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Portada de la novela Mis Cuentos Atrevidos

Mis Cuentos Atrevidos

Conoce la historia de una chica impulsiva y carente de filtros que, debido a su falta de sensatez, se ve envuelta en situaciones caóticas. Su naturaleza malhablada y su tendencia al desánimo la empujan a interpretar cada suceso de manera drástica y errónea. Entre constantes confusiones, esta protagonista enamoradiza acaba protagonizando momentos absurdos por su incapacidad de entender la realidad. Una comedia romántica vibrante llena de enredos y risas.
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Capítulo 2

Ella: ¡Qué lindo día para salir a pasear, eh!

RUIDO DE SILBIDO.

Él: ¡En serio, está hermoso, eh... el día, digo!

Ella: Sí, ¿viste? ¿Te gusta?

Él: ¡Vos me gustas!

Ella: ¿En serio? ¿Te gusto mucho? ¿Quieres ser mi novio?

Él: ¡Epa! ¿Qué te parece si mejor salimos un par de veces y después vemos lo del noviazgo?

Ella: Pero... ¿Por qué? ¿No te gusto lo suficiente como para ser tu novia? ¡¿No soy suficiente mujer para tener novio?! ¡¿Se puede saber qué clase de mujeres te gustan?!

Él: ¡Bueno, ché, cálmate! ¿Por qué gritas tanto si ni nos conocemos? ¿Quién te dijo que no sós suficiente mujer? ¡Solo digo que deberíamos conocernos un poco más...! ¿No te parece?

Ella: Puede ser... Puede ser... ¿Y dónde querés que nos conozcamos? ¿Vivís

por acá cerca? ¿Qué cosas querés hacerme conocer?

Él: ¡ Hey, despacio...! ¡Calmáte...! ¡No! ¡Soltáme que estamos en público!

Ella: ¡ Ah, bueno! ¿Te pusiste tímido?

Él: No. no... ¡Pero recién nos conocimos!

Ella: ¡¿Pero no dijiste que nos deberíamos conocer mejor, antes de ponernos de novios?!

¡Estoy tratando de conocerte... TODO!

Él: Ok... Te voy a hacer conocer... todo. ¡Pero primero decíme cómo te llamas, al menos!

Ella: ¡¿Cómo?! ¡¿No te acordás mi nombre?! ¡Anda...! ¡¿Te sirvo para darte placer nomás?! ¡¿Te crees que yo soy un "Touch and go"?! ¡Vós querés manosear la mercadería pero no la querés comprar! ¡¿Te crees que soy una muestra gratis, como esas salchichitas que regalan en el supermercado?!

Él: ¡Pero si yo no te toqué! ¡Vos me tocaste!

Ella: ¡¿Y qué querés que haga si ni te me acercabas?! ¿Siempre esperas a que la mujer dé el primer paso?

Él: ¡¿Qué?! Pero... ¡¿Entonces de qué te quejas?!

Ella: ¡Yo no soy ninguna muestra gratis! ¡Ya te lo dije! ¿No sabías que todo cuesta?

Él: ¡¿Vos me estás queriendo cobrar por manosearme ahí?!

Ella: ¡Bueno, bueno! ¡Yo no dije que te iba a cobrar! ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Me vas a decir que no te gusto?! No mientas...

Él: ¡Yo no pago por esas cosas! ¡¿Te pensás que necesito andar pagando con la pinta que tengo, querida?!

Ella: ¡¿Cómo me dijiste?! ¡¿Querida...?! ¡Me gritaste querida a los cuatro vientos! ¡¿Me estás diciendo que me querés?! ¡Seguro que me amas un montón! ¡Yo sabía que me amabas! ¡¿Por qué no te mudas conmigo?! ¡Ya mismo voy a decirle a mi mamá que conseguí marido!

Él: ¡¿Qué?! ¡No, no, no, no, no! ¡¿Qué estás diciendo?! ¡Espera un poco!

Ella: ¿Vos decís? Bueno, si querés no le decimos nada a mamá hasta que nos vayamos a casar. Es que ella no entendería... Es que es un poco exagerada ¿Sabes?

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