Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi profesor es un hombre lobo

Mi profesor es un hombre lobo

Kiara vive una pesadilla al ser secuestrada, pero logra sobrevivir gracias a la intervención de Alexander, un poderoso licántropo. Emilia, hermana del rescatista, cree que la joven es la reencarnación de la pareja eterna de Alexander. Tras curarla y borrar su memoria para protegerla, la joven intenta retomar su vida normal. Sin embargo, el destino interviene cuando Kiara llega a la universidad y descubre que su nuevo profesor es el hombre lobo que la salvó.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Kiara, cuando abrió los ojos su visión se mostró borrosa. Solamente podía apreciar algunos murmullos lejanos, y sintió que su mano le dolía. Cuando se incorporó, apoyó sus manos sobre el acolchado suave.

—Estas despierta, déjame ver tu mano –comentó una voz conocida, al abrir completamente sus ojos verdes, la vio.

—¡Emilia estas bien! –exclamó y la envolvió en un fuerte abrazo.

—Lo estoy –comentó con una tierna sonrisa y ella suspiro de alivio.

—¿D—dónde estoy? –quiso saber y de pronto, se percató que algo sostenía sus muñecas —¿Por qué tengo estas… correas? ¿Emilia? –preguntó con la voz temblorosa y sus ojos se llenaron de lágrimas.

—Lo lamento… fueron ordenes –comentó con la voz temblorosa y su pecho subía y bajaba.

—¿O—ordenes? –preguntó y dio un respingo, al escuchar unos fuertes pasos aproximándose. A continuación, su tranquilidad se disipó. El miedo, remplazó su respiración calmada y observó sus ojos con sorpresa.

—Dime quién eres –comentó el hombre de cabello blanco, con voz firme. Su agarre sobre sus hombros, era fuerte. A pesar que sentía mucho miedo, extrañamente, se sintió… excitada. Su cercanía produjo estragos en su vagina y aquello la sorprendió.

—Y—yo… soy Kiara –comentó con dificultad, sus labios fueron presionados por sus dientes. Mantuvo la mirada fija en aquel extraño hombre, y sus ojos se fijaron en su boca. Era gruesa y elegante. Su mentón, cuadrado pero parejo le pareció esculpido a mano.

—¿Y? –Preguntó lanzándola hacia atrás, ella se golpeó contra la cabecera de la cama —¡No me interesa humana asquerosa! –exclamó y levantó la mano para golpearla, se detuvo. Kiara empezó a sollozar, de la misma manera que lo hacía Elizabeth: arrugaba la nariz y cerraba los ojos, pero tenía una peculiaridad, apoyaba el dorso de la mano sobre sus labios.

Se apartó, dudoso. Su pecho bajaba y subía sin comprender las similitudes con aquella, criatura.

—¡Responde! –exclamó, luego de intentar concentrarse, moviendo la cabeza de un lado al otro —¿Eres una bruja? –preguntó y ella negó con los ojos cubiertos de lágrimas —¡Responde humana idiota!

—¡Basta Alexander la lastimas! –gritó Emilia, interponiéndose. Se abrazó a Kiara, la misma comenzó a llorar con más fuerza acurrucada en su amiga.

—Emilia parece que quieres morir –masculló con una voz grave que erizó la piel de Emilia –te recomiendo que te apartes.

—Estaré bien –comentó con voz firme o eso intentó Kiara. Sus ojos verdes encontraron los azules oscuros de la chica, la misma negó –confía en mí…

Aunque aquella pequeña promesa, era una mentira. Emilia, asintió pero amenazó con estar en la puerta escuchando todo. Los dejó solos.

—No sé de qué hablas… tengo mis padres seguramente preocupados y… llegaba tarde a la universidad y…

—¿Acaso te pregunté?

—Yo… no sé qué decir ¿por qué no me matas? –quiso saber sintiendo que su pecho se sentía tembloroso. En cuanto a la pregunta dada, Alexander la observó unos segundos. La humana asquerosa, tenía razón.

“¿Por qué no la asesino?”, se preguntó y una sonrisa escalofriante apareció en su rostro. Se sentó sobre la cama, y los ojos de Kiara se ampliaron al observarle.

En pocas palabras, la vida de Kiara pendía de un delgado hilo. Al mismo tiempo, no sabía que hacer o decir. Por consecuencia, era una humana. Él parecía odiar a la humanidad, la observaba como si fuera un insignificante bicho que podía aplastar.

Al mismo tiempo, Emilia, parecía querer protegerla. Habían conectado de una manera extraña, era como si la conociera de antes. Eso era extraño.

—Mátame –demandó y cerró los ojos, sintiendo una lágrima caer por su mejilla.

Él mismo, asintió en silencio. Levantó la mano, junto a una daga. Observó el pecho de la mujer, y el cuello. Decidió hacer un corteo limpio, por respeto a su propia hermana, no le haría sufrir. La daga, fue clavada sobre el cuello delicado. Ella gimió de dolor, pero no abrió los ojos y tampoco pidió misericordia o salvación alguna.

