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Portada de la novela Mi Diabla

Mi Diabla

Zafiro Martínez anhelaba una vida pacífica lejos de su pasado como espía en Londres, pero su refugio junto a Richard Cortes resulta ser un espejismo. La seguridad que buscaba se desvanece cuando los oscuros negocios de su marido salen a la luz, poniéndola en el punto de mira. Ahora, un implacable líder de la mafia exige el pago de las deudas de Richard, forzando a Zafiro a retomar sus habilidades letales para sobrevivir a una peligrosa venganza.
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Capítulo 2

Los días continuaban pasando, me encontraba en una hermosa mansión, mi barriga se empezaba a notar y mis ganas de salir corriendo también. Richard trataba de conquistarme con flores y otros detalles que ni mierda me importaban, seguía durmiendo en una habitación continua a la de él y esta última semana me dedique a ignorarlo algo que parcia enojarlo.

La relación con mis suegros esta al rojo vivo, mi suegro me ignora y cuando me mira lo hace como si fuera una cucaracha y mi suegra no pierde oportunidad para hacerme reclamos de lo mala esposa que soy, estoy usando una fuerza sobre humana para no tirarla del segundo piso aunque si le lance un vaso con agua cuando me dijo que mi hijo seria criado por ella para no sacar mi mala educación, hizo tal escándalo que los de seguridad me encerraron en mi habitación, si ella supiera que podría haberla matado de diez formas diferentes gracias a mi entrenamiento militar le daría un ataque y luego me encerraría en un calabozo.

Hace unos días le mande un Gmail a una amiga de las fuerzas especiales ella estaba en servicio aun y estoy esperando una respuesta, necesito ayuda para desaparecer y sé que Diana es la indicada para eso, ella puede hacerme desaparecer como un fantasma ya que tiene acceso a todos los archivos del gobierno y los que no los tiene los hackea con gran facilidad, además mis cuentas bancarias han sido congeladas, solo mi marido tiene acceso a ellas, necesito ayuda urgentemente.

Me pongo en camino hacia mi habitación cruzando el comedor donde están mi marido y mis suegros desayunando yo lo haga en la cocina ya que temo perder el control con algún comentario de esa señora, pero igualmente sentí su voz reclamando lo mal educada que era, seguí sin darle importancia. Al llegar a mi cuarto abro mi computadora portátil para entrar en el correo electrónico y tengo la agradable sorpresa de no tener Internet, busco mi teléfono y es lo mismo, marco un número y me dice que no es posible -¿Pero que mierda? - Salgo de mi habitación encontrándome con mi adorado marido- noten el sarcasmo- el me da una sonrisa que yo ignoro con éxito y hablo tomando una posición defensiva con los brazos cruzados.

-¿Por qué no tengo internet ni teléfono?- Él se cruza de brazos y se apoya con el hombro en la pared con mirada retadora-

-Es tu castigo cariño, hasta que no empieces a comportarte como mi esposa no tendrás ningún beneficio - hijo de mil putas, respiro y me guardo el insulto mordiéndome el interior de la mejilla con tanta fuerza que siente el gusto de la sangre en mi boca-

-¿Que esperas? ¿Qué te espere con la comida pronta y un beso ?-

-No, quiero que me esperes desnuda con las piernas abiertas en mi cama, es tu deber darle placer a tu marido- ¡¡Agárrenme que lo mato !! Mi boca se abrió al igual que mis ojos, este no es el hombre que conocí en España-Mi paciencia se terminó-

-¡Que te jodan!- listo se terminó la tonta que se guardaba todo como una sumisa, le doy un golpe en la nariz asiéndolo retroceder, el levanta la vista y logro ver odio en su mirada-

-¡Eres una maldita salvaje!- grita y eso les advierte a los de seguridad que suben corriendo por la escalera, el los mira y les da la orden que me agarren - Llévenla a mi habitación- grito y pataleo como loca, me tienen inmovilizada, cuando estoy dentro les indica que me dejen en la cama y el mismo me coloca unas esposas en mis muñecas dejándome con las manos sobre mi cabeza- Aprenderás a respetarme por las malas ya que no funciona por las buenas- Se sube encima mío sentado con sus piernas a mis costados, mientras yo subo mi cabeza para poder tapar mis manos con las esposas para abrirlas no se la dejare fácil , cuando él toma uno de mis pechos y comienza a masajearlo yo ya estoy liberada de mi agarre y con un movimiento certero le doy un cabezazo que lo hace perder la coordinación en un movimiento, rápidamente lo empujo al suelo y corro hasta las escaleras, lo único que quiero es salir de esta casa pero llegando al principio de estas un fuerte tirón de pelo me hace detener. Soy dada vuelta con brusquedad y recibo lo que a mí me parece un cachetazo tan fuerte de parte de Richard que pierdo el equilibrio rodando por las escaleras.

Dolor, mucho dolor , todo mi cuerpo duele pero lo que me hace querer levantarme sin éxito es el dolor en mi vientre, intento llevar mi mano hasta el pero me es imposible ya que mi vista se comienza a apagar como un sueño, llego a ver unos pies que llegan hasta mí y luego nada.

-¿Como fuiste tan idiota Richard?- escuches voces lejanas y vuelvo a caer en un sueño-

-No es momento de preocuparte de tu mujer, ella estará bien, tenemos que resolver lo de ese maldito ruso- Esa voz es de mi suegro ¿Quién es el ruso? -

-¿Cres que no lo sé? pero mi mujer también es importante-

-No más que mi negocios hijo, así mueve tu culo y desvía la mirada del ruso de nosotros antes que nos meta un bala en la cabeza- No termino de escuchar otra vez caigo en la inconciencia.

Cuando logro abrir los ojos solo veo una figura femenina a mi lado, está completamente vestida de blanco , siento un frio en mi brazo al llevar la mirada hacia el noto que me está inyectando algo, trato de enfocar mejor a la mujer y veo unos ojos marones claros que conozco perfectamente.

-Diana- mi voz sale ronca por la sequedad ella se baja el tapabocas-

-Hola Diabla, aquí vine yo para salvar tu hermoso culo- Me sonríe como en los viejos tiempos cuando cometíamos alguna travesura, ahora si me sentía segura si ella estaba aquí significa que estoy a salvo.

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