Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Suegra Copa F

Mi Suegra Copa F

En esta atrapante historia de amor contemporáneo, la convivencia y las presiones familiares se convierten en el peor enemigo de la pareja. Tras comprometerse, los protagonistas deben lidiar con la arrolladora presencia de una suegra de armas tomar, cuyas insólitas exigencias pondrán a prueba su paciencia y su compromiso. Entre enredos cotidianos, secretos de convivencia y la lucha por mantener viva la chispa del romance frente a las críticas constantes, esta obra explora con humor y realismo los desafíos de construir un futuro juntos cuando la familia política se interpone en el camino.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

La cosa fue así. Gracias a un compañero de trabajo conseguí tres pases para el balneario El Paraíso, y pensé en darles una alegría a mi novia y a mi futura suegra.

La mamá de mi novia se llama Rocío Andrade, tiene cuarenta años y es una mujer de belleza deslumbrante, madura y sensual, un auténtico bombón.

Tiene un cuerpazo, con curvas generosas por delante y por detrás, y suele usar vestidos entallados que se le pegan a las caderas y le marcan sin disimulo las nalgas redondas y respingadas, de esas que dan ganas de acercarse y manosear a gusto.

Por eso, en cuanto tuve los pases, la primera que se me vino a la cabeza fue doña Rocío. Con solo imaginármela en traje de baño, tan sensual y encantadora, me calentaba como loco. Pero Rocío no sabía nadar ni había ido nunca a unas aguas termales, así que todavía no tenía traje de baño. Así que Ximena, como buena hija, le compró uno en la entrada.

Cuando doña Rocío se lo puso, quedó claro que le faltaba una talla, y encima se veía de lo más provocativa. La tela, minúscula, no alcanzaba a cubrir aquel cuerpo de infarto, y mucho menos esos pechos enormes, que rebotaban con cada paso y parecían a punto de romper el traje en cualquier momento.

Y para colmo, las copas acolchadas eran demasiado delgadas y no ocultaban ni un poco los pezones erguidos; al contrario, los relieves se marcaban en la tela y dejaban volar la imaginación. Un calor sofocante me recorrió el cuerpo entero y no pude apartar la mirada.

Como doña Rocío era tan guapa y tenía ese cuerpazo, atraía las miradas de muchos hombres, y eso la incomodaba.

—Iván, Ximena, busquemos una zona con menos gente.

Apenada por tantas miradas, se llevó una mano al pecho para taparse y, sin querer, terminó hundiendo más el escote. Me miró de reojo, todavía más apenada.

Así que yo, muy atento, la ayudé con el problema. Elegí una piscina sola, la llamada “piscina termal de vino tinto”, y ahí nos metimos.

Pero ¿quién iba a imaginar que, apenas doña Rocío se metió al agua, el tirante del traje de baño se rompió?

Cuando se le bajó la parte de arriba del traje, vi cómo sus pechos descomunales saltaban libres.

¡Era todo un tsunami!

Sus pechos suaves cayeron sobre el agua con un chapoteo; la piel, mojada por el agua caliente, le brillaba y desprendía un aroma suave.

Me quedé boquiabierto y sentí que toda la sangre se me iba a un solo punto.

¡Qué enormes, qué blancas!

Me moría por acercarme y apretar con fuerza esos pechos copa F.

Doña Rocío gritó del susto, se tapó a toda prisa con las dos manos y se puso roja de vergüenza. Pero, aun así, no lograba cubrirse esos pechos imponentes.

—Ximena, ¿qué traje de baño compraste? ¡Qué mala calidad! —le reclamó doña Rocío sin poder contenerse.

—Mamá, no es que comprara algo de mala calidad, es que te queda demasiado chico. ¡Aquí no tienen tu talla! —explicó Ximena entre risas.

Y por si fuera poco, Ximena alargó la mano y le manoseó el pecho un par de veces, jugueteando con los dedos sobre las puntitas mojadas, hasta hacerla estremecer. Yo, de tanto mirar, sentí que se me disparaba el deseo y casi se me caía la baba.

—¡Mocosa! ¡No! ¡Tu novio te está viendo! —Doña Rocío le apartó la mano de un manotazo, entre apenada y enojada.

Ximena se tapó la boca para contener la risa y, mirándome fijo, me dijo:

—No espíes, ¿eh? Voy a comprarle a mi mamá otro traje de baño más elástico.

