Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela No Soy la Luciana que Rompiste

No Soy la Luciana que Rompiste

Siete años después de que Máximo Lawrence destruyera la carrera de Luciana con falsas acusaciones de plagio, el destino los vuelve a reunir. En un acto público, él intenta recuperarla pidiéndole matrimonio, sin sospechar que ella ha triunfado como bailaora en Europa. Luciana ya no es la mujer frágil de antes; ahora tiene una hija y está casada con Ivan. Con determinación, ella rechaza su propuesta, humillando el orgullo del hombre que una vez la dejó en la ruina.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Mi negativa fue silenciosa, pero rotunda.

Simplemente me levanté y, sin dirigirle una sola mirada más, me di la vuelta para marcharme.

El murmullo del público se convirtió en un clamor confuso. Pude sentir cientos de ojos clavados en mi espalda.

"¡Luciana!"

La voz de Máximo sonó desesperada. Saltó del escenario y corrió tras de mí, ignorando a los profesores y a los periodistas que intentaban detenerlo.

"¡Espera! ¿Qué haces? ¡No te vayas así!"

Me alcanzó en el pasillo, agarrándome del brazo. Su toque me quemó la piel.

"Suéltame, Máximo." Mi voz era un témpano de hielo.

"No hasta que me escuches," insistió, su rostro contraído por la confusión y el dolor. "¿Por qué? ¿Por qué actúas como si no me conocieras? Sé que sigues enfadada, pero he venido a arreglarlo."

"No hay nada que arreglar," dije, intentando zafarme de su agarre.

"¡Claro que sí! ¡Lo nuestro! Fui un idiota, lo sé. Me equivoqué, Luciana. Fui un completo imbécil."

"Me alegro de que lo sepas," respondí, mi voz goteando sarcasmo. "Ahora, si me disculpas, tengo una vida a la que volver."

"¿Una vida? ¿Qué vida? ¿Una vida sin mí?" Su risa fue incrédula. "Vamos, Lu. Ambos sabemos que nadie te ha querido como yo. Y tú nunca has amado a nadie más."

Esa arrogancia, esa certeza de que él seguía siendo el centro de mi universo, fue lo que finalmente rompió mi autocontrol.

"Te equivocas," dije, mirándolo directamente a los ojos por primera vez. Levanté mi mano izquierda, dejando que la luz del pasillo iluminara el sencillo pero elegante anillo de platino que adornaba mi dedo anular.

"Estoy casada."

La sonrisa de Máximo se congeló. Su mirada bajó hasta el anillo, y por un instante, vi una fisura en su fachada de confianza.

Pero se recompuso casi al instante.

"No te creo," negó con la cabeza. "Es una mentira. Estás diciendo esto para herirme, para castigarme. Probablemente lo compraste tú misma."

"Cree lo que quieras," dije, cansada de la discusión. "No te debo ninguna explicación."

Me solté de su agarre con un tirón brusco y seguí caminando hacia la salida.

Él, sin embargo, no se rindió. Me siguió hasta el aparcamiento, su voz una súplica constante a mis espaldas.

"¡Luciana, por favor! ¡Hablemos! ¡Solo cinco minutos!"

"¡Te he dicho que me dejes en paz!" grité, girándome para enfrentarlo.

"¡No! ¡No hasta que admitas que todavía me quieres!"

En un arrebato de desesperación, me agarró por los hombros y me atrajo hacia él en un abrazo forzado, aplastando mi cuerpo contra el suyo. El olor de su colonia, la misma que usaba en la universidad, me invadió, trayendo consigo una oleada de recuerdos nauseabundos.

"¡Suéltame! ¡Esto es acoso!" Luché, empujándolo con todas mis fuerzas.

Mi mano se levantó por instinto y el sonido de la bofetada resonó en el silencio del aparcamiento.

Su rostro se giró por el impacto, sus ojos se abrieron con incredulidad.

Y en ese preciso momento, una vocecita aguda y dulce rompió la tensión.

"¡Mamá!"

Ambos nos giramos.

