Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Matrimonio relámpago con el magnate, estoy muy mimada

Matrimonio relámpago con el magnate, estoy muy mimada

Elena desafía las críticas de la élite al unirse en matrimonio con el magnate más poderoso. Aunque el acuerdo inicial era de dos años, él se resiste a dejarla ir y la protege con fervor. En medio de este romance, se revelan las facetas ocultas de ella como hacker, experta en tecnología y artista de renombre. La intriga se dispara cuando un imperio del lujo busca a su heredera, quien posee un parecido asombroso con Elena. ¿Podrá ella proteger sus secretos?
Capítulos
Compartir

Capítulo 3

"Su padre una vez rescató a tu abuelo del abismo. No podemos pasarnos de la raya", dijo Lise. "Solo ignórala. Alguien como ella no merece tu tiempo".

Sophia soltó un suspiro. "Aun así, muchos chicos ricos de la escuela parecen sentirse atraídos por ella. ¿Y si de verdad termina saliendo con uno de esos herederos?".

"¡Imposible!", exclamó Lise con desdén. "Con un origen como el suyo, incluso si un hombre rico la mantiene unos días, ya sería más de lo que podría esperar".

Sophia se quedó callada e hizo un puchero. La amargura en su pecho no disminuía. Sin importar lo que costara, ¡haría que Elena se fuera de Bramville para siempre!

Dentro de una de las salas VIP del club, Henry se reclinó en el sofá, con una postura relajada pero distante. Sus ojos no tenían calidez y sus pensamientos estaban claramente en otra parte.

Los dos hombres sentados frente a él conversaban, pero no les dedicó ni una sola mirada.

Entonces entró Ashton, con el rostro lleno de tensión. Se acercó directamente a Henry, se inclinó y le susurró: "Señor, se escapó. No pudimos atraparla".

La expresión de su jefe se endureció al instante, y desvió su mirada hacia él. "Repite eso".

Ashton se puso rígido. "Es culpa mía. Los hombres que envié informaron que se movía con rapidez. Se les escapó antes de que pudieran reaccionar. Para deshacerse de dos guardaespaldas entrenados con tanta facilidad, debe tener habilidades".

Henry habló en un tono bajo y firme, con un toque de brusquedad: "¿Así que ella tiene habilidades, o tus hombres fallaron?".

El asistente no supo qué decir. Los dos hombres que había asignado eran exmercenarios que ahora trabajaban como guardaespaldas, así que ni siquiera él esperaba que perdieran de vista a una universitaria.

"¿Revisaste las grabaciones de vigilancia cercanas?", preguntó Henry.

"Lo hice", respondió Ashton. "Nunca apareció en ninguna de ellas. Evitó todas las cámaras a propósito".

¿Se había deshecho de guardias entrenados y se mantuvo fuera del alcance de todas las cámaras? Una mirada más profunda apareció en los ojos de Henry, y una leve sonrisa apareció en sus labios. Así que la estudiante destacada del Departamento de Informática de la Universidad de Bramville tenía más de lo que parecía.

Mientras tanto, Jaycob llevó a Elena directamente a una habitación privada y abrió la puerta. "Puedes entrar".

"Te lo agradezco", respondió ella, entrando.

Jaycob la siguió y anunció: "Señor, la señorita Gómez ha llegado".

Samuel Campos, que estaba en el sofá, se giró de inmediato y se puso de pie. "Elena, me alegra que hayas venido".

Como sucesor del Club Enclave, Samuel aún no había tomado el control total. Por ahora, se enfocaba en dirigir su propia empresa tecnológica.

En el trabajo era puramente profesional: perspicaz y eficiente. Fuera de él, se relajaba; había una serenidad elegante en su manera de ser.

Se conocieron gracias al profesor James Burgos. Samuel valoraba la habilidad de Elena y ya le había ofrecido un puesto como socia en su empresa. Su experiencia sería su aporte, y tendría control total sobre su horario. Aun así, ella aún no había aceptado oficialmente.

No muy lejos de ellos, los demás en la sala también dirigieron su atención hacia la joven.

Bajo el resplandor de las luces de cristal, su figura destacaba de una manera casi irreal. Su cabello caía suavemente por su espalda, su piel captaba la luz con un brillo suave y sus rasgos tenían una elegancia tranquila que atraía todas las miradas de la sala.

"Señor Campos", comenzó ella, ofreciendo una pequeña sonrisa.

Por casualidad, su mirada se cruzó con la de Henry, y se quedó paralizada.

