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Portada de la novela No es amor

No es amor

Dimitri Hughes vive para el orden y su imagen externa, mientras que Tharah Gates desprecia el control ajeno y valora su independencia. Sus caminos se cruzan de forma inesperada, obligándolos a pactar una alianza estratégica mediante un contrato formal. Aunque el acuerdo busca el beneficio propio, el choque entre el rigor de Dimitri y la rebeldía de Tharah genera una tensión incontrolable. ¿Podrán mantener sus intereses a salvo cuando sus mundos colisionen?
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Capítulo 2

Narra Tarah

Al abrir los ojos la cabeza me dolía, examiné el lugar y al principio no lo reconocí, al incorporarme de mejor manera, pude ver que se trataba de un hospital.

Las paredes eran blancas, el ambiente demasiado tranquilo y olía a desinfectante.

Al girar la cabeza vi a Ava sentada en un sillón enviando mensajes por su celular. Trague un poco de saliva para poder hablar ya que mi garganta estaba un poco seca y en ese momento Ava levanto la vista.

—Joder, casi haces que me dé un infarto. ¿Estás bien? —Ava lucía un bonito vestido perla, lleno de brillos, parecía actriz de cine.

 Ella si era fan de los vestidos, zapatillas y el maquillaje, era inteligente agradable y mi mejor amiga, el único defecto que tenia era ser hermana de Dimitri.

—Necesito agua. —logre apenas decir debido a lo seca que estaba mi garganta, ella se levanto y camino a donde estaba una jarra y me sirvió un agua.

—¿Desde cuando no duermes y comes? — el tono que había utilizado, me estaba comenzando a asustar, podría parecer una persona frágil, pero Ava enojada era peor que Lucifer.

Trague un poco de agua y podía sentir como aquel liquido resbalaba por mi garganta haciéndola sentir mucho mejor. Deje el vaso en la mesita de al lado y me recargue en la almohada, intentando buscar una respuesta que no sonara tan mal a la pregunta de Ava.

—Sin mentir Tarah Gates, porque conozco esa cara. — suspiré pesado y fruncí el ceño.

—Creo que desde ayer por la tarde. —Ava me miro de mala gana y negó con la cabeza.

—No puedes hacer esto, probablemente a ti no te importe tu vida, pero hay a mucha gente que sí. —suspiro pesado y volvió a mirarme esta vez de mala manera

— Si haces esto por castigarlo, te voy a odiar. —negué rápidamente con la cabeza. Me dolía mucho cada que todos pensaban que mis actos eran con tal de llamar la atención de Dimitri.

La mayoría de nuestros amigos sabían de nuestra historia, así que cuando se enteraron de que me iba a casar con el no les sorprendió, al contrario, ya lo esperaban. Menos Ava, ella sabía la verdadera razón por la que me tenía que casar y al igual que yo no estaba de acuerdo, pero también conocíamos a nuestros padres y sabíamos que ellos nos harían la vida un infierno si no aceptábamos. Y de todas formas terminarían obligándonos.

—¡Joder! —dije un levantando ligeramente la voz.

— Tu mas que nadie sabe lo que he tenido que pasar por su culpa, el hecho en que aceptara esta mierda no quiere decir que he olvidado lo ocurrido. — Ava asintió con la cabeza.

—¿Entonces porque? — pregunto y yo hice una mueca. El asunto de la boda me tenía bastante nerviosa, Dimitri era para todo el mundo "el mejor".

El mejor empresario, el mejor hijo, el mejor amante, el mejor mentiroso.

Bueno eso ultimo solo era para mí. El casarme con él hacía que mis sueños y esperanzas de tener una vida normal desaparecieran.

Ya que al ser esposa de él tendría que hacer todo lo que me dijera, y es que  eso era parte del trato. El estúpido trato que me habían hecho firmar él y su familia uno que salvaba a mi familia o mejor dicho a mi padre.

Mi familia era dueña de una marca muy importante de vinos y no le faltaba nada, aunque se rumoraba que mi padre se había involucrado con gente peligrosa y que ahora su vida y la de mi familia corría peligro, es por eso que los Hughes al ser los mejores amigos de mis padres, acordaron una alianza.

Una que beneficiaba a ambas familias. Si nos casábamos, al ser esposos Dimitri y yo, el manejaría la empresa de papá y esos rumores desaparecerían.

Y él buscaba una estabilidad, ya que debido a que no estaba casado no lo tomaban en serio algunos de sus socios y tenía entendido que quería expandir un poco más su cadena de restaurantes. 

