Seguir
Capítulos
Compartir
Portada de la novela Los secretos de mi esposo

Los secretos de mi esposo

Tras ser víctima de una trampa de su suegra, Xenia acaba unida en matrimonio con Vince, el tío de su antiguo prometido. Aunque se rumoreaba que él estaba inválido y moribundo, la sorprende con una vida de lujos y afecto. La paz se quiebra al descubrirse que Vince fingió su fragilidad y la acechó durante años. Ahora, el implacable magnate se arrodilla ante ella, suplicando clemencia para proteger su embarazo y ocultar los misterios que aún guarda.
Capítulos
Compartir

Capítulo 1

Xenia Holt no podía creer que su futura suegra la hubiera enviado a la cama de otro hombre, justo después de que su prometido se fuera.

Cuando recuperó el sentido, pensó en escapar. Pero entonces escuchó la puerta del cuarto oscuro abrirse, seguido inmediatamente por una voz enojada encima de ella.

"¿Quién te dio permiso para estar aquí?".

Antes de que ella pudiera explicarse, la agarraron de la muñeca.

El hombre la sacó de la cama. "¡Fuera de aquí!", ordenó fríamente, como si estuviera descartando algo sin valor.

Xenia cayó sobre la alfombra con un ruido sordo y las lágrimas brotaron de sus ojos.

Intentó levantarse varias veces, pero no pudo.

"Yo... No puedo levantarme...", tartamudeó. Su voz sonaba como el maullido de un gatito tímido, involuntariamente provocativa.

No pudo evitar sentirse increíblemente avergonzada e incómoda.

Tenía dolor de cabeza y le preocupaba que él pudiera pensar que le estaba coqueteando a propósito.

Pero entonces el hombre corrió hacia ella, con los ojos brillantes de emoción, y la agarró de los brazos. "¡Eres tú!", exclamó con sorpresa y felicidad.

"No, estás equivocado... Yo quiero decir...".

Xenia no pudo seguir hablando, ya que él cubrió sus labios con los suyos abruptamente.

Su aliento con sabor a tabaco la abrumó mientras la besaba.

En un segundo, estuvo encima de ella, con movimientos asertivos e inflexibles.

Xenia intentó defenderse, pero él la sujetó con mayor firmeza, parecía decidido a sacarle todo el aire de sus pulmones.

En la interminable oscuridad, ella solo deseó que se terminara ese sufrimiento.

Había esquivado la agresión sexual del padre de ese estudiante en la tarde, pero ¿ahora qué había cambiado?

Su destino fue el mismo.

Su hombro le dolía.

El hombre la mordió bruscamente. "Presta atención", refunfuñó.

Luego, se volvió más agresivo, abrumando los pensamientos de Xenia hasta arrastrarla a la noche oscura.

A la mañana siguiente, Xenia se despertó y se encontró pulcramente vestida, lo que alivió un poco su incomodidad.

Cuando recordó la noche anterior, se levantó de golpe de la cama y observó al hombre que estaba cerca de las ventanas francesas.

Iluminados por los rayos de sol, sus rasgos se veían borrosos, mostrando solo una leve palidez de su piel. Tenía un aspecto erudito, y sus gafas de montura dorada le daban un aire refinado.

En su silla de ruedas, se acercó a ella con una inconfundible nobleza.

Xenia vio su rostro y se quedó sin aliento. "¡Señor...! ¡Señor Morrison!".

¿Cómo era posible que fuera el tío de su prometido, Vince Morrison?

La noche anterior, había escapado de una agresión sexual por parte del padre de un estudiante, dejándolo inconsciente en defensa propia; y luego fue a buscar a Trevor Morrison, su prometido.

Pero él había salido por un trabajo urgente, así que se quedó al cuidado de su futura suegra.

No se dio cuenta de que, después de beber la leche que ella le dio, la habían trasladado a otra habitación.

¿Por qué...? ¿Por qué fue el tío de Trevor?

Xenia se sintió tan avergonzada y furiosa que quiso desaparecer de la faz de la Tierra.

"Asumiré la responsabilidad por lo que pasó anoche", Vince se acercó tan tranquilamente como una suave brisa.

