Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Me Equivoqué y te Perdí

Me Equivoqué y te Perdí

En esta continuación, la Baronesa Oscura Laila Collins y el Alfa Erick Volkov protagonizan un intenso duelo de voluntades marcado por sus fuertes personalidades. La trama se complica con la llegada de los gemelos Dominik y Alex Collins, cuya soberbia y celos agitan el entorno familiar. En medio de una guerra racial y engaños profundos, el odio y los prejuicios desafían un sentimiento que busca probar que el amor auténtico no conoce límites ni despedidas.
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

Los gemelos Collins tenían de cabeza a sus padres, ya que se desaparecían y nadie los encontraba, eran buenos alumnos en la escuela, pero también participaban en algunas peleas con compañeros de clase que los dejaban ganar por miedo a la furia de su padre, el rey de los vampiros

Martha una vez llegó más temprano para recogerlos y antes de ingresar una maestra le hablo con un poco de temor al ser la reina, tratando de prevenirla

—Su majestad ehm… sus hijos están… peleando en el patio con otros compañeros de la escuela, no hacen caso a nadie, ni siquiera al director, nos amenazan con decirles a ustedes para que nos castiguen porque ellos son los príncipes

Para ella escuchar que sus hijos los toman de escudo y hacer lo que les venga en gana, hizo enfurecer a la reina que contesto airada

—¡Así que eso están diciendo!, ¿podría llevarme hasta donde están peleando mis hijos, por favor?

La maestra la observo con temor y titubeando contesto

—Ve… venga, su ma… jestad, por aquí

Todos los que la vieron se hicieron a un lado haciendo la venia por respeto a su reina al reconocerla, ella iba con su semblante muy enojado, altiva como ninguna y muy seria, cuando llego hasta el patio de la escuela muchos se hicieron a un lado entonces ella pudo observar como peleaban sus hijos con muchos niños que los golpeaban a diestra y siniestra cayendo muchos de ellos con sangre en la comisura de los labios además de burlarse de ellos

Ver esa escena la enfureció mucho y solo hablo una vez con voz dominante y enojada a sus hijos

—Dominik y Alex, ¡basta ya! Vienen para acá en este mismo instante, ¡obedezcan!

Al escuchar la voz de su madre, ambos pararon la pelea y agacharon sus cabezas, acercándose a Martha sin alzar su mirada, a lo que ella siguió ordenando

—¡Vayan al auto ahora mismo!, ya hablaré con ustedes

Ambos príncipes sin decir ni una palabra se fueron hacia la salida y entraron al auto, mientras Martha hablaba con todos

—En nombre del rey, de mí y de mis hijos les pido disculpas por el mal comportamiento de ellos, ya recibirán su castigo, además quería preguntar a las autoridades de la escuela ¿Por qué no me informaron de lo que estaba pasando aquí?

El director, un hombre regordete, habló muy asustado sin dejar de mirarla con miedo, ya que Él es humano

—Perdón majestad, es que… sus hijos nos amenazaban con que eran los príncipes y nadie podía doblegar su voluntad y… que ellos nos acusarían para que el rey nos castigue y… nosotros le tememos al rey 

Ella comprendió de inmediato lo que estaba pasando y no le gusto nada lo que sus hijos hacían, pero siguió hablando

—Es cierto, son los príncipes, pero nadie les ha dado derecho a lastimar a nadie, serán castigados por su padre y por mí, además cuando regresen serán tratados como todos los estudiantes de esta escuela, me será informado su comportamiento ¿entendido?

El director asintió con su cabeza mientras Martha dio media vuelta con su rictus de enojo, le dieron su espacio mientras caminaba hacia el auto, los gemelos al verla con esa actitud se asustaron porque ella casi nunca ponía esa expresión que traía, entonces Dominik comento

—Alex, mi mamá está muy enojada, ahora sí, creo que nos va a castigar y mi papá se va a enojar con nosotros también, estamos fritos hermano, ¡nos van a freír en el sartén del infierno!