La única manera de poder hacerlo era que la gente viera lo mucho que había cambiado y que era capaz de manejar una empresa al mismo tiempo un hogar.

¿Pero alguien me había preguntado si estaba de acuerdo?

 No, nadie se había parado a preguntar que era lo que yo quería y por eso estaba molesta.

Porque nunca nadie se para a preguntar si estaba de acuerdo, ademas de que Dimitri y yo estábamos lejos de ser una pareja, es más estábamos lejos incluso de ser amigos.

Pero también sabia que no podía darle la espalda a mi familia, porqué apesar de todo ellos siempre habían estado para mi.

Pero la curiosidad cada vez era mayor así que decidí investigar un poco sobre las finanzas de mi padre y nada,  todo se encontraba "en orden" y eso solo quería decir dos cosas, que era una mentira todo lo que nos estaban diciendo o que los Hughes estaban metidos hasta el cuello en el caso.

Aún así quería saber más y es que si iba a estar atada a Dimitri durante dos años, pues quería que eso fuera cierto al menos.

Aunque investigarlo por ahora no era algo tan fácil, ya que aparte de hacer eso tenía que trabajar, la fundación, mis pinturas y también estaba lo de mi boda.

Aunque pareciera fácil organizar una boda es lo más difícil del mundo.

 Ava se sentó enfrente de mí con el ceño fruncido.

—Debes de renunciar Tarah, necesitas tiempo para ti. Negue con la cabeza.

—No puedo, prometí que estaría hasta mi boda, si lo dejo todos van a creer soy una inútil, que no puede manejar el negocio familiar. Además, mi padre será el primero en decir que por esa razón hubiera preferido un hijo varón.

Ya es bastante malo que lo diga todo el tiempo como para que ahora lo escuche todos los días.

Quiero demostrar que soy buena en algo y que él esta equivocado con el papel que le quiere dar a la mujer. —Ava suspiro, sabía que tenía razón, pero también estaba preocupada por mi salud.

Mi familia era bastante recatada en algunas cosas y provenía de una serie de personas muy machistas.

Creían que la mujer no valía nada, que la mujer había nacido solo para atender al hombre y "verse bonita". Es por eso que cuando yo nací papá se decepciono, ya que él quería tener un hijo, para que este ayudara con el negocio familiar, no una mujer, ya era suficiente con su esposa.

Por tal motivo era ignorada un ochenta por ciento del tiempo. Mi padre se la vivía en la empresa o en la casa de los Hughes y mamá siempre hacia lo que él quería.

Así que crecí en internados y cerca de los hijos de los  Hughes ya que ellos estaban en la misma situación que yo.

Bueno, podría decirse que Ava y yo estábamos en la misma situación ya que a Dimitri y a Theo, los trataban diferente.

Tocaron la puerta haciéndome regresar a la realidad, Ava y yo giramos hacia esta, se abrió y un chico alto de cabello castaño asomo la cabeza.

Sonrió al vernos y la abrió completamente.

—Qué bueno es verte despierta. —fruncí el ceño y Ava sonrió amplio.

—El es Adam, es la persona que te trajo cuando te desmayaste. —tomé una almohada y hundí mi cabeza en ella. Como siempre Tarah haciendo el ridículo.

—¿Qué haces aquí? —el tono de sorpresa de Ava me dio curiosidad y quite la almohada para ver a Dimitri parado a mitad de la sala. Tenia el ceño fruncido y lucia uno de sus trajes de diseñador, al verme se acerco y beso mi frente. El corazón me comenzó a latir rápidamente y las manos me comenzaron a sudar, estar cerca de él me producía una sensación bastante extraña una mezcla de odio y miedo a la vez.

—Es mi prometida. Adam se despidió y salió por la puerta dejándonos a Ava y a mi bastante preocupadas por su reacción. 

—Eres un idiota. —dije cuando él se alejo de mi.

—No se vería bien que mi primo te trajera al hospital cargando desde mi empresa,

—Me recosté en la almohada y suspire pesado.

—¿Tu primo? —dije y ambos asintieron. —una sonrisa se escapo de mis labios y Dimitri frunció el ceño.

 —Espero no sigas enamorada de él. — negué con la cabeza, la ultima vez que había visto a Adam Hughes era a los 18 años cuando había fingido ser mi novio para que Dimitri no de mi enamoramiento hacia él.

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