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Portada de la novela Los sueños hacen mucho teatro

Los sueños hacen mucho teatro

Tras perder a su padre, Romeo Arzú asume el peso de su hogar mientras brilla en una academia de élite. Decidido a enamorar a la brillante Alice Roselvelth, planea acercarse a ella mediante un proyecto académico. Alice, quien oculta un trauma familiar sobre su hermana, le corresponde en silencio. Entre estigmas de clase y la fama de seductor de Romeo, ambos deberán desafiar los prejuicios cuando una obra de teatro saque a la luz oscuros secretos.
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Capítulo 1

Eran las 7am. El apenas levantado Romeo escuchaba algunas risas y golpeteos en el pasillo, pronto la voz de su hermana sonó al otro lado de su puerta

- !Teo! !Tomas! !Dejen de correr!- las risas de dos infantes sonaban tan alto que era fácil darse cuenta que estaban haciendo alguna treta a la desesperada hermana, éste era un día normal para Romeo, el mayor de 5 hermanos.

-Bueno, bueno, basta, dejen de liar a Sam- dijo Romeo tomando a , los gemelos, Teo de un lado y Tomás del otro. - Déjamelos a mí, Sam, arreglate y arregla las mochilas de estos dos- Samantha era 4 años menor que él, las circunstancias habían hecho de ella la cuidadora de los más pequeños. Dejando a los gemelos al cuidado de Romeo, corrió a su habitación a cambiarse sin perder más tiempo.

Romeo entro con los pequeños, aún en risas, colgados de sus brazos, para bañarlos.

-!Romeo! Mi mochila está rota, ¿puedo tomar la tuya?- pregunto Charly, minutos después entrando al baño.

-¿Cómo ha sucedido eso?-

-Lo de siempre- contestó encogiendo los hombros mientras se cepillaba los dientes.

-Esta tarde pasaré por la escuela, más te vale que no estés metido en algo Charly, está vez no te dejaré pasar ninguna falta- contestó Romeo mientras salía con los pequeños envueltos en sus respectivas toallas. Charly hizo un pequeño gesto de disgusto pero no refutó.

Sam entró al cuarto de los pequeños y tomó la ropa de las manos de Romeo -Me haré cargo, ve a cambiarte, mamá llegó, está haciendo el desayuno-

- ¿La dejaste hacerlo?- preguntó confundido Romeo

-¿ Y que puedo hacer para detenerla? Mamá cree que estás sobrecargandote, solo quiere sentirse útil-

Luego de unos minutos Romeo bajó las escaleras para encontraste con que su madre había preparado el desayuno y el lonche de los 5.

-Mamá deberías descansar, tus dobles turnos ya son demasiado agobiantes- Dijo con cierta preocupación mientras tomaba los trastes de las manos de su madre y los terminaba de enjuagar

-No soy una vieja, aún puedo hacer ciertas cosas por mis hijos, además tengo que reunirme con la tutora de Charly- el pesar se oía claramente en la voz de Sara. Era viuda, su trabajo como enfermera apenas alcazaba para mantenerlos, la casa era lo único que le había dejado su difunto esposo, los gemelos eran traviesos y Charly estaba dando demasiados problemas, no podía dejar que Romeo se hiciera cargo siempre de sus responsabilidades.

-!No he hecho nada!- Gritó Charly enojado mientras bajaba las escaleras seguido de los dos gemelos y Sam.

- Hablaremos de eso luego, desayunemos- Romeo jaló una silla, haciéndole un gesto a su madre para que se sentará, ella sonrió, le dio una palmadita en el hombro y se sentó, después del cálido desayuno los despidió en la puerta.

Sam llevó a los pequeños a su entrada, mientras que Romeo acompañó a Charly al otro lado del instituto.

- Charly, espera - Dijo Romeo cuadras antes de llegar - aún faltan 20 minutos, deberías esperar a Sam-

-¿Es eso o quieres decirme algo- volteó Charly con un tono desafiante.

