Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

En la novela de fantasía y romance Mi íncubo desobediente, la protagonista lidia con Diego, un íncubo perfecto que lleva un mes rechazando su contacto. Aunque la agencia le ofrece un reemplazo por considerarlo defectuoso, ella se resiste a devolverlo. Sin embargo, todo cambia durante una cena familiar al notar la sospechosa reacción de Diego ante su hermanastra. Al descubrir que fue ella quien abrió el paquete el primer día, la verdad sale a la luz y decide solicitar el cambio de inmediato.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?"

Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia.

La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre.

"Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana."

Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre.

No podía con el pensamiento de devolverlo.

Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar.

Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar.

Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él.

En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió.

Esa misma noche, volví a contactar al asesor.

"¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."

Diego tenía los ojos inyectados en sangre y el ceño tan fruncido que parecía estar al límite de sus fuerzas.

En los últimos días, se había ido consumiendo, desgastándose frente a mis ojos.

Se dejó caer en la orilla de la cama, jadeando, mientras yo hojeaba el manual de Cómo domar a un íncubo.

—Aquí dice clarito que, con tan solo... —me aclaré la garganta, sintiendo cómo me ardía la cara—, con eso debería bastar para que se te pase.

Levanté la mano hacia su cuello. Justo bajo la clavícula, resaltaba un pequeño lunar carmesí que subía y bajaba al ritmo de su respiración agitada. Era una maldita tentación.

Pero justo cuando iba a rozarlo con los dedos, me apartó de un empujón.

Me miré la muñeca, donde la piel clara empezaba a enrojecerse por el golpe, y fruncí el ceño. Todavía no dejaba que lo tocara.

—Perdón —dijo él, clavándome una mirada sombría y pesada—. Fue un reflejo.

Soltó un suspiro pesado y se puso de pie.

—Necesito un baño de agua fría.

Mientras lo veía alejarse, saqué el celular para contactar al asesor.

Diego era mi capricho más reciente, mi adquisición de hace apenas un mes. Me había costado una fortuna y lo diseñaron justo a mi medida. Y tuve que esperar un año entero para que por fin me lo entregaran.

Lo irónico era que, se supone que los íncubos deben saciarse con su dueña para sobrevivir, pero él se negaba a dejar que le pusiera una mano encima.

"¿Por qué mi íncubo actúa tan distinto a los demás? Se nota que la está pasando fatal, pero por más que quiero ayudarlo, no deja ni que lo roce."

Con el ruido del agua corriendo en la ducha de fondo, esperé la respuesta del asesor.

"¡Hola, nena! Una pregunta, ¿ya cerró el vínculo con él?"

Me había leído el manual al derecho y al revés, no iba a cometer una estupidez así.

"Obvio. Lo vinculé la misma noche que llegó."

El chat se quedó mudo un buen rato hasta que respondieron.

"Qué raro... Nuestros íncubos están entrenadísimos para ser bien encimosos. Lo normal es que no quieran despegarse de sus dueñas ni un segundo."

Empecé a perder la paciencia.

"¿Y para qué le mentiría? Le estoy diciendo que algo anda mal."

El asesor respondió con ese tono profesional y ensayado de vendedor.

"No se me altere, reina. Hagamos algo: devuélvalo y le mando uno nuevo ahorita mismo. Le estaría llegando en unos siete días."

Casi al mismo tiempo que leí ese mensaje, la puerta del baño se abrió.

Diego salió envuelto apenas en una toalla blanca.

Gotas de agua le recorrían las sienes, bajando por el ángulo marcado de su mandíbula y perdiéndose entre sus pectorales y abdominales, hasta desaparecer bajo la tela.

Se me secó la boca.

Era demasiado mi tipo. Literalmente estaba hecho a mi medida, y resultaba que me había salido defectuoso.

"Voy a observarlo un poco más. Si no mejora, ahí veré si pido que lo reparen."

La intención del asesor era retirarlo y cambiarlo por otro, pero me daba demasiada lástima deshacerme de él.

"Entendido, linda. Cualquier cosita me avisa por acá. ¡Besitos!"

Bloqueé el celular. Al ver su rostro pálido y sus ojos enrojecidos, no pude evitar sentir una punzada de compasión.

—Acabo de hablar con el asesor —le dije en voz baja—. Dicen que nunca se habían topado con un caso como el tuyo...

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós, Tía: Mi Vida Cambia Ahora
8.5
Tras fallecer por una alergia que su tía Yolanda provocó, Lina regresa misteriosamente al pasado en Oaxaca. Despierta justo cuando su pariente iniciaba la manipulación que arruinó su vida académica. En su existencia previa, el maltrato y un plato de camarones le arrebataron el aliento ante la pasividad de sus padres. Con esta segunda oportunidad, ella buscará su ansiada libertad y protegerá a su padre de la crueldad de Yolanda para cambiar su destino.
Portada de la novela Apoteosis
8.9
Zen Luo, el prodigioso sucesor de la familia Luo, fue despojado de su estatus y esclavizado tras una traición impulsada por la codicia. Movido por la sed de justicia y el recuerdo de su padre asesinado, se somete a un proceso místico para convertir su físico en un arma legendaria. En su camino hacia la inmortalidad, deberá aplastar a rivales despiadados y superar desafíos letales. ¿Logrará Zen su venganza definitiva o perecerá ante el asedio de sus enemigos?
Portada de la novela Guerra de princesas
8.7
La muerte del rey sume a Andaluz en el caos. Sin un heredero varón, sus siete hijas se enfrentan por el trono en un entorno legal hostil hacia las mujeres. En esta lucha de poder, la ambición rompe los vínculos de sangre, desatando una red de traiciones y conspiraciones constantes. Darah asume el reto de navegar este conflicto mortal, buscando restaurar la estabilidad y evitar que la rivalidad entre hermanas culmine en una tragedia total para el reino.
Portada de la novela Guerrero dotado de fuerza
9.7
En el mundo de Lothlann, el estatus se define por el dominio marcial, algo de lo que Darren Chu carece, siendo tildado de inútil. Sin embargo, su vida da un giro radical cuando una bola de fuego celestial lo golpea, otorgándole la capacidad única de absorber el talento de otros cultivadores. Decidido a limpiar el honor de su familia y obtener justicia, Darren inicia un camino de superación para someter a quienes lo despreciaron en el pasado.
Portada de la novela LA CONCUBINA DEL REY
9.5
Sonya, una talentosa curandera que carece de linaje oficial, se ve forzada a convertirse en la concubina del rey William. Esta drástica medida representa su único recurso para lograr inmunidad y salvaguardar su vida. Inmersa en una corte regida por la ambición y el prejuicio, deberá sortear peligrosos secretos gubernamentales. Mientras pierde su libertad, Sonya pelea por conservar su dignidad ante la hostilidad de una corona implacable y fría.
Portada de la novela La humana rara que nos robó el corazón
8.1
Al adentrarse en un peligroso juego de terror, una joven con un trastorno cognitivo percibe lo grotesco como algo hermoso y puro. Mientras otros luchan por su vida, ella experimenta la aventura como un simulador de citas y crianza: adopta a un duende como hija, respeta a los espectros como padres y ve al temible conde Vampiro desfigurado como el esposo más guapo. Su peculiar perspectiva desconcierta a las peligrosas criaturas en esta fascinante novela web de romance y fantasía.