Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Matrimonio y herencia?

Matrimonio y herencia?

Tras años de amar en silencio a un apuesto y rebelde heredero, ella se ve obligada a aceptar un matrimonio secreto pactado por sus familias para asegurar una fortuna. Él, convencido de que ella es una oportunista interesada en su dinero, jura hacer de su vida un infierno cotidiano. No obstante, al convivir con ella y notar su verdadera esencia, el desprecio del millonario se desvanece, dando paso a una pasión que jamás imaginó sentir.
Capítulos
Compartir

Capítulo 2

Estoy despertando algo desorientada, siento los parpados pesados, me siento terriblemente cansada, como si hubiera despertado de un largo y pesado sueño, cuando termino de abrir completamente mis ojos parpadeo varias veces tratando de acostumbrarme a la penumbra en la que estoy sumergida.

No reconozco este lugar, es muy poco lo que logro ver, pero sé que no estoy en mi departamento, donde carajo estoy.

Empiezo a recobrar cada vez más el sentido, reconozco que estoy en una cama y comienzo a palpar con las manos, siento un bulto a mi lado, que es esto, el bulto se mueve un poco y reconozco que es una persona, comienzo a sentir miedo al no saber quién es quién está a mi lado y por qué esta aquí conmigo, no sé qué diablos paso, estaba en un bar y después… nada, mi mente está en blanco, comienza a dolerme la cabeza al intentar recordar.

El bulto comienza a moverse, me armo de valor y decido que mirare quien es la persona que está a mi lado, le preguntare que carajo hace aquí conmigo en una maldita habitación, me quedo a unos escasos centímetros tratando de identificar quien es, cuando por fin logro distinguir lo que es una cara frente a la mía -AAAAAA- grito, el poco valor que había reunido se esfuma al toparme de frente con aquel desconocido.

-Quien mierda eres- escucho una voz grabe y bastante sensual, que carajo estoy pensando, donde la he escuchado antes me suena familiar.

-donde estamos? - vuelve a decir, suena igual de confundido que yo, talvez solo fuimos dos ebrios que terminaron yéndose juntos en plena borrachera.

Bueno tengo que averiguar por qué estamos aquí, y si no paso algo más grave de lo que tenga que lamentarme.

Rápido salgo de la cama, doy varios trompicones al no reconocer el lugar, busco algún interruptor o alguna puerta, algo que me deje ver con más claridad o en todo caso salir corriendo de aquí, qué tal si es un asesino y me trajo a esta casa después de drogarme, o yo que se, mierda, tengo que dejar de ver tantas películas.

Encuentro el pomo de la puerta y dudo por un momento si abrirla y salir corriendo de este lugar, pero me gana la curiosidad así que paso mi mano de largo y logro encontrar lo que parece ser un interruptor, por fin se enciende la luz, me lastima los ojos así que vuelvo a cerrarlos con fuerza, escucho movimientos y sospecho que el extraño de voz sexi se está levantando, así que me tallo rápidamente los ojos y me obligo a abrirlos para estar alerta a cualquier movimiento, empiezo a acostumbrarme rápidamente a la luz, trato enfocar mi mirada a la persona que hablo hace un momento, paso mis ojos por la habitación buscando al hasta ahora desconocido y veo que estamos en un cuarto enorme y muy lujoso, la pared del fondo es negra con algunas partes de madera de las cuales tiene luz por debajo, en medio, la cama donde hasta hace unos momentos estaba acostada con ese extraño, tiene una sala, mi exploración se detiene abruptamente al fijar por fin la vista en aquel hombre.

¡PERO QUE!

La persona que está frente a mi es William, el sexi y estúpido William Barker, el mismo del que estuve enamorada en el instituto, me gusto por años, pero el jamás se interesó por mí, a veces ‘’platicábamos’’ si es que se le puede llamar así a cruzar dos palabras o un saludo, de todas maneras, fueron escasas veces y solo por mera cortesía ya que nuestras familias estuvieron o están asociadas, y ahora estamos aquí, juntos, en una habitación.