Esta vez Romeo toma una posición de autoridad y mirando a los ojos a su hermano advirtió -No puedes pasar sobre mi, si lastimas a Mamá no seré considerado contigo, todo tiene un límite, has estado en pleitos, si crees que el estudio no es para ti sé hombre y habla de frente, quizás puedas ayudar a Mamá a conseguir algo del dinero que gasta en tus mochilas-

-Eres tan Molesto- susurró Charly acercándose a Romeo, pero este solo dió un paso hacia su hermano. Charly no camino más, se percató que Romeo hablaba enserio.

-No dejaré que Mamá venga con la tutora, pero a cambio debes dejar tus actitudes de idiota, te disculparas con los directores, y protegeras a Sam, como yo te protegí y te protegeré de quienes quieran lastimarte, hasta que te hagas hombre- Romeo habló con voz decida, fuerte y autoritaria, Charly no tuvo más opción que bajar la cabeza y relajar su cuerpo, no podía ir más allá, Romeo siempre estuvo para ellos, sin importar su propia condición.

-!Chicos! - gritó Sam haciendo que ambos hermanos se voltearan hacia ella -Gracias por esperarme, Romeo no olvides la junta con tutores por la tarde- suplicó Sam.

-Bueno entren ya, nos veremos más tarde, Charly es mi mochila favorita- concluyó Romeo alborotando el cabello de su hermano, luego ambos entraron.

El instituto era muy grande y era conocido como el más prestigiado colegio de la ciudad T , pues su nivel educativo iba desde guardería hasta preparatoria, y tenía varias asociaciónes con universidades más prestigiadas de está y otras ciudades; cada nivel educativo tenía su propia entrada, incluso tenía dormitorios para aquellos que lo desearan, y cafetería para cada nivel.

Los 5 hermanos estudiaban ahí, sus calificaciones los hacían acreedores de una beca casi completa, Charly era el único que estaba en la cuerda floja, si la escuela lo expulsaba su madre tendría que trabajar otro turno para poder pagar otra escuela.

Romeo caminaba con esto en la mente cuando alguien lo abrazó bruscamente por detrás -!Hey hermano! Anímate! - exclamó riendo el mejor amigo de Romeo, Armando Hou. - ¿problemas con Robinhood? - preguntó mientras le ofrecía una manzana.

- Lo han estado molestando eso lo entiendo, pero no sabe cómo defenderse adecuadamente, solo hace el ridiculo- explicó Romeo con un suspiro largo

-Ajá, ahí está, por fin el inquebrantable Romeo, se ha quejado de su impertinente hermano- río triunfante.

-Debí saberlo, jamás das un buen consejo Armando- rió Romeo tomando a Armando del cuello y despeinado su cabello, sin embargo pronto lo dejo por la paz. Armando miró a su alrededor tratando de descubrir por qué Romeo lo había soltado tan pronto, entonces a unos metros pudo descubrir la razón.

- Hermano ¿Cuándo serás capaz de hablarle? - se quejó - llevas bastante tiempo suspirando por ella-

- Tal vez lo haga hoy- sonrió Romeo burlándose de su amigo

-Ajá si - pensó Armando.

El resto del camino, fueron callados detrás de ese grupo de chicas, donde estaba la chica de la cual Romeo estaba enamorado.

Ella era Alice Roselvelth, la más inteligente de la clase B, era la perfecta combinación entre inteligencia, belleza y posición social, sus padres tenían suficiente dinero que no necesitaba la beca, pero eso no era lo que le gustaba a Romeo de ella, apesar de ser linda e inteligente, era amable, responsable y respetuosa, llevaban dos años compitiendo por el puesto número uno de la escuela, esto mismo motivo a las demás clases a superar sus calificaciones, sin embargo también había generado cierta hostilidad entre ellas. Si alguien más supiera que el Inteligente y atractivo Romeo de la clase A estaba enamorado de Alice de la clase B seguramente iniciaría una gran guerra entre las clases. Pero este era el último año de preparatoria, pronto tomarían caminos separados, si sus caminos no eran los mismos al menos podría intentar declarar sus sentimientos antes de no volverse a ver.

Romeo y Armando entraron a sus clases, mientras que Alice se detuvo un segundo antes de entrar a su aula, tal vez, ella también miró por un segundo a Romeo antes de desaparecer por la puerta.

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