Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Mi Anillo, Tu Traición

Mi Anillo, Tu Traición

Tras un percance laboral, Luna termina en el hospital, donde es abandonada por su prometido, Ricardo. Mientras ella aguarda sola una operación, descubre mediante redes sociales que él la engaña con Sofía, su mejor amiga, quien incluso presume su propio anillo de compromiso. Ante el descaro y la deslealtad de quienes más amaba, el afecto de Luna se torna en una sed de justicia. Con el corazón roto pero firme, planea su desaparición definitiva.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Los días que siguieron a la cirugía fueron un borrón de dolor físico y una claridad mental devastadora. Confinada a mi cama, con la pierna en alto, tenía demasiado tiempo para pensar. Ricardo jugaba el papel del prometido preocupado, me traía comida para llevar y ponía mis películas favoritas, pero sus gestos se sentían huecos, ensayados.

Decidí no confrontarlo. No todavía. Necesitaba un plan. La Luna ingenua y enamorada había muerto en esa cama de hospital. La que quedaba era una mujer con el corazón roto, pero con una creciente determinación.

En lugar de hundirme en la autocompasión, abrí mi laptop y me sumergí en el trabajo. La presentación que había causado mi accidente era crucial, y no iba a dejar que el engaño de Ricardo arruinara también mi carrera. Modifiqué los diseños desde la cama, ajusté los últimos detalles y envié todo a mi jefa con una nota explicando mi situación.

La respuesta no se hizo esperar. Un par de días después, recibí una videollamada de mi jefa, Mónica.

"Luna, lamento muchísimo lo de tu accidente" , dijo con genuina preocupación. "Pero tengo que decirte que el cliente quedó fascinado con la propuesta. Absolutamente fascinado. Están encantados con tu visión."

Una pequeña chispa de orgullo se encendió en mi pecho.

"Gracias, Mónica. Significa mucho para mí."

"De hecho" , continuó ella, con un tono más serio, "ha surgido algo. Sabes que estamos expandiendo la sucursal de la Ciudad de México. El proyecto que acabas de cerrar es para un cliente global con una fuerte presencia allá. Están pidiendo que el líder del proyecto supervise la implementación en sitio. Pensé en ti. Sería un ascenso, un aumento considerable y una oportunidad increíble. Sé que tu situación personal es complicada ahora, pero piénsalo."

México. La idea se instaló en mi mente como una semilla. Lejos de Ricardo, lejos de Sofía, lejos de Doña Elena y su círculo venenoso. Un nuevo comienzo.

"Lo pensaré, Mónica. Definitivamente lo haré" , dije, sintiendo por primera vez en días un atisbo de esperanza.

Justo cuando colgaba, el teléfono volvió a sonar. Era Ricardo.

"Hola, amor" , contesté, manteniendo mi voz neutra.

"Oye, ¿dónde dejaste el café bueno? No lo encuentro por ningún lado" , su tono era de queja, como si yo fuera su asistente personal y no su prometida convaleciente.

"Está en la alacena de arriba, a la derecha" , respondí, conteniendo un suspiro.

"Ah, ya lo vi. Oye, se me ocurrió algo genial. Como te estás portando tan bien con tu recuperación, le dije a mi mamá que te llevara el anillo de la abuela para que lo uses. Ya sabes, el que siempre ha querido que tenga mi esposa. Para que veas que mi familia te quiere y todo."

Mi sangre se heló. El anillo de la abuela. La reliquia familiar que Doña Elena atesoraba y que, según Ricardo, estaba destinada a la mujer de su vida. El mismo Ricardo que dejaba que su amante usara mi anillo de compromiso. La hipocresía era tan descarada que casi me reí.

"¿El anillo de tu abuela?" , pregunté, mi voz plana.

"Sí. Así, cuando nos casemos, tendrás los dos. El de compromiso y el de la familia. ¿No es increíble?"

Increíble. Sí, esa era una palabra para describirlo.

"¿Y qué pasó con mi anillo? ¿El de compromiso?" , pregunté, probando el terreno.

Hubo una pequeña pausa. "Ah, ese. Lo llevé a limpiar y a ajustar. Para que te quede perfecto para la boda. Te lo regreso en unos días, no te preocupes."

Claro. Lo estaba "limpiando" en el dedo de Sofía. La mentira era tan burda, tan insultante. Y lo peor era que él esperaba que yo me la creyera.

