Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Otra Oportunidad para Amarte

Otra Oportunidad para Amarte

Aitiana ha guardado un amor profundo por Renato, su compañero de juegos, durante mucho tiempo. Su realidad se quiebra tras perder a su madre y enfrentar la llegada de una madrastra con sus propios hijos al hogar. Una noche de festejos, que parecía ideal, se transforma en un evento crucial que sacudirá su futuro. Ante este panorama incierto, ella deberá luchar por superar los obstáculos y hallar la luz en medio de los oscuros retos que el destino le impone.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Luego de ducharse se cambia y sale sin desayunar, ignorando su malestar y los gritos de su padre.

Se sube a su auto y a toda prisa corre al departamento de Renato. Entra con sus propias llaves y la desesperación la invade al no encontrarlo, luego decide llamarlo al celular, pero él no responde.

Se va hasta la empresa pensando que él ya estaba ahí, el miedo, la angustia crecen con cada segundo.

- !Calma Aitiana¡ se decía a sí misma para tranquilizarse, por el bien del bebé, porque la angustia, el miedo, la desesperación y las ganas de llorar la invadía.

Llega desesperada a la empresa, toma el ascensor sin siquiera saludar a los empleados, hecho que los sorprendió mucho, porque ella siempre es muy atenta, es muy dulce y amable con todos los empleados.

Corre a su oficina y no lo encuentra en ella.

Se va a la oficina de su suegro y entra sin golpear.

- Hola, princesa responde él sorprendido por la forma en que ingreso. ¿cómo estás? te encuentras bien cariño, preguntó Esteban desconcertado al notar que ella no se encontraba bien.

- Hola Aitiana, la saluda la secretaria.

- Hola, si tío estoy bien, pero necesito hablar con Renato, es muy urgente.

- Me sorprende que aún no haya llegado, espera que lo llame a su departamento.

- Tío de ahí vengo y él no estaba, incluso creo que no pasó la noche en él.

- Que raro porque él no es de salir entre semana y menos llegar tarde cuando tenemos una reunión muy importante.

Que raro no responde, dice su padre muy intranquilo.

Aitiana saca su celular y comienza a llamarlo.

Renato está durmiendo plácidamente en la cama de Melek, su conquista del bar.

Ella se despierta por el ruido del teléfono, trata de despertar a Renato, pero es imposible, él sigue profundamente dormido.

Ante la insistencia del llamado ella decide atender.

- Hola, dice con voz ronca.

Aitiana siente un frío recorrer su columna vertebral.

- Está Renato contigo, me puedes pasar con él, dice ella suavemente.

- Si esta aca en mi cama, pero la verdad es que tuvimos sexo hasta altas horas de la madrugada y ahora descansa, responde Melek sonriendo.

Mientras ella hablaba Renato despierta y cuando ve que está con su teléfono se lo quita y responde.

- ¿Quién es? pregunta aún medio dormido.

- Soy yo mi amor, necesito hablar contigo urgente, algo me pasó anoche y necesito verte.

El reacciona al escuchar su voz y recuerda todo lo que vio en esa habitación.

- Eres una descarada, maldita perra, no eres más que una ramera, prostituta, zorra que me vas a contar si todo lo vi con mis propios ojos, pudrete maldita, ya no creo mas en tus mentiras y corta la llamada.

Ella lo vuelve a llamar, con su alma destrozada y llorando, marca nuevamente.

- Te dije que ya no creo en tus mentiras.

Ella lo interrumpe.

- Mi amor no te estoy mintiendo, yo te amo y vamos a ser padres, necesito verte y que hablemos, le cuenta todo porque ella está desesperada, no quería perderlo.

Su suegro feliz la abraza y la contiene.

Trata de calmarla, pero es imposible Aitiana está destruida y cada palabra de él, le rompe el corazón.

Al escuchar la palabra hijo se queda en silencio por un momento y luego más furioso gritando responde.

- Por mi puedes abortar, yo no quiero un bastardo que seguro es tu hermano, pudrete maldita zorra y corta la llamada.

Su padre que estaba escuchando toda la conversación, toma el teléfono de las manos de Aitiana e intenta hablar con su hijo, pero el corto nuevamente.

