Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los secretos que nos separan

Los secretos que nos separan

Mara y Dairon disfrutaban de una intensa relación hasta que un misterio oculto la empujó al exilio. Sola y embarazada, buscó refugio en un pueblo remoto para reconstruir su vida. Sin embargo, una inesperada dolencia la obliga a regresar y enfrentar su pasado. Dairon, que aún la ama y desconoce la verdad, le propone un matrimonio de conveniencia. Mara se debate ahora entre revelar su secreto o permitir que el silencio destruya su última oportunidad.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

— ¿ Mara? ¿ Estás bien? —  su voz grave se escuchaba cada vez más lejana. 

  —  ¿ Mara? ¿ Mi amor?   —  insistía  Dairon. 

Con su mano la tomó por la barbilla, obligándola a mirarlo. 

  —  ¿ Que te ha pasado?  

La chica estaba pálida, y con los ojos llenos de lágrimas. 

  —  Necesito salir de aquí.   —  contestó a su novio. 

  —  Muy bien, pediré la cuenta y nos vamos enseguida.   —  contestó él preocupado por la expresión de miedo que adivinaba en su mirada. 

  — No, no puedo esperar. Lo siento.  

  —  ¿ Qué estás diciendo?  

  —  Nos vemos más tarde.  

Mara se puso de pie y salió a toda prisa del restaurante dejando a Dairon con un montón de dudas, y un sabor agridulce en los labios. Recogió el teléfono celular de la mesa, y miró con atención las fotos de su familia, que le había estado mostrando a su nueva novia. 

Suspiró, lo guardó en el bolsillo y salió intentando alcanzarla, pero la chica ya había desaparecido. 

Algunas cuadras al este Mara, ahogada por el llanto, llamaba con insistencia a la puerta de su mejor amiga. 

  —  !Mara!¿ estás bien?   —  preguntó la chica preocupada al verla con el rostro enrojecido y las manos temblorosas. 

  —  Nada está bien, ni estará bien nunca de nuevo.   —  Contestó abrazándose al pecho de Alice. 

  —  Entremos... cuéntame con calma, ¿Qué ha pasado?   

Las dos se sentaron en el sofá. 

  —  ¿ Recuerdas el chico maravilloso que te conté había conocido un par de semanas atrás?  

  —  Sí claro, el príncipe encantador de tus cuentos de hadas.  ¿ Se te convirtió en sapo?    

Mara volvió a llorar. 

  —  Perdón amiga... pero es que apenas llevan unos días de novios... no comprendo que ha pasado.

    —  Han sido las dos semanas más maravillosas de toda mi vida.   —  explicó ella limpiándose las lágrimas.   —  Es encantador, detallista, cariñoso, bueno en la cama...  

  —  ... y millonario.   —  añadió Alice, provocando que Mara le lanzara una mirada de regaño. 

  —  ¿ Qué? No es ningún secreto que está forrado, por algo es el CEO de la empresa petrolera más importante de la ciudad. En fin... cuéntame, ¿ qué ha ido mal?  

  —  Hoy fuimos a desayunar a ese pequeño restaurante italiano que está aquí cerca y se puso  mostrarme fotos de su familia... me dijo que quería llevarme a conocerlos en las vacaciones...    

  —  Pero, amiga.. ¡ eso es maravilloso! significa que de veras está interesado en ti.  

  —  ! No!   

  —  No hay quien te entienda Mara Hernández. Te pasas la vida pidiendo por un hombre que sea romántico y sincero, que no te quiera solo para tener sexo y ahora que encuentras uno mira...   —  protestó Alice. 

  —  ! Podrías dejarme terminar !  

  —  Perdón, me callo.   —  cerró un zipper imaginario encima de sus labios.

  —  En las fotos vi...   —  el llanto la interrumpió de nuevo.   —  Vi... a mi padre.  

  —  Ah pero eso no es tan raro, según sé tu padre era un hombre de negocios, tal vez se conocen...  

  —  No...   —  dijo Mara mirándola a los ojos.   —  Me dijo que era su padre.  

  —  Estoy segura de que te confundiste.  

  —  No, Alice, no me estás escuchando. Estaba él y al lado mi padre, y me dijo " mira este es mi papá. "     

El rostro de Alice se volvió sombrío de repente. Abrazó a  Mara y le preguntó con timidez.

  —  ¿ y ustedes ya han...?  

  —  Siiii  —  lloró la chica. 

  —  Creo que antes de saltar a conclusiones catastróficas debes hablar con tu madre.   —  la aconsejó Alice. 

La señora Margaret  abrió la puerta asustada ante el toque insistente. Mara entró y sin darle tiempo a hablar le dijo. 

  —  Cuéntame la verdad sobre mi padre.  

  —   Peroo... hija...   —  

  —   Por favor mamá, necesito saberlo...  

  —   Has escuchado esta historia un millón de veces...  

  —   Una vez más por favor...  

  —   Yo era la sirvienta en su casa, lo fui durante muchos años.   —   comenzó a contar sentándose en su mecedora de madera.   

—   Mi madre, antes de mí trabajaba en esa casa y crecimos prácticamente juntos... Yo era joven y estúpida y me ilusioné con él.  

  — Mamáaa, por favor, concéntrate...  

  —   Él estaba prometido a una muchacha de una familia rica, pero siempre me dijo que no la amaba, que solo estaba con ella por que su familia lo obligaba. Con el tiempo se casó con la chica, y a la vez, seguíamos viéndonos a escondidas. Yo salí embarazada...  