Pudo notar como la vida de aquella criatura asquerosa, se iba perdiendo en sus propias manos. El hombre, sonrió sintiéndose satisfecho de terminar con la vida humana. Odiaba a esos seres. Eran egoístas, cobardes y vendían a cualquier persona con tan solo obtener un beneficio.

Destruían el mundo, con su presencia y contaminaban todo a su paso. Recordó el rostro de dolor de Elizabeth, cuando sin piedad la mataron estando embarazado de siete meses. Había sufrido tres abortos antes de quedar embarazada y toda la manada estaba muy feliz de la llegada del heredero.

Cuando perdió a su familia, dejó que la soledad y el olvido abundaran en su alma y corazón. Por eso haber sentido la voz de su antigua amada, le había llenado de esperanza; una que había perdido hace muchos siglos atrás.

Al ver que se trataba de una simple humana, sintió furia. Su mente, le había jugado una mala pasada. Había sido engañado, por su propio deseo de volver a ser feliz. Pero era un ser inmortal, siempre estaría acompañado de la soledad.

Lo que más añoraba, era la muerte. Por eso, había hecho aquel pacto.

Mientras sentía que el filo de su cuchilla, se teñía de un color rojizo, sonrió. Hasta que tuvo que quitar el cabello, porque no podía seguir cortando. Se detuvo abruptamente.

Debajo de la oreja izquierda, había un lunar en forma de luna.

Igual al de Elizabeth, idéntico.

Kiara, abrió los ojos y se sobresaltó. Un portazo, le produjo un susto. Sin embargo, comenzó a sentirse débil y mareada.

—Dios mío ¿qué te hizo mi hermano? –preguntaba una voz, pero comenzaba a ver borroso. La voz de su amiga se sentía lejana, como si estuvieran en un terreno muy grande. —¡No te duermas!

Pero no pudo escucharla, porque sintió una enorme fuerza que la arrastró y vió todo borroso.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor ilícito al jefe encantador
9.6
Con el fin de vengar a mi hermano, me infiltro en el bufete de abogados responsable de su caída. Mi plan es sabotear a mi jefe multimillonario, pero él me descubre y surge una tensión eléctrica. Cuando un peligro del pasado me acecha y soy secuestrada, mi enemigo inesperadamente se vuelve mi protector. Atrapada entre el rencor y la pasión, enfrento una revelación impactante: estoy embarazada del hombre que juré destruir para siempre.
Portada de la novela Casada con el engaño de un multimillonario
9.0
Diana entregó su vida a Julián sin imaginar que su matrimonio era un experimento de supervivencia del heredero. Tras un lustro de mentiras, descubre que Leo no es su hijo, sino de la prometida de su esposo, quien la usó como niñera. Sola y traicionada, halla una computadora de su padre con registros de deudas inmutables. Con estas pruebas, Diana decide reclamar justicia y cobrar cada centavo que el imperio de Julián le arrebató con engaños.
Portada de la novela De la Sangre al Deseo
8.6
Bajo la apariencia de un aristócrata victoriano, el duque Aron Donovan esconde una esencia mortífera vinculada a misteriosas desapariciones en Londres. Su vida cambia al cruzarse con Darya, una mujer no humana que repudia a los hombres y posee un origen tan turbio como el suyo. En un peligroso juego de voluntades, ella se resiste a sus encantos, obligando al depredador a enfrentar un vínculo marcado por secretos oscuros y una seducción letal.
Portada de la novela El Último Adiós y una Farsa
8.9
En las exequias de mi padre, un detective estéril, la influencer Camila fingió un embarazo para usurpar la herencia. Apoyada por una empresaria y el fiscal Ricardo, urdió una trama que culminó en la profanación de las cenizas. Sin embargo, la irrupción de El Jefe, un líder mafioso, desenmascaró sus fraudes y montajes financieros. Tras una dura batalla, logré desmantelar la farsa, restaurar la dignidad familiar y limpiar el nombre de mi progenitor.
Portada de la novela Entre la ruina y la pasión -
9.2
El destino de Temple se entrelaza con el de una misteriosa joven tras un encuentro cargado de magnetismo. Al atraparla, él queda cautivado por su sinceridad, negándose a liberarla pese a sus exigencias. Tras despojarla de un puñal oculto y acusarla de robo, la confrontación da un giro inesperado. Ella revela que su misión no era el pillaje, sino él mismo. Lo que inició como una intriga criminal se transforma en un peligroso juego de seducción y deseo.
Portada de la novela La Ministra Que Perdió Su Vestido
8.0
Bajo el gobierno de Süleyman Demirel en 1993, la ministra Asuman F. lidera una iniciativa para pacificar el conflicto kurdo en Turquía mediante la igualdad de derechos. No obstante, en un momento clave ante la cámara, un asesor sabotea su presentación desabrochando su vestido para humillarla públicamente. Esta historia de acción y misterio analiza las tensiones políticas, los choques históricos y los prejuicios de género en un convulso Medio Oriente.