Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Papá traje una humana

Papá traje una humana

Una enfermera rescata a una niña desamparada en la nieve, sin imaginar que la pequeña oculta dones de sanación y visiones del futuro. Este acto de bondad la arrastra al territorio de una manada de lobos, donde reside el origen de la menor. En este entorno hostil, la protagonista se verá obligada a lidiar con el implacable Rey de la Manada. Entre ellos surge una conexión marcada por la tensión y el peligro bajo el mando de un líder despiadado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Me tomó del cuello, sus uñas largas y filosas recorrieron mi vena. Sentí temblores ligeros, y de pronto su boca se acercó a mi piel. Abrí los ojos con sorpresa y emití un gemido al sentir su boca tan cerca.

—Imposible –espetó lanzándome a dos metros de distancia. Caí en el suelo, observando confundida al hombre.

—Ella me ayudó padre –comentó Yes colocándose en frente de mí, su modo protector causó alivio aunque también me sentí sumamente nerviosa.

—Es una humana asquerosa ¡Debe morir! –exclamó y ella negó, comenzó a llorar.

—Por… favor…

—¡Encierrenla en la habitación C! –exclamó y no comprendí. Me tomaron de los brazos, luego que la puerta fuera abierta.

—¡No! ¡Ayuda! –exclamé, pero fue en vano. Pronto me empujaron contra una habitación oscura. La luz se encendió y me sorprendí enormemente. Era preciosa, con colores que quizás nunca había apreciado.

El suelo, estaba cubierto por una alfombra y la cama, era de princesa. No pude observar nada más, cuando de pronto, alguien abrió la puerta.

La niña me observaba con un semblante apagado. Se acercó a mí, sostuvo mi mano y suspiró.

—Lo siento… —comentó y sonreí débilmente.

—Lo intentaste. Te agradezco que me defendieras –susurré y ella asintió con los ojos tristes. –Lo convenceré.

—Él… odia a la humanidad –comentó y aquello me dio curiosidad –somos… licantrapos.

—¿Hombres lobos? –quise saber y ella movió la cabeza.

—Algo… así.

—¿Por qué odia a la humanidad? –pregunté, y la observé dudosa. Sus ojos cayeron en el suelo, e hizo una mueca.

—Hace muchos años…

La puerta se abrió, e ingresó su padre. El hombre, lanzó afuera a su hija y cerró la puerta tras de sí. Lo observé llena de pánico, mi saliva apenas podía pasar por mi garganta. Estaba desconcertada y temblorosa.

—¿Me asesinará? –quise saber y mis ojos se clavaron en los suyos. Su torso, estaba cubierto por una camisa y pantalones.

—Claro ¿por qué te mantendría con vida? –preguntó toscamente, y sus manos tomaron las mías. Me giró la palma, y sus garras se deslizaron con sutileza sobre mi piel.

—No me haga daño… se lo pido yo… puedo hacer lo que necesite. Puedo ser necesaria –susurré aterrada y comenzó a reírse burlón.

—¿No hacerte daño? ¿Y cuál sería la parte divertida de no matarte? –preguntó, entonces supe lo que debía hacer: seducirlo para evitar mi asesinato.

—Puedo… ser muy dispuesta –comenté con una sonrisa que no llegaba a mis ojos. Deslicé con sutileza la manga de mi sweater hasta quedar con una blusa de tirantes. Mis pechos, se mostraron puntiagudos para él.

El hombre, estiró la mano y envolvió con la palma, mis pechos. Me subí a su regazo sin pedir permiso, y comencé a besar su cuello fornido. Sus manos tomaron mi trasero y me giró bruscamente. Quedé boca a boca en contra del suelo.

Una tensión sexual se extiende por la habitación. El hombre lobo se inclinó sobre mi, sentí algo duro en contra de mis glúteos, sin dejar de respirar con dificultad. Sus manos se apretaron contra mi trasero con una fuerza salvaje. Mi cuerpo vibro con necesidad, mientras sus ojos se clavaban en los mío.

Le devolví la mirada con un aire seductor. Con cada segundo que pasaba, el ardor se intensificaba.

—¿Estarás bien con esto? —susurré.

Él respondió sin palabras, tomándome en sus brazos y arrastrando hacia él con una fuerza desbordante. Luego, su mirada se volvió lobuna.

Me quedé sin aliento mientras él me atrapaba y me hacía deslizar por el suelo. Estaba sometida y para cualquier otro ser humano pudo parecer asustadora, pero extrañamente me sentí a salvo en sus manos.

