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Portada de la novela ¡No es una maldita historia de amor!

¡No es una maldita historia de amor!

Agobiada por el legado de sus tres apellidos y el idílico matrimonio de sus progenitores, Atenea Juárez Marconi Gales decide romper con las expectativas. Harta de los estereotipos románticos y las comparaciones, aprovecha una cena familiar para desafiar al destino. Ante el asombro de los presentes y la penetrante mirada de Erik, proclama que el amor no es su camino. Con paso firme, abandona el lugar, decidida a demostrar que su vida no será otra historia de amor.
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Capítulo 1

ATENEA

Vivir escuchando, que el amor esto, el amor lo otro, que tu alma gemela, el destino, el amor para siempre.

<< Tu papá fue mi primer novio!! El amor de mi vida!! Esperé por él 8 años!! >>

¡¡Ay!! es frustraste, molesto, tedioso y totalmente agotador, crecer en una familia "perfecta" no siempre es maravilloso, a veces solo te hace odiar el amor, porque lo digo y lo repito, ¡¡No quiero una maldita historia de amor!!, yo nunca me voy a enamorar!! No es algo que me interese, ni que ocupe mis pensamiento, soy una persona que vive el ahora y tengo cosas más importantes por hacer.

Voy a ser una gran doctora!!, salir del esquema familiar, estudié 3 años finanzas y no me gusta, lo hice para complacer a mis papás, pero no funcionó, yo quiero ser doctora, la empresa familiar, no sé, que la maneje alguien más, Inmobiliarias Gales puede dirigirse por cualquiera.

Mientras repaso apuntes y miro el calendario de cursada, esto va a ser intenso de verdad, sé que medicina es difícil, pero no me importa, estoy tan sumida en mis pensamientos que no escucho el teléfono.

— ¿Hola me extrañas cielito?— escucho barullo y un bufido de parte de ella.

— Nea! Espera que acá es un caos mi casa — la escucho gritar—Mamá decile a tu marido que no puede estar 1000 horas en el baño!! — tuve que alejar el teléfono para no quedarme sorda — Ezequiel ya te dije que si vas a estar mil horas no estés en el baño de arriba!— escuchar como mi madrina reta a mi padrino y Susan riéndose con satisfacción, jamás me canso de eso.

— ¿Hola? Estoy acá queridita! — Susan pega un grito.

— Perdón! Bueno en qué estábamos Ahh, Hola Nea!, escúchame ¡No sabes lo qué paso! — por su exaltación supongo que algo intenso de verdad.

— ¿Qué? ya lárgalo antes que empiecen de vuelta con una discusión familiar — escucho su risita y sacudo la cabeza.

— Vuelve Erik!! ¿Podes creerlo? — ¿Es broma no? ¿Por qué tiene que volver ese engreído y egocéntrico otra vez? pongo los ojos en blanco — Nea!! Seguís ahí?

— Si, si, que bueno!! Vas a tener a tu otra mitad al fin — Ya me parecía demasiada felicidad que se fue por 4 años.

— Sii! al fin va a volver, Lo extraño tanto! no sabes que contentos estamos en casa, pero estamos liberando su habitación que ya estaba llena de cosas, así que esto es un caos — Escucho un ruido de fondo, se nota que es un descontrol — ¿Querés venir a ayudar? bueno a boludear más que nada — lo pensé, la verdad que aunque tenía mil cosas que hacer, amo ir a su casa.

— Si, ya voy! Pero que la madrina no le diga a mamá, no quiero que vaya — Escuché un silencio.

— Sabes que estos 4 están siempre pegados como garrapatas, igual no creo que vengan hasta más tarde — Siempre lo mismo, ni siquiera puedo estar tranquila con mi mejor amiga — Nos encerramos en la pieza— Su vos suplicante, siempre me convence.

— Okey!! Me preparo y voy, llevo golosinas para ver series, hay que aprovechar hasta que empiece la universidad otra vez — Necesito distenderme.

— Yes yes yes yes yes yes Claro que yes!! Apúrateeee! — La escucho caminar, ¿Qué hace?

— Bye! nos vemos pendeja — colgué la llamada y suspiré, no puedo creer que lo voy a ver de nuevo, me hizo toda mi adolescencia imposible, ya me acostumbre a no verlo más, pero Susan lo ama tanto. Voy a soportarlo por ella.

.....

— Hola! — entre sin avisar, está es como mi casa prácticamente

— Atenea! — escucho un grito, esa es mi madrina Liza, la veo acercarse, nunca me voy a cansar de decirlo pero que mujer hermosa.

— ¡Madrina! Nea, Decime Nea please jajajaja — me da un gran abrazo y me besa las mejillas.

— Amo tu nombre, así que vas a tener que aguantar que te lo diga así mi Atenea hermosa — Pongo los ojos en blanco.

— Vos estás cada vez más hermosa!! Pásame el truco — me sonríe se muerde el labio inferior insinuando que miento.

— Mira lo que sos vos!! La perfecta combinación de tus papás — agito mi mano restándole importancia y sigo caminando hacia las escaleras.

— No pensas saludarle escuincla?— ese en mi padrino Ezequiel, que viene rápido para saludarme — Vos pibita cada vez más adulta ¡¿En qué momento dejaste de ser una pequeña?! — me mira achinando los ojos.

— Créeme padrino que no querés saberlo, ni tampoco querés saber con quién — subo riéndome

— Ay Nea!! Siempre tan explícita deberías ser nuestra hija. Es igual a vos viste? — escucho que le habla a mi madrina.

— Susan! ¿Dónde estás brujilda?— escucho que habla en su habitación así que me acerco y logro escuchar.

— Ya tranquila Su! en poco tiempo no vamos a ver hermosa, te extraño!— esa voz, solo puede ser él, el fastidioso Erik.