¿es su casa? ¿el me trajo? Espera… MI ROPA.

Palpo inconscientemente mi cuerpo y fijo mi vista en mi ropa, suspiro aliviada al darme cuenta de que todo está en su lugar.

Estoy tan metida en mis pensamientos que olvide que la persona en la que estoy pensando está en la misma habitación conmigo.

Vuelvo a entrar en sí y a ser consiente de mi entorno cuando escucho que carraspea.

-Sabes que está pasando y por qué estamos aquí- escucho decir a William por fin.

-no sé, estoy igual que tu- respondo, no sé si me ha reconocido porque yo a él vaya que sí, él siempre fue muy ajeno a mí, a pesar del vínculo entre nuestras familias, él no me dedicaba ninguna mirada, así que dudo que después de años se acuerde de mi o de mi aspecto en todo caso.

-oye espera, tu…. te conozco verdad? Tu eres esa chica del instituto, la hija de los Brind, eres Vicky…. Verónica… a, si, Valentina- dice con indiferencia, vaya sabia que no era de su agrado por su evidente manera de evitarme en cada reunión o evento familiar, las veces que el o yo llegábamos a ir claro, esas cosas nunca me agradaron.

-sí, soy yo, y tú eres William- contesto intentando sonar igual de indiferente, se abra dado cuenta de mi asombro hace unos minutos? si es así moriré de vergüenza.

-sí, claro que sabes quién soy- me dice en un tono burlesco, pero que idiota.

- ¿tú sabes por qué estamos aquí y como es que llegamos? yo no me acuerdo de nada, supongo que tú me trajiste, y viendo que tenemos la ropa puesta no ha pasado nada- dice.

Quedó perpleja por sus palabras, al parecer no fui la única que pensó en que algo más pudo a ver pasado o se dio cuenta de mi gesto de hace unos momentos inspeccionando si tenía mi ropa puesta, pero que vergüenza, siento mi cara arder lo que me asegura que para este punto parezco un tomate.

Me percato de sus palabras después de llorar por dentro por la vergüenza que acabo de pasar, ¿qué dijo? ¿Que yo lo traje?

-Claro que no! Que te hace pensar que yo te eh traído- le contesto con el mismo tono arrogante que él ha estado utilizando conmigo.

-bueno entonces dime que hacemos aquí, porque es más que obvio que yo no te eh traído-.

No sé si ofenderme por lo que dice, ya que noto un tono de ironía en su voz, como si fuera obvio que nunca saldría con una chica como yo, bueno sé que no soy el tipo de voluptuosa y despampanante como con las chicas con las que siempre sale, pero eh mejorado bastante desde el instituto, eh dejado de usar mis molestos lentes, los eh cambiado por unos de contacto, mido 1.65 que es una estatura promedio, supongo… tengo el pelo castaño obscuro, ojos azules, piel blanca, soy bastante delgada, tengo las caderas marcadas un buen tamaño de piernas, y un busto y trasero acorde a mi cuerpo, bastante decente a decir verdad, bueno tengo lo mío, no soy copa DDD ni tengo un enorme trasero pero tengo mis muy buenas curvas, como sea, pienso contestarle de la misma manera.

-pues también es mas que obvio que yo tampoco me hubiera ido contigo por ninguno motivo muchos menos traerte yo misma, no tengo idea que hacemos aquí, y sabes que, mejor deberíamos buscar la manera de salir de aquí- digo ahora si molesta, y demostrándolo, quien se cree que es, siempre actuó como un completo idiota.

Voltea a verme y me ofrece una sonrisa irónica de lado, mierda sí que es guapo, es alto muy alto calculo mide 1.90, es delgado pero grueso, no del tipo de grueso que parece que no cabe en una camisa por el tamaño de sus exagerados músculos, tiene la espalda ancha achicándose un poco hasta llegas a su pubis, brazos musculosos, se mira a través de su camisa lo marcado que esta, y buen trasero, dios su trasero, su cara parece echa por los dioses, ojos color verdes amielados, piel blanca, cabello castaño claro, con una boca carnosa y rosa, cara afilada, nariz fina, mandíbula marcada, su delicioso, perfecto y besable cuello, y la manera tan sexi en la que sus venas sobresalen de sus brazos y sus manos tan bien cuidadas…. porque tiene que ser tan guapo, me le quedo mirándolo más de la cuenta, cosa que nota, solo sonríe y se llame el labio de abajo.

