Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi destino lleva tu nombre

Mi destino lleva tu nombre

Después de una dolorosa ruptura amorosa, Nina intenta sanar su corazón refugiándose en la escritura y sus amistades. Su vida da un giro radical durante una escapada de fin de año a la Patagonia, donde el destino la cruza con Andy. La intensa mirada de este joven desencadena un vínculo inmediato y profundo. A lo largo de tres meses, ambos viven un viaje repleto de aventuras y risas, mientras navegan por un mar de incertidumbres y sentimientos nuevos.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Para mí, Pali era el chico más guapo de todos. Siempre se había destacado por su altura y complexión física. Lo recordaba porque años atrás se había dedicado a jugar rugby, lo que al principio me pareció otro chico petulante y con aires de divo, como el resto de sus compañeros de equipo. Un bello ejemplar, sin duda, y que por obviedad las muchachas le llovían, así pues, el ego debía haberlo hinchado y con las neuronas algo discordantes.

Nuestro primer acercamiento fue en un asado para festejar a los ex alumnos, lo que a los terceros y cuartos medios nos tocaba ese año la organización y toda la faena, y a mí eso no me hacía gracia, debido a que el fin de semana era sagrado para ir al cine junto a Carlota, mi mejor amiga, que celebrarle a un montón de universitarios con pinta desaliñada y de cabellos largos, me parecía una verdadera pérdida de tiempo, aunque sí me alegraba la posibilidad de ver a mi primo y a su grupo de amigos, que al menos las bromas y las anécdotas de estudiantes nos sacarían una que otra sonrisa sin saber que dentro de este, Pali aparecería para alegrar esa fría noche junio.

En contraste al común de mis compañeras y demás alumnas, fui la única que me mantuve al margen de ir a tocarle y a admirar su larga y brillante cabellera castaña. Ya que, pese su porte, se veía pequeñito entre medio de las muchachas que lo tenían acorralado, invadiéndolo de preguntas, y este, tratando de zafarse de sus manos. Lo que tampoco significaba que me fuera indiferente.

Luego de un par de copas de vino, se acercó asustadizo, tratando de entablar charla, ya que Rodrigo, mi primo, tuvo la radiante idea de gritarme a todo pulmón, apenas hizo su entrada: ¡Nina! ¡Prima! ¡Qué bueno verte!, provocando que los ojos azules de Pali se dirigieran como telescopio hacia mi persona.

—Hola, Nina, ¿verdad? —preguntó tímido, aunque con una curva contenta en sus labios.

—La misma —respondí con una sonrisa algo fingida mientras acomodaba una bandeja con sanguches.

—No sabía que eres prima de Rodrigo —añadió con sorpresa.

—Sí, somos primos —arremetí un poco nerviosa—. Disculpa, tengo que ir a dejar esta ban...

Pali me detuvo sosteniendo la fuente.

—Yo te ayudo —declaró riendo—. Te veo algo complicada.

—No, estoy bien, gracias.

—Por favor, yo te ayudo —insistió.

A partir de ese momento me flechó. No había nada romántico entremedio, pues una bandeja de sándwiches y vino distendía mucho a una cita. Pero su galantería genuina y esa mirada de niño bueno me había cautivado.

A medida que fuimos hablando nos dimos cuenta de que formábamos parte del mismo grupo de amigos de la escuela y luego de la universidad, de forma que nuestras charlas se convirtieron en habituales: desde libros, música y películas, como los chismes recurrentes de nuestros cercanos. De a poco comenzó a surgir la atracción y el cariño, los cuales a corto plazo nos uniría como pareja.

Nunca fui de hacer preguntas, menos de cuestionar, aunque siempre me pregunté qué le había atraído de mí, y no era una duda existencial o de problemas de baja autoestima, pero un chico popular, que había sido buen alumno, querido por todo el liceo y glorificado por las chicas de la escuela, entonces, ¿qué pudo conquistarle de mi persona?

—¿Qué fue lo que me enamoró de ti, mi chica? —interrogó, entretanto acomodaba su almohada para luego abrazarme.

—Sí, Pali... —asentí dudosa—. No es poner en duda, pero...

—Muchas cosas, Nina —contestó pasando sus dedos sobre mi mejilla, que estaba enrojecida a causa de mi ansiedad al escuchar lo que me iba a decir—. Que no me tocaste el cabello. Al menos, fue lo primero.