Alex no comentaba nada, pues por dentro ya sabía las consecuencias de su mal comportamiento, así que solo se quedó callado y agacho su cabeza muy arrepentido

Martha solo entró al auto al lado de sus hijos, entonces ordenó el regreso a palacio, no los observaba ni les hablaba y eso más asustaba a los niños, cuando su madre hacía eso era que los llevaba junto a su padre y abuelo, quienes eran muy duros en sus castigos ya los conocían e iban muy aterrados porque las consecuencias de sus actos tendrían el castigo de sus padres y abuelo lo único a lo que le temían

Cuando entraron a palacio miraban los portones con paciencia, pues al cerrarse ellos quedaban dentro a merced de quienes los aman, pero a la vez son muy rígidos en su ser, su padre los amaba, los consentía, sin embargo, siempre les había enseñado a no abusar de su condición de príncipes y en eso justo le desobedecieron

Martha bajo del auto que le fue abierta la puerta por el chofer, los gemelos detrás de ella, se miraban entre sí porque de verdad que debe estar muy enfadada, pues era la costumbre de ella besarlos siempre que iba a recogerlos a la escuela y hoy ni siquiera una mirada

Cuando llegaron ante el despacho del rey, Martha toco la puerta siendo recibida por un

—Pasa mi amor, está abierto siempre para ti

Abrió la puerta y se hizo a un lado ordenando con voz fuerte

—¡Entren y siéntense allí en el sofá!

Alexander, cuando la escuchó tan enojada, sospechó de inmediato que sus hijos hicieron alguna travesura, pues no los dejo siquiera que lo saluden de beso como siempre lo hacían, y a Él le encantaba, entonces solo pregunto

—¿Pasó algo con ellos mi amor?

No pudo contestar la reina, porque el abuelo Vlad entraba en ese preciso momento y al sentir el ambiente pesado, a los niños sentados en el sofá muy callados, a su hijo observándolos y a su nuera con cara de enojo, solo pregunto

—¿Qué está pasando aquí?, Martha, ¿por qué estás tan enojada?

Martha solo lo observo y le pidió que se sentase, que ya iba a explicarlo todo, espero que su suegro se sentara y comenzó a hablar mientras caminaba de un lado a otro

—Alexander, tus hijos en la escuela han estado aprovechándose de su condición de príncipes, golpeando a los compañeros y amedrentando a las autoridades de la escuela, amenazándolos con acusarlos ante ti para que los castigues, hoy los encontré golpeando a varios compañeros que no hacían nada por defenderse por las amenazas de ellos dos

Alexander, al escuchar la explicación de su esposa, se encendió de furia, su rostro se fue transformando en un gesto demoníaco, a lo que Vlad su padre, se levantó del sofá suplicando por sus amados nietos, pues conocía el carácter de su hijo cuando se enfurecía

—Hijo, trata de calmarte, por favor, aún son unos niños, Alexander, ¡escúchame carajo!, ¡cálmate primero!, piensa con calma

Los gemelos al ver a su padre transformándose se asustaron de verdad, puesto que Él solo hacía eso cuando de verdad estaba lleno de furia, a lo que bajaron su mirada muy temerosos de la reacción de su padre, sus pequeños cuerpos temblaban de miedo

Al escuchar a su padre Vlad, el rey trató de calmarse, pero ya no podía, pues justo le habían desobedecido una orden directa, la orden principal que les había mencionado, por lo que grito enfurecido

—¿Pero qué les pasa a ustedes? ¿Ustedes dos desobedecieron una orden mía?, ¿se atrevieron a amenazar a todos? ¡Maldita sea!, pues ahora serán castigados

Su padre Vlad trato de interceder por sus nietos, suplicando, algo inusual en Él

—Hijo, por favor cálmate, todavía son unos ni…

Alexander miro a su padre con esos ojos rojos llenos de furia interrumpiéndolo

—Padre, por favor, ¡no te entrometas!, esto es entre mis hijos y yo, además te pido que te vayas, por ahora, déjame resolver esto, debo castigarlos

Vlad a pesar de que estaba de acuerdo con su hijo, temía que el castigo fuera muy cruel a pesar de que Él también los había usado y adoraba a sus nietos, así que trato de nuevo de abogar por ellos

