Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Talento Robado

Mi Talento Robado

Mientras Ricardo lucha contra la pobreza como músico, su primo Alejandro disfruta de una riqueza sospechosa. Tras morir en un accidente, Ricardo descubre una traición devastadora: Alejandro y Sofía, su prometida, le robaron su éxito y energía mediante un amuleto oscuro. Al despertar milagrosamente justo antes del desastre, decide aprovechar este reinicio para ejecutar una venganza implacable contra el magnate que lo sacrificó sin piedad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Mi teléfono empezó a vibrar en el asiento del copiloto, en la pantalla brillaba el nombre "Sofía", la misma llamada, el mismo momento, pero el hombre que iba a contestar ya no era el mismo.

Deslicé el dedo para aceptar la llamada y puse el altavoz, la voz de Sofía, chillona y exigente, llenó el pequeño espacio del coche.

"¿Ricardo? ¿Dónde demonios estás? ¡Te he estado esperando por horas! ¿Ya vienes para acá o qué?"

Antes, mi respuesta habría sido una disculpa sumisa, "Ya voy, mi amor, tuve mucho trabajo", pero el Ricardo sumiso y trabajador estaba muerto en una carretera en otra línea de tiempo.

"No", dije, mi voz sonaba extrañamente calmada, fría.

Hubo un silencio al otro lado de la línea. "¿Qué?"

"Que no voy a ir", repetí, articulando cada palabra con claridad. "Estoy cansado, me voy a mi casa a dormir".

"¡¿Qué te pasa, idiota?!", gritó ella, la sorpresa en su voz rápidamente reemplazada por la furia. "¿Te atreves a hablarme así? ¡Más te vale que muevas tu trasero y vengas ahora mismo! ¡Alejandro nos está esperando en el club!"

"Dile a Alejandro que se divierta", dije, y sentí una punzada de placer sádico al decir su nombre. "Yo no soy su payaso".

"¡Eres un inútil! ¡Un mariachi de quinta! ¡Siempre serás un fracasado! ¡Si no estás aquí en veinte minutos, olvídate de que tienes prometida!"

Me reí, una risa seca y sin alegría. "Tómalo como un hecho, Sofía", y antes de que pudiera gritar otra sarta de insultos, colgué.

Arrojé el teléfono al asiento y sentí una oleada de poder, era la primera vez en años que le decía que no, la primera vez que no cedía a su chantaje emocional, conduje directamente a mi departamento, ignorando el desvío que solía tomar para ir a verla.

Cuando llegué, ella ya estaba allí, esperándome fuera de la puerta como una furia, su coche de lujo, un regalo de Alejandro, por supuesto, estaba mal estacionado, ocupando dos lugares.

"¡Ricardo Mendoza!", gritó en cuanto me vio bajar del coche. "¡¿Quién te crees que eres para colgarme el teléfono?!"

Caminó hacia mí a grandes zancadas, su cara roja de ira, levantó la mano para abofetearme, un gesto que ya me era familiar, pero esta vez, mi cuerpo reaccionó antes que mi mente, le detuve la muñeca en el aire, mi agarre era firme, inquebrantable.

Ella me miró, boquiabierta, nunca antes me había defendido, nunca la había tocado con nada que no fuera gentileza.

"No vuelvas a intentar ponerme una mano encima, Sofía", le advertí, mi voz era un susurro peligroso. La solté con un empujón suave, como si estuviera apartando algo sucio.

Ella se tambaleó hacia atrás, frotándose la muñeca, su ira se transformó en una confusión temerosa, me miraba como si fuera un extraño.

"¿Qué te pasa?", balbuceó. "Tú no eres así".

"La gente cambia", respondí, caminando hacia la puerta de mi departamento.

De repente, su actitud cambió por completo, la furia desapareció y fue reemplazada por una dulzura falsa y empalagosa, corrió hacia mí y me abrazó por la espalda, presionando su cuerpo contra el mío.

"Ay, mi amor, perdóname", ronroneó, su voz ahora era un susurro seductor. "Es que me preocupo por ti, por nuestro futuro, sé que estás cansado, pero Alejandro tenía una oportunidad de negocio para ti, por eso quería que fueras".

Mentiras, todo eran mentiras, sentí náuseas al sentir sus manos recorriendo mi pecho, la misma piel que en unas horas estaría celebrando mi muerte, me quité sus brazos de encima con firmeza.

"No me interesa", dije, abriendo la puerta. "Lo único que me interesa ahora es dormir".

Entré y traté de cerrar la puerta, pero ella puso el pie para impedirlo.

