Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Hermanastro Mi Tentacion

Mi Hermanastro Mi Tentacion

La impecable carrera de Ginebra LeBlanc se tambalea cuando su pareja la traiciona. Tras este golpe, decide refugiarse en una noche de pasión desenfrenada con un misterioso hombre, ignorando el giro que dará su destino. El caos estalla en el enlace nupcial de su madre al descubrir que aquel extraño es Jordan Sinclair, su nuevo hermanastro. Atrapados entre el escándalo y una química imparable, ambos enfrentarán un amor prohibido que podría arruinar sus vidas.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Capítulo 3 - Te toques pensando en él

Narrador:

Caminando de manera apresurada, pero sin perder la elegancia, por el lobby de industrias LeBlanc, Ginebra se hallaba algo indispuesta por una resaca fenomenal que la azotaba esa mañana. La noche anterior, dejándose llevar por el desamor, se entregó al deseo, y disfrutando una intensa velada con un desconocido, se olvidó, por primera vez, del hombre que decía amar.

-Buen día, señorita LeBlanc, su agenda del día de hoy.

A su lado, su asistente pretendió entregarle el itinerario de ese día; y agitando su mano, restándole importancia, sintiendo su cabeza explotar, la chica ni siquiera volteo a verla

-Sé que a primera hora tengo la junta con mi equipo de trabajo para planificar la nueva colección de verano, pero una vez finalice ese asunto, necesito que despejes mi agenda. Tengo un par de asuntos personales que solucionar.

Llegando hasta el elevador y despojándose de sus gafas de sol, la heredera vio como las puertas del artefacto metálico se cerraban, y contemplando los números en la pantalla de este pasar, esperó hasta llegar a su destino.

-Se me olvidó decirle, señorita Ginebra... Hay alguien esperando por usted.

Una vez el pitido del elevador se extendió por el cubículo, Ginebra vio las compuertas abrirse, y divisando la figura alta y fornida desde lejos de Brian, su exnovio, quien traía en sus manos un enorme ramo de rosas rojas, ella hizo de su mano un puño, molesta al verlo de nuevo

-Pide a los chicos posponer la junta una hora, tengo un asunto que resolver.

Emprendiendo la caminata hasta su oficina, LeBlanc se topó en su camino con Brian, y pidiéndole seguirla al interior del lugar, ella se despojó de sus pertenencias antes de tomar su puesto en el escritorio

-Pensé que no te vería en un par de días, que mi posición había quedado clara en nuestra última discusión.

Juntando sus manos sobre el frío escritorio, Ginebra se mostró indiferente, y luciendo verdaderamente arrepentido, Brian colocó el ramo de sus manos sobre el escritorio en un intento de pedir perdón.

-Tesoro, yo... Te juro que eso no significó nada para mí, Ginebra, yo te amo.

Ella elevó su mano pidiendo detenerse, una vez notó que él pretendía caminar hasta su ubicación, y colocándose de pie, preparada para dar fin a su relación de una buena vez, dijo.

-Y yo repetiré lo mismo que ya te he dicho, no puedo estar con alguien que no me respete, que no me valore; pero sobre todo, que no me ame de verdad ¿Acaso cuando uno ama es infiel? -Manteniéndose en silencio, Ginebra espero una respuesta que no llegó, todo lo opuesto, Brian solo selló sus labios, y bajó su rostro sabiendo que ella tenía razón -No, uno valora, uno respeta, y Brian, en el tiempo que tenemos juntos, tú no lo has hecho.

El joven introdujo las manos en sus bolsillos, sabiendo que no había forma de convencer a Ginebra de permanecer a su lado, y recurriendo a la única oportunidad que le quedaba para recuperarla, preguntó.

-Al menos, ¿podré asistir a la boda de tu madre? Pregunto, porque recuerda que soy uno de sus invitados especiales.

Ginebra sabía que en ese asunto no podía intervenir, menos cuando su madre tenía todo perfectamente planificado, por lo que sabiendo que negarse complicaría más el asunto, ella accedió en contra de su voluntad.

-Por mí no hay problema, siempre y cuando mantengas clara tu posición, está bien que sigamos con los planes originales

Brian, acercándose a ella negándose a darse por vencido, le dio un pequeño abrazo, y depositando un casto beso en su mejilla, se retiró con la promesa de verla dos semanas después para la celebración. El resto de la mañana, LeBlanc se dispuso a trabajar a pesar de hallarse un poco agotada, y recibiendo la llamada de Frida, una vez la reunión con su equipo finalizó, ella rodó los ojos al notar en la pantalla de su teléfono, el nombre de su madre.

-¡Madre! Qué gusto recibir tu llamada tan temprano

Con un toque de ironía, Ginebra respondió. No porque tuviese algo en contra de su madre, porque en realidad la quería muchísimo, era solo que la mujer se hallaba algo hastiada del asunto de su boda, la cual según su parecer era algo acelerada.

-Ginebra, por favor. Sé que no estás ni un poco feliz de escucharme; aun así, te llamo para recordarte la cena de ensayo, a la cual debes asistir.

Negando con su cabeza, ella salió de la sala de juntas, y caminando de regreso a su lugar de trabajo, esta agito su mano, una vez vio a Fiorella salir del elevador.

-Ya lo sé mamá, en los últimos días no haces más que hablar del asunto, pero como sabes estoy trabajando. Al parecer tengo una propuesta de expansión de la franquicia, y debo enfocarme en eso. Si termino a tiempo, allí estaré, te lo prometo.

