Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Nkosi (#3 Mc Angeles Kings)

Nkosi (#3 Mc Angeles Kings)

Nkosi Kolkov, el implacable Sargento de Armas de los Angeles Kings, arriba a Rilbas, un pueblo cuya aparente paz oculta una realidad sombría. En este escenario turbio conoce a Sasha Santos, quien tras perder a su madre protectora, queda vulnerable ante un entorno hostil. En medio de una espiral de amenazas, Nkosi se convierte en su salvaguarda. Mientras enfrentan peligros externos y conflictos internos, Sasha deberá aprender a confiar en la lealtad del motero.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

"CAPITULO 4"

Nkosi

Minutos más tarde…

Le he contado todo lo sucedido a Hanbal, solo se limitó a escuchar todo lo que he dicho hasta que termino. Él se queda pensativo por unos segundos hasta que decide hablar.

— Vengan los dos en el Club. Hablaremos aquí — ordena con un tono frio y serio, me cuelga el teléfono.

¿Por qué siempre me cuelga así?

Escucho que alguien comienza a gritar y moverse, miro a mi princesa enseguida trato de despertarle, pero es imposible.

— Sasha, princesa — trato de despertarla con un tono suave comienzo a levantarla, pero no me responde sigue gritando y llorando.

— Princesa tenemos que ir al Club un rato — susurro en su oído, pero ella gruñe entre dientes y sonrío como un bobo porque siento que se me parece a mí cuando no me quiero levantar sacudo mi cabeza. Sasha abre sus ojos lentamente.

— ¿Qué pasó? — pregunta.

— Princesa, vamos despierta tenemos que ir al Club — respondo frustrado y con poca paciencia, ella llora comienza a negar varias veces con miedo.

— Ahí no, Por favor — comenta sollozando.

— Hablé con Hanbal y vendrás al Club ahora mismo, agarra tus cosas ahora. Vivirás conmigo en el Club — susurro en su oído, ella trata de hablar, pero la cargo al estilo princesa hasta su habitación.

Minutos después...

Sasha esta despierta, pero el único problema: no se quiere ir de su casa.

— Eso no se podrá Nkosi, yo me quedo en mi casa donde nací y me crie — dice con los brazos cruzados, sentándose en forma de indio y haciendo un puchero adorable que hacen que quiera comer esos labios, sacudo mi cabeza.

— Vamos anda, no te diré otra vez — digo cansado.

— Ni yo tampoco, no me iré de aquí. No conozco el Club y a los miembros de ahí. Prefiero quedarme aquí — dice frustrada.

— Si te quedas aquí, te harán daño — le recuerdo y sus lágrimas comienzan a salir comienza a negar varias veces.

— No quiero ir allí, no voy a ir Nkosi — expresa con molestia y echo mi cabeza para atrás.

Tengo dos opciones: Ir a la fuerza, atarle en el sillón de mi moto y que me odie por siempre o quedarme con ella donde hay peligro.

Horas después...

Opté por la primera opción, no me puedo arriesgar e inclusive ella, decidí que mañana vendríamos por sus cosas. Miro por mi retrovisor, dos motos están siguiéndonos, maldigo por dentro comienzo a ir en diferentes rutas.

— ¿Nkosi? ¿Puede soltarme? ¿Dónde vamos? — interroga con desesperación.

— No te alteres, pero nos están persiguien... — interrumpe con un grito.

— ¿¡Vamos a morir!? Soy muy joven, debí hacerle caso a mi mamá y no salir de casa — murmura para ella misma, pero logro escuchar.

— No debí salir de mi casa, no debí salir en un lugar peligroso por mí, no debí mirar esa pelea, es una estupidez lo que hice. No debiste traer esta cosa y obligarme a montar — sigue susurrando desesperada un chorizo de cosas que no entiendo.

¿¡Puedes calmarte!? No vamos a morir sólo estoy buscando rutas para llegar al Club — digo el silencio se hizo presente hasta que escucho sollozos y ruedo los ojos, volteo rápido sobre mi hombro, miro a Sasha sollozando por lo asustada.

— Sasha — digo y obtengo su atención mientras solloza.

— Confía en mí, no te sucederá nada porque ya logramos llegar — aclaro mientras me bajo y me olvido de que le tenía atada vuelvo junto a ella y la comienzo a desatar, recibo una bofetada en la mejilla.