¡Era él, el hombre de anoche!

¿Qué hacía aquí? ¿Y qué relación tenía con Samuel?

Durante un breve segundo, Ashton mostró un atisbo de sorpresa antes de bajar la voz. "¡Es ella!".

Desde el momento en que entró, Henry ya la había reconocido. Sus ojos permanecieron fijos en ella, firmes e indescifrables.

Sin mostrar nada, Elena se acercó a Samuel y le puso la memoria USB en la mano. "Todo está restaurado. Puedes comprobarlo".

El alivio cruzó el rostro del hombre al tomarla. "Gracias. Te debo una".

"No fue para tanto".

Recostado en el sofá, Evan Fuentes la observaba con claro interés y un deje de diversión en la mirada. "Samuel, ¿no nos presentas a tu invitada?".

"Elena Gómez. Estudia informática en la Universidad de Bramville", dijo el aludido. "Planeo incorporarla a la empresa como ingeniera". Se volvió un poco y continuó: "Elena, te presento a Evan Fuentes, de Joyas Aura, y a Henry Vallejo, que dirige el Grupo Génesis".

Ambos eran muy influyentes en toda la ciudad. Cualquiera que prestara atención sabía exactamente quiénes eran.

Elena sintió una sacudida.

¡Así que él era Henry Vallejo! El mismo tipo con el que pasó la noche y al que le dio un cheque resultó ser el hombre más rico de la ciudad.

Eso significaba que los dos sujetos que intentaron agarrarla antes trabajaban para él.

De todas las formas en que podían salir las cosas, acabó cayendo directo en sus manos.

Cuando sus miradas se cruzaron de nuevo, algo en la de él la inquietó, aunque no se notó en su rostro. Mantuvo un tono firme al saludar a Evan y Henry.

Evan le respondió con una sonrisa relajada.

El silencio se prolongó un momento antes de que Henry hablara, con voz uniforme. "Nos volvemos a encontrar".

No enfatizó las palabras, pero el significado era claro.

Samuel miró entre ellos, mostrando curiosidad. "¿Ya la conocías, Henry?".

Elena intervino antes de que el otro pudiera responder. "Solo nos encontramos una vez, y entonces no sabía quién era".

La comprensión se reflejó en el rostro de Samuel. "Entendido", pronunció.

Henry no añadió nada, y Elena soltó poco a poco el aire que contenía.

Desde un lado, Evan observaba el intercambio con atención, con la mirada yendo de uno a otro. Algo no cuadraba. Nunca había visto a Henry entablar conversación con una mujer que apenas conocía. Solo eso llamó su atención.

Una leve sonrisa se dibujó en su rostro mientras se inclinaba hacia delante. "Señorita Gómez, ¿quiere tomar algo?", inquirió.

Una leve sonrisa apareció en los labios de Elena. "Paso. No bebo".

Ya lo había decidido. ¡El alcohol no era algo que volvería a tocar!

"No bebes?", intervino Henry, en una voz tranquila y distante.

La noche anterior decía lo contrario. Entró en su habitación oliendo a alcohol, pero ahora estaba allí, actuando como si no bebiera.

Elena contestó sin inmutarse: "No puedo. Soy alérgica".

"No tienes muy buen aspecto. ¿Te sientes mal?". La preocupación se mostró en los ojos de Samuel al mirarla.

Elena tosió un poco y negó con la cabeza. "Estoy bien. Solo caminé demasiado rápido para llegar hasta aquí".

La mirada de Henry se detuvo en ella, fría e ilegible. Había conseguido deshacerse de dos guardaespaldas entrenados, pero aun así acabó justo delante de él. Esta vez, no la dejaría escapar.

"No te quedes ahí parada", dijo Samuel. "Siéntate un rato".

La joven no tenía intención de quedarse. "No pasa nada. Ya entregué la memoria. Debería volver al campus".

"Entonces envíame un mensaje cuando llegues", comentó él. "Quiero saber que llegaste sana y salva".

"De acuerdo".

Los ojos de Elena recorrieron brevemente a Henry y Evan, y les dedicó un leve asentimiento antes de darse la vuelta y salir.

Este último la vio marcharse y esbozó una sonrisa. "Samuel, ¿siempre cuidas así de tus subordinados, o ella es una excepción?", preguntó.

Una suave sonrisa se dibujó en el rostro del aludido. "Te equivocas. Trato a todos mis socios por igual".

El significado era obvio. No veía a Elena como alguien que trabajaba para él.