"¡No puedes hacerme esto, Ricardo!", su voz volvió a ser aguda y desesperada. "¡Prometiste que irías! ¡Le prometí a Alejandro que te convencería! ¡No me hagas quedar mal!"

Ahí estaba, la verdad, no le preocupaba yo, le preocupaba su imagen frente a su verdadero amo, Alejandro.

"Ese es tu problema, no el mío", dije, y empujé la puerta con más fuerza, obligándola a quitar el pie, cerré la puerta en su cara y eché el cerrojo.

Escuché sus gritos y golpes en la puerta durante unos minutos, llamándome de todo, desde "inútil" hasta "egoísta", pero yo ya no la escuchaba, el ruido era solo un eco lejano de una vida que ya no me pertenecía.

Me quité el traje de charro y lo tiré al suelo, me metí en la ducha y dejé que el agua caliente se llevara el cansancio y la suciedad de la noche, por primera vez en mucho tiempo, no me sentía como una víctima.

Me sentía como un fénix, renacido de las cenizas de una traición.

Y estaba listo para quemarlo todo.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Cuando el amor muere
8.1
Sofía vivía convencida de la solidez de su matrimonio con Ricardo, un poderoso ranchero, desestimando el constante asedio de la obsesiva Elena. Pese a la lealtad que juraban, la traición se materializa en su tercer aniversario: Sofía descubre a su esposo con Elena en su despacho. La frialdad de Ricardo, quien protege el honor de su amante sobre el de su mujer, destroza a Sofía. Ella decide firmar el divorcio y aliarse con el mayor rival de su ahora exmarido.
Portada de la novela Demasiado tarde para su propuesta desesperada
8.6
Sofía entregó diecisiete años de amor a su mejor amigo Mateo, pero solo recibió un rechazo devastador. Él eligió a Fabiola, cuya envidia provocó un ataque que dejó a Sofía ciega por un aneurisma. Tras ser traicionada y ver a Mateo proteger a la culpable, el doctor Javier la rescata y ambos pactan una boda ficticia. No obstante, en la ceremonia, Mateo aparece arrepentido. De rodillas, suplica el perdón de la mujer que abandonó en su peor momento.
Portada de la novela El Fénix Renace: Amor y Traición
9.2
Sofía Ramírez, la icónica piloto de carreras de la Ciudad de México, recibe una segunda oportunidad tras ser traicionada por Ricardo Solís. En su pasado, él y su cómplice Lucía le arrebataron todo, condenándola a morir tras las rejas. Al despertar en el día clave de su elección, Ricardo intenta manipularla nuevamente para favorecer a su amante. Lo que él ignora es que Sofía también ha regresado y usará sus recuerdos para destruir su ambición.
Portada de la novela Ella se convirtió en su propia estrella
9.6
Mientras mi madre agoniza por el ataque del perro de mi mejor amiga, Rebeca, mi prometido Damián decide ignorar mi dolor para irse a esquiar con ella a Aspen. Las fotos de su romance secreto inundan las redes mientras yo enfrento la muerte de mi madre a las 3:17 a.m. tras un shock séptico. Ante esta traición imperdonable, el dolor se transforma en una furia fría. He decidido desaparecer para ejecutar una venganza que destruirá su mundo para siempre.
Portada de la novela Enamorada de Daniel
8.8
El sueño de Irene de casarse con Daniel se desmoronó tras descubrir su traición con su mejor amiga. Años después de huir, regresa transformada en una implacable jefa de la mafia. Acompañada por sus dos hijos gemelos, irrumpe en la boda de su antiguo amor para detener la ceremonia. Lejos de ser la joven ingenua de antes, Irene busca justicia y venganza contra quienes la hirieron, desatando un intenso conflicto de pasión, lealtad y poder.
Portada de la novela Entre el amor y la venganza
9.3
Es la historia de una chica que a los 16 años conoce un hombre guapo diferente, ella tiene dos hermanas idénticas a ella, son trillizas, pero la vida que llevan no les permite mostrarse a las tres juntas en público, son hijas de uno de los mayores capos de mafia, el lidera carteles en Rusia y estados unidos, por una tragedia del pasado tiene un enemigo a muerte que tiene un solo heredero. Mariana la hermana mayor de las trillizas, se enamora de Dante, hijo heredero del otro cartel, juntos pasaran por muchas pruebas pues el padre de Dante al descubrir su relación hace mil cosas malas para destruirlos. Ellos en su primera noche juntos Mariana queda embarazada, y Dante nunca se da cuenta de eso, pues su padre le hace creer que ella jugaba con él y solo quería matarlo para quedarse con su territorio, a ella el padre de Dante le roba su hijo y lo mata, le manda evidencia de que él que lo hizo fue Dante, ella jura vengarse de él a toda costa.