Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Corazón Ya No Es Tuyo

Mi Corazón Ya No Es Tuyo

Al cumplir treinta años, Sofía enfrenta una realidad devastadora: Ricardo olvidó su día tras usar sus ahorros para impulsar a otra mujer, Isabella. Después de una década de sacrificios en su puesto de comida, una humillación pública y una calumnia de robo destruyen su vínculo. Al reconocer en él las sombras de su pasado traumático, el amor se desvanece. Sin conflictos innecesarios, ella abandona diez años de entrega y huye a Oaxaca para recuperar su libertad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

La fiesta de Isabella continuó sin mí, la música de mariachi y las risas resonando en el mercado mientras yo limpiaba mi puesto en silencio. Ricardo no volvió a mirarme ni una sola vez. Cuando terminé, cargué mis cosas, las ollas pesadas, el tanque de gas, todo lo que podía llevar en mis brazos y espalda. Nadie me ofreció ayuda. Ricardo estaba demasiado ocupado siendo el anfitrión.

El camino a casa fue largo y pesado. El metro ya estaba cerrado, y no tenía dinero para un taxi; cada peso lo había invertido en la supuesta "fiesta". Así que caminé. Caminé por las calles oscuras de la Ciudad de México, con los pies adoloridos dentro de mis zapatos baratos, el peso de mis herramientas de trabajo hundiéndose en mis hombros. Pero el peso físico no era nada comparado con el peso en mi alma.

Mis pies empezaron a sangrar. Los zapatos, gastados y apretados, me habían hecho ampollas que se reventaron con la fricción de la caminata. Cada paso era una punzada de dolor, un recordatorio físico de la herida emocional que Ricardo me había infligido.

Mientras caminaba, mi mente se convirtió en un carrusel de recuerdos, todos con el mismo final: yo, siendo abandonada. Recordé la vez anterior, cuando su banda tuvo una tocada importante en Garibaldi. Yo le había preparado comida para todos, la llevé en contenedores hasta la plaza, solo para que él me dijera que me fuera a casa, que "daba mala imagen" que su novia anduviera cargando ollas entre los turistas. Y se quedó celebrando con su banda.

Y la vez anterior a esa, en la boda de su primo. Bailó toda la noche con Isabella, "practicando para sus futuras presentaciones", mientras yo me quedaba sentada en la mesa con las tías, sonriendo y diciendo que no me importaba. Me dejó allí y se fue con ella y otros amigos a seguir la fiesta en otro lugar.

Y la vez anterior, y la anterior, y la anterior. Siempre había una excusa, siempre había algo más importante que yo: una audición, un ensayo, una oportunidad para Isabella. Y yo siempre lo había aceptado, siempre había encontrado la manera de justificarlo, de creer en sus promesas de que "pronto todo sería diferente".

Llegué al pequeño departamento que compartíamos, exhausta y rota. La puerta estaba sin seguro. Entré en silencio, esperando encontrarlo dormido. Pero no. Escuché voces desde la pequeña sala. Eran Ricardo e Isabella. Me detuve en el pasillo, oculta en la penumbra.

"El viaje a Guadalajara será increíble, prima. Allá están los mejores productores. Con este contrato, y los contactos que haremos, en un año serás una estrella", decía Ricardo, su voz llena de una emoción que nunca usaba conmigo.

"¿Y Sofía?", preguntó Isabella, su voz con un deje de fastidio. "¿También la vamos a llevar? No quiero que esté de mal humor todo el tiempo, arruinando el ambiente".

Mi corazón se detuvo. Así que había un viaje. Un viaje a Guadalajara, la cuna del mariachi, el viaje que yo siempre había soñado hacer con él.

Hubo una pausa. Escuché a Ricardo suspirar.

"No te preocupes por eso. Le diré que es un viaje de trabajo muy pesado, que no habrá tiempo para nada. Se lo creerá. Siempre se lo cree", dijo con una ligereza que me revolvió el estómago. Luego, como si se acordara de algo, añadió: "Además, necesito que se quede a cargo del puesto. De algún lado tiene que salir el dinero, ¿no?".

Salí de las sombras. Ambos se sobresaltaron al verme. Mi cara debía ser un poema de dolor y agotamiento. Ricardo fue el primero en reaccionar, su expresión cambiando de la intimidad con Isabella a una irritación mal disimulada hacia mí.

"¡Sofía! ¿Qué haces ahí parada como un fantasma? Nos asustaste".

Isabella simplemente me miró de arriba abajo, con una media sonrisa de suficiencia.

Ricardo notó que me estaba quitando los zapatos con dificultad, vio mis pies ensangrentados. Por un instante, una chispa de algo parecido a la culpa cruzó su rostro.

