Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Esposa Cruél y Su Amante

Mi Esposa Cruél y Su Amante

Después de dar a luz, la confesión de Clara destrozó mi vida: tuvo gemelos de distintos padres. El impacto mató a mi madre y ella escapó con Alfonso, su amante, abandonándome con un hijo ajeno. La humillación creció cuando me arrebató un proyecto laboral clave con ayuda de ella. Tras una violenta confrontación, renuncié y exigí el divorcio. Pese a la ruina, logré romper las cadenas de su maldad para recuperar mi dignidad y empezar de nuevo.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Pasé los siguientes días en una neblina de dolor y trámites burocráticos. Organizar el funeral de mi madre mientras aprendía a cambiar pañales y preparar biberones era una tortura surrealista. Apenas dormía, apenas comía. Mi vida se había reducido a dos cosas: el duelo por mi madre y el cuidado de un recién nacido que me recordaba constantemente la traición de Clara.

En el pequeño apartamento al que me mudé temporalmente con mis tíos, que vinieron a apoyarme, finalmente tuve un momento a solas con el bebé. Le di un nombre, Leonardo, Leo. Un nombre fuerte, pensé. Un nombre para un niño que necesitaría ser fuerte.

Con el corazón latiéndome en los oídos, desenvolví con cuidado la manta que lo cubría. Mis manos temblaban. Una parte de mí, una parte estúpida y desesperada, todavía albergaba una pizca de esperanza. Quizás Clara se había equivocado. Quizás todo había sido una pesadilla horrible.

Busqué la marca de nacimiento que ella había mencionado. Revisé su pequeño hombro izquierdo, luego el derecho. Su espalda, su pecho. No había nada. Solo piel suave y perfecta de bebé.

Este era mi hijo. Sin lugar a dudas.

El alivio que debería haber sentido fue ahogado por una nueva ola de amargura. Ella no se había confundido. Ella sabía exactamente a quién estaba abandonando. Había mirado a sus dos hijos y había elegido. Había elegido al hijo de su amante y me había dejado al mío como si fuera una carga no deseada.

Unos días después del funeral, mientras mecía a Leo para que se durmiera, mi teléfono vibró con una notificación de redes sociales. Era una publicación de Alfonso. Mi estómago se revolvió, pero una curiosidad morbosa me obligó a mirar.

Era una foto.

Clara, radiante y sonriente, estaba en los brazos de Alfonso. Se veía feliz, más feliz de lo que la había visto en años. En sus brazos, sostenía a un bebé, el otro gemelo. Alfonso la besaba en la mejilla, su rostro lleno de orgullo. Y en el dedo anular de Clara, donde una vez estuvo mi anillo, ahora brillaba un enorme y ostentoso diamante.

El pie de foto decía: "Empezando una nueva vida con mi hermosa prometida Clara y nuestro hijo, Antonio. El futuro es brillante."

Prometida.

La palabra me golpeó como un puñetazo en el estómago. Ni siquiera se había molestado en pedirme el divorcio formalmente. Simplemente me había reemplazado, había reemplazado nuestra vida, y ahora lo estaba anunciando al mundo entero como si fuera un logro. La humillación era pública, descarada.

Miré mi propia mano. El anillo de bodas de oro todavía estaba en mi dedo. Se sentía pesado, como un grillete. Un recordatorio constante de los votos rotos y las promesas falsas.

Me levanté, con Leo todavía durmiendo en mis brazos, y caminé hacia la ventana. La abrí. El aire frío de la noche entró en la habitación. Sin pensarlo dos veces, me quité el anillo. Lo sostuve por un segundo, la luz de la calle reflejándose en su superficie lisa. Luego, con un movimiento brusco, lo arrojé a la oscuridad. No escuché dónde cayó. Simplemente desapareció, como mi matrimonio, como mi vida anterior.

Los días se convirtieron en semanas. El funeral de mi madre fue una de las cosas más difíciles que he hecho. Mis tíos estuvieron a mi lado, sus rostros sombríos reflejando mi propio dolor. La ausencia de Clara era un grito silencioso. No llamó. No envió flores. No preguntó por mí ni por su hijo. Era como si hubiéramos dejado de existir para ella.

Estaba completamente dedicada a su nueva familia, a su nueva vida de lujo. A veces, por masoquismo, revisaba sus redes sociales. Fotos en restaurantes caros, viajes de fin de semana, ropa de diseñador para el bebé Antonio. Cada publicación era una bofetada. Cada sonrisa feliz era una burla a mi miseria.