Aitiana está por desvanecerse, entre los nervios y su malestar no se encuentra bien, su suegro corre por un vaso de agua y trata de calmarla, cuando intenta hablar con su hijo ya estaba bloqueado el teléfono de ella.

- !Maldición!, gritó enfurecido, tomó su teléfono del escritorio y llamó a Renato.

- Y tú cómo te atreves a tomar mis llamadas, no tienes derecho a tocar mi teléfono, grita Renato molesto mientras se va vistiendo para retirarse.

Mientras se cambia vuelve a sonar su teléfono, asombrado lo mira, pensando que no lo había bloqueado bien y al observar quien lo llama responde rápidamente.

- Papá ya estoy saliendo, responde, disculpa es que, decía y es interrumpido por su padre.

- Renato ven urgente que necesito que hablemos, Aitiana no se encuentra bien, le estaba explicando su padre cuando él comienza a gritar.

- Esa maldita mujer anoche estaba en la cama con Elian y nadie me lo contó, lo vi yo con mis propios ojos, es una maldita ramera.

Aitiana escuchaba todo y cuando ve los ojos de confusión de su suegro, ya no resiste y llora desconsolada.

Renato cuelga y su padre no sabe qué hacer.

- Esteban, no se como Elian se metió en mi cama, algo hizo porque yo nunca permitiría eso, yo jamás estaría con él, le explicaba llorando desconsolada.

Y este bebe es de Renato, se lo juro, yo nunca estuve con otro hombre.

Esta semana me enteré que estaba embarazada y le iba a regalar esta bella sorpresa el sábado durante su festejo de cumpleaños, mientras anunciábamos nuestra relación, dice ella llorando.

- Tranquila mi amor, ya vamos a arreglar este mal entendido, le dice mientras la abraza y besa su cabeza, pero ella está devastada.

Entra la secretaria para anunciarle que los empresarios llegaron para la reunión.

- Quédate aquí que cuando termine la reunión vamos juntos a hablar con Renato.

Nadin le puedes hacer compañía mientras yo estoy en la reunión por favor, le solicita Esteban muy preocupado.

No tenía su mente clara para este negocio tan importante, pero tampoco quería quedar como una persona irresponsable.

Ignacio y Renato aun no llegaban y el se encontraba solo.

Mientras saluda a los futuros socios del proyecto entra Ignacio con cara de pocos amigos y Elian como un triunfador y esa actitud de él ya le molesto y no le gusto su mirada y menos lo que dijo a continuación.

- ¿Qué Renato no piensa estar en esta reunión tan importante? preguntó Elian descaradamente.

Para Esteban, Elián y su familia siempre le parecieron unos aprovechados y abusivos.

Aitiana recibe un llamado y atiende feliz pensando que Renato recapacito.

- Hola, no termino de responder.

- Maldita zorra, deja de involucrar a mi familia en esto, vete que ya no quiero cruzarme contigo, ojalá te mueras maldita seas.

- Por favor escúchame, no te estoy mintiendo y no termina de hablar que él le volvió a cortar.

Ella se estaba calmando, pero se enloqueció al escucharlo y sale de la oficina y camina sin rumbo hasta desvanecerse en la calle, su cuerpo no resistió tanta presión.

