Está bien… Pero ¿Podrías…?

—Deja de meterte en mis asuntos, Elizabeth. Recuerda que nuestro matrimonio es solo por conveniencia, nada más. No hay amor, no hay nada entre nosotros ¿Entendido?

Logan la miró con hostilidad. Parecía que estaba a solo segundos de detener el auto y mandar todo a la mierda.

—Entiendo —Su voz se quebró, y bajo su mirada—Tienes razón.

—Entonces, has lo que quieras, pero, no te metas en mis asuntos, Elizabeth.

Con suaves cabeceos, asintió: ninguna palabra más fue pronunciada por parte de ambos. Beth, hacia su mejor esfuerzo por mantener su postura, sin embargo, deseaba con todas sus fuerzas llegar a la mansión.

Tan pronto el BMW se detuvo, Logan apresuró su paso cerrando la puerta del auto dejando a Beth dentro de este. Ella, sin poder soportarlo, derramó sus lágrimas; abrió la puerta del auto, y caminó con rapidez hasta entrar en la mansión. Esta permanecía de la misma manera que solía permanecer, no había decoraciones, ni celebración en ella. El estilo contemporáneo permanecía intacto.

Tan pronto entro a su habitación, lloró sin detenerse. Su corazón estaba lastimado, por lo que había presenciado y también, por sus duras y frías palabras.

—Beth, ¿Te encuentras bien?

Ella negó, y la mujer la abrazó y acarició su cabello: Beth, no podía detener su llanto aunque lo desease.

—Beth, tranquila. Ven conmigo, te ayudaré a quitarte el vestido ¿Está bien?

Sin hablar, Beth se puso de pie. Retiro sus tacones, y Leith, bajo la cremallera de su blanco vestido.

Soy una tonta…—Pensó y limpio sus mejillas—Es suficiente, no puedo continuar llorando. Beth, tienes 25 años, quizás Logan pueda…

El agua tibia de la bañera humedeció su cuerpo, haciendo que lo tensó de este, se marcharía en segundos: ante el gran espejo ante ella, Beth se observó: poseía ojos verdes, postro pequeño, nariz respingada en compañía de labios gruesos y cabello negro.

—No me veo mal… Entonces ¿Por qué no le gusto?

Miró con detenimiento sus curvas: senos medianos y firmes, al igual que su trasero. Se puso una bata de baño de color vino y salió de la habitación de baño tan pronto termino, pero, sus ojos se fijaron en los grisáceos ojos de Logan quien se encontraba en la espaciosa cama

—¿Qué haces aquí?—Habló y acarició sus brazos

—¿Qué? ¿Eres tan inocente que no sabes lo que ocurre en la noche de boda?

—Estoy consiente sobre eso, pero…

—Desnúdate.

Su cuerpo se tensó, ante la rapidez de sus palabras, no obstante, Beth deslizó el listón de su bata, y segundos después la abrió dejándola que se deslizara por sus hombros y terminará en el suelo. Logan la miró con detenimiento, y curvó sus labios en una falsa sonrisa.

Logan, abrió el listón de su bata de tono azul y dejo que por primera vez, Beth admirara su cuerpo: poseía blancos abdominales con una marcada V en él, además de que su miembro era del mismo tono rosa de sus labios.

—Ven aquí, ahora.

Con nerviosismo, Beth caminó hacia él, subió a la cama y él, halo su mano haciéndola caer a su lado para luego subir sobre ella: Logan miró los labios de Elizabeth, pero tras apretar sus ojos con fuerzas y maldecir, bajo sobre ella.

—Vuelvo enseguida.

Él salió de la habitación y Beth cubrió su cuerpo con las sábanas de su cama: su corazón latía desbocado. Había sido la primera vez que veía el cuerpo de Logan, y además, la primera vez que ambos se encontraban en esa situación.

—Lo esperaré—Murmuró con una pequeña sonrisa.

Las horas avanzaron, y Beth aún esperaba por la llegada de Logan. Suspiró y cubrió su cuerpo nuevamente, incluso lo hizo con su rostro.

—¿Qué esperaba? Él no vendrá…

—Estaba ocupado.

Logan avanzó hacia ella, y tomó asiento a su lado: una vez más, Beth lo miró con impresión, y tomó asiento: su corazón latía con intensidad, y sus manos se encontraban frías, por ello, tomó las manos de Logan, quien esta vez frunció el ceño y sacudió si mano con brusquedad.

Una vez más, aquella fría mirada se centró en Beth

—No me toques.

—Pero yo-

—¡Que no me toques, maldita sea!—Gritó, Beth cubrió sus oídos con temor—No te equivoques mujer, solo quise cumplir mi rol como esposo y hombre, sin embargo, creo que quedaré ante ti como un marica quien no pudo tocar el cuerpo de su esposa.

Beth bajó su mirada e intento no llorar, no obstante, si esfuerzo fue en vano.

—¿Por qué…? ¡¿Por qué me tratas de esta manera?!—Gritó y Logan sonrió amargamente

—¿No es evidente?

—¿Me odias…?—Susurró y el río

—Te odio.

—Eres un maldito idiota.

—¿Y qué ocurre con eso? Te has casado con un maldito idiota, ¿Acaso eso no te hace la esposa idiota?

—Este matrimonio nunca debió haber ocurrido. —Sollozó—¡Yo también te odio Logan Novak!

—No me importa.

—¡Nada te importa, maldición!

El sollozó de Beth resonaba en la habitación: Logan la miró sin expresión, y tras chasquear su lengua dijo

—Eres una mujer extremadamente estúpida

Él la empujó a la cama y con fuerza sujetó sus muñecas y la miró a sus ojos

—¡Déjame, no quiero que-!

Con voracidad, ambos se besaron. Era la primera vez, que un hombre la besaba de esa manera ten deseosa, por ello, Beth deslizo sus dedos por la mejilla de Logan.

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