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Portada de la novela Mama instantánea.

Mama instantánea.

Buscando solo un poco de paz para dormir antes de mi jornada laboral, decidí intervenir ante el incesante llanto del bebé de mi vecino. Lo que comenzó como una simple molestia vecinal terminó transformando mi destino por completo. Aquel padre soltero, sumido en el agotamiento, despertó en mí un amor profundo e inesperado. Gracias a su apoyo y ternura, vencí mis temores, encontrando la valentía para formar una familia y construir una vida llena de seguridad.
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Capítulo 2

Por primera vez en seis años estaba llegando tarde a la panadería, sin dormir, sin desayunar, y encima tuve que bañarme con agua fría ya que no tenia tiempo de esperar a que el agua se caliente, si arrancamos muy mal el día.

-¿Escuche que quedaste dormida?- me comenta mi mama desde la otra punta de la cocina-

-Ni siquiera dormí- gruñí-

-¿Y eso?- me pregunto sorprendida-

-Recuerdas que te dije de los vecinos que tuvieron un bebe- le pregunte-

-Si, la pareja joven, si lo recuerdo-

-Bueno, Liam no dejaba de llorar...-

-¿Liam?- me interrumpió-

-Si el bebe, así se llama-le conteste mientras terminaba de decorar unas masas- La cuestión es que fui a pedirles que lo callaran y cuando el chico abrió la puerta, Ama, deberías haber visto esa casa, ni lo Sánchez eran tan desastrosos como ese chico, te lo juro te hubiera dado un infarto con solo verlo, te lo juro, sentí lastima y lo ayude a que Liam se durmiera, pero mi señora interna no pudo con tanta suciedad y tuve ponerme a limpiar o a mi me iba a dar algo- le explique-

-¿Y la madre del bebe Liam?- pregunto curiosa-

-No tengo la menor idea, pero por lo que vi, no parecía haber rastro alguno de alguna mujer-

-¿Y el chico?-

-Lo mande a bañarse- me encogí en hombros-

-¿Lo que...?- pregunto sorprendida

-¿Que?, Se veía de la mierda, estaba hecho un asco, todo transpirado, vomitado,...horrible- me justifique-

-Y...¿Era lindo?..-

La expresión en su cara lo decía todo, se que me estaba insinuando.

-Ni siquiera pienses en eso, ni lo imagines, bórralo de ahí- señale su cabeza- Entre el sueño y la ansiedad que me dio ver esa casa,¿ Vos pensas que tuve tiempo de ver si era lindo?- cuestione-

Si tuve tiempo. Y si, era lindo. Pero no iba a decirle, conozco a esta mujer, de seguro va a querer buscar la forma de que sea mi pareja. Si es que el no tiene una.

-Te metes en la casa de un extraño de madrugada a limpiar su casa y cuidar a su bebe,...¿Y no viste si era lindo?, ¿Que clase de hija tengo?- me replico-

-Pues la ansiedad fue mas grande que el chisme-

Después de eso saco el tema de los nietos, llevaba mas de tres años con el mismo tema.

-Tienes veintisiete y yo quiero nietos- comento indignada-

-Y yo quiero una cocina mas grande, pero no siempre se tiene lo que uno quiere-

-Estoy a un paso de la tumba y ni te preocupas por darme nietos- claramente molestándome como siempre-

-No seas dramática, por el altísimo, tienes cuarenta y cinco años-

Se paso una hora molestándome con lo mismo, hasta que decidió volver a la florería, pero para mi suerte cuando se estaba yendo, Donna no tuvo mejor idea que gritarme desde el mostrador que mi vecino me estaba buscando, y eso para mi solo significa una cosa, que mi mama lo había escuchado, eso significa PELIGRO.

Salí de la cocina lo mas rápido que pude pero ya era tarde, mi mama tenia a Liam entre sus brazos y hablaba de lo mas animada con mi vecino, ¿Como mierda fue tan rápida?, ni siquiera me tarde tanto.

-¿Ama...no te estabas yendo?- los interrumpí-

-Quien podría irse con una preciosidad como esta- comento sonriendo hacia el pequeño- Alex me decía que cumplió un mes y medio hace dos días, esta tan chiquito-

¿Solo un mes y medio?, yo lo hacia mas pequeño.