  —   ¿ Se lo contaste alguna vez ?  

  —   Con toda la ilusión del mundo…pensaba que de veras si sabía que tendría un hijo suyo, lo dejaría todo y por fin tendríamos una relación normal.  

  —  Pero no fue así...  

  —   Tú sabes todo esto,¿ por qué me haces repetirlo?  

  —   Solo dímelo... por favor.  

  —   Antes de que pudiese contárselo, estuvo en un accidente de coche. Sufrió heridas terribles y estuvo hospitalizado muchos días. Tú seguías creciendo en mi panza, mientras yo esperaba que regresara a casa del hospital para contarle. Pero cuando volvió y se lo dije su expresión cambió por completo. Me echó a la calle, me dijo que si alguna vez ponía en peligro su reputación o su matrimonio haría que me arrepintiera.     

  —   ¿ Él tuvo más hijos ?  

  —   Yo nunca más regresé a esa casa. Decidí tenerte y salir adelante contigo. Él quedó en silla de ruedas, y los rumores del pueblo eran que se había convertido en un hombre muy déspota. Decían que maltrataba a los empleados de su empresa y que desde que supo que nunca más caminaría se transformó en un ser despiadado. Su mujer  lo abandonó y dio a luz un niño poco después de tu nacieras, pero nunca supe más de él o su vida.  

 —   Nunca pensaste en decirme que tenía un hermano...   

  —   Mara, esto nunca fue un problema antes, siempre supiste que tu padre era un hombre que jamás se preocupó por ti. ¿ Qué importa cuántos hijos más haya tenido ?    

  —   Importa cuando acabo de conocerlo y casi me muero cuando lo vi en una foto junto a él.  

La madre se puso de pie, congelada por la noticia.   

  —  No...  

  —   Sí, mamá.   —   Mara se abrazó al pecho de su madre, llorando sin consuelo. 

  —   No pasa nada hija, todo estará bien.   —   La madre le acarició el cabello intentando calmarla, pero el corazón de Mara estaba atormentado más allá de cualquier consuelo. 

— pero eso no es todo mamá. — confesó sollozando.

— shh,shhh, no hables mas hija. Sea lo que sea, yo me encargaré de que estés bien.

También te puede gustar

Portada de la novela Adicta a mi secretaria sexy
9.6
Lucas, un poderoso empresario atrapado en una unión conyugal fallida, trata de ignorar la fuerte atracción que siente por Clarie, su impecable secretaria. Pese a sus intentos por mantener el control mediante la frialdad y advertencias severas, el deseo estalla en un encuentro imprevisto que lo cambia todo. Clarie, quien ha anhelado a su jefe en silencio, se enfrenta al dilema de entregarse a la pasión prohibida o frenar sus impulsos ante este hombre.
Portada de la novela Atracción, irresistible, prohibida, fatal.
7.9
Mauro Lewusz y Ainara Rodas siempre se han detestado profundamente. Sin embargo, el destino interviene y los fuerza a vivir bajo el mismo techo, convirtiendo su antigua rivalidad en una convivencia cargada de electricidad. En la intimidad del hogar compartido, el desprecio mutuo evoluciona hacia una atracción oscura y prohibida que ninguno puede ignorar. Ahora deberán elegir entre mantener su guerra o rendirse a un deseo tan fatal como irresistible.
Portada de la novela Completamente fuera del eje
9.4
Tras la muerte de su madre, Mariana abandonó su hogar en Mato Grosso do Sul para triunfar como ejecutiva en São Paulo. Sin embargo, una crisis profesional la obliga a retornar a la hacienda familiar. En este reencuentro con sus raíces, deberá enfrentar a Samuel, el tosco capataz de su padre. Pese a su resistencia inicial hacia el campo y la arrogancia de aquel hombre, surge una chispa incontrolable que transformará su vida en un caos lleno de pasión.
Portada de la novela Durmiendo con el Demonio
8.3
Envuelta en un torbellino de emociones intensas, apenas consigo articular el nombre de Daemon mientras el placer se apodera de mis sentidos. Él me asegura, entre caricias, que mi vulnerabilidad le resulta irresistible. El encuentro se vuelve cada vez más ardiente bajo su dominio, provocando que mi cuerpo responda con una pasión incontrolable. Daemon me observa fijamente, guiándome hacia el éxtasis en esta experiencia íntima, febril y profundamente arrebatadora.
Portada de la novela El Regreso de Mi Esposa
8.3
Después de soportar el acoso constante de Jacob para que cediera al divorcio, Louisa opta por dejar atrás su sufrimiento. Tras dos años de ausencia, reaparece transformada en una celebridad de éxito mundial. Su retorno está marcado por una determinación inquebrantable: obtener justicia y vengarse del hombre que convirtió su vida en un calvario. Ahora, como una mujer renovada, luchará por castigar su pasado y recuperar el lugar que le pertenece.
Portada de la novela El Último Pago: Mi Verdadera Liberación
9.7
Mientras escapa de Madrid a Andalucía por una boda pactada, la protagonista recupera sus recuerdos tras años de abusos. Javier, el hombre que la maltrató y causó que perdiera a su hijo tras una agresión brutal, le exige con frialdad que se humille ante su amante. Al recordar su pasado, ella se arrodilla por última ocasión. Este acto no es sumisión, sino un pago simbólico para romper el vínculo con ese monstruo y comenzar una vida libre de su devoción.