Suponía que yo seguía siendo la misma Luna de siempre, la que justificaba sus ausencias, la que creía sus excusas, la que ignoraba las banderas rojas por miedo a perderlo.

"Ah, ok" , respondí, sin emoción.

Mi calma pareció desconcertarlo. Esperaba entusiasmo, gratitud.

"¿Solo 'ok' ? ¿No te emociona? Mi mamá nunca le ha ofrecido ese anillo a nadie."

"Estoy un poco cansada, Ricardo. Y tengo que revisar unas cosas del trabajo."

"¿Trabajo? ¿Pero no estás de incapacidad?"

"Sí, pero hay cosas urgentes. Mi jefa me acaba de llamar" , dije, encontrando una fuerza que no sabía que tenía para trazar un límite.

"Bueno, como quieras. No te estreses. Te veo al rato."

Colgué el teléfono y me quedé mirando la pantalla de mi laptop. La oferta de Mónica ya no era solo una oportunidad de carrera. Era una vía de escape. Una salida de emergencia de esta vida falsa que había estado construyendo. México. De repente, sonaba como la promesa de la libertad.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Adiós, Amor Falso: Bienvenida al Imperio Vargas
8.5
Isabela dedicó ocho años a Javier, esperando una boda que terminó en una cruel traición pública con otra mujer. Tras ver su dignidad pisoteada y la reliquia de su abuela destruida, la bailaora decide no hundirse. Buscando justicia, contacta al poderoso Mateo Vargas, heredero de un imperio, para aceptar su propuesta de matrimonio. Ahora, respaldada por la influencia de los Vargas, Isabela renace dispuesta a que Javier pague por todo su desprecio.
Portada de la novela ATADA AL ENEMIGO
8.3
Carla Davis, integrante del equipo de protocolo en un prestigioso consorcio financiero, termina ligada por contrato a Maximiliano Bastidas, el imponente CEO de la compañía. Este matrimonio obligatorio la fuerza a convivir durante un año entero con el hombre conocido como el Gran Jefe. Lo que parece una unión empresarial es en realidad un conflicto personal, ya que Maximiliano es el rival más acérrimo del padre de Carla y su enemigo declarado.
Portada de la novela Descubriendo el placer – Libro 2
8.3
El destino de Danilo dio un giro drástico cuando Carolina le confesó su embarazo. Marcado por traumas de infancia y el temor a heredar la violencia de su progenitor, él rechazó el aborto. Tras pactar la custodia absoluta del bebé, Danilo halló un propósito vital imprevisto. Pese a la negligencia materna y un nacimiento anticipado, la llegada de Gael lo cambió todo. Hoy, aquel hombre temeroso es un padre soltero, entregado por completo a proteger a su pequeño hijo.
Portada de la novela Di Que Soy Tu Cariño
9.6
El matrimonio de Christine es una farsa cruel. Wesley, obsesionado con su antiguo amor Jessica, la abandona en plena boda y solo finge afecto a su regreso para cumplir sus propios fines. Tras descubrir que su relación fue una manipulación constante, Christine recibe una fría demanda de divorcio que destroza sus ilusiones. Con el corazón roto pero el alma decidida, ella se marcha jurando que su retorno estará marcado por una fuerza y determinación renovadas.
Portada de la novela El precio de su traición pública
9.2
Lo que prometía ser una romántica declaración de Año Nuevo se convirtió en una pesadilla cuando Alejandro presentó a otra mujer como su prometida. Tras un año de amor oculto, él intentó borrar mi existencia y me trató como a una desconocida. Pero no me marcharé derrotada. Ante sus amenazas tras mi renuncia, le impuse un alto precio: dos millones de pesos a cambio de mi silencio. Si no paga, su futura esposa conocerá cada detalle de su infame engaño.
Portada de la novela La esposa que dejó ahogarse
7.8
Después de años de entrega, Alejandra recibe un disparo por Cristian, su esposo, quien solo tiene ojos para su protegida, Giselle. El desprecio alcanza su punto máximo en un yate con una bomba: él decide salvar a Giselle y abandona a Alejandra a su suerte tras exigirle que desactive el artefacto. Hastiada de ser un escudo sacrificable y tras perder a su hijo, ella decide no detener la explosión. Fingirá su muerte para huir de su sombra y renacer lejos de él.