-Así que...¿Alex, eh?- dirigí mi vista a mi vecino-

-Anoche no me diste tiempo de decirlo, ni de agradecerte, ni de devolverte esto- dijo mostrándome el tupper en su mano derecha-

-Es que tenia que venir a trabajar, se me hacia tarde- le informe-

-Fue la primera vez en seis años que llego tarde a trabajar y eso que es la dueña- agrego mi mama-

-Lo siento, fue mi culpa- se disculpo Alex-

Antes de que pudiera contestar mi mama contesto por mi.

-Tu no tienes la culpa, estoy orgullosa de mi hija por ser tan buena vecina, aunque me hubiera gustado que cuando vivíamos en Argentina se hubiera comportado así con los vecinos- soltó sin siquiera mirarnos-

-¿Eras mala vecina?- pregunto divertido-

-Solo voy a decir que se lo merecían, es lo único que voy a decir al respecto- me defendí-

-¿También se merecían que les robaras al gato?- pregunto mi mama sonriendo hacia Liam-

-¿Debería preocuparme?- pregunto Alex mientras me seguía observando-

-Mmm...¿Tienes un gato al que maltratas y no le das los cuidados que se merece?- le respondí devolviéndole la mirada- Si no es así, entonces no tienes de que preocuparte, vecino- sonreí-

Extendí mi mano para tomar el tupper, una vez que me lo paso camine hasta la cocina y metí dentro todas las medialunas de manteca con crema chantilly que entraron, estaban recién hechas, solo espero que le guste, salí de la cocina y mi mama le estaba comentando a Alex de mi fiesta de cumpleaños, que seria el próximo fin de semana y claro que estaba mas que invitado. La fiesta o mas bien la cena seria en mi casa. El me miro de reojo para ver si yo estaba de acuerdo, asentí y le respondió a mi mama que iría sin falta.

Mi mama se despidió de nosotros, de Donna y se marcho, dejándome sola con Alex y Liam, aunque había varias personas desayunando.

-¿Algo para tomar?- le pregunte-

-Me encantaría pero tengo que volver, tengo una video llamada de trabajo- me respondió con una sonrisa-

-Toma- extendí el tupper- Necesito un conejito de indias para que pruebe esto-

-Si me enfermo...tendrás que cuidar a mi hijo por mi...espero que lo sepas-

-Trabaje muchos años de niñera, un par de días mas no me molestaría- admití-

-Te tomo la palabra... y gracias por esto- señalo el tupper-

-No es nada- me acerque un poco mas a el o bueno a pequeño- Recuerda el trato y déjame dormir esta noche- bese su mejilla mientras acariciaba su mano-

Me sonrió, la maquina de vomito me sonrió, quizás en el algún punto no me caiga tan mal.

Una vez que Alex se fue con su bebe termine de hornear unas cosas que me faltaban y acomode todo en la cocina. También recibí la llamada mi amigo Arian invitándome a una fiesta, me hubiera encantado ir si no estuviera muerta de sueño.

Le pregunte a Donna si ella podría cerrar hoy, ya que no podía mas del sueño, sentía que en cualquier momento me iba a desmayar, dijo que no había problema, Zach y ella se encargarían. Además en un rato mi hermano vendría a hacerle compañía, ellos eran mejores amigos y algo mas pero aun no se confiesan el uno con el otro. Debo admitir que envidiaba un poco su amistad, si bien tenia algunas amigas y amigos, o ligues, propiamente dicho, mis mejores amigas estaban en Argentina.

Un rato mas tarde ya me encontraba en casa, ya me había bañado y estaba lista para visitar a mi gran y querido amigo Morfeo, como extrañaba quedarme hasta el amanecer leyendo mis preciadas historias de esa aplicación naranja pornosa que me hiso feliz tantos años. También extrañaba tanto escribir, hacia años que no escribía nada. Algún día voy a volver a hacerlo.

El sonido de golpes en la puerta principal me despertó abruptamente, parecía que iban a tirar me puerta abajo, me levante con todas las ganas de romperle la cara a patadas al que estuviera del otro lado.

No se quien se sorprendió mas, si el, con mi cara de voy a matarte mientras duermes o yo con su cara empapada en lagrimas y con Liam llorando como si no hubiera un mañana.

