Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela No nos separaremos nunca más

No nos separaremos nunca más

Después de un trágico final marcado por un amor no correspondido, Maeve vuelve a la vida con el firme propósito de reescribir su historia. Decidida a alcanzar el éxito, utiliza su gran talento musical para eclipsar a su antigua rival y frustrar sus planes. Mientras escala hacia la fama, desenmascara con inteligencia a sus saboteadores. Ahora, convertida en una mujer implacable, solo muestra su faceta más dulce al hombre que ha ganado su amor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

"¡Ya es hora!", exclamó Grace, echando un vistazo a su reloj, antes de hacer una señal a los dos fornidos hombres. "¡Desháganse de ella!".

"¡Sí, señorita Wright!". Los dos hombres agarraron a Maeve por los brazos y la arrastraron a la fuerza hacia la orilla del mar.

"¡Un momento!", gritó Grace de pronto, justo cuando estaban a punto de arrojar a Maeve al mar. Se acercó con una sonrisa maliciosa. "Hay algo que debes saber, ya que vas a morir de todos modos. Ese accidente no fue casualidad. Fue un plan diseñado cuidadosamente para deshacernos de Dominic de una vez por todas".

"¡Perra! ¡¿Cómo pudiste?!".

La chica finalmente perdió el control, pataleando y luchando por alcanzar a Grace.

Le quedó claro que Dominic había sido asesinado por ellos. Sabían del profundo amor que Dominic sentía por Maeve, de modo que provocaron el accidente para que agotara las reservas de su banco de sangre al salvarla. Su intención desde el principio fue dejarlo sin nada para sobrevivir.

Inmediatamente después de la impactante revelación, Maeve fue arrojada al mar. El agua fría le atravesó el cuerpo como si fuera hielo, haciendo que se le estrechara la garganta y le ardieran los ojos. Sin embargo, no hizo ningún esfuerzo por luchar o resistirse.

En su corazón, juró ser buena con Dominic en su próxima vida. Le devolvería todo lo que hizo por ella en esta...

"¡Maeve, abre los ojos! ¿Otra vez te haces la muerta?".

No sabía cuánto tiempo tomaba, pero de repente, una voz familiar resonó en sus oídos. La joven abrió los ojos con lentitud, y lo primero que vio fue un atractivo rostro.

¡¿Dominic?!

"¿Es... esto es un sueño?".

Cerró los ojos y los volvió a abrir, creyendo que la ilusión desaparecería; pero el hombre continuaba mirándola. Incrédula, abrió la boca a la vez que alzaba las cejas.

Era un rostro de rasgos incomparables, en particular aquellos hermosos ojos azules... Existía una sola persona que los tuviera. ¿Este era realmente Dominic?

Su mente se quedó en blanco. Un segundo después, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.

¡Parecía como si su último deseo se hubiera cumplido! Había renacido y ahora estaba de vuelta en su noche de bodas con Dominic. ¡¿Qué demonios?!

"¿Un sueño?". Dominic no pudo evitar resoplar con frialdad ante su actitud aturdida. "¿Intentas decir que estar conmigo es como una pesadilla?".

"¡No, ni mucho menos!". Maeve volvió enseguida a la realidad. Sintiendo tanto el dolor como la ira enmascarados en sus palabras, agitó la mano suavemente y explicó: "Tuve una pesadilla, así que cuando me desperté y te vi, me sentí aliviada de que hubiera terminado".

Frunciendo el ceño, la miró con desconfianza. Era consciente de que ella se había casado con él exclusivamente por el bienestar de su familia y para salvar la carrera fracasada del otro hombre.

"¡Basta de tonterías! No tienes que intentar complacerme, ¿de acuerdo?".

Dominic se levantó y se puso el abrigo para buscar otro lugar donde desahogarse.

El fuego bullía en su interior, de modo que temía perder el control y asustar aún más a su nueva esposa. Se preguntó si tanto el miedo como el odio de ella hacia él se multiplicarían al instante.

"¡No te vayas!". De pronto, Maeve rodeó la cintura de él por detrás, sorprendiéndose a sí misma cuando la mano le rozó los abdominales.

Una vez más, se arrepintió. ¿Cómo pudo ser tan ciega para elegir a aquel desgraciado en vez de a alguien tan perfecto como Dominic? ¿Acaso usó una poción de amor con ella?

