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Portada de la novela Mi mate es una guardiana

Mi mate es una guardiana

Araceli, entrenada desde niña, asume con dieciocho años el deber de proteger a los licántropos frente a los vampiros, siguiendo el legado materno. Su vida cambia al conocer a Eduardo Valazco, el Alfa de Alfas de veinticinco años. Mientras él lidera la manada más fuerte y ruega a la Diosa Luna por una compañera de batalla para vengar a sus progenitores, descubre con asombro que su mate predestinada es, precisamente, la joven guardiana humana.
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Capítulo 2

Abro los ojos y observo el lugar no conozco este lugar, una voz me hace voltear veo a un hombre como de unos 25 o 28 años aproximadamente, una altura como de unos 188cm, color de ojos marones, color de cabello marrón, color de piel blanca o clara, a simple vista se ve que tiene muchos tatuajes, pero con una mirada fría sin expresión.

Está parado y no me deja de ver, tiene una postura autoritaria.

Ara - ¿Qué hago aquí?, ¿Por qué me en cierran?

??? – no es obvio (el de los tatuajes habla)

??? – Eduardo ella es tu … (no lo dejó terminar)

Ara – ¡¡quiero hablar con el Alpha de esta manada!! ¡idiotas! – les grito

??? – él es el Alpha de esta manada, pero no cualquiera sino el Alpha de los Alpha (habla un chico y es bastante lindo, amable, es alto, pero no más que el otro, cabello largo, piel clara y con muchos músculos parece que estoy en el cielo).

Ara – no entiendo porque estoy encerrada (maldición, este es el tipo de quien me hablo Gabi)

Axel – hola soy Axel, el beta o delta como quieras decirme, ese gruñón que está ahí es Eduardo el Alpha, sobre tu pregunta no estas encerrada sé que no hiciste nada malo, pero… (fue interrumpido por Eduardo)

Eduardo – no tienes por qué darle explicaciones, ¿dime como te llamas? Y muestra tu identidad.

Ara – no, no, no y no, exijo una explicación

Eduardo – no, no estás en derecho de exigir nada estúpida guardiana, abre la puerta Axel.

Axel - ¿Qué vas hacer Eduardo?

Eduardo - ¡eso a ti no te importa! (con voz furiosa)

Le quita la llave y abre la celda empiezo a buscar mis cuchillos y nada.

Eduardo – te quitamos todos los cuchillos, por las buenas te quitas la máscara o por las malas.

Ara – ¡No!

El viene hacia mi así que lo esquivo, trato de salir y su beta cierra la reja para que no salga.

Ara – déjame salir

Eduardo – no ¿hasta que me digas quién eres?

Ara – okey, pero tu primero, dime ¿Qué quieres de mí?

Me mira con odio, asco, rabia, tiene la mirada fría hacia mi como si me odiara, aprieta la mandíbula y los puños con fuerza, estoy alerta por cualquier cosa que este idiota quiera hacerme algo.

Eduardo – tu eres mi mate

Cuando me dijo que yo soy su mate me reí la verdad no le creo, nosotros jamás hemos sido mates de hombres lobos y además él tiene novia.

Eduardo – de ¿qué te ríes?, ¡Yo no le veo la risa!

Ara – es tu mejor excusa, jamás los guardianes hemos sido mate de los hombres lobos.

Eduardo – yo no te escogí fue la diosa de la luna quien medio como maté a una guardiana (lo dice con reproche y asco)

Ara – la verdad, no me interesa como mate o lo que sea, me quiero ir de aquí

Eduardo – eso jamás va a pasar, así que yo ya cumplí con mi parte te toca a ti

Respiro hondo y saco de golpe el aire, me volteo me quito la capucha y luego el antifaz volteo donde esta Eduardo.

Ara – soy Araceli López, soy la guardiana de los lobos

Eduardo - ¿eres amiga de Gabriela?

Ara – si

Eduardo – vas al mismo instituto que nosotros, ¿cómo que jamás te había visto antes?

Ara – eso no tiene importancia me dejas ir por las buenas o por las malas.

Eduardo – ninguna de las dos, tú nunca vas a salir de aquí

Sale de la celda y me deja encerrada el muy maldito, vuelvo acostarme en esa cama sucia y fea, mientras pienso como escapar, no sé cuánto tiempo ha pasado escucho voces y me levanto de la cama, me acerco a la reja, las voces cada vez se escuchan más cerca.

Paro mis orejas para escuchar lo que están diciendo.

Tadeo – Eduardo abre esa reja la necesito solo ella puede encontrarla

Eduardo – nosotros también, ella no va a salir de ahí no la soporto tenerla cerca meda asco.

Tanto así me odia, pero yo no le hice nada, no me importa yo no estoy para eso, pero que hace aquí Tadeo el hermano de Gabi.

Tadeo – es mi hermana la que está en peligro y es su mejor amiga

Cuando escucho eso uso mi fuerza de lobo y mis habilidades para escapar, salgo corriendo, es un pasillo largo y en la esquina veo a los tres discutiendo, me acerco.

Ara - ¿Qué pasa con Gabi? Tadeo

Tadeo – Ara (me abraza y le respondo el abrazo, Tadeo es mucho mayor que yo, pero no tanto se podría decir que la misma edad que Eduardo, él es claro de color, de ojos grises, labios carnosos y un poco grueso, bastante guapo) es Gabi se la llevaron los vampiros, necesito tu ayuda.

Ara - cuenta conmigo sabes que estoy para serviles (me pongo mi antifaz y la capucha)

Eduardo – tu no vas a ningún lado

Ara – mira, no sé cuál es tu maldito problema, tú no eres mi dueño, yo no soy como esas perritas con las que te acuestas o que te siguen a todos lados, soy una “guardiana” mi trabajo es cuidarlos, aunque no me guste, así que apártate de mi camino.

Axel – ella tiene razón te guste o no ella es la guardiana de los lobos.

Ara – cuando Gabi este a salvo regresare a la celda.

Eduardo – okey, pero nosotros vamos contigo

No me gusta la idea, pero con tal de poder salvar a mi amiga está bien, me volteo a donde esta Tadeo.

Ara - ¿Dónde fue la última vez que la viste?

Tadeo – en una de las habitaciones de esta casa, la mande a esconder y le dije que te llame.

Ara – okey, vamos

Salimos de ese calabozo, caminamos hasta llegar a la casa del idiota arrogante, entramos vaya sorpresa es mucho más grande que la casa de Gabi, los sigo por toda la casa hasta llegar a unas escaleras, mientras vamos subiendo siento varios olores como a Gabi, vampiro y ella peleó para que no se la llevaran.

Llegamos a la parte de arriba, pero mientras más nos acercamos es más fuerte es el olor, de repente me paro y doy la vuelta en una puerta.

Tadeo - ¿Qué pasa guardiana?

Ara – silencio…

Abro la puerta y sale un vampiro, pero antes de que se escape lo agarro.

Ara - ¿Dónde está la chica?

Vampiro – no sé, el rey vampiro me dijo que me quedara aquí y que te diera un mensaje

Ara - ¿Qué mensaje?

Vampiro – el cambia a la chica por ti

Eduardo – eso jamás va a pasar…

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