Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi archienemigo de repente está obsesionado conmigo

Mi archienemigo de repente está obsesionado conmigo

Daniela sufre la traición de Joshua tras siete años juntos, justo antes de casarse. Durante la boda, ella cancela el enlace frente a los Clark, quienes se burlan sin saber que los influyentes hermanos Stewart llegarán para protegerla. Mientras los Stewart hunden el imperio Clark por su insolencia, Daniela inicia una nueva vida. Inesperadamente, la joven halla consuelo y un romance apasionado en su antiguo archienemigo, transformando su rivalidad en amor.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Joshua entrecerró los ojos y su expresión se endureció al lanzarle a Bella una mirada acusadora.

Para él, Daniela no era solo su prometida, sino el pasaporte a su imperio.

Mientras la tuviera a su lado, ella seguiría desarrollando lucrativos medicamentos sin descanso. Con Daniela, Aurora Pharmaceuticals no solo dominaría el mercado, sino que además forjaría una alianza con el Hospital Serene.

Era impensable que ella descubriera su infidelidad, y menos aún con la boda tan cerca.

Daniela esbozó una sonrisa sutil y perspicaz. "Si se tratara de cualquier otra cosa, tal vez podría hacerme de la vista gorda. Pero este vestido fue hecho exclusivamente para mí, para mi boda. No voy a cancelar la ceremonia solo porque alguien intentó quitármelo, ¿o sí?".

La tez de Joshua pasó de cenicienta a sonrojada, y el pánico asomó a sus ojos antes de que lograra recomponerse. "Tienes razón", respondió él con una suavidad repentina. "Nadie más que tú podría lucir ese vestido".

A Bella le tembló el labio inferior en un puchero, y sus ojos se anegaron en una mezcla de dolor e indignación.

Joshua se volvió hacia ella, su voz ahora un témpano de hielo. "Bella, si de verdad te gusta el estilo, estoy seguro de que en la boutique hay otras opciones". "No tienes por qué obsesionarte con el vestido de Daniela".

Sus palabras destilaban una frialdad hiriente.

Daniela presenció la escena, admirada por el descaro de Joshua.

Miró de reojo a Bella y ladeó la cabeza con fingida curiosidad. "¿No acabas de llamar a tu novio para que venga a defenderte? Y bien, ¿dónde está? Si no llega en un minuto, me voy".

La mirada de Joshua, afilada como una navaja, se clavó en Bella.

Si Daniela se enteraba de que él y Bella tenían una aventura, nunca lo perdonaría.

Podía humillar a Bella todo lo que quisiera, siempre y cuando Daniela no descubriera que la engañaba.

La intensidad de su mirada estremeció a Bella, quien enmudeció al instante.

Daniela se puso de pie y se dirigió a la empleada con tono firme. "Envíen el vestido a mi casa. Lo quiero impecable, que nadie más lo toque".

La empleada asintió de inmediato y se apresuró a tomar nota.

Joshua forzó una sonrisa y comentó: "Daniela, no perdamos tiempo aquí. El proyecto nos espera y sabes lo ajustados que estamos con los plazos. Deberías volver al laboratorio".

Daniela casi soltó un bufido. Por supuesto que él la quería encadenada a su trabajo día y noche.

"Está bien", respondió ella con calma.

Con una última mirada burlona hacia Bella, Daniela salió de la tienda con la cabeza en alto.

Apenas se fue Daniela, Bella se arrojó a los brazos de Joshua, con la voz temblorosa por el reproche. "¿Por qué fuiste tan duro conmigo?".

Joshua la apartó de un empujón de inmediato, como si su contacto lo quemara. Lanzó una mirada cautelosa hacia la puerta. "¿Estás loca? ¡Podría estar justo afuera! ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo? No levantes sospechas. ¡Ella es valiosa para Aurora Pharmaceuticals! No puedo arriesgarme a perderla ahora".