—Alexander, por favor no los castigues tanto, yo te prometo que…

Alexander grito enfurecido de nuevo

—¡Basta, papá! Vete de aquí, déjame corregirlos, ¡son mis hijos, no los tuyos! Además, gracias a tus enseñanzas soy lo que soy ahora, así que te pido por favor papá, déjame a mí, te amo demasiado, pero en esto prefiero que… te hagas a un lado

Al darse cuenta de que no iba a poder hacerlo cambiar de opinión, optó por irse, se despidió de sus nietos muy triste, pero rogándoles que obedezcan a sus padres, salió dándole un beso en las mejillas a su hijo y a su nuera

Los gemelos Collins, cuando vieron a su abuelo irse y la puerta cerrarse tras de sí el miedo entro a sus corazones y exhalaron un largo suspiro, dispuestos a recibir el castigo de su padre, que conociéndolo no sería nada bueno, ni fácil de cumplir

Recibir un castigo del rey de los vampiros, aunque sea tu amoroso padre es algo intimidante y más ahora que ni su abuelo fue capaz de ablandar su corazón enfurecido, ahora solo viene la espera de saber cuál es su castigo por la falta que cometieron

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Como un fénix renacido
8.4
Tras pagar con tres años de prisión su implacable venganza contra quienes dañaron a su familia, Christina enfrenta un mundo que la rechaza. Con su honor destruido, nadie esperaba su espectacular regreso. Sin embargo, Harold, un influyente y poderoso hombre, desafía las críticas sociales al demostrarle una devoción pública total. Apoyada en este amor incondicional, ella logra resurgir con fuerza, dejando atrás el pasado para alcanzar una vida de gloria.
Portada de la novela Deseos cruzados. Sin salida
8.6
En el desenlace de Deseos cruzados, Gabriela Johnson lucha por su vida en condiciones extremas. Gestando un hijo en secreto, debe ocultar su embarazo mientras sobrevive a marchas forzadas por la selva bajo un entorno hostil. En medio del peligro, surge un protector inesperado que la ayudará. Mientras tanto, Brat inicia una misión de rescate contra rebeldes colombianos, decidido a recuperar a los suyos en una carrera contra el tiempo donde rendirse no existe.
Portada de la novela El Despiadado Regreso del Maestro Caído
8.1
Diez años después de que Camilo Viveros destruyera mi carrera, regresa fingiendo ser un héroe al costear la operación de mi padre. Sin embargo, su prometida revela una verdad devastadora que causa la muerte de mi progenitor. Camilo la encubre y me tacha de loca ante el cadáver. Me creen vulnerable, pero un mensaje anónimo me ofrece las pruebas necesarias para hundirlo. Acepto la alianza; las lágrimas se han secado y mi venganza contra él empieza ahora.
Portada de la novela IMPERIUS - VOL I
8.5
Bajo el yugo del Imperio Stormhaven, la galaxia sucumbe al terror y la fuerza bruta. Orión Stormhaven, un sucesor letal, surge para blindar el mandato imperial frente a cualquier amenaza. En un entorno plagado de parientes hostiles y socios con planes oscuros, deberá sobrevivir a una conspiración gestada en su propio linaje. Esta épica de ciencia ficción narra una lucha por el poder absoluto donde la corona se conquista mediante el engaño y el sacrificio.
Portada de la novela Mi Corazón de Piedra: Ni Una Mirada Atrás
8.9
Sofía vive un calvario cuando Carmen causa la muerte de su hija y Alejandro, su esposo, la traiciona cruelmente. Él celebra el embarazo de su amante e intenta mutilar a Sofía para salvar a su hijo ilegítimo, dejándola morir en un incendio. Tras sobrevivir, ella resurge impulsada por una sed de venganza. Años después, convertida en una mujer plena y libre, desprecia las súplicas de un Alejandro arrepentido, arrojando su doloroso pasado al olvido total.
Portada de la novela Mi profesor es un psicopata
9.2
La vida de Sofía, una estudiante ejemplar, se desmorona tras recibir una nota injusta de su profesor. A sus dieciocho años, este incidente la despoja de su inocencia y la sumerge en una pesadilla orquestada minuciosamente para destruirla. Sin escapatoria aparente, se ve obligada a resistir un destino atroz plagado de violencia, secuestro y abusos. En medio de este perverso juego de manipulación, ella deberá luchar por sobrevivir y burlar a su captor.