Oh no, se ha dado cuenta, tengo que dejar de ser tan malditamente obvia, opto por actuar indiferente para tratar de rectificarme, aunque sea un poco así que solamente volteo los ojos, pero sospecho que me eh vuelto a poner roja.

NOTA: no pude editar el primer capitulo así que les dejo esta mejor versión en este capitulo :)

También te puede gustar

Portada de la novela Contrato de amor: secretos y promesas
8.1
Tras sufrir una traición, Clara Martins intenta rescatar su negocio en São Paulo. La solución llega con Enzo Albuquerque, un magnate de su pasado que le ofrece un matrimonio de conveniencia para resguardar su legado. Aunque el acuerdo prohíbe el amor, la chispa resurge entre ambos. No obstante, un embarazo secreto y las sombras que persiguen al millonario ponen en riesgo este nuevo comienzo, amenazando con separar sus vidas antes de que logren sanar.
Portada de la novela Destinada al ceo
8.5
Después de ser víctima de las falsas promesas de Lucas Sallow, opté por alejarme de sus mentiras para empezar de cero. No obstante, el azar nos cruza de nuevo por mediación de mi mejor amiga, exponiendo cicatrices que creía cerradas. Pese a mi firme intención de no perdonarlo, este encuentro fortuito revive una atracción que juré olvidar. Me debato entre ceder ante este antiguo deseo o resguardar mi alma del hombre que más dolor me provocó en el pasado.
Portada de la novela El Calor del Oriente
9.6
Zabdiel Mubarack, actual jeque de Norusakistan, lidia con un reino inestable y el comportamiento errático de su hermano Zahir tras perder a su progenitor. Para legitimar su mandato ante una población escéptica, se ve forzado a contraer un matrimonio de conveniencia. En este contexto, la fotógrafa Isabella Stone arriba al país buscando nuevos retos. Su inesperado cruce con el líder árabe desafiará las normas locales y transformará sus destinos para siempre.
Portada de la novela El CEO infértil y su Esposa millonaria.
8.2
El imperio de Elliot Connor agoniza y solo la herencia de su abuela puede salvarlo, a condición de que contraiga matrimonio. Yessica Acebedo, una doctora que lo ha amado siempre en silencio, acepta ser su esposa. Sin embargo, la paz se rompe cuando ella queda embarazada; Elliot, convencido de su propia infertilidad, la acusa de engaño. Tras la huida de Yessica, él descubre que ella es una rica heredera y que su diagnóstico era erróneo. Ahora, buscará redimirse.
Portada de la novela La novia de segunda del CEO
8.1
Tras una noche de bodas marcada por la traición, Nadine descubre que su marido fingió una disfunción para evitarla, pues su corazón pertenecía a otra mujer. El divorcio la convierte en el blanco de humillaciones públicas, siendo señalada como una mujer sin futuro. No obstante, un influyente y apuesto CEO aparece para cambiar su suerte. Pese al desprecio social, ella desconoce que este hombre la deseaba en silencio y está decidido a protegerla con una pasión inigualable.
Portada de la novela La Santísima Virgen
9.1
Tras la trágica muerte de Mateo en la finca Castillo, Lina Salazar sufre la traición de Máximo y la Matriarca. Siendo inocente, es señalada para encubrir a la verdadera asesina, su hijastra Scarlett. En medio de su desesperación, una entidad mística le concede el poder de la Divina Gestación. Ahora, la antigua bailarina utilizará este don sagrado para concebir herederos perfectos, iniciando una fría y letal venganza contra la familia que la destruyó.