Despidiéndose de su madre tras hablar un par de cosas más, Ginebra cortó la llamada con ella, y recibió a su amiga, que llegaba en ese momento

-¿Al menos se acostaron? -preguntó Fiorella, que solo venía a averiguar lo sucedido con el hombre desconocido de la noche anterior

Sintiendo sus mejillas sonrojarse, la joven asintió; y liberando un pequeño gritillo de alegría al ver que su amiga al fin se atrevió a meterse en la cama con alguien más que no fuera Brian y la ronda de preguntas inició

-¿Es bueno en la cama? ¿Cuántos años tiene? ¿Te hizo venir? No sé Ginebra ¡Cuéntame algo!

Dejándose ver eufórica por el gran paso a la superación de su ex, Fiorella no permitía que esta continuara su relato, y colocándose de pie, mordiendo su labio inferior, al recordar la habilidosa lengua de Jordan, ella respondió

-Súper bueno, Fio, ese hombre es fenomenal, no pregunte su edad, en ese momento, digamos que no pensaba con claridad; y lo otro... -Exhalando un poco de aire al sentirse un poco sofocada por tener que recordar la intensa noche, Ginebra agregó -Más de una vez, Fio. Jordan fue... Ni siquiera sé cómo describirlo -Aplaudiendo con sus delicadas manos, Fiorella insistió en saber más de él, y revelando la cruda realidad, ella se sintió un poco mal por Ginebra -Lo peor es que tal vez no lo vuelva a ver en mi vida, lo cual en cierta parte es favorable, así no tendré que recordar cada vez que lo vea que me acosté con un desconocido -la chica sonrió sabiendo que esto era cierto, la consciencia de Ginebra no la dejaría de perturbar si lo volvía a ver; por lo que desaparecer para siempre era lo mejor.

-Al menos sabes su nombre, así que cuando te toques pensando en él, podrás suspirar diciendo, Jordan...Jordan...Jordan -se burló de ella mientras reía a carcajadas.

-Eres una idiota, Fio, no tienes cura -le dijo riendo mientras le propinaba un golpe en el hombro, pero sintiendo su rostro arder, pues sabía que su amiga tenía la razón.

Permaneciendo el resto de la tarde con su amiga, estas hablaron un par de cosas, completamente inocentes, a lo que le deparaba el destino, sin saber que unos días más, este hombre desconocido, regresaría a poner su mundo de cabeza.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Peligroso: Prisionera Del CEO Mafioso
8.1
Tatianna, tras sufrir la traición de su jefe y amante, decide buscar refugio en su mayor rival para sobrevivir. Impulsada por la sed de venganza, pacta con Vladimir Korovin, un implacable CEO vinculado a la mafia con quien tuvo un pasado difícil. Juntos pretenden aniquilar a un enemigo mutuo, pero una atracción imprevista complica su alianza. En un entorno de engaños, ambos deberán elegir si sus sentimientos arruinarán sus oscuros planes de revancha.
Portada de la novela Común y Corriente
9.7
Adrian es un magnate que utiliza su inmensa fortuna para controlar su entorno, convencido de que el dinero es el único medio para alcanzar sus metas. Pese a su éxito y lujos, las traiciones pasadas lo han dejado en una profunda soledad. Todo da un giro cuando conoce a una mujer humilde cuya sencillez tambalea sus valores. A través de su autenticidad, ella le enseñará que los sentimientos más genuinos no están a la venta y que el tesoro real es inmaterial.
Portada de la novela Estúpido y sensual CEO
8.7
Richard, un ejecutivo de alto nivel, forma parte de la extravagante Asociación de CEOs encuerados, donde sus compañeros buscan a la sumisa ideal. Al ser el único soltero del grupo, soporta constantes mofas de sus colegas por no hallar al amor de su vida. Harto del asedio, decide abrir una convocatoria para contratar a una secretaria en su empresa con la esperanza de cambiar su destino. ¿Hallará finalmente a su mujer ideal o el azar lo sorprenderá?
Portada de la novela JUNTO A TÍ
9.4
Lys intenta sabotear su selección frente a un influyente magnate con un desafiante susurro al oído: jamás será la mujer dócil que él desea. Pese a su esfuerzo por parecer la opción menos apta debido a su carácter impulsivo, su táctica fracasa rotundamente. En lugar de descartarla, el multimillonario queda cautivado por su rebeldía. Ignorando a las rivales ideales, él la elige a ella, transformando el temor de Lys en una realidad ineludible.
Portada de la novela La preferida del Millonario (bajo tus garras)
8.7
La vida de una exitosa secretaria se transforma en una pesadilla tras ser capturada por un mafioso implacable. Consumido por la obsesión, este hombre alterna entre la adoración extrema y el desprecio más cruel, obligándola a vivir bajo una amenaza constante. Atrapada en su red, ella enfrenta un dilema letal: unirse a los enemigos de su captor para huir o ceder ante ese amor oscuro y posesivo. ¿Podrá salir con vida de este peligroso juego de poder?
Portada de la novela Mellizos secretos para el Magnate
9.4
Elena fue la leal asistente de Christopher Vance hasta que una noche de pasión bajo máscaras la llevó a escapar. Tras tres años de ausencia, el magnate recurre al influyente Grupo Volkov para salvar su imperio, ignorando que su líder es la misma Elena, ahora revelada como una rica heredera. El reencuentro impacta a Vance al ver a dos pequeños mellizos cuya mirada delata el vínculo que los une y el secreto que ella protegió tras su huida.