-¿Le paso algo al bebe?-dije abriendo la puerta de golpe para poder examinar a Liam y asegurarme de que estuviera bien-

-No...el esta bien- tartamudeo y sus lagrimas no dejaban de caer-

Tome al pequeño entre mis brazos para intentar calmarlo, cosa que logre en cuestión de minutos, le pedí a Alex que se siente mientras yo iba por agua para el, y para mi algo fuerte para bajar el susto que me lleve.

Una ves que bebió un poco de agua se encontraba mas tranquilo, con la mirada perdida en sus manos pero aun así mas calmado.

-¿Que paso?-

-Mis padres quieren quitarme a mi hijo- me respondió con la mirada perdida-

-¿Tus padres?-

Por un momento creí que diría que la mama de Liam quería quitárselo, eso tendría mas sentido, pero ¿Sus padres?.

-Mi madrastra vino hace algunos días, y tu haz visto mi casa, en ese momento era un desastre, y ella...ella..- se notaba que trataba de contener las lagrimas-

-Entiendo, pero...es tu hijo, no tiene derecho alguno a quitártelo- le replico-

¿O si?.

-En unos días va a venir un agente de servicios sociales para que vea que no soy un buen padre...no se que hacer, si me lo quitan,...yo...-

Se que no han pasado ni un par de horas de conocernos personalmente, pero me rompe el corazón, se nota que se esfuerza por ser un buen padre, no conozco toda la historia pero no creo que sea justo ni para el, ni para Liam.

-¿Y que quieres hacer?, ¿En que te ayudo?-

-No lo se,... mi casa es un puto desastre, me despidieron de mi trabajo hace dos meses, casi no tengo dinero, hoy me llego la notificación de desalojo y la entrevista de hoy, me dijeron que era demasiado viejo para el puesto...mi vida no podría ser mas desastrosa...pero no quiero perder a mi hijo, es lo único que tengo, se que no nos conocemos pero no tenia a nadie mas a quien acudir-

Eso me dejo impactada, ¿No tenia trabajo?, ¿Como sobrevivió dos meses?,¿ Lo iban a echar del edificio? , ¿Viejo?, No parece tener mas de treinta, ¿A nadie mas a quien acudir?, Demasiada información para alguien que todavía tiene la almohada pegada a la cara.

Bueno un bebe consume mucho dinero, los pañales, la leche, la ropa, un bebe es un gastadero de dinero fijo. Pensé.

¿Que se supone que le diga?, Esta bien que soy buena pero no soy dios, no hago milagros.

Me quede en silencio, observándolo, el pequeño se había quedado dormido en mis brazos. Solo de mirarlo se me ocurrió la idea mas estúpida que se le puede ocurrir a alguien. Y encima con alguien que ni conoce, yo y mi puto corazón de pollo, solo espero no arrepentirme de esto a la larga.

-¿Unos días?, mhmm,... voy a sugerir algo muy, muy, muy estúpido, pero si crees que es muy estúpido me lo dices y pensamos en otra cosa- sugerí-

-En este momento ninguna idea es demasiado estúpida, todo sea por mi hijo- insistió-

Bueno voy a soltar una de las ideas mas pendejas que pude haber pensado. Mi cerebro no sirve cuando recién me levanto. Mis neuronas no conectan bien a esta hora.

-Múdense conmigo-

-¿Que cosa?- si definitivamente lo tome por sorpresa-

-Están por desalojarte, ¿A menos que tengas otro lugar a donde ir?, que no creo, por lo que acabas de decirme- confesé- Necesitas un lugar donde quedarte con Liam, también que crean que estas en una relación estable, y que tienes suficiente apoyo tanto emocional como económico para criar un hijo, o bueno eso es lo que he visto en películas y series-

-No creo que funcione- se apresuro a decir-

-Entiendo, entonces... será mejor que pienses algo rápido, porque cuando dicen que te visitaran en un par de días, normalmente son de veinticuatro a cuarenta y ocho horas- comente-

Lo deje sentado en la silla pensado en que haría, mientras yo recosté a Liam en mi cama, busque otra almohada y la coloque detrás de el, unos minutos después me acomode a su lado, seguía muerta de sueño y el reloj marcaba la una de la madrugada. Debía dormir. Pero no podía, había un extraño en mi casa, aunque a mi cuerpo le valió ocho hectáreas de verga. Me quede dormida.

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