"Pero, ¿qué te pasó en los pies? ¿Por qué no me esperaste? Te hubiera llevado a casa".

Era una mentira tan descarada. Él no tenía intención de llevarme a ningún lado. Antes de que pudiera responder, Isabella intervino, su voz falsamente compasiva.

"Ay, pobrecita. Seguro caminaste mucho. Pero, Sofi, tú sabes que no te podías quedar. Era una noche para profesionales, para gente de la industria. No queríamos hacerte sentir incómoda".

La condescendencia en su voz era insoportable. Ricardo, como un perro faldero, asintió de inmediato.

"Isabella tiene razón. Además, si te hubieras puesto unos zapatos más cómodos, esto no te habría pasado. Siempre te digo que no te compres esas cosas baratas, pero nunca me haces caso. Ves, al final siempre te terminas lastimando por tu propia culpa".

Me quedé mirándolo, atónita. Había pasado de una falsa preocupación a culparme en menos de diez segundos. Era un maestro del engaño, de torcer la realidad hasta que él siempre salía inocente.

No dije nada. ¿Qué podía decir? Fui cojeando hasta nuestra habitación y cerré la puerta. Escuché sus murmullos al otro lado, y luego la puerta principal cerrándose. Ricardo se había ido. Se había ido a dejar a Isabella a su casa, dejándome a mí, una vez más, sola, con mis pies sangrando y el corazón hecho trizas. Me senté en el borde de la cama, en la oscuridad, y supe que este ciclo de abandono tenía que terminar. Y yo era la única que podía ponerle fin.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Amor contradictorio
9.5
Cagla y Asya comparten una amistad inquebrantable desde niñas, pero su lazo se complica por Gokhan, el hermano mayor de Asya. Entre Cagla y este joven frío y desconfiado existe una intensa tensión que oscila entre el afecto y la hostilidad. Mientras ella enfrenta profundas inseguridades, él oculta su vulnerabilidad tras una fachada de seductor. En medio de un amor no correspondido, ambos deberán descubrir si es posible sanar sus heridas juntos.
Portada de la novela amores posesivos
9.2
La luminosa existencia de Avery cambia drásticamente tras conocer a un hombre cautivador que redefine su mundo a través de un amor intenso. Aunque su relación parece perfecta, la pareja se ve obligada a vigilar cada paso para blindar su unión frente a la amenaza de la traición. Un supuesto amigo, ocultando motivos perversos, los observa de cerca con la firme intención de arruinar su paz y desmoronar la felicidad que han logrado edificar juntos.
Portada de la novela Compañeros de piso ❀ N.J
9.5
Kim Seokjin y Kim Namjoon inician una etapa inesperada al verse obligados a compartir su hogar. Lo que parecía un acuerdo sencillo de vivienda se transforma en un reto constante de convivencia que pondrá a prueba su paciencia. Bajo el mismo techo, ambos deberán enfrentar situaciones imprevistas y aprender a adaptarse el uno al otro. Esta historia explora los desafíos de dividir un espacio común y el esfuerzo necesario para no fallar en el intento.
Portada de la novela De prisionera a fénix: el arrepentimiento de él
9.7
Tras perder la memoria en un accidente, ella pasó tres años en la miseria junto a Gavin, creyéndolo un humilde luchador. La farsa termina al verlo en televisión como un millonario CEO a punto de casarse. Al recuperar sus recuerdos, descubre que él le robó su identidad y fortuna para poner a prueba su lealtad. Destrozada por la traición, ella finge su propia muerte, decidida a resurgir para ejecutar una fría venganza y destruir el imperio del hombre que amó.
Portada de la novela El Precio de una Mentira Perfecta
8.3
El magnate Gregorio Thompson utilizó un falso perdón para manipularme tras su infidelidad. En una gala, descubrí la aterradora verdad: conspira con su amante Jimena para eliminarme y asegurar mi fortuna a su hijo secreto. Pese a su frialdad, fingí calma ante su hipocresía. Ahora, tras un brindis cargado de traición, he decidido huir. Con un vuelo reservado, escapo de este monstruo para salvar mi vida antes de que su oscuro plan se consume.
Portada de la novela El Último Susurro de Sofía
8.1
La felicidad de Sofía y Mateo en Narvarte se desmorona ante la ambición de él y la infertilidad de ella. Tras descubrir la infidelidad de Mateo con Valeria y recibir un diagnóstico de cáncer terminal, Sofía sufre el desprecio de su esposo, quien solo ansía su final. Mientras su rival borra su pasado y presume un embarazo, Sofía planea su partida. A través de un diario revelador, ella asegura que su muerte desate un caos de culpa que destruirá la vida de Mateo.