— ¿Bueno, entonces vas a ser médico? — ¿Qué? tiene que ser una broma.

¿Él mimado quiere ser médico?

— Si, por eso vuelvo a estudiar allá, ya me cansé de Australia, — intento encontrar el momento para entrar — Vos ¿Cómo estás? qué raro no estás con...— decido entrar.

— Sus! ¿Interrumpo? — Escuché un carraspeo del otro lado de la vídeo llamada.

— No, hablaba con Erik— gira la pantalla, solo lo veo por unos segundos y me tapo la cara con mi mano.

— Ey! No quiero hablar — me acerco a la puerta.

— Nos vemos Susy te amo! Besos! — Escucho que termina la llamada

— Ustedes se van a seguir evitando y jamás sabré ¿Por qué? — Abrí los ojos mientras levantaba las cejas

— ¿Qué? ¿Ignorando?, Susy nosotros jamás nos llevamos bien y lo sabes!! — encogió sus hombros.

— Algo ocultan ustedes Lo sé! No sé por qué lo ocultas Nea, pero el vuelve pasado mañana y no se van a poder seguir ignorando — pongo los ojos en blanco y saco unas cosas que traje para comer.

— Seguimos viendo series?— Se recuesta conmigo y saca su computadora, los auriculares, los enchufa dándome uno a mí.

— ¿Qué vemos? Una romántica porfa?! — me dice suplicante.

Susy siempre quiere ver películas románticas, series románticas, no sé cómo es mi amiga, pensando en el amor de esa manera, quiere encontrar su alma gemela, igual me parece bien que ella piense así, cada quién puede pensar como quiera en fin.

— Bueno ¿Qué querés ver? — Me remuevo en la cama.

— Esta! es hermosa tenes que verla, vas a llorar! Un amor para siempre se llama, Rachel Mcadams y no me acuerdo el otro— levanto una ceja.

— Okey!—esta película ya la sabemos de memoria, pero ella la ve una y otra vez, podríamos decir que es su favorita.

Después de una hora y más de película Susy llora a moco tendido y yo le doy unos pañuelitos, la observo cómo cada vez que la vemos, llorando por esa historia de amor, no logro entender ¿Por qué le emociona tanto?, pero no soy quién para juzgar.

Knock knock

— ¿Si? — Respondo ya que mi amiga no está disponible

— ¿Comen? ¿O viven del aire?— Es mi padrino.

— Ahí bajamos, es que Susy llora — abre la puerta, la mira preocupado — ¡Vio Un amor para siempre!— le digo sonriendo y pone los ojos en blanco.

— Te juro que no sé de dónde la saqué!! ¡¡Si no la hubiera visto nacer diría que es adoptada!! —sale riéndose.

— Vamos Susy!— se seca los últimos mocos y se levanta.

— Vamos que muero de hambre!! Aparte debe estar la madrina y el padrino abajo — dice emocionada saliendo de la pieza.

Pongo los ojos en blanco, porque ella feliz con sus padrinos y yo infeliz soportando a mis papás, a ver igual no son tan malos como los describo, pero son intensillos.

— Hola mi Susy! — ese es mi papá tan cariñoso como siempre. — ¿Estuviste llorando? — ya empiezan ¡no!

— Estuvo viendo, ¡Un amor para siempre!— interrumpo bajando las escalera.

— Atenea! — dice mi mamá.

Los saludo con un beso a los 2 y me siento.

— Es que es hermosa esa película!— dice mi mamá, yo solo como y me río de a ratos.

— Siempre llora Emi con esa peli — dice mi papá mientras le alcanza un vaso a mi mamá.

— Ya saben que soy muy sensible — Se sonríe.

—Ay, si yo lo sabré! — Chilla mi papá lanzando una carcajada, mi mamá le tira una servilleta, ellos son así, pareciera que tienen 20 años todavía.

— No te conté Emi! — Interrumpe Liza con cara de novedad.

— ¿Qué cosa?— Mi mamá larga todo y la mira atenta.

— Nos cruzamos a Merlina!— Mi mamá abre los ojos impactada.

Claramente no entiendo sus conversaciones, así que sigo comiendo sin darles importancia.

— Se casó con un italiano, tiene 2 hijos, está igual, mando saludos a todos, Me puse re feliz de verla tan bien!— siguió hablándole a mi mamá.

— Mínimo te tenes que poner feliz, le robaste a su prometido ¡Amor! —salta mi padrino Ezequiel.

Empezaron a reírse todos a carcajadas y Liza le empezó a tirar bolitas de servilleta sin parar, aunque sean unos intensos, amo estas cenas con ellos jamás te aburrís, miro a Susan y está ahí igual que yo contemplando a estos locos de padres que nos tocaron, nada mejor que tenerlos así unidos siempre, lo bueno de que nuestros padres sean amigos de toda la vida es eso.

Terminamos de comer y subimos de nuevo a la habitación a seguir viendo alguna serie o peli.

— Elijo yo! — Cante primero para no comerme otro novelón romántico — Al filo de mañana veamos.

Nos acostamos y ponemos la peli, por alguna razón estoy dispersa, mañana tengo que ir a la empresa, les gustaría hacerme ir una vez a la semana, no sé qué quieren que haga algo de finanzas, pero en realidad Susy hace todo, ella está por terminar la carrera de economía, ya le dije, que si mis papás me dejan

le doy mis acciones y que sea la sucesora del emporio inmobiliario de la familia, le gusta y es mega dedicada.

Yo quiero ser doctora, quizás pediatra, y abrirme una clínica, no sé, por lo pronto quiero estudiar algo que me guste, divertirme obvio, después el tiempo dirá.

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