— Es por obligarme a montar la moto — menciona enojada.

Lo siento, pero es para tu seguridad princesa — hablo con un tono suave y ella me ignora comienzo a caminar hacia la entrada del Club, pero no siento los pasos de Sasha a mi lado sino atrás.

— Nkosi, tengo miedo — confiesa sollozando de nuevo antes de entrar al Club y me doy la vuelta.

— Confía en mí, no te pasará nada, ven, vamos a entrar juntos — hablo mientras tomo su mano para entrar juntos.

Todos los hermanos del Club miran a Sasha y ella tímida se esconde entre mis brazos para que nadie la mire.

— Nkosi creo que era mala idea venir. Vamos a mi casa ¿Sí? — susurra.

— Tranquila, no te pasará nada, estás conmigo. Confía en mi — repito las palabras y el silencio entre nosotros se hace nuevamente presente. Miro que Hanbal comienza a acercarse a nosotros.

— Vamos a la oficina. Es hora de hablar — ordena serio.

— Nkosi tengo miedo de ese hombre — admite la mujer que esta atrás de mí todavía.

— Créeme igual yo — confieso.

"CAPITULO 5"

Nkosi

— Quédate aquí, vendré enseguida — digo con una voz tierna, ella se aferra más a mi comienza a temblar.

— No me dejes aquí, Nkosi. Tengo miedo — suplica mientras observa a su alrededor.

— Quédate aquí, la vieja dama del presidente vendrá enseguida — comento acariciando su mejilla, me mira con un puchero en los labios queriendo llorar.

— Vendré enseguida, lo prometo. ¿Está bien?, siéntate aquí y vendrá Darla para estar contigo — digo con dulzura y ella asiente comienzo a caminar hacia la oficina, me encuentro con un prospecto.

— Cuídala por tu vida — ordeno mientras le señalo a Sasha y el prospecto asiente varias veces con la cabeza. Estoy en la oficina de Hanbal con un silencio agradable y el suspira pasando su mano por todo su cabello.

¿Qué es lo que pasa?

— La situación no es fácil — dice Hanbal mirándome con seriedad.

— ¿Cómo? — pregunto sin comprender.

— La situación con Latins Kings porque ellos ya no serán nuestros soc... — interrumpen cuando tocan la puerta y entran.

— Señor — dice uno de los prospectos.

— ¿Qué pasa? — pregunta Hanbal.

— La chica se fue — dice nervioso mientras me observa con temor y me levanto de la silla.

— ¿¡Como que se fue!? Tenías que cuidarla idiota — grito enojado.

— Tranquilo Nkosi ¿te dijo a dónde iba? — cuestiona con tranquilidad como si nada al prospecto.

¿Cómo puede estar tranquilo? Sasha acaba de irse.

— Dijo que iba a su casa — contesta con miedo mirándome y rasco mi nuca.

— Vamos a buscar a tu chica — dice Hanbal mirándome, salimos de la oficina y miro el lugar donde estaba Sasha sigue en el mismo lugar donde la dejé, pero con Darla y otras chicas, sin entender me encamino hacia ella.

— Hola — dice con una sonrisa dulce y tierna.

¿No se había ido?

— Hola ¿qué pasa aquí? — pregunto sin entender nada.

— Estábamos hablando cosas de chicas nada más — aclara la situación Erika tranquila y compruebo con Sasha que asiente sonriendo, miro furioso al prospecto por mentir y el me mira con miedo.

— Me confundí de chica — dice con miedo y Hanbal se interpone para que no iniciemos alguna pelea.

— Suele pasar, tranquilo. Vamos a la oficina de nuevo — habla mirándome y le fulmino con la mirada comienzo a caminar hacia ahí, miro a ella encima de mi hombro y entro en la oficina.

— Como te decía, la situación con Latins Kings es difícil, quieren a tu chica porque es testigo de un asesinato — expresa mirándome con seriedad.

— Pero ella solo vio el chaleco y sus letras nada más — explico.

— Capaz algo más que no nos quiere contarnos — dice levantando una ceja. Me quedo pensando en ello.

¿Ella me ocultó algo? Si es así tengo que averiguar que es.

— Tenemos que averiguarlo — afirmo con seriedad.

— Tienes razón y tu harás que salga esa confesión — ordena.

— ¿Como lo haré? — pregunto.

