Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Noventa y Siete Deseos Pendientes

Noventa y Siete Deseos Pendientes

Ximena utilizó sus poderes ancestrales para elevar a Mateo a la cima del éxito, pero él la traiciona con una crueldad extrema. Tras ser humillada y azotada injustamente por culpa de Sofía, la curandera guarda silencio: el contrato místico por la ofrenda sagrada sigue activo y aún restan noventa y siete deseos por cumplir. Mientras ella agoniza, Mateo descubre que su víctima es la niña que lo salvó en el pasado, iniciando un agónico rastreo para enmendar su error.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La impaciencia de Mateo era palpable, casi podía tocarse en el aire denso de la hacienda. Se dio la vuelta, su rostro contorsionado por el fastidio.

"¿Todavía con eso? ¡Olvídalo! Considera la deuda saldada. Tómalo como un pago por tus servicios. Ahora vete, no quiero volver a verte."

Intentó alejarse de nuevo, pero la voz de Ximena lo detuvo en seco, tan fría y afilada como un trozo de obsidiana.

"No funciona así. Tú no decides cuándo se acaba. El pacto nos ata, te guste o no. Y solo se romperá cuando se cumpla el último deseo."

Mateo soltó una carcajada amarga.

"Estás loca. Es solo un cuento de viejas. No hay ningún pacto."

Ximena no respondió. Dejó que él creyera lo que quisiera. Él no podía entenderlo. Para él, eran solo palabras, supersticiones de pueblo. Para ella, era la esencia de su existencia, la cadena que la mantenía lejos de su hogar.

Mientras Mateo se alejaba despotricando, Ximena se tocó el pecho. Dentro de ella, un conocimiento profundo y antiguo le recordaba la verdad. Ella no era una mujer común. Era una hija de la tierra, una curandera de un linaje que se perdía en el tiempo, de un pueblo oculto que vivía en armonía con la naturaleza, lejos de la ambición y la superficialidad del mundo de Mateo. Su gente no envejecía como los demás; su longevidad estaba ligada a la salud de la tierra, a la pureza de sus tradiciones.

El pacto no era una metáfora. Era una atadura real, tejida con la energía vital que emanaba de la ofrenda al nahual. El dulce no era un simple postre; estaba cargado con la intención y el poder de Mateo, destinado a una entidad espiritual. Al consumirlo, Ximena había interceptado esa energía, y ahora su propia fuerza vital estaba entrelazada con los caprichos de él. Cada deseo que él pronunciaba era una orden que su ser debía cumplir, y cada deseo cumplido era un eslabón que se rompía de la cadena de cien.

Su único objetivo, la única razón por la que soportaba cada día en ese mundo ajeno, era regresar a casa. Ansiaba el olor a pino y tierra mojada de su bosque, el sonido del viento entre los oyameles, la sabiduría silenciosa de su abuelo, el Abuelo Curandero, quien la estaría esperando. Volver a casa era lo único que importaba. Esa era la única razón por la que había soportado la farsa de ser su pareja, sus torpes intentos de afecto y su egoísmo infantil.

Recordó una noche, un año atrás. Mateo había tenido una pesadilla terrible, gritando en sueños. Ella se había acercado y le había puesto una mano en la frente, cantando en voz baja una vieja canción de cuna de su pueblo. Él se calmó al instante. Medio dormido, la atrajo hacia él y susurró contra su cabello.

"Deseo que nunca me dejes."

Fue el cuarto deseo. Un deseo que ahora chocaba violentamente con sus acciones. La promesa de amor eterno, el deseo de que nunca lo dejara, y ahora su orden brutal de que se largara. La contradicción era una fuerza destructiva dentro de ella.

Ximena se aclaró la garganta, sintiendo un nudo apretado en ella. Miró a Mateo, que ahora hablaba animadamente con el capataz, planeando sin duda una gran bienvenida para Sofía.

"Mateo," lo llamó de nuevo.

Él suspiró, exasperado, y se acercó a ella con grandes zancadas.

"¿Qué demonios quieres? ¿Dinero? ¿Quieres dinero? Te daré dinero, pero lárgate ya."

"No quiero tu dinero," dijo ella, su voz monótona. "Quiero mi libertad. Y solo la conseguiré cuando cumplas los noventa y seis deseos que quedan. Así que empieza a desear. Pide lo que quieras, lo más rápido posible. Cúmplelos, y te juro que desapareceré de tu vida como si nunca hubiera existido."