En cuanto el hombre sintió la calidez y suavidad del pecho de la chica contra su espalda, su corazón se estremeció. Por un momento, consideró que podía ser sincera. No obstante, enseguida dedujo que ella lo hacía solo por miedo a que él desatara su ira contra otra persona.

"¿No escuchaste lo que acabo de decir? ¡No tienes que complacerme!". Dominic trató de retirarle las manos, pero ella se aferró con más fuerza y presionó aún más el pecho contra su espalda. El joven tragó con fuerza mientras su corazón se aceleraba.

"Estás jugando con fuego, lo sabes, ¿verdad?".

En un instante, Dominic se dio la vuelta, con los ojos llenos de deseo. Su nuez de Adán se balanceó cuando Maeve levantó la cabeza, encontrándose con su ardiente mirada.

A la chica el corazón también le dio un vuelco y empezó a latirle con fuerza en el pecho. Ella sentía que le subía la temperatura debido al fuego de aquellos ojos, que revelaban su creciente deseo. No pudo evitar empezar a imaginar lo que ocurriría a continuación.

En el pasado, esa mirada por sí sola la aterrorizaría y hubiera hecho todo lo posible por escapar. Esta vez, en cambio, estaba llena de ilusión.

Los labios sonrosados de Maeve temblaron mientras hablaba en voz baja:

"Tómame, Dominic. Soy toda tuya".

También te puede gustar

Portada de la novela El secreto del posadero: Su hija
8.3
Tras impulsar la carrera de su marido, una mujer enfrenta una traición atroz: él tiene una amante y manipuló su salud hasta causarle la pérdida de un hijo. Difamada y sin herencia, ella finge morir para salvar a su nuevo bebé. Cinco años después, mientras vive tranquila como posadera, su exesposo reaparece con su actual familia. Al ver a la pequeña hija de ambos, los secretos del pasado amenazan con destruir la paz que ella tanto luchó por construir.
Portada de la novela La vio, no a su esposa
9.0
Casada tres años con Ricardo de la Torre, un magnate con ceguera facial, mi existencia dependía del color azul y un perfume específico. Sin embargo, lo descubrí reconociendo a otra mujer sin vacilar. Tras ser arrestada injustamente, él me rechazó cruelmente al no identificarme sin mis rasgos habituales. Años después, el destino nos confronta en mi galería de arte, donde la verdad sobre quién lo rescató en el pasado finalmente saldrá a la luz.
Portada de la novela ¡No seré tu sumisa!
9.5
Fernando Laureti, un arrogante heredero acostumbrado a los excesos y al BDSM, es enviado a París por orden de su padre para reformar su vida. Allí se cruza con Samantha Mercier, una mujer de carácter inquebrantable que desafía la autoridad del joven CEO. Obsesionado con dominarla, Fernando intenta seducirla por todos los medios, pero ella se resiste con firmeza. Samantha le deja claro que su orgullo es innegociable y que nunca será su sumisa.
Portada de la novela NOCHES DE PLENILUNIO
9.3
El vínculo entre el empresario Simon Amberson y Selene Rimini pende de un hilo tras la metamorfosis de Simon. Rick asume el mando de la manada para frenar la violencia, mientras protegen a la fotógrafa de una inminente transformación. Acosados por el reportero Wes Marlowe y la implacable caza de Emaús, el grupo debe huir y forjar pactos dudosos. En una carrera contra el tiempo, buscan una cura para sobrevivir a los peligros que los acechan.
Portada de la novela Tentación pecaminosa: el playboy multimillonario suplica que regrese
9.5
Iris llegó a la familia Stewart tras perder a sus padres, hallando en su tío Vincent un protector que, años después, se convirtió en su amante secreto. Aunque él es un CEO mujeriego, ella le entregó su corazón. Todo se rompe cuando Vincent anuncia su compromiso con otra; tras ser rechazada al pedirle matrimonio, Iris decide rehacer su vida con un abogado. No obstante, en plena boda, un Vincent arrepentido aparece para suplicarle que no se case con otro.
Portada de la novela Por favor, papi
8.1
Tras pillar a su prometido con otro hombre, Grace acaba por error en la cama de Apollo Reed, un magnate mucho mayor que ella. Después de una noche de pasión intensa, descubre que su amante es su nuevo jefe. Atrapada entre el deseo y la jerarquía laboral, Grace enfrenta el dilema de someterse otra vez a su dominio. ¿Logrará resistirse a la fuerza de Apollo o pagará el precio de entregarse por completo a un hombre tan poderoso y autoritario?