Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi odioso duque omega

Mi odioso duque omega

Lyonhart y Ashary forjaron su enemistad compitiendo por ser el alfa más fuerte del reino. Al volver de la guerra, Lyonhart descubre que su eterno rival es ahora un influyente duque omega con un compromiso pactado. Sin embargo, un rapto y un celo imprevisto derivan en una marca permanente que une sus destinos. Para eludir el deshonor ante la corona, ambos deben trabajar juntos mientras su mutuo desprecio muta en un deseo intenso, tan irresistible como arriesgado.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Perfecto

Perfecto

Perfecto

Eran las palabras del profesor que caminaba frente a los dos chicos de ahora 15 años, mientras revisaba el recién examen de uno de ellos.

-Perfecto, joven Ashary- el hombre mayor, un beta que se había encargado de enseñarles financiamiento del reino felicitó al adolescente rubio que simplemente asintió con la cabeza.

Pues para él que le dijera que no había cometido errores era algo normal. Después de todo, su los tenía habría consecuencias.

-Maldición- A su lado Lyon gruñó con el puño cerrado. Nuevamente había sido brutalmente aplastado en sus calificaciones.

El profesor se ajustó las gafas en el puente de su nariz y miró el pelinegro con mirada severa.

-Príncipe heredero, tendrá que recibir clases extras. Sus notas en mi asignatura, como en cuatro más están por debajo de lo que debería tener. Debe tomar ejemplo del joven Ashary y estudiar más. Usted será el rey de este imperio, debe ser el mejor.

Lyon fulminó con la mirada al profesor y después a Ashary que estaba tranquilamente sentado a su lado con su semblante tranquilo. A veces le molestaba que alguien que apenas si se hacía notar que no fuera por la belleza que no podía negar que tenía, fuera tan relevante en muchas áreas.

Y aunque le encabronara reconocer Asha era un duro contrincante para él. Buen estudiante, bueno en sus modales, bueno en las relaciones con los demás aun si de cierta forma mantenía una distancia prudente de ellos, bueno para sobresalir y destacar con sus habilidades, bueno en los entrenamientos, bueno en... ah, en hacer que su padre siempre lo estuviera regañando a él porque no era tan bueno como el rubio.

Quizás por eso le había tomado tanta manía al chico, que realmente no se metía en su camino a menos que fuera cuando cierta persona venía a verlos.

-Bueno, esto es todo por hoy- dijo el profesor recogiendo sus papeles- hablaré hoy con el rey y los duques de sus avances y de lo que trabajaremos en próximos encuentros- y tras decir esto el beta se dio media vuelta salió dejándolos a ellos dos.

-Ese viejo siempre está dándome problemas, cuál es la necesidad que le diga a mi padre que no salí bien en su examen, era exageradamente complicado- protestó Lyon recostando su rostro en su mano pasando su lengua por sus dientes superiores que comenzaban a molestar, indicio que pronto sus caninos se manifestarían.

-No era un examen difícil- dijo tranquilo Ashary a su lado revisando las tareas que tenía pendiente para adelantar mientras el próximo profesor llegaba.

Lyon alzó una ceja y le quiso protestar cuando se dio cuenta de alzo. Estiró la mano y con el dedo índice recargó un largo mechón de cabello que caía sobre la mejilla de Ashary. Accidentalmente rozó la piel del chico notando que esta era mucho más suave de lo que recordaba... bueno, es que siempre que tenían contacto era para pelear.

Apartó su mano de golpe.

-Debes cortar tu cabello, pareces una mujer así- desvió la mirada preguntándose qué demonios acababa de hacer, pero al regresarla se encontró que Asha estaba tocando precisamente el mechón que él había mencionado.

-Tendré que pedir permiso- lo escuchó murmurar.

Lyon no entendió bien y fue a decirle algo cuando la puerta fue tocada y una cabeza se asomó.

-Holisssss- saludó el chico de cabellera castaña y larga recogida en una trenza que caía a lo largo de su espalda y ojos verdes. Una sonrisa era lo que siempre adornaba sus fracciones.

-Charles- por fin Lyon pudo sonreir al ver a su mejor amigo que entró trayendo consigo un carrito y con él algunos platos de comida

-Me encargué de traer hoy el amuerzo- dijo Charles caminando hacia ellos con buen humor- y hola a ti también Ashary.

El nombrado alzó la cabeza y lo saludó cordialmente recogiendo a su vez los papeles al darse cuenta de la comida. No eran tan cercanos pero dado que parte de su tiempo se lo tenía que pasar junto a Lyonhart y Charles se pegaba también a este, pues... algún tipo de relación tenían.

-Es extraño verlos a ustedes dos en la misma habitación sin que se estén matando a golpes- soltó Charles una vez que habían puesto los platos sobre la mesa- Creo que es más por Ashary, se ha vuelto más tranquilo y maduro con los años, no podría decir lo mismo de cierta persona.

Señaló a su mejor amigo que comía relajadamente mientras contrastaba con los refinados modales de Asha sentado a su lado.

-No puedo dejar que mi imagen se empañe de esa forma- soltó el rubio tras beber jugo de su copa.

Lyon lo miró y chasqueó la lengua.

-¿Qué estás diciendo? Si deberías estar orgulloso que yo el príncipe heredero te muestre atención.

Ashary alzó la ceja y dejó la copa de forma elegante sobre la mesa.

-Puedes ser el príncipe heredero pero sus cualidades dejando mucho de desear todavía. Aún me pregunto si su padre tendrá la conciencia tranquila si le pasa el trono a alguien como tú que ni siquiera puede aprobar un examen de finanzas.