Las lágrimas se acumularon en los ojos de Bella, haciéndola parecer aún más lastimosa. "Pero estás a punto de casarte con ella", sollozó con la voz quebrada. "Eso me destroza. Solo quería probarme un vestido de novia, una sola vez. Así, por un momento, podría sentir que también te casabas conmigo. Pero fue tan fría... Ni siquiera me dejó acercarme al vestido".

La determinación de Joshua flaqueó ante la tristeza de Bella. Sus lágrimas siempre lograban ablandarlo. Con un suspiro, la atrajo de nuevo hacia sus brazos. "Está bien. Cuando pase la boda, me aseguraré de que nunca te quedes fuera. ¿Quieres probarte el vestido? Hazlo".

La empleada, paralizada, observaba la escena con incredulidad. "Señor Clark, la señorita Stewart dio órdenes estrictas. Nadie más puede tocar el vestido...".

Joshua la interrumpió, con la paciencia agotada. "¡Pagué un anticipo, carajo! ¿Por qué no puedo tocar lo que es mío?".

Agarró el vestido y lo embutió en los brazos de Bella, suavizando el tono solo para hablarle a ella. "Vamos, quiero ver lo hermosa que te ves con él".

Los ojos de Bella brillaron con picardía mientras enganchaba un dedo en el cuello de la camisa de Joshua para atraerlo hacia ella. "¿Puedes ayudarme con el vestido en el probador?".

Joshua solo sonrió, la tomó en brazos y la llevó al probador.

La puerta se cerró de golpe tras ellos. Los minutos se extendieron por casi una hora, con el aire cargado de risas ahogadas y jadeos.

Cuando finalmente reaparecieron, Bella llevaba el vestido de novia, pero el vestido estaba arruinado. La seda, antes inmaculada, estaba ahora arrugada y en desorden, con la delicada cola arrastrándose sin gracia tras ella.

Marcas de besos destacaban en su cuello, apenas ocultas por su cabello revuelto.

La empleada dio un paso al frente, con voz fría e inquebrantable. "Señor Clark, este vestido fue hecho a medida para la señorita Stewart. Ella iba a encargarse del pago. Sin embargo, ya que esta joven lo ha usado, necesito que usted liquide el saldo completo ahora".

Bella la miró con incredulidad y soltó un bufido. "Pues que se lo quede. Solo me lo estaba probando, ¿cuál es el problema?".

En su fuero interno, Bella sentía un retorcido triunfo. La idea de que Daniela caminara hacia el altar con un vestido que ella ya había hecho suyo le parecía una especie de justicia poética.

El rostro de la empleada permaneció impasible. "Lo siento, pero nuestra política es muy estricta. En el caso de los vestidos a medida, solo la clienta puede probárselo. Si alguien más lo usa, el vestido debe ser pagado en su totalidad".

Bella puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos. "Como sea. Lo compro. Es solo un vestido. Joshua, tú lo pagarás, ¿cierto?".

Los labios de Joshua se curvaron en una sonrisa socarrona. "Por supuesto. Yo me encargo de la cuenta".

Se volvió hacia la empleada, con una irritación apenas disimulada en la voz. "Ya di cien mil. Solo dígame cuánto falta para terminar con esto de una vez".

Gastar unos cientos de miles en un vestido no significaba nada para él.

La empleada se mantuvo firme, con una expresión pétrea. "No es un vestido cualquiera", señaló con voz resuelta. "Es un diseño exclusivo de Anna Payne. Solo existe este y está adornado con cientos de diamantes engastados a mano. El precio total es de treinta millones de dólares. Usted ya pagó cien mil, así que el saldo pendiente es de veintinueve millones novecientos mil".

Joshua parpadeó, atónito, pero la voz de Bella estalló en la boutique. "¡¿Treinta millones?!".

Con esa cantidad se podría comprar una mansión.

Apretó los puños a los costados mientras fulminaba a la empleada con la mirada, la incredulidad grabada en su rostro. Daniela... Qué descaro el de esa zorra, gastar tanto en un vestido.