Me enderecé mirándolo aturdida.

—¡¿Cómo?!

—Eso... —Cruzó sus brazos envolviendo nuevamente la almohada—. Ustedes, las mujeres, tienen una devoción, un encantamiento, una fascinación con el pelo largo, y si lo lleva un hombre, algo les pasa, y eso asusta y a larga molesta.

—Sucede —agregué con sorpresa—, que los hombres de pelo largo como el tuyo -le tomé un mechón y me lo puse imitando un bigote- lo tienen más bonito que muchas mujeres y más aún: lo cuidan y lo mantienen mejor.

Afirmó con una sonrisa.

—Sí, mi Nina ―dijo ahora riendo.

—Aún no me respondes...

—¡Lo acabo de hacer! —rio acariciando mi cabeza—. No es que tenga mi persona elevada, pero me acostumbré a que siempre me pasara lo mismo, y tú, ni siquiera me miraste.

—Es que a mí me da lo mismo los divos —dije con sorna.

Se abalanzó sobre mí haciéndome cosquillas.

—¡Igual te gusté!

—Algo, poquísimo —repliqué con burla, cerrándole un ojo.

Pali siempre fue intenso. Entregándose en cuerpo y alma en todo lo que se propusiera, y eso me hacía admirarle como respetarle, sin embargo, me costaba seguirle al mismo paso. No era falta de confianza, no era falta de amor, pues a diferencia de él, yo solía ser mucho más introvertida, mucho más temerosa, por lo que cualquier locura o salida de madre por parte de él me alteraba y me producía muchas veces incomodidad, lo que nos generó conflictos a lo largo de los años: yo, sin querer, cortándole sus locuras de niño, como él a la vez tratando de que me soltara y aventurara más a vivir la vida.

A diferencia de muchas chicas de mi edad, me dediqué a estudiar y a trabajar mientras estuvimos distanciados. Muchas veces en demasía para evitar extrañar a Pali, que se había mudado fuera de la región a causa de un trabajo en arquitectura que era imposible de negar. La paga era excelente y la oportunidad única para un joven recién titulado.

Habíamos quedado en cumplir nuestras expectativas y responsabilidades, entretanto yo seguía viviendo en su apartamento esperándole cada fin de semana. Me había propuesto que, al finalizar mis estudios, me fuera definitivamente con él, pero todo se había adelantado, ya que en su nueva ciudad las oportunidades estaban a la orden del día y de seguro se me daría fácil convalidar mis estudios y poder hacer mi práctica laboral en esa tierra de las posibilidades. Por supuesto, recibí el apoyo de mi gente, pues mi muchacho era un chico responsable, que se había ganado el cariño y el respeto de mis familiares y mis amigos, no así de mi mejor amiga.

—Nina, Nina... —Loti se paseaba incesantemente mirando el techo y de paso a mi persona—. No es nada en contra de Pali, pero ¿no eres muy joven para adquirir esa clase de compromiso?

—Puede ser —contesté con pesadumbre—. Pero lo quiero, amiga. Además, la relación es seria. Y la separación no es algo que nos esté haciendo bien.

—No digo lo contrario, aunque dudo que las oportunidades estén allí, pues, ¡¿desde una ciudad a un pueblucho?!

—No es tan así, Carlota —manifesté ya algo molesta—. No será una selva de cemento, pero sí es una gran plaza, y sea como sea, ¡Pali está allí!

—¿Y yo? ¿Acaso soy una pintura? —chilló mi amiga.

—¡No digas eso! —exclamé exaltada—. No porque me vaya a un par de horas de aquí significa que te olvide.

—La distancia siempre es una brecha, niña.

—Eso depende —respondí malhumorada—. Me conoces, amiga, además, ¡no me estoy yendo al otro lado del mundo!

—Lo sé, pero eres mi mejor amiga, Nina, y sé que a la larga...

La interrumpí.

—Escucha bien. —La  sujeté de los hombros—. Estoy haciendo mi vida y es algo que lo he consultado con la almohada una y otra vez. No soy alguien que toma decisiones a la ligera, y siento que las cosas serán para mejor, aparte, tienes a Mónica contigo.

—No es lo mismo.

—Lo es, ya con el correr del tiempo, te vas a dar cuenta de lo que te hablo.