Sus ojos se veían honestos y sus palabras sonaban sinceras.

Xenia levantó la mirada con sorpresa. Vince se tapó la boca y tosió un poco. Con una sonrisa burlona, agregó tristemente: "Solo si no te importa que esté en una silla de ruedas, por supuesto. Si aceptas, podemos ir a firmar los papeles hoy mismo".

"¿Firmar los papeles?". Xenia abrió los ojos como platos.

Ayer había estado desesperada por casarse para escapar del control y los horribles trucos de su familia.

Por eso fue rápido para buscar a Trevor, porque quería casarse primero.

Pero él desestimó sus preocupaciones y la rechazó.

Ahora que escuchaba la oferta del tío de su prometido, no sabía qué decir.

"Yo...". Xenia apretó los dientes.

Por un momento, consideró aceptar la oferta para abandonar a su familia.

Pero rápidamente recobró el sentido y sacudió la cabeza.

No, no podía hacerlo. Ese hombre era, más o menos, un desconocido, y el tío de su prometido. Además, se rumoreaba que era una persona importante en Mapnard, siendo conocido por sus actos decisivos y despiadados.

No quería juntarse con alguien de un entorno tan complejo.

Al ver su actitud, Vince no pareció sorprendido. Su hermoso rostro se veía pálido y enfermizo mientras lanzaba una risa burlona. Se dio la vuelta para toser un poco más, era como si no le quedara mucho tiempo. "De acuerdo, entiendo. ¿Cómo iba una persona con la mente clara a pasar el resto de su vida con un discapacitado como yo?".

Xenia sintió que le dolía el corazón.

Era inquietante escuchar las palabras de Vince. Pero en ese momento, solo quería escapar de esa incómoda situación. "Señor Morrison, si ya no me necesita, yo...", murmuró con vacilación. "Debería irme".

Rápidamente se levantó, pero le fallaron las piernas y perdió el equilibrio.

El rostro de Vince cambió un poco, se echó hacia adelante y extendió la mano para tomarla en sus brazos.

Ante tal cercanía, pudo sentir su aroma. Vince recordó lo que habían hecho la noche anterior y sintió un nudo en la garganta.

Con el rostro contra el cálido pecho del hombre, Xenia escuchó los constantes latidos de su corazón y se sintió bastante incómoda.

Pero tenía las piernas tan entumecidas que no podía mantenerse en pie.

De repente, escuchó la suave voz de Vince por encima de su cabeza. "¿Anoche te lastimé?".

Las mejillas de Xenia no tardaron en ponerse rojas.

Luchando contra el entumecimiento, se alejó del pecho de Vince y se levantó con una mezcla de emociones.

Hacía apenas un momento, había sentido una seguridad indescriptible.

Fue reconfortante, pero no tardó en regañarse a sí misma.

¿En qué estaba pensando?

¡Ese hombre era el tío de su prometido!

Xenia se sintió tan avergonzada que quiso desaparecer en ese instante.

Pero él no pareció notar su malestar, así que la agarró suavemente de la muñeca y preguntó ansiosamente: "¿Fui muy desconsiderado anoche?".

Xenia estaba perpleja y rápidamente apartó su muñeca, sin saber si contestar o no.

"Lo siento mucho", agregó él con sinceridad.

Xenia levantó la cabeza y se encontró atrapada en la seria mirada de Vince.

Ese hombre... no parecía ser como decían los rumores.

"Lo siento, anoche fue mi primera vez...", confesó Vince seriamente.

A pesar de que había comenzado a calmarse, Xenia se ruborizó de nuevo.

¿Qué estaba haciendo?

¿Por qué estaba hablando con el tío de su prometido sobre lo que hicieron la noche anterior?

Vince notó su mirada abatida y una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios.

De repente, un fuerte golpe en la puerta pareció hacerla volver en sí.

"¡Abre, Vince! ¡Eres un bastardo! ¡Libera a mi nuera!".

El ruido del exterior sobresaltó a Xenia, cuyo rostro se puso de un blanco fantasmal.

Era la madre de Trevor, su futura suegra.