Una niña pequeña, de unos cinco años, con mi pelo oscuro y rizado, corría hacia nosotros desde un coche negro aparcado a pocos metros.

Se lanzó a mis piernas, abrazándome con fuerza. "¡Mamá, te he echado de menos!"

Me agaché para abrazarla, mi corazón desbordado de amor. "Yo también, mi Sofía. Muchísimo."

La puerta del conductor del coche se abrió.

Un hombre alto, de elegancia discreta y mirada serena, salió y se acercó a nosotras. Su presencia emanaba una calma y una fuerza que contrastaban violentamente con el drama que acababa de ocurrir.

Puso una mano protectora en mi cintura y me sonrió con ternura.

"Cariño," dijo con su voz profunda y tranquila. "He venido a recogerte."

Luego, levantó la vista y sus ojos se encontraron con los de Máximo. La confusión en el rostro de mi exnovio se transformó en un shock absoluto, en una comprensión demoledora.

Era Ivan Chavez. Mi marido.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Despiadado CEO Solo Ámame
8.3
Una joven rescató a Benjamín de la muerte, pero el engaño de una impostora le arrebató su lugar. Años más tarde, un matrimonio forzado por el patriarca los une bajo el mismo techo. Él, un implacable CEO, la detesta por su estatus privilegiado y por arruinar su antiguo compromiso. Ignorando que tiene ante sí a su verdadera salvadora, Benjamín jura venganza contra su propia esposa, sin saber que el destino ya lo ha vinculado a ella para siempre.
Portada de la novela El ITALIANO MATTEO ESPOSITO
8.9
Matteo Esposito, un poderoso magnate italiano, vive un encuentro apasionado en Chicago con una modelo que no buscaba compromisos. Sin embargo, esa noche fugaz cambia sus vidas para siempre. Años más tarde, ella se ha convertido en una doctora que protege con celo su carrera y el secreto sobre la identidad del padre de su hija. Pese a sus intentos por mantenerlo lejos, él reclama su lugar, desatando una feroz batalla legal por la custodia de la pequeña.
Portada de la novela EL REGRESO DE ZOE [Libro II]
9.3
El retorno de Zoe se ve empañado cuando alguien de su ayer surge para sacudir la estabilidad que tanto buscaba. Entre revelaciones impactantes y misterios que emergen de las sombras, la verdad será inevitable. Zoe y Alex se ven forzados a encarar sus conflictos irresueltos mientras la tensión crece. Antes de comprender la lección final, ambos sucumbirán a la tentación de participar otra vez en su arriesgado y cautivador juego de seducción mutua.
Portada de la novela Hermanos D'angelo
8.3
Lo que comenzó como un lazo informal entre Diana y Ethan evoluciona hasta volverse algo profundo, pero la llegada de Zack altera su destino. Atrapada entre dos hermanos dominantes, ella se convierte en el eje central de un triángulo marcado por la protección y la tentación. En este peligroso romance de mafia, Diana debe navegar entre la lealtad y el deseo prohibido, asumiendo su lugar como la reina absoluta en el corazón del imperio D'angelo.
Portada de la novela Hija Depreciada Es Poderosa
7.9
Isabella deja su humilde vida como mesera al descubrir que es la heredera de la adinerada familia Trebor. Pese a su origen, sus parientes la desprecian y sabotean su relación con Mateo, un joven de apariencia sencilla. Durante una gala diseñada para humillarla y forzar su ruptura, se revela un secreto impactante: Mateo es el sucesor del imperio de esmeraldas más grande del mundo. Él ha vuelto para proteger a Isabella y castigar a quienes intentaron pisotearla.
Portada de la novela La última carta de Aike
8.7
Alma se sumerge en la escritura de un relato íntimo para inmortalizar su profunda unión con Aike. La trama desvela cómo su romance floreció mediante un constante intercambio epistolar, creando un mundo propio donde las confesiones en papel intensificaban sus sentimientos. Es una crónica emocional que explora una conexión forjada entre sobres y promesas, capturando la esencia de un amor que creció con cada suspiro y cada carta compartida.