Carlota era mi mejor amiga. Éramos tan unidas como si hubiéramos sido hermanas consanguíneas, y eso se daba más allá de que nuestras familias tuvieran amistad, si no porque compartíamos la misma rareza como locura, esa que difícilmente se  encontraba. Con Loti era tener un idioma exclusivo, fuese con la mirada o con gestos que solo ella y yo entendíamos.

Y, sin pensar, cuando se creía que se tenía todo bajo control y con una seguridad irrompible por los años de relación, pasó lo que tenía que pasar.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor Renacido
9.7
Mientras Shaoran Liang intenta ganar la aprobación paterna lejos de su hogar, Orquídea Brown se enfrenta a su familia para reclamar el legado que le pertenece. A pesar de la presión por un matrimonio forzado con un alfa arrogante, ella decide resistir. En su lucha aparece Damián Heart, un antiguo rival que se convierte en su aliado inesperado. Juntos enfrentarán grandes amenazas, uniendo fuerzas para salvar el mundo y probar si el amor es superior a la ambición.
Portada de la novela De Niña Obsesiva a Reina de París
8.6
La maestra tequilera Salazar dedicó ocho años a ganar el Gran Agave de Oro por una promesa de amor. Sin embargo, Leon Castillo confiesa que su compromiso fue una burla cruel. Tras ser humillada en su propia fiesta y abandonada en un accidente, ella entiende que su sacrificio no valió la pena. Decidida a borrar su pasado en Guadalajara, abandona todo para reconstruir su destino en Francia, transformando su dolor en un nuevo comienzo en París.
Portada de la novela El Corazón De La Sanadora Luna
8.2
Tras el rechazo de su manada y el desprecio de Alaric Griff, Seara Louisette escapa al bosque, donde despierta su poder como la última Sanadora Antigua. Allí conoce a Austin Hunter Wolfe, el temido Alfa de Lycanisius. A pesar del odio por tragedias familiares y antiguas rivalidades, ambos forjan una alianza contra una conspiración letal. Juntos deben combatir fuerzas oscuras y decidir si sanar sus heridas o dejar que el mundo lycan caiga en el caos.
Portada de la novela El Grimorio del Cristal Azul
8.7
Fátima cuida la Biblioteca de las Cuatro Llaves en la ciudad de Murra Kish, un lugar tranquilo hasta que Alfonso aparece. El forastero busca un antiguo libro perdido, iniciando un romance marcado por secretos profundos. Él esconde su verdadera identidad mientras ella desconoce que tiene en su poder una gema mítica buscada por muchos. Rodeados de intrigas y peligrosas ambiciones, ambos sufrirán traiciones que desafiarán su amor y el futuro de sus vidas.
Portada de la novela Engañé a mi esposo paralítico
9.5
Alba vive un conflicto interno previo a su matrimonio con Agustín, al sentirse atraída por Esteban, el hermano de su prometido. Pese a la tentación, elige ser fiel a su compromiso. Un sueño clarificador le permite vislumbrar las consecuencias de sus actos, confirmando que su destino está junto a Agustín. Tras superar estas dudas, la pareja inicia una etapa de aventuras y risas, logrando forjar un vínculo familiar indestructible y un amor eterno.
Portada de la novela La prostituta y el Ceo
8.3
Derek Ardern estaba luchando por mucho tiempo por un ascenso en el mayor emporio económico del mundo, se había esforzado, pero tenía una limitante, era soltero, por más que se esforzaba por buscar a una mujer para llevar al altar, ninguna era lo suficientemente buena para él, era bastante exigente en materia de pareja. Aunque él a todos les había informado que era casado, el gran día llegó, su jefe le dijo que quería conocer a su pareja. ¿De dónde diablos sacaría una esposa? Necesitaba encontrar una con urgencia, se le ocurrió contratar una por una hora, así su jefe quedaría convencido de su estado civil, el ascenso sería de él. Las circunstancias lo llevan a contratar a una mujer que estaba huyendo de una mafia que se dedicaban a la trata de blancas. Es así como empezará una aventura con ésta chica, quien era muy bella y de cuerpo llamativo para el sexo masculino. Ella lo llevará a vivir una historia de amor apasionante, pero pronto empiezan a llegar personas que harán que Megan huya de nuevo, ¿quién la encontrará primero, Derek o sus enemigos? Ella ama a Derek, pero ¿Triunfará ese amor? ¿Vencerá el miedo de ser localizada nuevamente por la red de trata de blancas?