—¿Cómo te llamas? –pregunté agitada por la excitación. Me observó y abrió la boca:

—Zane…

Su aliento se calentó mientras se acercaba a mí con lentitud. ¡Cielos, estaba tan cerca! ¡Podía sentir el gélido roce de sus dientes sobre su cuello!

Gemí al sentir su aliento caliente en contra de mis labios. No sabía que ocurría, primero quería matarme y ahora… sentí una enorme atracción sexual hacia él.

Lo besé. Sus labios eran carnosos y dulces. Gemí al sentir su lengua entrando a mi boca.

Su respiración se volvió pesada, a la par con la mia. Me moví hacia él con un deseo salvaje, mientras mi cuerpo vibra al ritmo del latido del corazón. Su boca descendió hasta mi cuello, y él dejó escapar un gruñido bajo. ¡Sus dientes oscuros arañaban mi piel! Era como si quisiera atraparme y sentir mi calor. Podía sentir a mi corazón latir más fuerte a cada segundo que pasaba.

¡Su cuerpo se movió hacia mi, impulsando hacia la pared con un fuerte golpe!

—¿Qué? —pregunté confundida, lo observé con los ojos desorbitados y asombrados.

—¡Tú solo eres una humana asquerosa! —gruñó el hombre lobo, dándome la espalda y alejándose de mi lado.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela BAJO LA LUNA
8.4
Después de ver cómo dos criminales matan a su padre, una niña albina es llevada a un bosque prohibido para ser vendida. En la penumbra, sus captores la usan de cebo ante los lobos, pero los animales no la dañan. En cambio, aparece la Bestia, un ser legendario de cuernos y garras que surge de las sombras. Este encuentro fortuito desencadena un romance prohibido y misterioso que desafía las leyes naturales entre leyendas, acción y peligros ocultos.
Portada de la novela De heredera a empecinada
8.3
Charlotte malvivía en un compromiso gélido con el magnate Bryant Barnes. Tras sufrir la agresión de Kalia, la amante de su prometido, Bryant la dejó morir ahogada en un lago. Tras ser rescatada milagrosamente, ella despierta de su engaño amoroso. Consumida por la traición y con el alma endurecida, Charlotte contacta a Jaden para orquestar una venganza implacable. Ahora, está decidida a reducir a cenizas el imperio del hombre que intentó destruirla.
Portada de la novela Demasiado tarde para tu gran remordimiento
9.0
Durante una década me sacrifiqué por Gerardo, pero su traición con Karla, una becaria, destrozó nuestro hogar. El conflicto empeoró cuando él protegió al hermano de su amante tras agredir a mi hermana Andrea, lo que la llevó al suicidio. Luego de que Karla profanara sus cenizas, Gerardo buscó castigar a los responsables para obtener mi perdón. Pese a su arrepentimiento y una propuesta pública, las heridas son profundas. Ante sus súplicas, mi rechazo es definitivo.
Portada de la novela El Reclamo de Mi Vida
8.0
A los diecinueve años, una trampa arruinó mi carrera en la UNAM. Tras un lustro de penurias, supe que mi exnovio Ricardo y mi hermanastra Lucía me drogaron para arrebatarme mi legado. Un trágico incidente me permite viajar al pasado, regresando justo al día de aquel examen decisivo. Lucía aparece otra vez con la bebida letal, ignorando que ahora recuerdo cada una de sus mentiras. Es el momento de alterar mi suerte y llevar a cabo una implacable venganza.
Portada de la novela La Esposa Indeseada del Rey de la Mafia Resplandece
8.4
Tras una década de sacrificios, la lealtad de una mujer es traicionada por Damián, un implacable jefe de la mafia. Engañado por su amante, él la castiga con crueldad en la capilla familiar, ignorando que ella fue su salvadora años atrás. Decidida a terminar con el dolor, ella exige el divorcio y se esfuma. Tres años después, tras hallar su diario y descubrir la verdad, Damián la busca en París suplicando perdón, pero su corazón ya no le pertenece.
Portada de la novela La Genial Heredera Que Intentaron Quebrantar
9.2
Elena Ríos, experta en blanqueo para la mafia, es traicionada por su prometido Luca y su familia adoptiva ante la aparición de Sofía, la hija biológica. Tras sufrir humillaciones y un intento de asesinato, Elena decide no callar más. Lejos de ser una huérfana vulnerable, resulta ser la heredera de Don Salvador Montenegro. Apoyada por el Rey de la Costa Oeste, la joven despliega una fría venganza para destruir a quienes intentaron quebrantarla sin piedad.