Mientras ella vivía un cuento de hadas retorcido, yo estaba ahogándome en la realidad. Las noches sin dormir, el llanto incesante de un bebé que no entendía por qué su madre no estaba allí, la abrumadora soledad de un apartamento que se sentía demasiado grande y demasiado vacío.

Me miraba en el espejo y apenas me reconocía. Tenía ojeras oscuras, había perdido peso y la luz en mis ojos se había extinguido. Era un hombre roto, un padre soltero por sorpresa, tratando de recoger los pedazos de una vida que alguien más había hecho estallar. Y en la cuna, mi hijo, Leo, un pequeño e inocente recordatorio de todo lo que había perdido y de la única razón que me quedaba para seguir adelante.

---

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Dominio Dual.
8.9
Bajo el liderazgo de Adrian, un CEO vampiro, e Ivy, experta loba en IA, un equipo conformado por el informático Edison y la joven Cee enfrenta a una cúpula científica corrupta y al crimen organizado. En la ciudad de Veridion, el grupo encara aberraciones de laboratorio y dilemas éticos extremos. La contienda por el futuro humano alcanza su punto crítico en un rascacielos, culminando en un desenlace incierto frente a una maldad que aún persiste.
Portada de la novela El Fénix y Su Corazón Roto
8.8
La vida del joven apodado Fénix se desmorona cuando Laura Pérez lo acusa falsamente, arrebatándole su beca y provocando la muerte de su padre. Tras descubrir que Laura y Alejandro orquestaron la tragedia, sufre un ataque brutal que debería ser el final. No obstante, despierta misteriosamente en el pasado, justo al inicio del engaño. Con el conocimiento de su destino previo, buscará justicia y venganza contra quienes destruyeron su futuro y su familia.
Portada de la novela El Perfume de Tu Ausencia
9.5
Tras años de esfuerzo y ahorro, un joven cumple el sueño de abrir su puesto de tacos honrando el legado de su abuela. Su vida se desmorona cuando el despiadado cacique Ledesma le arrebata violentamente su negocio. Ante la corrupción judicial y el temor de un pueblo que calla, el protagonista rechaza la derrota. Inspirado por la mística de antiguos luchadores, emprenderá una peligrosa misión personal para vengar su honor y recuperar su dignidad.
Portada de la novela Entre el amor y la venganza
9.3
Es la historia de una chica que a los 16 años conoce un hombre guapo diferente, ella tiene dos hermanas idénticas a ella, son trillizas, pero la vida que llevan no les permite mostrarse a las tres juntas en público, son hijas de uno de los mayores capos de mafia, el lidera carteles en Rusia y estados unidos, por una tragedia del pasado tiene un enemigo a muerte que tiene un solo heredero. Mariana la hermana mayor de las trillizas, se enamora de Dante, hijo heredero del otro cartel, juntos pasaran por muchas pruebas pues el padre de Dante al descubrir su relación hace mil cosas malas para destruirlos. Ellos en su primera noche juntos Mariana queda embarazada, y Dante nunca se da cuenta de eso, pues su padre le hace creer que ella jugaba con él y solo quería matarlo para quedarse con su territorio, a ella el padre de Dante le roba su hijo y lo mata, le manda evidencia de que él que lo hizo fue Dante, ella jura vengarse de él a toda costa.
Portada de la novela Fénix de Fuego
9.4
Yun Canglan reencarna en un pasado remoto tras su muerte. Como hija de un general, finge ser hombre para ocultar la marca del fénix de fuego, un poder que promete el control absoluto del mundo. Aunque finge ser una joven caprichosa, su vida se quiebra al ser traicionada por su mayor aliado. Decidida a vengarse, comandará tropas y desafiará al destino para cumplir la profecía milenaria, transformando para siempre el equilibrio de las naciones.
Portada de la novela La cautiva del alfa de sombras
7.8
Alma llega a Frederick Tower buscando un empleo estable, pero su vida da un giro tras conocer a Alex Frederick en el ascensor. Él es un poderoso magnate y el alfa de la manada Niebla, quien identifica de inmediato a Alma como su Omega. Entre extraños malestares físicos y la amenaza constante de clanes enemigos, ella termina atrapada en un conflicto sobrenatural. Ahora, Alma deberá elegir entre ser una presa del destino o la mujer capaz de dominar al lobo.