-¿Qué demonios?- protestó Lyon gruñendo.

-Oye, oye- Charles se arrepintió mucho de haber dicho lo anterior- estamos almorzado, no hay que exaltarse y... ¿desaprobaste de nuevo Lyon?

Los ojos del pelinegro lo fulminaron.

-Tú cállate, sabes que no soy muy bueno en algunas asignaturas- y volvió a mirar a Ashary- te voy a callar la boca y demostrarte que soy lo suficientemente capa de heredar la corona- lo señaló con el dedo- Vamos al campo de entrenamiento de espadas, te reto a un duelo.

Ashary se mantuvo apacible y puso sobre la mesa su servilleta de forma elegante y asintió. Mientras tanto una gota de sudor corrió por la sien de Charles.

-Pero Lyon... si tú tampoco le has podido ganar en los entrenamientos de espadas.

También te puede gustar

Portada de la novela Cruel inocencia Libro 2
8.1
Con Marcus fuera de escena, Alex Silva toma las riendas del poder mafioso en Chicago. El nuevo líder, caracterizado por su frialdad y control absoluto, ve su mundo tambalearse al conocer a una mujer cuya pureza confronta su propia sombra. En esta continuación de Cruel Venganza, el implacable jefe criminal deberá equilibrar su dominio en el hampa con un inesperado instinto protector. Una trama intensa donde la pasión y el peligro se entrelazan.
Portada de la novela El Regreso Gélido del Amante Mancillado
9.0
Lo di todo por Damián de la Vega, siendo su protectora y amante en la sombra. Sin embargo, mi devoción fue pagada con la peor traición: su compromiso con mi mejor amiga y la difusión de un video para humillarme. Tras ser tildada de estorbo por el hombre que salvé, decido abandonar mi rol de víctima. Contactaré con mi verdadera familia para desaparecer y ejecutar mi venganza. Mi antigua lealtad ahora es hielo; el juego de Damián ha terminado.
Portada de la novela La alfa DANNA, reina de los lobos sin humanidad
9.0
La vida de la dulce Danna cambia drásticamente al ser rechazada por Eros, el gélido alfa que debía ser su compañero. Tras ser traicionada por él con su amante Lamia, Danna huye embarazada y encuentra refugio entre lobos sin humanidad guiados por la diosa Selene. Convertida ahora en la imponente Reina del Norte, regresa cinco años después. Mientras el sur sufre una terrible maldición, ella planea ejecutar su venganza contra quienes la despreciaron.
Portada de la novela La broma que la destrozó
8.6
Leonardo rescató a una huérfana de un asalto, pero el acto heroico ocultaba una farsa tramada junto a su hermana Kenia. Tras sufrir la muerte de su mascota, la exposición de su privacidad y un aborto causado por Kenia, la joven es obligada a donar un riñón. Sin embargo, sus verdugos desconocen que ella ha recibido una herencia inmensa. Convertida en una poderosa heredera, usará toda su riqueza para destruir a quienes tanto daño le causaron.
Portada de la novela LA OTRA CARA DEL CEO
9.5
La existencia perfecta de una mujer se desmorona cuando una explosión acaba con su marido, un influyente empresario. Sin preparación, ella asume el mando del imperio corporativo mientras combate traiciones de enemigos que ansían su caída. Convencida de que la tragedia fue un atentado, ignora que un hombre despierta herido y amnésico en un hospital remoto. En un entorno de ambición y misterio, ella arriesgará todo por la verdad y la justicia.
Portada de la novela Otávio
9.7
Uno de los hombres más poderosos del mundo. Su nombre era Octavio. Cruel, de sangre fría y completamente inalcanzable. El diablo con traje de Brioni. El mero susurro de su nombre fue como un veneno letal que quemó los corazones de millones. Ojos ámbar claros y penetrantes que hacían llorar a los hombres adultos y arder a las mujeres con seducción. Detrás de las cortinas, nadie sabía cómo se veía, pero él siempre tenía el control. Fue una reputación que luchó por establecer, una que le trajo poder, riqueza y casi... todo. Cuando una serie de eventos desafortunados la lleva a los brazos muy fuertes y poderosos de Octavius, es todo lo que le advierten. El guapo bruto, Otávio, temperamental y controlador en todos los sentidos. Nunca había conocido a un hombre tan brutal y fanfarrón como él, alguien a quien no podía evitar soltar frases salvajes al azar y ofrecer abrazos. Un hombre que siempre consigue lo que quiere porque así es como funciona su vida. Hasta que no. Hasta que tropieza con un ángel de cinco pies con la sonrisa más dulce y firme sobre ser amigos. presentación previa "¿Alguna vez un hombre te volvió tan loca que pensaste que morirías si no metías su polla dentro de ti?" ¿Si no pudieras sentir sus dedos clavándose en tus muslos mientras te abría y te devoraba por completo? ¿Alguna vez te has corrido una y otra vez, con tanta fuerza y ​​tantas veces que no podías estar seguro de dónde terminaba una y empezaba la otra?" Sus manos fuertes y venosas agarraron la parte posterior de mi muslo desnudo, trazando un camino sobre mi piel. me picaba más y más fuerte y podía sentir un dolor profundo dentro de mí... Mi boca se abrió, sin palabras, todo lo que pude hacer fue gemir suavemente bajo sus toques posesivos. - Respóndeme. - Manos grandes y fuertes acariciaron mi barbilla, casi agarrando mi cuello, solo estremeciéndose cuando dejé escapar un pequeño suspiro sin aliento. Sus profundos ojos de color ámbar oscuro resplandecían con una sexualidad carnal que nunca antes había visto. "Usa tus palabras.