La idea pareció gustarle a Mateo. La perspectiva de deshacerse de ella para siempre y sin más complicaciones era atractiva. Una sonrisa cruel se dibujó en su rostro.

"¿Así que cualquier cosa que desee?"

"Cualquier cosa."

"Bien," dijo él, su mente ya maquinando. "Muy bien. Pero ahora estoy ocupado. Tengo que recibir a Sofía. Espérame aquí. No te muevas hasta que yo vuelva."

Se dio la vuelta y se fue, casi corriendo, ansioso por reunirse con su "verdadero amor" .

En el momento en que se fue, Ximena se dobló por la mitad, una oleada de dolor la recorrió. El choque de los deseos, su anhelo de que ella se quedara versus su orden de que se fuera, estaba causando un contrahechizo, un rebote de energía caótica que su cuerpo apenas podía soportar. Sintió un frío glacial en sus huesos, como si el invierno se hubiera instalado en su médula. Un tos seca y dolorosa sacudió su cuerpo. Sabía que esto era solo el principio. El camino para cumplir los noventa y seis deseos restantes sería un infierno. Pero tenía que soportarlo. Era el único camino a casa.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Brutal Mentira Destrozó mi Vida
9.2
La carrera de la bailarina Sofía se derrumba tras un diagnóstico fatal y un escándalo falso. Su dolor crece cuando Mateo Vargas, su antiguo amor, financia su obra soñada para favorecer a su nueva pareja, Isabella. Entre maltratos y la frialdad de Mateo, Sofía descubre que las intrigas de su suegra causaron su ruptura. Destrozada por la crueldad del hombre que amaba, la joven decide dejar atrás su trágica realidad y huir hacia el frío norte.
Portada de la novela Criada por la mafia
8.6
Chiara dejó atrás su pasado criminal tras una tragedia infantil para refugiarse en EE. UU. Dieciséis años más tarde, siguiendo los pasos de su madre, vuelve a su país como interna de medicina con la meta de localizar a su padre biológico. No obstante, el peligro resurge: su amigo de la infancia se ha convertido en un sicario al servicio del hombre que la crió. Entre el deber médico y antiguos lazos, ella enfrentará secretos que amenazan su nueva vida.
Portada de la novela Despertar Después de La Muerte De Nieve
8.8
En su octavo aniversario matrimonial, Sofía decide romper con el tormento que vive junto a Ricardo, quien sigue obsesionado con su difunta hermana. Tras sufrir la humillación de su hijastro Mateo y descubrir que este mató a su gato Nieve, ella rechaza una vida de lujos vacíos y presiones familiares. Pese a las súplicas de su madre y un violento ataque de Mateo, Sofía escapa a caballo hacia el desierto, decidida a recuperar su identidad lejos del maltrato.
Portada de la novela El Sabor de Venganza como el Jerez Fino
9.6
Al regresar a las Bodegas Solera Real, hallé una realidad atroz: mi hermana Lucía vivía esclavizada y torturada por mi madrastra Isabel, ante la pasividad de mi padre. Tras ponerla a salvo y constatar sus heridas físicas y psicológicas en el hospital, mi dolor se convirtió en una determinación feroz. Han usurpado mi legado y destruido mi hogar, pero juro que volveré para ejecutar una justicia implacable contra quienes nos traicionaron con tal crueldad.
Portada de la novela La heredera todopoderosa desenmascarada
8.7
Después de sufrir la traición y el desprecio de su familia adoptiva, Catalina recupera su lugar legítimo al mando de un imperio colosal. Mientras sus antiguos parientes y su ex prometido intentan lucrarse con su fortuna, ella exhibe su maestría en medicina, ciberseguridad y moda. Determinada a no ceder ante chantajes, su imponente ascenso cautiva a un influyente magnate, quien deja atrás su frialdad para entregarse por completo a ella.
Portada de la novela La obsesión del mafioso
9.1
Dentro del sombrío panorama criminal, un secuestrador implacable enfrenta un reto inesperado al capturar a una joven que se niega a ser sometida. Su feroz resistencia empieza a socavar la autoridad de este mafioso, transformando un rapto meticuloso en un arriesgado duelo de voluntades. La rebeldía de la mujer pone en jaque el control y el poder del captor, amenazando con destruir los cimientos de su imperio en un juego de consecuencias impredecibles.