— Gánate su confianza hasta ahora lo estás haciendo bien, y se nota bastante quiero que se venga a vivir con nosotros no podemos arriesgar a la chica, Nkosi. Es parte del club ahora que está trabajando con Darla en la jefatura. Sabes que mi esposa me corta la cabeza si algo le pasa — explica.

— Hare lo posible, ella ama esa casa. Trataré de que ella se quede aquí, no quiero obligarla ni tampoco que me odie — afirmo.

— Vivió toda su infancia, adolescencia en esa casa, es normal que no quiera dejar su hogar, Nkosi — dice Hanbal.

— ¿Tú sabes algo de ella? — pregunto interesado.

— Si, pero no es de tu incumbencia. Solo limítate a protegerla — proclama con un tono frio, solo asiento con la cabeza, no pregunto más nada, el silencio se hizo presente e incómodo.

— Te puedes retirar — dice mientras mira unos documentos que tiene en sus manos, me levanto de la silla y me voy hacia la salida, me encamino de nuevo hacia donde está Sasha y suspiro frustrado, entro en el club y observo a Sasha reír con las otras viejas damas.

Espero que no sea difícil sacarle esa información a Sasha. Quiero que ella confíe en mí y se abra conmigo.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Corazón Roto, Linaje Descubierto
9.5
Traicionada por Marco, su prometido, y su hermana Estrella, Luna vive la pesadilla de ser despojada de su chip neuronal por su propio hijo. Tras perder su carrera y familia en un acto de crueldad, la muerte la acecha, pero despierta inexplicablemente en el pasado. Al regresar al fatídico día de su humillación pública, Luna decide cambiar su destino. Armada con sus recuerdos y una sed implacable de venganza, buscará justicia contra quienes la destruyeron.
Portada de la novela El Precio de la Ambición
9.0
Sofía entregó su bienestar y ahorros para impulsar la carrera de Pedro, pero él la traiciona al alcanzar la cima. Para asegurar su estatus social, él pacta una boda de interés y somete a Sofía a torturas físicas, humillaciones y cautiverio, planeando entregarla a un club nocturno. Mientras yace drogada y al borde de la muerte, ella jura cobrar venganza contra el hombre que la desechó cruelmente para satisfacer su desmedida ambición de poder.
Portada de la novela El Secreto Mortal de Mi Esposo Mafioso
8.1
Dante Montenegro, el implacable Don de Monterrey, ha reducido mi existencia a un simple objeto de su propiedad. Tras años de desprecio, su abandono bajo la lluvia por Isabella confirmó mi triste realidad: soy una sustituta en un matrimonio pactado por las deudas de mi padre. Sin embargo, Dante subestima mi determinación. No planeo huir de su opresión mafiosa, sino iniciar una guerra total para destruir su imperio y conquistar mi libertad definitiva.
Portada de la novela Ele CEO lobo del milenio
8.8
Eve destaca por poseer una fuerza fuera de lo común, aunque su seguridad se tambalea cuando acepta un encargo motivada por un pago tentador. Durante su travesía, se verá obligada a luchar contra peligrosos vampiros, hombres lobo marginados y dioses sombríos que traman su caída. Esta odisea no solo desafiará su entereza física y mental, sino que marcará el inicio de un camino incierto antes de hallar finalmente a su pareja predestinada.
Portada de la novela La Ministra Que Perdió Su Vestido
8.0
Bajo el gobierno de Süleyman Demirel en 1993, la ministra Asuman F. lidera una iniciativa para pacificar el conflicto kurdo en Turquía mediante la igualdad de derechos. No obstante, en un momento clave ante la cámara, un asesor sabotea su presentación desabrochando su vestido para humillarla públicamente. Esta historia de acción y misterio analiza las tensiones políticas, los choques históricos y los prejuicios de género en un convulso Medio Oriente.
Portada de la novela Mi Compañía No Te Sirven Nada
8.3
Ricardo Morales sufrió la pérdida de su negocio en Tepito y el afecto de Sofía. Tras dos décadas, entiende que fue víctima de un experimento de los Guardianes, obteniendo una inmortalidad amarga. Sofía lo engañó con Armando Rojas, el Diablo, responsable de la ruina de su hogar. Mientras ella sacrificaba inocentes para sanar a su amante, Ricardo era arrojado al Abismo del Tormento. Hoy, él regresa del abismo con un poder oscuro para ejecutar su venganza.