Sin previo aviso, Henry se levantó. "Ustedes sigan. Tengo algo que atender", declaró.

No esperó respuesta y salió.

Ashton lo siguió de inmediato.

Evan apenas reaccionó, ya que estaba acostumbrado. Samuel, en cambio, parecía inseguro, como si se preguntara si había hecho algo mal.

Al darse cuenta de eso, Evan le restó importancia. "Así es él. No te lo tomes personal. Vamos, toma algo".

Sirvió un vaso mientras hablaba.

Samuel apartó la vista de la puerta y asintió cortésmente. "De acuerdo".

A solo unos pasos de la habitación, Elena oyó a alguien detrás de ella.

"Señorita Gómez, espere un momento", llamó Ashton.

Elena se detuvo y se volvió. Dos figuras altas se dirigían directamente hacia ella. Desde el momento en que se dio cuenta de quién era Henry, ya sabía que la noche anterior no terminaría tan fácilmente.

¡Sigue viendo!
¡La historia se está poniendo intensa! Cambia a la App para seguir leyendo
Desbloquear todos los episodios
Abrir el sitio web oficial

También te puede gustar

Portada de la novela Él prefirió a su hijo secreto antes que a nuestro cachorro no nacido.
8.4
Tras un lustro casada con el magnate Emilio, Elana halla una verdad devastadora: él tiene un hijo oculto con una influencer. La frialdad de su esposo durante una gala desencadena una tragedia donde ella pierde su embarazo. Tras sufrir un atentado orquestado por la amante de Emilio, Elana sobrevive y finge su fallecimiento. Decidida a resurgir, escapa a Zúrich para forjar una nueva identidad y planear su retorno desde las sombras, lejos de su pasado.
Portada de la novela Su Precio, Su Obsesión (Romance erótico con multimillonario / Romance oscuro)
9.3
La huérfana Bella Hale, cansada de la miseria, encuentra a la hija perdida del implacable Lucian Rodriguez. En lugar de bondad, propone un pacto oscuro: entregará su libertad y sumisión total al magnate a cambio de una vida de opulencia y protección. Al integrarse en el entorno cruel del millonario, la supervivencia deriva en una peligrosa obsesión. Bella comprenderá que este acuerdo con el diablo conlleva un costo letal, donde el rencor y la pasión podrían consumirlos.
Portada de la novela De Joven Pobre A Esposo Adecuado
9.0
Sofía, quien pasó de la riqueza a la escasez tras la quiebra de su familia, sobrevive vendiendo sus pertenencias hasta que reaparece Mateo. Aquel chico humilde que ella defendía en clase es ahora un poderoso magnate que paga sus deudas por una promesa del pasado. Entre la frialdad de él y la envidia de Raúl, Sofía enfrenta una relación intensa y posesiva. Ambos deberán superar viejos rencores y secretos para ver si su unión puede forjar un nuevo imperio.
Portada de la novela El Mayor Error
7.8
Alexa Johnson pensó que vivía un cuento de hadas hasta que Elijah Perkins destrozó sus ilusiones. El magnate la dejó estando embarazada, afirmando que casarse fue un error y prefiriendo su libertad. Tras tres años de ausencia, el millonario regresa arrepentido buscando el perdón de la mujer que despreció. No obstante, Alexa ha cambiado y el dolor pasado le impide aceptarlo de nuevo. ¿Podrá Elijah reparar el daño y recuperar el amor que él mismo desechó?
Portada de la novela El réquiem de un corazón roto
9.5
Rachel sacrificó todo por Brian, esperando que su amor fuera recíproco. Sin embargo, la reaparición de una antigua novia de él y ser abandonada en su propia boda le revelaron su insignificancia. Tras enfrentar cirugías sin apoyo, decide alejarse para siempre. Cuando Brian descubre que ella tiene una enfermedad terminal, el remordimiento lo consume e intenta recuperarla. Pero ya es tarde: Rachel, libre de su obsesión, solo responde con una gélida sonrisa.
Portada de la novela Esposo Sometido, Vida Nueva
9.8
Tras una década de matrimonio, Mateo enfrenta una dolorosa realidad en su aniversario: Sofía, su esposa, lo traiciona con Marcos, su asistente. Mientras él fue el pilar invisible de su éxito comercial, ella lo desprecia y celebra con su amante, entregándole lujos y desechando su anillo. Un mensaje burlón de Marcos rompe la paciencia de Mateo. Cansado de humillaciones y de su papel sumiso, decide reclamar su dignidad y poder frente a la infidelidad.