La misma mujer que había arreglado todo para que ella estuviera en la cama del tío de Trevor, ahora la acusaba de infidelidad.

Xenia estaba mortificada, pues no sabía cómo manejar eso.

La mano delgada de Vince apareció frente a ella y la agarró con firmeza, ofreciéndole una inesperada sensación de seguridad.

"No te preocupes", la consoló con una voz ronca. "Yo me encargaré de todo".

Poco después, le soltó la mano, acercó su silla de ruedas a la cama y comenzó a colocar las sábanas revueltas.

Cuando vio una mancha de color rojo oscuro, sus ojos se oscurecieron y silenciosamente la cubrió con una manta.

Xenia lo observó en silencio y se sintió melancólica.

Sorprendentemente, era el tío de Trevor quien estaba cuidado su dignidad.

La puerta terminó abriéndose.

Vickie Morrison, la madre de Trevor, entró a toda prisa.

También te puede gustar

Portada de la novela Cada Noche Mia
9.8
La muerte de Dante, el Diablo de Italia, deja a Lillie en una posición vulnerable. Sin su protección, ella debe resguardar a sus dos hijos frente al caos que consume al submundo criminal. Con el trono vacante, diversos líderes mafiosos inician una guerra sangrienta por el poder absoluto. Entre traiciones y secretos inesperados, nuevos enemigos surgen para amenazar su vida. Lillie se verá obligada a luchar con ferocidad para sobrevivir en este entorno despiadado.
Portada de la novela Después de conocerte
7.9
Como una excepción en el cruel mundo de la mafia, he asumido el mando de un legado que protegeré con ferocidad. Para blindar mi posición, accedo a desposar a Kyle Hunter, mi antiguo guardián convertido ahora en un peligroso adversario. Él ha regresado como una sombra del pasado para reclamar mi trono entre conspiraciones y violencia. En este conflicto letal, me veré obligada a sacrificarlo todo, incluso los vestigios de mi propio corazón.
Portada de la novela La venganza de la ex Luna
9.6
Brielle deseaba anunciar su embarazo, pero la traición de su esposo, el Alfa Argon, con su antigua amante Estelle, destruye sus sueños. Tras ser empujada por las escaleras por ambos, pierde a su bebé y es despreciada por carecer de lobo. Sin embargo, al recibir el divorcio, una fuerza ancestral despierta en su interior. Guiada por una voz mística para actuar como una IVY, Brielle resurge con ojos verdes y un poder letal, lista para ejecutar su venganza contra quienes la humillaron.
Portada de la novela Las cicatrices que ocultó al mundo
9.1
Tras sobrevivir a tres años de pesadilla en un centro de corrección por culpa de su hermana, la protagonista vuelve a un hogar que solo le ofrece desprecio. Mientras su familia la confina en una cabaña ignorando su calvario, las marcas en su cuerpo despiertan las sospechas de su antiguo prometido. Todos la creen indefensa, pero ella oculta una red de apoyo y un plan maestro. Con su teléfono secreto, la primera etapa de su venganza ya está en marcha.
Portada de la novela Mi Boda: Una Trampa Cruel
9.0
Xóchitl, una joven curandera de veinte años, vive atormentada por los recuerdos de su vida pasada. Tras reencarnar, no olvida que Tlacaelel, su antiguo marido, la sacrificó cruelmente junto a su hijo. En aquel horror, solo el chamán Cuauhtémoc se apiadó de ella. Decidida a cambiar su suerte y obtener justicia, Xóchitl desafía las tradiciones de su aldea y elige al temido chamán como esposo. Ella lo usará como escudo y aliado letal para ejecutar su fría venganza.
Portada de la novela Mi Corazón en Cenizas
9.2
Después de ocho años de casados, mi mundo se quebró cuando Luciana llevó a su amante, Kieran, a nuestra propiedad. Soporté desprecios y fui recluido en una bodega tras ser forzado a renuncias extremas. La crueldad llegó a su punto máximo cuando ella me dejó a merced de un incendio causado por los engaños de Kieran. No obstante, entre las llamas, una persona apareció para salvarme, brindándome la oportunidad de huir y empezar desde cero.