Bella le lanzó a Joshua una mirada de desprecio, con los labios torcidos en una mueca. "Ni siquiera es tu esposa y ya está despilfarrando tu dinero. ¡Si de verdad te casas con ella, te va a dejar en la ruina!".

Treinta millones por un solo vestido. Era increíble.

La empleada continuó sin inmutarse. "Según el acuerdo, la señorita Stewart iba a pagar el saldo. Pero como usted permitió que otra persona usara su vestido hecho a medida sin autorización, es justo que usted se haga responsable del resto".

Luego, añadió mientras sacaba el teléfono del bolsillo: "A menos que prefiera que llame a la señorita Stewart para que ella misma tome la decisión".

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
8.8
Tras tres años de casada, descubro que Gray Cooley nunca legalizó nuestra boda; solo me usó para cobrar su herencia. Mientras me desprecia por ser estéril, espera un hijo con mi mejor amiga, ignorando que perdí mi fertilidad al salvarle la vida. Lejos de hundirme, decido vengarme. Contacto a Hjalmer Barrett, su mayor enemigo, ofreciéndole destruir a los Cooley si me permite casarme con su hijo, el temido hombre conocido como la Bestia de Wall Street.
Portada de la novela AL COMPÁS DE TUS ÓRDENES
9.3
Nunca sospeché que mi vida se hundiría en un abismo al descubrir los oscuros secretos que él ocultaba. Aquel encuentro inesperado me cambió radicalmente; abandoné mi huida para sucumbir ante su contacto. En un ambiente hostil, su piel y sus mandatos prohibidos encendieron en mí una pasión incontrolable. A pesar de las amenazas y los riesgos inminentes, elijo este vínculo peligroso por encima de la monotonía de mi antigua existencia.
Portada de la novela Cazadora
8.5
La existencia se rige por castas de lobos, donde Alfas y Omegas luchan por sobrevivir frente a diversas facciones de humanos. Los Nazis trafican con criaturas para su beneficio, y el grupo X persigue la aniquilación total por puro dominio. En medio del caos, los Cazadores Lunares mantienen el equilibrio; ellos solo ejecutan a quienes vulneran las fronteras o las leyes naturales, operando con un código de honor estricto en este mundo hostil.
Portada de la novela Diseñadora Renacida: Su Dulce Venganza
8.2
La diseñadora Sofía Pérez lanza su colección 'Renacer' tras cinco años de espera. Aunque cuenta con el respaldo de su marido, Alejandro Vargas, el evento se torna oscuro cuando Ricardo Morales y Valeria Soto irrumpen para destruirla. Ricardo revive un antiguo escándalo y agrede físicamente a Sofía, dañando su mano. No obstante, el atacante ignora que Alejandro posee una faceta letal y ya planea una gélida venganza para proteger a su esposa.
Portada de la novela Enamórate en 7 días
8.6
Sofía Miller, una joven de dieciocho años, es víctima de una traición devastadora por parte de Alex, su mejor amigo. Ante la desesperación por costear el tratamiento médico de su madre, él decide entregarla a un temible mafioso italiano a cambio de una recompensa. Prisionera en una lujosa mansión, Sofía intenta escapar sin éxito debido a la estricta vigilancia. En medio del cautiverio, ella deberá luchar contra la peligrosa atracción que Ricardo ejerce sobre ella.
Portada de la novela Escapando de Su Obsesión, Encontrando el Amor
7.9
Tras reencarnar para evitar que Alejandro, mi prometido, volviera a dejarme morir, mi realidad se torna en una pesadilla. Él regresa antes de lo previsto con su amante Valeria y, lejos de haberme olvidado, me recuerda para atormentarme. Alejandro destruye el legado de mis padres y me humilla cruelmente. Por intentar defenderme de Valeria, acabo encerrada en un sótano bajo torturas eléctricas. Mi segunda vida es ahora un infierno del que no puedo escapar.