Dicho eso, se fue, y en la piscina nos quedamos solos doña Rocío y yo. Estaba que me volvía loco; me moría por verla, pero mi lugar de futuro yerno me frenaba y no me atrevía a propasarme.

Rocío se cubría el pecho con las dos manos, con las mejillas rojas, y bajó la mirada, sin saber dónde meterse. Ninguno de los dos sabía qué decir y, cuando el ambiente empezaba a tensarse, aparecieron tres tipos en la zona de aguas termales.

Asustada, doña Rocío terminó dándose vuelta y refugiándose en mis brazos. Aquello me encendió la sangre, mientras ella, todavía medio aturdida, ni siquiera reaccionaba.

Una mano pequeña, suave y tersa se deslizó bajo el agua y me agarró… Me estremecí de pies a cabeza y sentí que me faltaba el aire.

A doña Rocío se le escapó un “¡ay!” y por fin se dio cuenta; como si hubiera tocado algo hirviendo, lo soltó a toda prisa. Pero para entonces ya tenía las mejillas encendidas; hasta el cuello y las orejas se le pusieron rojos. Cerró apenas la mano, como si aún sintiera el tamaño de lo que acababa de tener entre los dedos, y empezó a mirarme de otra manera.

—Vamos para allá —dijo con la voz algo ronca, señalando el rincón—. Allá… estaremos más seguros.

También te puede gustar

Portada de la novela Beltza
8.8
La orfandad en mi ciudad no era solo soledad, sino una sentencia dictada por un sistema que usaba los centros de acogida para reclutar jóvenes. En este entorno hostil, los poderosos hermanos Fire controlaban todo con mano de hierro. Sabía que eludir su alcance era imposible, pero el destino me reservaba un giro inesperado. Mi encuentro con ellos no fue el secuestro que temía, sino un suceso insólito que cambió el rumbo de mi supervivencia.
Portada de la novela Compañeros de piso ❀ N.J
9.5
Kim Seokjin y Kim Namjoon inician una etapa inesperada al verse obligados a compartir su hogar. Lo que parecía un acuerdo sencillo de vivienda se transforma en un reto constante de convivencia que pondrá a prueba su paciencia. Bajo el mismo techo, ambos deberán enfrentar situaciones imprevistas y aprender a adaptarse el uno al otro. Esta historia explora los desafíos de dividir un espacio común y el esfuerzo necesario para no fallar en el intento.
Portada de la novela Cuando el amor se volvió un infierno en vida
7.9
Trabajé sin descanso en tres empleos para sostener a Gael, mi esposo supuestamente paralítico, y a nuestro hijo Leo. Tras la muerte del pequeño, sufrí una agresión de mi cuñada que me dejó estéril, mientras Gael profanaba las cenizas de nuestro hijo y me humillaba cruelmente. Sin embargo, una grabación reveló que todo fue un engaño: su invalidez era falsa y planeaban mi ruina. Ante esta devastadora traición, mi mundo se hundió en la oscuridad.
Portada de la novela Hermanita voy a protegerte
9.1
JiaQi desde pequeña a sido maltratada por su padre quien siempre tiene preferencia con su hermano Taehyung. El le prometió a su madre que siempre la protegeria y cuando se hizo mayor pudo hacerlo. Sin embargo con el paso del tiempo ambos fueron desarrollando sentimientos el unos por el otro. Un día su padre le confiesa que no es su hija y desde ahí comienza una historia llena de dolor y separación. Ambos podrán salir adelante y consumar su amor?
Portada de la novela La pequeña de mamá
9.6
Una noche de pasión en una despedida de soltera transformó el destino de Emiliana al quedar embarazada. Cuatro años más tarde, la vida la sitúa frente a Breyner, el padre de su hija Cora. Tras el asombro del encuentro, él asume una postura firme: no solo quiere cumplir su rol como progenitor, sino que se propone ganar el afecto de Emiliana. Su meta es clara, superar el pasado para construir finalmente la familia unida que siempre ha deseado.
Portada de la novela Mellizos Genios y la Encantadora Madre
9.5
Traicionada por su familia y entregada a una red de agentes, Lancy despierta de un coma sin recuerdos. Su nueva realidad incluye a dos mellizos de seis años: un prodigio financiero y una niña experta en lucha. Aunque ignora la identidad del padre y su propio pasado, su meta es vivir libre con sus hijos. Todo cambia cuando un extraño hombre aparece de repente en su vida, forzándola a trabajar como su secretaria personal bajo una misteriosa exigencia.