También te puede gustar

Portada de la novela El Cariño del Multimillonario
9.5
Al llegar a sus veinte años, Lollo es obligada a casarse. Su sorpresa es total al descubrir que su prometido es Harrison, el magnate al que ella capturó en fotos secretamente. Aunque él afirma que la boda es un cobro pendiente, la convivencia forzada cambia el destino de ambos. A pesar de los intentos de Lollo por escapar y su rechazo inicial, la devoción absoluta del multimillonario logra derretir su corazón y transformar su rencor en amor.
Portada de la novela El Desprecio Hacia un Padre
8.0
Mateo Vargas abandonó su pasión por la cocina para impulsar la carrera política de su mujer, Sofía, pero solo recibió traición a cambio. Tras ser reemplazado por un asesor y sufrir el rechazo de su hija Valentina, quien ahora llama padre al extraño, Mateo es víctima de calumnias. Decidido a recuperar su dignidad, firma el divorcio para liberarse del pasado. Su meta será el concurso El Alma de México, donde buscará redimirse y reconstruir su vida desde cero.
Portada de la novela El Precio del Perdón Negado
8.4
La cena de gala anual de los Robles, un escaparate de poder y opulencia, era el último lugar donde quería estar. Pero mi madre, Doña Elena, siempre maestra de las apariencias, había insistido para demostrar la "unidad" familiar. Apenas entré, los susurros me persiguieron como sombras: "Ahí está Armando Robles... dicen que estuvo preso... no, en una clínica por drogas... qué terrible, parece un monstruo". Ignoré las miradas de lástima y desprecio, y me acerqué a la barra. Allí, mi hermanastro Diego apareció, con su sonrisa de mártir. Me ofreció champaña, insistiendo en un brindis "por el pasado". "No bebo", respondí secamente. Él sabía por qué. "¿Todavía me culpas por ese pequeño... accidente?", preguntó con falsa inocencia, refiriéndose a la noche en que Sofía, mi exesposa, me había desfigurado con ácido. En ese instante, Sofía se acercó, y para mi sorpresa, le dijo a Diego que me dejara en paz. Pero Diego, el eterno manipulador, se deshizo en lágrimas, atrayendo la atención de todos. Sofía, cayendo en su trampa habitual, se volvió hacia mí, con el rostro endurecido. "Armando, ¡ya basta! ¡Discúlpate con él y tómate esta copa! ¡Ahora!". Me aferró la nuca y me obligó a abrir la boca. El champaña helado quemó mi garganta dañada. Me doblé, tosiendo, y un chorro de sangre salpicó el impecable mármol. Un silencio sepulcral llenó el salón, solo roto por un parpadeo en la pantalla gigante. La imagen cambió de un niño sonriente a un video granulado. Era una celda oscura, y yo, atado a una silla, siendo torturado. El sonido del látigo, mis gritos ahogados, las risas crueles de los guardias... todo llenó el salón. Caí de rodillas, suplicando entre sollozos, reviviendo mi infierno ante cientos de miradas. Cuando mis ojos encontraron los de Sofía, le dije: "Quiero el divorcio ahora. Y no quiero nada de ti. Quiero ser libre de todos ustedes. Me han quitado todo". Mi madre, en su pánico, intentó negar lo que se veía en pantalla. Diego, el vil, me acusó de haber filtrado el video para dar lástima. Y Sofía, tan predeciblemente, dudó de mí. "Armando... ¿tú... tú hiciste esto?". Esa pregunta. Fue el golpe final. Esa noche, encerrado en mi antigua habitación, supe que mi única salida, mi verdadera libertad, no era vivir. Era escapar.
Portada de la novela La Arquitecta de su Venganza
8.5
Sofía Valdés ha vivido una década de entrega total a Ricardo Montoya, solo para ser víctima de una traición letal. Tras engañarla para que perdiera a su hijo, Ricardo le arrebata la médula ósea para salvar a su amante, Isabella, y la arroja al vacío. Milagrosamente viva, Sofía regresa con una sed de justicia implacable. Para destruir a su verdugo, propone un matrimonio estratégico a Alejandro Herrera, el mayor enemigo de Ricardo, iniciando un plan de venganza sin retorno.
Portada de la novela La Mentira de la Conexión Mental: La Cruel Decepción del Amor
7.9
Durante siete años, Sofía vivió atrapada en un engaño digital. Una interfaz de Vínculo Mental distorsionaba la hostilidad de su marido, Damián, presentándola como afecto genuino. Sin embargo, tras un trágico accidente, la verdad emerge: él la desampara en el hospital para socorrer a su rival, Regina, quien además destruye su herencia más preciada. Pese a que el sistema intenta camuflar la traición, Sofía despierta para romper las cadenas de esa farsa.
Portada de la novela Mi nueva vida como hombre lobo
8.9
Jeff no quería ir de campamento por el gélido clima, pero aceptó sin saber que su vida cambiaría radicalmente. Bajo una luna resplandeciente, el joven sufrió una metamorfosis total que lo convirtió en una bestia nocturna. Ahora, transformado en hombre lobo, Jeff debe aprender a escuchar el místico llamado lunar. Mientras descubre su nuevo propósito, recibirá la orientación necesaria para controlar su lado salvaje y dominar su naturaleza.